Óscar - Tio, no sabes lo que pasó anoche.
Juan - ¿En la fiesta que hubo después de la cena?
Óscar – Si claro, pero no hubo nada especial en la fiesta, pero luego me enrollé con Elisa.
Juan - ¿La empollona? ¿Qué dices?
Óscar – Como te lo digo, parece que le va la marcha más que a nosotros.
Juan – Oye, tampoco te pases. Pero no me esperaba algo así de ella, ni de broma.
Óscar – Como te lo digo, ni.................. yo me lo esperaba. Pero de esto ni una palabra a nadie, a nadie, ¿entendido?
Juan – Claro claro, lo entiendo.
María – Menuda fiesta de anoche, no me esperaba algo de ese estilo.
Mónica – Lo malo fué la panda de salidos de clase, nunca van a cambiar esos tios.
María – Pero si es divertido, podías insinuarte a uno y dejarlo a 2 palmos de narices sin que pudiesen evitarlo.
Sandra – Eso es cierto, aunque tampoco tiene tanto mérito, siempre los dejamos empalmados, jajaja.
María – Rectifica, siempre están empalmados, que es diferente.
Elisa – Sandra, ¿sabes si al final va a entrar el tema 4 de Biología?
Sandra – Que va, la maldita profesora aún no dijo nada. Y por desgracia no soy adivina.
Elisa – Gracias, al final fijo que entra, me lo estoy temiendo.
Sandra – Si, por desgracia. Pero ya copiaremos de tí, como siempre eres la mejor......
Elisa – Ya ya, amigas para esto...............
Sandra – No te quejes, que bien que lo pasaste anoche, o eso cuentan por ahí.
Elisa – Que va, si solo le di un ligero morreo a Óscar, ¿o piensas que voy a darles una oportunidad a esa peña?
Sandra – Pues eso no es lo que dicen, casi cuentan que te follaste a ese tio.
Elisa – Que capullos, un simple beso y ya exageran hasta convertirlo en un polvo. Lástima que sigan vivos.
Sandra – Entonces no hubo nada, ¿no?
Elisa – Un morreo, malo por cierto, pero un morreo. Ni meter mano ni nada. Si es que borrachos no sirven ni para eso.
Sandra – Dímelo a mi, que al final no sabían si era yo o era María.
Juan - ¿Sabes que la Elisa se acostó con Óscar en la fiesta? Bueno, después de la fiesta.
Alberto – Ostia tio, ¿no jodas? ¿Elisa la monja empollona? Pero si nadie pudo enrollarse con ella, dicen que es virgen, incluso de boca.
Juan – Para nada tronco, estuve hablando con Óscar antes, y me lo contó todo. Y de monja nada. Menuda zorra.
Alberto – Todo fachada, típico en las tias, aparentan algo pero luego son completamente diferentes.
Juan – Pues ya ves, si al final les gusta más una polla que estar cotilleando.
Marta - ¿Pero es cierto o es todo una trola de esos salidos?
Humberto – No se si es cierto o no, solo se que es lo que están diciendo todos, y además que todo cuadra, esos 2 se fueron juntos después de la fiesta. Y Noemi jura que los vió irse juntos.
Marta – Ya tio, pero de ahí a afirmar que estuvieron follando, hay mucha distancia. Y más sabiendo que Óscar estaba borracho como siempre, y que Elisa no es la clase de chica que se acueste con alguien así.
Humberto – Eso es cierto, pero no hay nada que demuestre lo contrario. Y dicen que hubo más testigos.
Marta – Ja, imposible, si estábamos todos en la fiesta, salvo Noemi que estaba fuera charlando con su novio, y Ricardo, que estaba en su casa con la pierna escayolada.
Humberto – Esto parece un culebrón, encima porno, lo no va más, jajaja.
Rubén - ¿Pero donde estuvieron follando?
Alberto – Supongo que irían a la casa de ella, sus compañeras de piso estaban en la fiesta.
Marta – Que va, si regresé pronto a casa y ella no estaba.
Alberto – Y al piso de Óscar tampoco fueron, que ese capullo no se acordó de llevar las llaves y estuvo llamando a las 10 de la mañana hasta despertar a todo el mundo.
Marta – Como no lo hiciesen en un descampado o en un portal, no sé donde pudieron follar.
Rubén – Un descampado no creo, lloviendo no es lo más adecuado.
