Soy Rogelio, un joven de 26 años, alto, musculado, rubio de 1.78 de altura, 70 kilos de peso y con un buen pasar económico ya que soy técnico en refrigeración y trabajo por mi cuenta.- Logré una muy buena clientela y especialmente durante la temporada de calor, no me alcanza el tiempo para atender a mis clientes, pero hago muchos esfuerzos para atender siempre especialmente a mis clientas y no dejar a ninguna esperando, lo que me ha valido para ser considerado uno más de la familia cada vez que soy llamado por alguna emergencia.- Me desempeñé durante mucho tiempo en un barrio del Gran Buenos Aires, pero hace unos meses me mudé a la capital, donde en la planta baja de un edificio de ocho pisos pude instalar mi taller obteniendo la autorización correspondiente de todos los integrantes del consorcio.- En cuanto hube obtenido esa autorización, hice confeccionar tarjetas con mi nombre, domicilio y teléfono, explicitando mi oficio; le pedí al portero del edificio que las repartiera entre los habitantes del edificio que eran 32 porque había cuatro departamentos por piso.-Enseguida que el portero las repartió, comenzaron los llamados de mis nuevos vecinos; la primera que llamó fue la propietaria del........ tercero A que me dijo que tenía un problema con su heladera; le dije que esa tarde sin falta iría a tratar de solucionarle el problema y cuando llegué y la conocí, lo primero que pensé que dicha señora tenía ganas de que la cojan, y la verdad que no me equivoqué en la más mínimo; era una rubia de alrededor de 30 años, con unas tetas enormes y un culo haciendo juego que llamaba mucho la atención; me recibió luciendo una tremenda minifalda que dejaba lucir sus piernotas y en vez de decirme cual era el problema de su heladera; me recibió, me dio un beso en la mejilla y me empezó a decir que tenía problemas con su esposo que no la atendió como a ella le gustaba; le dije que iba a tratar de solucionar su problema y ella entonces me dijo que quería que yo lo solucionara esa misma tarde; me agarró del brazo y me llevó a su dormitorio donde se empezó a desnudar mientras mi pija iba creciendo en tamaño y grosor, poniendo enseguida en “situación de guerra”; me desnudé yo tambien, la tiré sobre la cama y en menos que canta un gallo la estaba cogiendo; tenía una concha bien apretadita y la goce un rato largo; cuando estaba por acabar le pregunté si quería que le acabara en las tetas, pero ella me dijo que le acabara en la concha, porque ella quería tener un hijo pero que no lograba tenerla con el inútil del marido y que por lo tanto yo le acabara adentro para aprovechar sus días fértiles que ella estaba teniendo en esos momentos; si tenía la suerte de quedar embarazada, le diría al marido que era su hijo y de ese modo quedarían satisfecho los dos; le acabé adentro su concha y ella como agradecimiento me dio una hermosa chupada de pija, dejándola bien limpia de mi semen y sus fluidos; de esa manera quedamos satisfechos los dos, quedando pendiente el poder cogérmela por el culo, lo que no pudimos hacer ese día por tener ella un compromiso, lo que después de varios días se solucionó una vez que me presenté en su casa y le pregunté como andaba su heladera, ocasión que aproveche para dársela por el culo y sobrarme la deuda originada en mi primera visita.- Pero no fue esa la única propietaria que me pude coger sino que fueron varias que me llamaron y con las cuales terminamos en la cama.- Yo estaba muy satisfecho con mi rendimiento en el edificio, pero había una propietaria madura que se me metió entre ceja y ceja; ella era Violeta, una madura muy elegante, morocha y con un cuerpo de infarto; tenía una hija de mi edad tambien muy apetecible, pero mi idea era poder atender a la madre; ella en realidad me ignoraba, pasaba al lado mío sin saludarme siquiera hasta que un día recibo el llamado de Violeta que me pide si puedo ir a ver su acondicionador de aire, que no funciona bien.