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VISITA AL DOCTOR


Mi novia y yo tenemos un noviazgo sin muchos contratiempos, ni grandes historias, vivimos en México D.F., Mi novia me pidió que la llevara al médico porque tenía algunos dolores.... Mi novia y yo tenemos un noviazgo sin muchos contratiempos, ni grandes historias, vivimos en México D.F., Mi novia me pidió que la llevara al médico porque tenía algunos dolores y de paso, hacerse una revisión de rutina. El hecho de acompañar a mi novia a su visita al ginecólogo, me llenaba de excitación, sabiendo que tendría que desnudarse delante de otro hombre.

En la sala de espera, colgada de mi brazo, mi hermosa novia, María, es una morenita de aproximadamente de 1.66m, ojos cafés, mas o menos delgada con ricos senos no muy grandes, y un fascinante trasero, se viste muy conservadoramente, tiene 27 años muy bien llevados, mediante el baile que practica, es licenciada de en un tribunal, tiene un carácter muy fuerte.

El Médico era un tipo alto con unas manos y dedos larguísimos, de unos 39 años aproximadamente se ve que tenía muchas pacientes, no me imaginaba sus dedos dentro de mi novia, y pensaba que dentro de poco tendría la posibilidad de verla gemir de dolor.

Nos tocó el turno, y pasamos adentro del consultorio, yo me senté con vista a un pequeño biombo, se veía la camilla ginecológica, la habitación tenía una ventana que estaba cerrada. Mi novia estaba nerviosa pero también la noté excitada, imaginando lo que le iban a hacer, sus ojos brillaban más que otras veces y me miraba como con compasión, como si me estuviera a punto de engañarme.

Después de los saludos, y comentarios triviales de siempre, algunas preguntas sobre la salud de mi novia y los síntomas que podría tener, le dijo que la tendría que revisar y le indicó que se desnudara detrás del biombo, yo disimuladamente me corrí para atrás para disfrutar viendo el magnífico cuerpo de mi mujer, que se quitó los pantalones y la parte de arriba, y quedó en brasiere y tanga, la que se le metía por la raya de su culito y me volvía loco, un juego de lencería negro con bordes de encaje, que me quitaba el aire, salió de atrás del biombo, preguntándole al médico si estaba bien así, éste levanto los ojos y quedó como menso, pero reaccionó enseguida y le dijo, que no, que se sacara todo, y mi mujer volvió atrás y se empezó a quitar el brassier, soltando sus tetas magnificas, que ya tenían los pezones duros por los nervios y la excitación, a mi se me empezó a parar viendo sus formas perfectas, se sacó la tanga, agachándose con el trasero hacia a mí, mostrándome sus nalgas, sus piernas largas y un lunar en el cachete izquierdo. Mi novia se puso la bata verde y salió de atrás del biombo y se acercó a la camilla, que ya me quedaba un poco fuera del alcance de mi vista, pero lograba ver varias cosas, el medico le dijo, acuestese y ponga los pies en los apoyos, con lo que quedaba completamente expuesta y con su vagina depilada a la vista, mi novia juntó las rodillas y se cubrió todo lo que pudo, yo podía verle las piernas por debajo de la bata y sus nalgas que se aplastaban contra la camilla, el canal oscuro de su pelvis y el pliegue de su cola donde empiezan las piernas, lo que me acentuaba la erección.

Mientras el médico, se acercó y buscaba unos guantes, se los colocaba, y le agarró las rodillas y se las separó, para empezar a trabajar en su vagina.