Alberto – Un portal tampoco es tan incómodo para follar.
Marta – Acaba de hablar un experto, jajaja.
Alberto – Envidiosa.
Sandra – Joder tia, que parece que Elisa está preñada.
Mónica - ¡No jodas! ¿Pero eso no se sabe al mes o así de follar?
Sandra – Eso pensaba yo, pero hay quien dice que Elisa tiene un buen retraso ya, y sabiendo lo que pasó después de la fiesta, no hace falta el predictor.
María – Ostia, pues menudo marrón, ahora si que se le acaba la vida.
Mónica – Y todo por el capullo de Óscar, seguro que se lava las manos y la abandona. Pobre, habría que caparlo, yo me ofrezco voluntaria para cortarle las pelotas.
Sandra – Ya estamos, con tal de haber sangre, tú te apuntas a los que sea, jajaja.
Elisa - ¿Qué tal va la pierna?
Ricardo – Fatal, sigue escayolada, como puedes observar.
Elisa – Encima que tienes vacaciones, te quejas. Si es que eres la ostia tio.
Ricardo – Ya ves, soy de lo peor. Muchas gracias por los apuntes, aunque sabes que no hacía falta que me los trajeses.
Elisa – Tranquilo, no es ningún problema. Así me ayudas en un par de problemas de Biología, que es lo tuyo.
Ricardo – Claro, en lo que haga falta, como siempre.
Pilar - ¿Cuánto tiempo dices que están saliendo juntos?
Diego – Pues desde aquella fiesta, aunque nadie los vió juntos.
Pilar – Vale, entonces es una coña, no salen juntos.
Diego – Me extrañaría muchísimo que fuese cierto, pero ni sabemos nada de la vida privada de Elisa, ni sabemos si Óscar dice la verdad.
Pilar – Resumiendo, no están saliendo juntos.
Elisa – Vale, entonces lo entiendo, tampoco parece tan difícil.
Ricardo – Para nada es difícil, tan solo hay que tener mucho cuidado en llevar bien los números, con algo de orden es muy sencillo.
Elisa – Si, quien lo diría de tí eso del orden, jajaja.
Ricardo – Y quien diría de tí que estás saliendo con el pesado de Óscar.
Elisa – Ostia, y yo sin saber esa noticia. ¿Desde cuando estoy saliendo con ese capullo?
Ricardo – Por las noticias que tengo, desde esa famosa fiesta.
Elisa – Juas, sabes que no hubo nada.
Ricardo – Yo solo sé lo de esa noche.
Elisa – Joder, que sabes que no hubo nada.
Óscar - ¿Cómo que Elisa está preñada?
Juan – Si tio si, menuda putada.
Óscar – Pues es más zorra que todas las demás, a saber a quien se folló sin condones.
Juan – Nadie lo sabe, pero hay quien dice que tiene un buen retraso. Puede que ya estuviese preñada antes de estar contigo.
Óscar – Pues seguro, va de niña buena y es más puta que las zorras.
Juan – Lástima, con lo buena que está, y sea tan zorra. Podía ser un buen partido.
Óscar – Bueno, ahora es un buen partido, follar y punto.
Mónica – Marta, ¿te apuntas a la cena de este viernes?
Marta – ¿Algún motivo en especial para cenar todos juntos?
Mónica – El motivo es lo de menos.
Marta – En ese caso me apunto.
Pilar – Y yo me apunto, sea donde sea, si luego hay fiesta.
Sandra – No me hables de fiestas, que aún estoy resacosa de anoche.
María – Rectifica, tú estás resacosa siempre.
Sandra – No siempre, a veces estoy borracha tia.
Marta – Espero que no te follases a nadie, no vayas a estar preñada tú también.
Sandra – No sé tia, no me acuerdo si estuve follando o no.
Mónica – Eres la ostia tia, follas y ni te acuerdas.
Pilar – Recuerda que es Sandra, la lógica es incompatible con ella.
María – Todo es incompatible con ella, menos el alcohol, claro.
Sandra – Te jodan, mala amiga.
Mónica – Entonces nos vamos de cena el viernes todo el mundo, ¿vale?
Elisa – Vale, por mí de acuerdo, yo voy que no tengo nada mejor que hacer.
Mónica – Si puedes avisa a Ricardo, a ver si puede ya acudir. Que dentro de poco no vamos a saber ni como es.
