Que explicar, que es morochita, pelo negro largo hasta la cola, que es magistral. Y solo tiene edad de escuela primaria, sexto grado.
Pero amable, modosita y disfruta del pene como ninguna......................... Y si es la verdad. Todo empezó cuando se tuvo que quedar en casa porque la madre tuvo que hacer unos trámites en el Juzgado.Yo tenía 16 años, alto, bien formado, deportista nato, buen cuerpo. Y en el gimnasio, cuando nos baáamos todos jun tos, mi cipote sobresale porque parece el as de bastos, cabezón, muy nervudo y de unos 23 cms de largo.
Hasta ese momento, solo había tenido un par de toqueteos con las chicas, pero todo terminaba siempre conmigo haciéndome una soberana paja.
Volvamos a Sofi. Ese día fué especial, ya que en el colegio, le habían hecho hacer gimnasia y estaba toda transpirada, el conjunto de lycra se le pegaba a sus labios mayores dejando una linda hendedura. Yo la miraba de lejos, y me hacía la croqueta.
Cuando subió corriendo las escaleras de casa delante mío, ese culito se balanceaba de maravillas. La madre se fue, mi Mamá no venía del trabajo hasta las ocho de la noche y eran recién las tres de la tarde.
Sofi estaba cansada por el ejercicio y quiso ir a acostarse a dormir la siesta. Ella me tenía confianza porque como la mam´´a de ella trabaja limpiando nuestra casa, ella está siempre jodiendo por ahí.
Pero hoy yo estaba reexitado, y tenía unos pensamientos bastante porno.
Y se presentó la oportunidad, porque aprovechando que estaba transpirada, le dije que así no se podía acostar en mi cama. Que se tenía que bañar primero.
Le abrí la duchas, ella se sacó la ropita, y se comenzó a bañar. Por supuesto yo estaba afuera esperando para darle la toalla. Quería ver esos pequeños senos que apuntaban al cielo a veces parecía que iban a romper las remeras.
Todo esto me estaba poniendo a mil. Tenía mipen afuera del jogging y me lo acariciaba suavemente. La verdad era para una foto. La cabeza roja, grande, con una gota de semen lubricante en el orificio de la punta.
Y tan caliente estaba que abrí la puerta con el pretexto de hacer pis, me puse a mear y cuando me doy vuelta, Sofía tenía la vista clavada en mi cipote. Casi vizqueando los ojos. Tenía la conchita enjabonada, ba en realidad todo el cuerpo estaba lleno de jabón. Entonces me acerqué con la pija en la mano y se la mostré. Ella estaba intrigada, y estirando su manita llena de jabón me la tocó, y despues mirándome a los ojos me dice\"Que pito grande que tenés, mi papa la tiene mucho mas chica que vos\". Y sin darse cuenta empezó a correr la mano de arriba a abajo por toda la pija.
Y ya estaba totalmente perdido.
Le dije que era un secreto entre nosotros y que npo tenía que decir nada a nadie, porque sinó le iba a contar a su mamá que me la había tocado.
Pobre se asustó mucho y empezó a temblar.
Yo me acerqué a nsolarla y le empecé a frotar la tripa en esas tetitas, y de repente los pezones se le empezaron a oscurecer y a poner paraditos y duros. Aprovechando eso, me saque la ropa y le dije que podíamos jugar al caballito, a lo que ella inocentemente me pidio que me metiera a la bañadera.
Me acoste en la tina, y ella vino a subirse a mis piernas. Se sentó a horcajas de mis piernas y la cabeza de la pija le quedó justo en el medio de sus labios carnosos, una conchita sin pelos, pero tena una presencia bárbara. La empecé a mover para adelante y atrás. Como estaba enjabonada, con el dedo gordo de mi mano derecha le empecé a tocar el agujerito del culo, y con la izquierda le acariciaba su conchita. Se empezó a quejar despacito, como si fuera un gatito, pero se sentaba cada vez más sobre mi chota, y el dedo en el culo desaparecía de una gracias al jabón.
De repente se vino en un orgasmo que casi se desmaya, y se largó a llorar. Yo le decía cosas lindas y que la iba ha hacer novia. La consolé pero yo estaba zarpado y con la leche toda junta en la cabeza de mi pedazo. Y le pedí que me acariciara, y ella obediente comenzó a pajearme, le enseñé como hacerlo, y ella es muy aplicada. Entonces le pedí que me la chupara y ella le metió boca como si toda su vida hubiera chupado vergas. Por supuesto duré como la manteca en la trompa del perro, tres lenguetazos de mi amiga y le largué toda la leche en uno chorros tremendos, la embadurné toda.
Pero seguía al palo y la volví a sentar en mi verga, y la comencé nuevamente a tocar y ella se prestó sin problemas, y con sus dos manitas se habría la conchita para que la cabeza la rozara más adentro. Le pregunté que quería que le haga, y me dijo que cualquier cosa ya que le gustaba mucho lo que le estaba haciendo. Salí de la bAñera y fui a buscar el lubricante anal que tiene mi vieja en su cajón de la mesa de luz.
La hice salir de la bañera, y la hice arrodillar con la pancita arriba del inodoro, les cuento que tenía un culo rotundo como si tuviera 12 o trece años, rosadito, chiquito para mi tremenda pija pero todo en la vida se puede si se tiene paciencia.
Unté con gel lubricante mis dedos y comencé a meterle u no primero despacto, luego dos y ya después tres hasta el fondo, se quejaba pero no gritaba, aguantó a pie firme la intromisión de mis dedos. Ya estaba lista para lo que venía. Le explique que a lo mejor le dolía un poquito, pero que enseguida se le pasaría y sentiría como antes ese calor y cosquilleo entre sus piernas. Y untando con mucho gel la cabeza y el tronco, se la apoye en el agujerito. Por supuesto que parecia imposible que mi verga entrara en ese ojal, y empecé a pecharla, y ella a empujar hacia atras, y de repente se dilató tanto que la poronga comenzó a desplazarse hacia adentro despacito y muy, pero muy apretada. Entraron unos 8 0 10 centímetro y ya el grueso del pene era imposible que pasara sin lastimarla, la estaba abriendo en dos.
Y en ese momento acabé. Fué tanta la leche que le llené los intestinos con mi semen. Y sin moverme esperé que se me achicara la poronga. Ella suamevente lloraba porque según me dijo después, le había dolido mucho, pero como me quería tanto, no se atrevión a decir nada.
Yo la bese suavemente en los labios, y le regala 50 pesos.
Por supuesto que con el compromiso de que volveríamos a hacerlo, a lo que ella respondió que n o había problemas, que el martes que viene, la mamá volvería a salir y podíamos quedar solos.
Esto hace ya 6 meses que sucede. Cada vez que la m,adre sale a trabajar a otra casa, Sofi se queda conmigo, y le hago el culito y me la chupa de novela.
No quiere que se la meta en la conchita, porque dice que la voy a lastimar, y es seguro que le dolerá mucho.
Otro día les cuento como me garché a la mamá de Sofía.