Alcancé a ver la cara de susto de Mary, al sentirse completamente abierta. El médico tomo un poco de agua y le tiro agua en su pubis, y luego se lo secó, - tiene irritado un poco su ano, le dijo, - sí, me arde le dijo mi mujer, -le pondré una pomada, que tomo y la hizo ponerse en cuatro patas en la camilla, con lo que le levantó la bata descubriendo un culo hermoso y redondo como para desfallecer, le colocó la pomada lentamente, rodeando su agujerito e introduciéndole un poco su dedo a lo que Mary frunció su cara y elevó la cabeza en gesto de dolor, me arde más todavía insistió, y el médico estuvo un par de minutos masajeándole su entradita posterior, cuando se alivió un poco la hizo ponerse como al principio, se dió la vuelta y tomó un aparatito de plástico, se dirigió a la camilla, lo colocó delicadamente en la entrada de la vagina y de a poco se lo fue introduciendo, mi novia gimió, - le duele mucho preguntó, yo me excité de sobremanera y me movi para ver mejor, en ese momento el medicó reparó en mí, y mirándome fijamente, se dió cuenta de mi estado de nervios, y me pidió si me podía retirar porque, haría mejor su trabajo sin tener la presión del novio de la paciente, mirando la terapia invasiva que le iba a hacer a la novia.

Muy perturbado, tuve que retirarme, y cuando se cerró la puerta, me quedé solo en la sala de espera, con una angustia en el pecho y en un estado de incontrolable excitación, me perseguía la imagen de mi novia dentro de esa bata, y sabiendo que no tenía nada debajo, y encima encerrada con un hombre que la tenía totalmente a su merced, no sabía que hacer, desde el consultorio sentí más gemidos de mi novia, lo que me volvía loco, alcance a sentir la voz del médico pero no pude descifrar sus palabras, así durante un largo rato, traté de escuchar e imaginar lo que le estaba haciendo a mi novia, seguían los gemidos un poco mas fuertes, y pegué la oreja a la puerta, para sentir mejor, en eso veo a una mucama que sale por una puerta del pasillo de atrás, puerta que seguro daría a un cuarto atrás del consultorio, pensé que escucharía mejor y no correría riesgo de que viniera alguna otra paciente a la sala de espera y me frustrara la posibilidad de por lo menos oír lo que pasaba adentro. Me levanté y me fui hasta el cuarto ese, abrí la puerta, entré, me encerré y comprobé que se escuchaba todo lo que pasaba adentro con mi novia, que ya se había calmado y hablaba con el médico, diciéndole que le ardía el ano, y la pomada le daba mucho calor, el médico le contestó que ya le iba a pasar, yo me pregunté porqué se oía tan bien y me dí cuenta que la ventana que había visto estaba entre abierta y daba al consultorio, por lo que me fui y miré por ahi, la vista era magnífica, me llené de alegría