Elisa – Cuando lo vea se lo digo, que no sale de casa ni para ligar, es un vago.
Pilar – Sigue igual, en eso nunca cambiará.
Mónica – Pues si al final acude a la cita, vamos a estar todos de nuevo. Y luego de fiesta.
Sandra – A eso si que me apunto, si hay alcohol de calidad.
Elisa – Pobre hígado, me da pena y todo.
Sandra – Para nada, está bien entrenado.
Humberto – Espero que lleves condones suficientes, quien sabe lo que pueda pasar luego.
Juan – Mis contactos me aseguran de que un nuevo cargamento de gomas estará listo en el momento oportuno.
Humberto – Es decir, tienes un paquete sin usar.
Juan – 2 paquetes, más concretamente.
Humberto – Espero que sean suficientes, que la peña está muy salida.
Rubén – Ninguna novedad, incluso las tias tienen más ganas de follar que nosotros.
Juan – Tú no sabes las ganas que tengo yo.
Humberto – Porque tú no follas, por eso tienes tantas ganas.
Juan – Va a hablar el que se folla a una diferente cada día.
Humberto – Pues no estaría mal, ¿donde hay que apuntarse?
Alberto – Me imagino que la cena se celebrará en el restaurante de siempre, ¿no?
Diego – No sé, solo me dijeron que querían quedar este viernes, pero no sabían donde.
Juan – Por lo menos es un buen sitio, barato, se come bien, y está cerca de los sitios de marcha.
Diego – Lo de barato es importante, si si.
Rubén – Ya te digo, que estoy bastante mal de pasta este mes.
Alberto – Tio, métete de gigoló a ver si por una vez no tienes que pedir dinero.
Diego – No creo que funcionase, tendría que pagar para tener clientes en vez de cobrar por ello, jajaja.
Rubén – Mejor me hago chulo, y os pongo a currar como putos.
Juan – Oye, si es de lujo, menos de 500€ por sesión no cobro.
Rubén – A tí te meto con las mayores de 90 años, para que las mates de placer.
Diego – O de susto las mataría, jajaja.
Juan – Que os jodan.
Noemi – Podeis venir a mi casa, mi madre no va a estar.
Pilar – Lo malo es que yo paso de matar a todos con lo que pueda cocinar yo.
Mónica – Siempre podemos pedir unas cuantas pizzas y encargar bebida, y asunto arreglado.
Sandra – Solo bebida con alcohol, que os conozco. Que me quereis meter agua en la cena, y eso es malo para la salud.
Mónica – Pues tú te encargas de la bebida, ya que eres una experta en ese tema.
Elisa – Pero pilla algún refresco, que paso de cenar con alcohol.
Sandra – No sabes lo que te pierdes.
Elisa – Pues prefiero no saberlo. Y me tengo que ir, que a ver si puedo repasar un poco para el examen de mañana. Pasarlo bien.
Noemi – Venga, estudia mucho. Y asunto arreglado, todo el mundo a mi casa.
Pilar – No os olvideis de los condones, que segura que se van a gastar unos cuantos.
Noemi – Fijo, pero sin pasarse, que no quiero dormir en el sofá mientras tú estas follando con alguno.
Mónica – O algunos, jajaja.
Sandra – O algunas, que puede ser también, juas juas.
Pilar – Cabronas, lo que quereis es una buena orgía.
Mónica – Hombre, ya que lo dices...............
Humberto – Así que sigues sin saber si Elisa está preñada o no.
Marta – Nadie lo sabe fijo, pero tampoco se lo vamos a preguntar directamente, imagínate si no quiere decirlo.
Humberto – Pues lleva días actuando de manera muy normal, como siempre.
Marta – Pero ella es así, nunca podrás averiguar nada. Ni siquiera sabemos si tiene novio o no.
Humberto – Bueno, se supone que está saliendo con Óscar, aunque solo sea un rollo pasajero.
Marta – Este viernes ya veremos si es cierto todo o no. Aunque después de tanto tiempo, algo de verdad debe de haber, una trola no dura tanto tiempo.
Noemi – Lo siento tias, pero mi casa no estará disponible este finde, al final mi madre se queda y encima su novio también se queda a dormir.
Mónica – Que lástima, supongo que tendremos que ir al sitio de siempre.
Noemi – Eso me temo.
Marta – Siempre podemos quedar en el merendero y llevar las pizzas y las bebidas allí.
