Te miré y busque mi reflejo en tus ojos, suspiraste y me acerqué te mordías el labio inferior, encarnado rojo como tu ropa interior, como tu alma. Buscas mi aroma en mi cuello y lo guardas dentro muy a dentro pasados los poros de tu piel, ahora soy yo la que suspira. Te tomo de la cintura, el tacto de tu camisa mojada por la lluvia, lluvia que intenta calmar mi calentura, gotas que caen de tu labio a mi boca, te bebo, no me dejaste acabar mi café, con algo tendría que saciarme… Y es que vida mía, las sedientas de amor como yo, siempre serán eso, sedientas, tu me despertaste, no me dejes como los otros inviernos en.............. letargo, que hoy, ahora bajo la lluvia vivo alimentada de ti de tus besos, de tus manos que se deslizan por mis sinuosas curvas, tus manos jóvenes e inexpertas que reptan por mi trasero, tiemblas… quizás es del frío, no,no, imposible, tus ojos solo despiden calor, y tu cuerpo agua, te beso y me besas, cada vez con más fuerza, con más rapidez más ansiedad, busco las llaves del coche en mi bolso, difícil porqué no te separas de mí, río y tu me sonríes.
El ruido de la puerta más risas, y la oscuridad de la casa del que vive solo, me arrancaste la gabardina, y te arranqué tu camisa, te bajaste los pantalones y rasgué tu tanga… si es que las jóvenes de hoy en día crecen muy rápido. Arañaste mi espalda cuando deslicé mi mano a tu entrepierna, húmeda y no precisamente por la lluvia, te envolví en mil caricias, y espere a que tu pequeño gusano de seda batiese la alas solo para mí, para mi que soy la condenada al oculto de un solo cuerpo, el tuyo, tu amante de noche y … para que nos vamos a engañar cuándo surja… a horas tu profesora, y a cada instante tu protectora, ¿como perder algo tan bello?
-Te quiero- y aplastas tus senos contra mi abdomen, dibujando con tus pezones un camino prohibido, me deseas lo sé, y bebes de mí, pruebas lo que tú me causas, humedad en la entrepierna y calor que poco a poco se respira en el ambiente, ahora estamos igual, ¿Qué hacemos? Me preguntas tímida, se me olvidaba eres tan joven, te llevo a la cama, y te penetro con mis manos ansiando encontrar algo que no veo, tu esencia, quizás tu ser… Sorbo y atrapo tu clítoris palpitante que me pide más a cada lengüetazo. Humedezco mi dedo corazón con saliva y flujo, te lo inserto por detrás, tu respiración es entrecortada, y empiezas a tener un sudor frío. La humedad de tu cuerpo, el calor mi alma, la humanidad del sudor, el flujo de tus deseos y la saliva de nuestros besos. Buff, me has dejado empapada, y puedo ver tus ojos verdes, quizás grises no lo sé y no lo pude descubrir ¡ cerraste los ojos tan pronto ! exhausta te dormiste en mis brazos y así contemplando tus pechos, el castaño de tu pelo, y lo bien repartido de tu curvas espero en silencio que no amanezca, y me duermo también agarrada fuertemente a ti, por no perderte cuando llegue el sol pequeña…
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