-Abrase la bata que le voy a hacer un examen de mamas- le dijo el médico, a mi novia se le puso la piel de gallina, entonces el médico al ver que no reaccionaba, le abrió los bordes superiores de la bata poniendo sus hermosos senos al descubierto, y yo, como el médico, podíamos admirar su magnifico cuerpo completamente desnudo, ella ruborizada, trató de cerrar la parte inferior de la bata, tapando su pelvis, pero por la posición de sus piernas con las rodillas levantadas, la bata se deslizaba hacia abajo, y la dejaba expuesta totalmente, tranquila le dijo al notar, la piel tensa y los pezones duros, mientras le empezaba a masajear sus tetas, perfectas que le cabían justo en su mano, yo pensaba en como lo estaría disfrutando el maldito, la cara de mi mujer ya denotaba una marcada excitación y empezó a gemir pero de placer me pareció, ya que antes le habían estado trabajando el vagina y el culito. El médico tenia ya un abultado paquete en su entrepierna alcancé a notar, mientras le masajeaba las tetas con las dos manos, sin los guantes, rozó varias veces el bulto contra el costado de mi novia, le agarró los pezones y tiró de ellos, observando como volvían a su lugar, mi novia ya no daba más de placer según yo lo veía en su cara y se tocaba disimuladamente la entrepierna, el médico al darse cuenta, dejó de masajearle las tetas y le dijo que le iba a hacer un tacto, dándose cuenta de la mojadura en sus labios vaginales que brillaban. Mary, ya no intentó taparse y se quedó expuesta, el médico, en forma adrede sin los guantes, le empezó a meter un dedo en su vagina, y con la otra le acariciaba el interior de sus muslos, y frotaba su clítoris, con la clara intención de excitarla hasta donde pudiera, la cara de mi novia era la imagen del placer, su cabeza hacía un vaivén de un lado a otro como buscando un alivio a su calentura, sintiendo ese dedo que entraba y salía repetidas veces y que se retorcía dentro de ella, entonces el médico le introdujo otro o sea los dos a la vez, ella pegó un grito tremendo, retorciéndose en la camilla, pellizcándose los pezones, a lo que el médico se le acercó ofreciéndole el bulto, mi novia le agarró el pantalón, y le empezó a buscar la verga, cuando se la sacó, estallando enfurecida, pudo admirar un tremendo pedazo de carne con una cabeza desproporcionada, mientras seguía sintiendo los dedos abriendo y revolviendo su vagina, mi novia tomó el pene descomunal y lo empezó a acariciar, pero el médico la obligó a llevárselo a su boca, como no le entraba, le lamía los costados, y en un esfuerzo pudo abrir su boca, dilatando los labios e introducírselo chupando la cabeza lentamente como si fuera una tutsie pop, el médico empujaba y se lo metía hasta la garganta solo aflojando cuando veía que ya no podía respirar, empezando un mete saca por la boca descomunal, yo estaba que no daba más, la visión de mi hermosa mujer con ese pedazo en la boca, me había hecho tener una eyaculación, mi novia siempre se negó a practicar el sexo oral, aunque logré que algunas veces me lo hiciera, no lo hacía con el gusto y el entusiasmo que estaba poniendo ahora, chupaba, lamía y le pasaba la lengua por la punta como una experta. Una tremenda duda se me cruzó en ese momento dándome cuenta de la vejación que le estaban practicando a Mary, se me cruzó la idea de ir a protestar y detener ese acto, pero la excitación y mi voyeurismo pudo más.

