Iba hacia la frontera con Brasil y en plena ruta conocí a dos adolescentes................... Hace ya unos años manejaba desde Montevideo, Uruguay, al departamento de Rivera. Era invierno y el frío era intenso. Salí temprano y pude apreciar los campos blancos por la escarcha.
En un tramo desolado de la ruta, donde sólo se veía campo hacia ambos lados, veo a dos chicas que hacen dedo en forma insistente.
No suelo pararle a ninguna persona pero aquella actitud me pareció algo extraña y entreparé.
Eran dos adolescentes hermanas entre sí según me dijeron. La mayor de dieciséis años se llamaba Allison en tanto que su hermana de catorce Mariel.
Allison era un poco más alta. Pero los pechos de Mariel, la menor, eran más grandes. Las dos tenían unos enormes y hermosos ojos color verdes. Sus pieles estaban curtidas por los soles y vientos del campo. Vestían en forma bastante humilde.
Les pregunté qué hacían en la ruta y me dijeron que se habían escapado de una estancia en la que trabajaban porque las maltrataban desde hacía tiempo.
Pensé que tal vez podría estar metiéndome en un lío pero accedí a llevarlas.
Sin embargo, más allá de sus problemas, las dos exhibían lindas sonrisas. Allison era un poco más deshinibida que su hermana.
Dos chicas lindas en mi auto en una carretera poco concurrida me dio para pensar.
p align=justify Las dos se soltaron a hablar. Allison se sentó a mi lado en tanto Mariel participaba de la charla apoyando los codos en el respaldo de los asientos de adelante.
_\"Díganme ¿Tienen novio?\"
Las dos se rieron y casi al unísono contestaron \"No\".
_\"En el trabajo nuestro no podemos\" dijo Allison.
_\"Bueno, pero supongo que algún muchacho les gustará\", repliqué.
_\"Es que ahí donde estábamos no nos dejan tener novio\", dijo Allison.
_\"Si tuviera que elegir entre las dos no sabría con cuál quedarme ya que ambas son muy lindas\", les dije.
Detuve el auto a un costado de la ruta y entre los tres se incentivó la conversación.
_\"A ver, a ver ¿Cuál de las dos quiere ser mi novia?\"
Se rieron en forma nerviosa.
_\"Mejor dicho ¿Quién de las dos me va a dar un beso?\"
Noté que las dos se sonrojaban y que ambos rostros estaban muy cerca.
_\"No sé. Elegí vos a la que te guste\".
Fue así que le pedí a Mariel que se bajara del auto y que caminara hacia adelante por el costado de la carretera en tanto le dije a Allison que pasara hacia el asiento de atrás.
Una vez allí empecé a besarla con desesperación. Ella se sentía ahogada aunque me permitía que la tocara por todas partes.
Levanté su buso de lana y una camisa que llevaba bajo el mismo.
Sus tetas eran chicas pero los pezones se la habían puesto duros.
Le chupé con intensidad cada uno al tiempo que Allison revolvía el cabello de mi nuca.
_\"¿Te gusta que te las chupe?\"
_\"¿A qué mujer no le gusta que le chupen las tetas?\"
Me bajé el cierre sacando a relucir mi verga que ya había empezado a mojarse. Tomé una de las manos de Allison e hice que me agarrara el miembro. Lo tomó con tanta fuerza que me vi obligado a decirle que aflojara un poco.
_\"Dale Alli, chupámela toda\".
_\"Ah, no me gusta hacer eso\".
_\"Dale, no seas mala. Sé que lo vas a hacer bien\".
No demasiado convecida, Allison me pasó suavemente la lengua por el glande durante algunos minutos y luego se retiró.
Mientras me la chupaba yo observaba a Mariel que se había caminado varios metros hacia adelante presumiendo lo que estaba pasando en el auto.
Le abrí el cierre del gastado jean a Allison y le bajé la prenda íntima.´
Tenía una concha rosada y hermosa que se había empezado a mojar. La acaricié mientras ella lo disfrutaba en silencio y con los ojos cerrados.
Me puse un preservativo, que llevo siempre en la billetera, y la penetré.
Se movió muy bien y me hizo llegar al orgasmo.
Ella gozaba en tanto me decía con voz sensual \"me encanta me encanta\".
Al terminar volvimos a besarnos y le pregunté.
_\"Dime Alli ¿Crees que es posible que tu hermana venga y haga lo mismo?\"
_\"No sé. Pregúntale\".
Le pedí que la llamara y le hizo una seña sacando el brazo por la ventanilla.
Mariel se acercó y ahora fue Allison quien se alejó del auto.
_\"¿Querés tener a las dos?\" Me preguntó la menor de las hermanas.
_\"Sí. Las dos están divinas\", le respondí.
Sin perder un minuto comencé a besar en la boca a Mariel y, para mi sorpresa, besaba mucho mejor que su hermana.
Su boca era una ventosa y con sus brazos me rodeaba el cuello.
Cuando le abrí la camisa vi que sus tetas eran grandes y firmes.
Al empezar a chupárselas empezó a gemir y cuando me chupó la verga lo hizo con tanta pasión que eyaculé en su boca.
Mariel no esperó que la desvistiera. Fue ella quien se quitó el pantalón e inclusive me colocó el condón.
Se colocó arriba mío y dirigió todos los movimientos hasta hacerme acabar.
No conforme con lo logrado. Descansamos un rato y luego Mariel, la menor de las hermanas, comenzó a tocarme nuevamente y cuando tenía el miembro rígido me lo chupó hasta hacerme acabar otra vez.
Se tomó su tiempo, se arregló la ropa y llamó a su hermana.
Las llevé hasta el departamento de Tacuarembó. Una vez allí las perdí de vista y no las he vuelto a ver.