- Nervioso porque iba a estar bien cerca de Violeta fui a atender su llamado; cuando me abre la puerta estaba vestida muy elegante con unos pantalones oscuros donde se marcaban muy bien su hermoso culo, bien fuerte y respingado, mientras que sus tremendas tetas estaban cubiertas por una blusa tambien ajustada color oscuro y con un buen escote que dejaba ver el inicio de esas tetas que yo imaginaba hermosas; le pregunté cual era el problema y me dijo que su aire acondicionado había dejado de funcionar y que me pedía que hiciera lo posible por solucionarlo dado que hacía mucho calor y ella lo sufría sobremanera; me puse a revisar el aparato y en realidad no encontraba el defecto, por lo que decido sacarlo para examinarlo; al hacerlo, el calor me abrasaba, entonces decido pedirle permiso a Violeta para ponerme cómodo y sacarme la camisa; ella me autoriza y entonces me saco la camisa quedando con el torso desnudo, mostrando mi físico bien marcado por mis días de gimnasio, empiezo a trabajar de esa forma y enseguida llega Carolina su hija, que me saluda de beso en la mejilla y enseguida me ofrece algo fresco para tomar.- Le agradezco su atención y entonces Carolina va a la heladera y me trae un vaso de gaseosa bien fresco; paro para degustar esa bebida tan refrescante y entonces Carolina le dice a su madre Violeta porque no me había dado ella algo fresco; Violeta se disculpa diciendo que realmente no se había dado cuenta; tomo la bebida y continúo con mi trabajo; sigo sin encontrar la solución, pero confío que he de encontrarla: mientras Carolina le comenta a su madre que si se había fijado en mis músculos y en mi físico, que a ella le están encantando; Violeta dice que en realidad hacen un conjunto muy escultural y que a ella le gustaría haber tenido un hijo como yo; orgulloso por sus palabras, me esmero y encuentro la falla, solucionándola enseguida; termino el trabajo, vuelvo a colocar el aparato en su lugar y en pocos minutos más el aparato vuelve a lanzar el aire frío como estaban necesitando madre e hija.- Me pregunta entonces Violeta cuanto son mis honorarios por el trabajo, pero le digo que por ese día no le voy a cobrar, que lo pruebe hasta el día siguiente que pasaré por la tarde y si sigue en condiciones entonces le cobraré, Violeta insiste en querer abonarme, pero yo me mantengo en mis afirmaciones y entonces quedamos que al día siguiente a las cinco de la tarde, volveré a su departamento para, en el mejor de los casos, cobrar por mi trabajo.- Al final Violeta queda convencida, me da un beso en la mejilla por primera vez, lo mismo hace Carolina y me voy contento a mi taller, porque he logrado que Violeta, mi sueño, me diera un beso.- Al día siguiente a las cinco de la tarde en punto, estaba tocando el timbre en el departamento de Violeta; ella estaba sola, vestida esta vez tambien muy elegante, pero en lugar de pantalones se había puesto una pollera que le quedaba un poco arriba de las rodillas, mostrando de ese modo parte de sus hermosas piernas, su culo seguía siendo para admirar y arriba se había puesto una blusa clarita bien escotada y con transparencias lo que dejaba traslucir un hermoso corpiño terminado con encajes, mientras que por el escote se dejaba ver buena parte de sus tetas; me hizo pasar y sentar en un sillón; a pesar de que se notaba el fresco en el ambiente le pregunté si el aparato funcionaba bien; ella antes de contestarme se sentó enfrente mío y cruzó las piernas enseñándome parte de sus blancos muslos provocándome una erección y después me contestó que yo era un magnífico técnico que la había dejado muy conforme con mi trabajo.- Yo en un rasgo de audacia, le contesté que me gustaría dejarla conforme por algo más que por mi trabajo, y ella, tomando al vuelo mis palabras me preguntó si estaba preparado para tal cosa.