Mientras tanto, Mary tuvo un orgasmo gracias a los dedos que seguían revolviendo su vagina. Luego el médico sacó un dedo de la vagina y lo empezó a introducir en el ano, que se empezó a dilatar con los jugos de la vagina, mi novia pegó un respingo al sentirlo, y gritó, me ardeeeee, el médico le dijo y te va a doler más, puta. Así con un dedo en cada agujero tuvo su segundo orgasmo, mientras el médico le llenaba la boca de semen, que se le escurría por los labios. Trágatelo todo, puta, le dijo, te va a hacer bien, le gritó el médico, ella tragó todo lo que pudo y el resto se le derramó por su cuello y sus pechos. Luego de esto el médico la levantó y la sentó, besándola en la boca, revolviendo su lengua dentro de la boca de ella, a lo que ella le respondió con un abrazo y un beso de lengua muy entusiasta. Él la acostó nuevamente y empezó a besarle sus pechos y morderle los pezones, mi mujer mientras tanto le masajeaba la verga para que se vuelva a endurecer!!! Quería más pensé.!!!! En eso sonó el teléfono, él se volvió y fue hasta el escritorio atendiendo la llamada, dejando mi mujer gimiendo, sentí que le decía - no te vayas, quiero más -Hola dijo él, estoy atendiendo, pero vente que tengo una paciente que esta muy bien y con mi verga no le va a alcanzar, fíjate cuando vengas si el novio esta en la sala de espera, pobre pendejo no sabe la cogida que le estoy dando a su mujercita, que está rebuena, te espero-. Regresó al borde de la camilla, mi mujer se había puesto de costado, y se acariciaba su clítoris, entonces él mirándola fijamente, se dió cuenta que estaba para cualquier cosa, - que buen culo tienés, déjame que te lo voy a destrozar le dijo, y así te volverás la mejor puta. Nooo dijo mi mujer, por ahí no, la quiero en mi vagina, dijo al ver la enorme verga endurecida nuevamente, en eso entró otro hombre, pensé que era el del teléfono, cuando lo vi casi me caigo, era un negro descomunal y feo, -Hola Jair dijo el médico, ahora probarás una putita insaciable. Se dio vuelta hacia mi novia y le dijo - Maria este es Jair un médico residente africano, que está terminando su preparación en esta clínica, ella lo miró con los ojos inyectados por el deseo y no dijo nada. El negro al ver a mi novia desnuda y ansiosa de ser cogida, se empezó a desnudar y se puso parado al lado de la camilla en la parte de adelante, al alcance de la cabeza de mi novia, cuando se bajó el cierre apareció un miembro monstruoso, largo y con la cabeza mas clara, que inmediatamente buscó la boca de Mary, que la empezó a chupar de costado hasta introducírsela en la boca, pudo porque todavía no estaba endurecida del todo, pero empezó a hincharse y la boca de ella se inflo como un globo mientras el negro, la empujaba y la sacaba repetidamente, el médico mientras estaba introduciéndole el pene en su vagina, que a pesar de lo mojada que estaba, no alcanzaba a dilatarse, y ella gemía y se sobresaltaba del dolor, yo estaba extasiado viendo a mi mujer con 2 vergas en su cuerpo, la vagina empezó a engullir a la enorme verga del médico, y él la metía hasta la mitad y la sacaba, y así fue introduciéndola más adentro, en eso mi mujer que se había sacado la verga del negro de la boca y la estaba masajeando entre sus pechos, dijo, por favor, métemela toda, quiero que me llegue hasta el fondo, con mi novio nunca me llega.

Entonces el medicó se la metió toda y gozaba como enloquecida con las caricias del negro buscaba algo más, el médico le sacó la verga y la hizo levantarse y bajarse de la camilla, mientras estaba parada, la manoseaban entre los dos, pellizcaban sus tetas, y dedeaban su culo, el negro se acostó boca arriba en la camilla el médico le dijo -Maria súbete y cabálgalo, a lo que mi mujer obedeció, se subió arriba del negro, sus pulseritas en los pies seguían haciendo ruido, y se colocó encima de la enorme verga, casi se tuvo que parar para colocarla en su entrada y aunque ya tenía la vagina dilatada, tuvo que abrirse más para dejar entrar la verga del negro mas gruesa y mas larga, de a poco y muy lentamente fue entrando y cada centímetro que se introducía, le provocaba un espasmo de dolor y placer a la vez, sacudiendo su cabeza y su bello rostro se contraía por las sensaciones recibidas, empezaron los dos a meterla y sacarla cabalgando mi novia con entusiasmo, pero siempre gimiendo y gritando cada vez que se le introducía hasta que llegó hasta lo mas profundo porque a pesar de que todavía no le entraba toda, sobraban unos centímetros de verga afuera, rebotaba su cuerpo para arriba como si ya se estrellara contra su fondo, se ve que le llegaba y lastimaba. Ella se sacudía en brutales orgasmos, y a la vez le caían lágrimas del dolor. El médico mientras le trabajaba en el culo, esperó un rato que Mary se cansara de cabalgar y la puso en 4 patas y siempre con la verga del negro enterrada, le acercó el descomunal glande en la entradita de su ano, ya un poco lubricado por el dedo anteriormente, empujó de a poco introduciéndose trabajosamente. NOOOO gritó, Mary, no lo hice nunca por ahí quiero que sea mi novio por favor por ahí no… lloro, Si putita, por qué crees que invité a Jair, si con una sola verga no te alcanza. NOOO seguía gritando Mary, para mi esto era demasiado, yo nunca se lo había podido hacer por el culo, e iba a entrar en el consultorio y parar este atropello, pero me vino otra eyaculacion en ese momento y seguí observando sin intervenir.