- Yo le contesté que no tenía más que probarlo; entonces ella me dijo que se consideraba muy vieja para un joven como yo; yo le dije que no era para nada vieja y eso lo podía notar enseguida, con lo que me levanté y le mostré el bulto en mis pantalones y le dije que eso ella lo había logrado con solamente estar charlando, así que podía imaginarse que pasaría si hacíamos algo más que charlar; entonces haciéndose la ingenua me contestó que más quería hacer yo, al instante me fui encima de ella, la abracé y le metí la lengua en la boca dándonos en beso lleno de pasión, mientras la besaba, le meti la mano por el escote y me hice dueño de esas tetas; con la mano que me quedaba libre la apoyé sobre su culo apretándola bien contra mi, haciéndole sentir mi pija bien apoyada en su cuerpo de diosa.- ella abrió mi bragueta agarrándome la pija y de ese modo me llevó hasta su dormitorio donde enseguida se desnudó y se recostó abriéndose de piernas mostrando esa concha muy bien depilada y que tenía un aroma exquisito; me tiré arriba de ella metiendo mi pija todo lo adentro que pude, mientras ella alzaba sus piernas y me abrazaba con ellas por mi espalda, haciendo que mi pija penetrara en ella lo más hondo posible; ella con sus piernas abrazadas se movía como una pendeja lo que hizo que yo adelantara lo mas posible; viendo que ella estaba a punto de acabar apuré mis embestidas, logrando de esa manera que los dos acabáramos juntos, teniendo por lo tanto una doble satisfacción; no me salí de adentro de ella y me quedé ensartado, logrando que en muy poco tiempo mi pija lograra otra vez un muy buen tamaño; entonces le tomé las piernas y las puse sobre mis hombros, ella me pedía más; se la seque de la concha y así como estaba se la pude poner en ese tremendo culo, pegando ella un grito de dolor; entonces me serené un poco y suavemente se la fui metiendo hasta que ubiqué toda mi pija dentro de su culo; a ella entonces le gustó y nuevamente empezó a moverse para hacerme gozar ahora dentro de su culo; fue aumentando sus movimientos hasta que logró que yo nuevamente acabara esta vez dentro de su culo, llenando el mismo con mi leche calentita.- Una vez repuesto de los hermosos polvos que le había echado, me dijo que hacía mucho rato que no disfrutaba tanta en su trato con un hombre, pero que yo había sabido satisfacerla.- Me preguntó entonces cuanto me tenía que pagar por mi trabajo efectuado; yo le dije que ya ne consideraba pagado con creces por haberla cogido tan rico, pero como ella insistía, en otra rasgo de audacia, le dije que para completar el pago, me gustaría poder cogerme a Carolina su hija; ella me dijo que su hija había quedado caliente conmigo y que por lo tanto pensaba que no iba a haber problema, pero debía yo hablar con Carolina porque ella la madre no quería entremeterse en nuestra relación; le pregunté cuando la podría encontrar y Violeta me dijo que en media hora vendría Carolina que podía esperarla; así lo hice y nos dedicamos ese rato mientras esperábamos a franelear como dos jovencitos enamorados; le dije que ella me había gustado desde el mismo momento que me mudé al edificio y ella me dijo que no me daba bolilla porque imaginaba que yo quería cogerla y ella consideraba que era muy grande para mi, pero cuando se vió en la necesidad de un técnico no dudó en llamarme y pronto se dio cuenta que yo me la iba a coger, pero ahora estaba contenta porque le había gustado mucho.- En un momento que estábamos besando con Violeta, escuchamos que se abría la puerta del departamento dejando de besarnos en ese momento pero mi pija me delataba, porque un gran bulto se notaba dentro de mi pantalón; llegó Carolina, no se sorprendió de mi presencia en el departamento, me dio un beso cerca de los labios y me preguntó que estaba haciendo en su casa y con su madre; entonces ésta se adelantó y la puso al tanto de la situación y le dijo que yo estaba esperando porque quería cogerla; entonces ella dijo que estaba seguro que yo quería cogerme a la madre, que por eso no había querido cobrar el día anterior, pero lo que no imaginaba que en el precio estuviera ella incluída, pero tambien dijo que