La verga del médico se iba introduciendo trabajosamente en el culo de mi novia, dilatando su esfínter, ella no dejaba de gritar, pero al médico ni le importó y siguió empujando hasta meterla toda adentro, y sus bolas golpearan las nalgas de mi mujer, le amasaba las tetas que se bamboleaban por el movimiento continuo, y le pellizcaban los pezones y se turnaban para estrujárselos y el negro además desde abajo se los chupaba y mordía fieramente, bombeaban ambos por los dos lados, estuvieron así un largo rato en el vaivén del mete y saca y mi mujer ya no gritaba y solo gemía de placer, su cabeza se sacudía con las embestidas y su cabello danzaba de un lado a otro al ritmo de la cogida, totalmente llena con los 2 tremendos penes cavando en sus hoyos tuvo varios orgasmos seguidos, cosa que nunca le había podido hacer yo, entretanto el negro también eyaculó abundantemente dentro de mi novia, que ya llena de leche, se escurrió bastante afuera como un río de semen entre sus piernas,

- Si te embarazo yo, tu novio sí que te va a matar-, dijo, el negro, le saco la verga despacio y le obligó a ella a lamérsela y limpiarle toda la leche, y se la terminó de limpiar en su pelo, mientras le seguía estrujando las tetas, que parecía que tenía una fijación, ya que dijo, que eran las mejores tetitas que había visto. El médico, mientras tanto, seguía perforando su culo y cuando se vino dentro de ella, le llenó los intestinos con otra dosis de semen, - me arde gritaba mi mujer, a lo que el médico le decía, enséñale a tu novio como tiene que hacer para excitarte. Mi mujer se bajó de la camilla y con la cara completamente desencajada, se dirigió al biombo donde había dejado su ropa, -deja la tanga para mí y el brasiere para Jair dijo el médico, sin esas prendas se empezó a vestir, le dolía todo el cuerpo y su vagina y su culo habían quedado completamente abiertos y dilatados. Tus músculos tardaran un tiempo en volver a su estado normal, dijo el médico, así que trata de no coger por 4 o 5 días por lo menos.

El médico y el negro se vistieron y él le dijo, regresa dentro de una semana, para llevarte los análisis, y vemos ese culito a ver como sigue, y de paso te damos otra cogida como ésta, - Mi novia, no dijo nada, ella estaba terminando de vestirse, yo me regrese, me arreglé la bragueta y el pantalón manchado con mi semen, y volví rápido a la sala de espera, en eso sale el médico adelante de mi mujer y me dice, - querido amigo, su novia está muy bien, pero tiene que volver semanalmente para que sigamos la evolución del tratamiento y además tiene que evitar las relaciones sexuales por lo menos hasta la próxima semana, que la revisaré nuevamente. - hijo de puta pensé, te la cogiste y además la quieres para tí y tu amigo solamente. Mi novia me abrazó, y yo sentí el olor a semen y vergas en su cuerpo, pensé en echarle en cara lo que había sucedido, pero dudé, y lo deje para después cuando estuviéramos en casa, ella caminaba con dificultad, yo le pregunté si le había dolido, y ella dijo que estaba toda dolorida y no podía cerrar las piernas, - es por el tratamiento dijo ella, - sí asentí, yo, total ella no sabía que yo, lo había visto todo.

Después mientras íbamos en el auto, le dije que lo había visto todo y como le hice, ella comenzó a llorar y me pidió que la perdonara, pero era una fantasía que tenia y le gusto mucho pero por el amor que me tenia jamás la repetiría si yo no la dejaba.

Pronto nos casaremos y hasta el día de hoy recuerdo como se lo hicieron y es lo que mas me exita cuando le voy hacer el amor.

Cambiamos por una Ginecologa, jamas volvimos a ir a ese lugar...

FIN....



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