estaba muy contenta con que yo la quisiera coger que ella me había tenido ganas desde el momento que me vió el día anterior; entonces hizo lo mismo que había hecho su madre un rato antes; nos dimos un beso de lengua, metí la mano por su escote y la empecé a sobar las tetas que no eran tan grandes como las de Violeta, pero tampoco eran muy chicas; y mientras le sobaba las tetas, tambien a ella la agarré del culo apretándola bien contra mi y haciéndole notar mi pija que ya estaba bien parada buscando un agujero donde meterse; ella me la agarró y de esa forma fuimos esta vez hasta su pieza, donde sin decir nada más, se desnudó ella y me desnudó a mi y lo primero que hizo fue meterse mi pija en su boca y empezar a chuparla como una desesperada; yo la agarré de la cabeza para indicarme el ritmo pero enseguida me di cuenta que no hacia falta indicarle nada, porque ella era una experta mamado de pijas; me siguió chupando hasta que descargué bien mis bolas, llenando esta vez su boquita con mi leche; me dejó descansar un momento pero enseguida me pidió que le chupara la concha; no me hice rogar y empecé a chupársela con muchas ganas mientras ella se retorcía del placer que estaba sintiendo porque además de chuparle la concha, estaba jugando con su clítoris, lo que la hacía estremecer, hasta que lanzando un grito, tuvo un fuerte orgasmo, agradeciéndome los lengüetazos y me dijo que estaba dispuesta a seguir; yo la recosté y le metí sin ningún escrúpulo me pija, pegando un grito y dando un salto en la cama por la sorpresa que le produjo mi entrada tan vigorosa dentro de ella; una vez bien ensartada seguí con mi bombeo y al rato acabé dentro de ella, llenándole su concha con mi leche calentita; ella al igual que su madre se encontraba bien depilada y tambien tenía muy rico aroma, así que una vez que la dejé bien llena de leche, me puse a besársela lo que a ella le produjo un nuevo orgasmo, demostrando que la estaba gozando sobremanera; pero yo me di cuenta que en las horas que estuve en ese departamento y gracias a mi juventud, había acabado cinco veces por lo que sentí un gran cansancio físico; se lo hice notar a Carolina y ésta me dijo que lamentaba mucho mi momentánea imposibilidad porque a ella le hubiera gustado que yo le diera por el culo, pero que igualmente esperaría otra oportunidad.- Le dije que dejara pasar ese día de tanto coger y que a partir del día siguiente podía pasar por mi taller que la iba a atender como ella se merecía.- No se lo hizo repetir y al día siguiente me visitó en mi taller, donde tambien tengo una pieza preparada para estos casos especiales; vino Carolina, nos prendimos con muchos besos de lengua apasionados y entonces la llevé para que conociera mi pieza; al llegar a la pieza, ella agarra y se saca la tanga que llevaba puesta, se levanta la pollera y me ofrece su hermoso culo; yo bastante asombrado por su proceder, agarro mi pija ya bien dura y la paso por toda la raja de su culo, hasta que intento meterle la cabecita; al principio fue una tarea imposible, pero insistiendo, su culo se fue dilatando y ella relajando con lo que en el próximo embiste, mi pija fue entrando lentamente en su culo; cuando estuvo bien ensartada con toda mi pija metida en su culo, me agarré de sus tetas por sobre la blusa y de esa forma la empecé a bombear; bomba y bomba hasta que le llene el culo y los intestinos de mi leche; ella quedó muy satisfecha y me dijo que yo era el mejor técnico en refrigeración que había conocido y que tanto ella como su madre me iban a tener en cuenta para tuvieran ganas de disfrutar de un hombre bien macho.-
Yo sigo cosechando clientas del edificio y fuera de este, pero me estoy convenciendo que más vale atender a las distintas clientas del edificio que apenas se conocen entre sí, a atender a clientas de un barrio del gran Buenos Aires, que se conocen todas perfectamente y se cuenta todo lo que pasa entre ellas
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