María – Es buena idea, por una vez piensas y todo, jajaja.
Marta – Ya ves, algo que tú nunca haces.
Pilar – Pues quedamos el viernes en el merendero, decidido.
Juan – Tio, que al final quedamos en el merendero, la fiesta se celebrará allí.
Rubén - ¿Fiesta o simple cena?
Juan – Primero botellón y pizzas, y luego orgía.
Rubén – Tus ganas lo de la orgía, no creo que las tias se atrevan.
Alberto – Teniendo en cuenta lo de Elisa, yo creo que se atreven a eso o más.
Juan – Por cierto, escuché por ahí que Elisa ya fué al hospital en varias ocasiones.
Alberto - ¿Si? ¡No jodas! Aún va a ser verdad que se folló a Óscar sin condones y ahora está preñada.
Rubén – Joder, esto ya es la ostia.
Alberto – Y más sabiendo que follaron en un portal.
Juan – Solo falta que se tire a un par de profesores para liarse el asunto mucho más.
Rubén - ¿Sabías que Elisa ya visitó el hospital varias veces?
Humberto – Eso si que es nuevo, no tenía ni idea.
Rubén – Si tio si, a lo mejor el capullo de Óscar aparte de preñarla le metió algún bicho de esos.
Humberto – Joder, eso le pasa por follar con cualquiera, y sin gomas además.
Rubén – Para que luego digan que hay información.
Marta – Pues vaya, encima de preñada, enferma.
Alberto – Mientras no sea nada grave, siempre se puede recuperar. Lástima que tenga que abortar.
Marta – De lástima nada tio, que aún es joven para ser madre, y a saber como pueden nacer esos crios. Leí que la sífilis puede causar cegueras en los recien nacidos.
Alberto – Pues entonces si que tendrá que abortar. Menudo marrón.
Marta – Por lo menos lo lleva bien, no se le nota todo lo que está pasando. Eso sí que es de admirar.
Alberto – Pero eso no quiere decir nada.
Marta – Ya lo se tio, pero no se vino abajo aún. Yo no podría aguantar estando preñada ahora, y encima con tantas cosas de enfermedades. Y sigue estudiando, ya le vale.
Óscar - ¿Como que acaba de abortar? ¿Donde?
Diego – Ni idea, pero están diciendo que por estar con sífilis y movidas así, tuvo que abortar, además que estaba de gemelos.
Óscar – La puta, eso quiere decir que se enrolló conmigo estando ya enferma. Que puta es. Yo la mato, a saber que me metió.
Diego – Pues de todo, eso fijo. Lo mejor es que se lo preguntes mañana, cuando quedemos en el merendero.
Óscar – Si si, le pregunto y luego la mato por cabrona. Tio, que me puedo morir por todo eso, joder.
Diego – Y tú y los demás que se acostaron con ella, no eres el único.
Óscar – Que se jodan los demás.
Mónica – Esto es la leche, ¿el capullo de Óscar se va a morir?
Pilar – Eso escuché en el pasillo, estaba hablando con Diego y escuché eso.
Mónica – La madre que lo parió, es un capullo, se hace la víctima pero todo esto es culpa suya por salido.
Sandra – Joder tia, que casi sin enterarnos se van a morir 2 compañeros de clase.
Mónica – Oye bonita, una compañera, al otro como si le dan por culo y se muere ya.
Sandra – Lo que tú digas, pero eso no quiere decir que no nos importe su situación.
Pilar – Y todo por follar sin condón, a quien se le ocurre...............
Elisa – Es una pena que te perdieses todos estos días de clase.
Ricardo – Pero paso de ir con la pierna como la tengo, mejor me quedo en casa.
Elisa – Excusas, eso no cuela.
Ricardo – Me da igual, el sofá es mucho más cómodo que las sillas de clase. Y cuéntame, ¿como va todo por allí en mi ausencia?
Elisa – Pues va todo muy raro, la peña debe de estar poseída o algo así.
Ricardo – Eso de raro no tiene nada.
Elisa – Te digo yo que sí, que cualquiera diría que están evitándome, como si tuviese la peste, o algo peor.
Ricardo – Lo que pasa es que se terminaron los exámenes, y ya no necesitan que les ayudes, jajja.
Elisa – No, no es eso. Pero da igual, vámonos ya, que vamos a llegar de últimos.
Pilar – Joder, que pocas ganas de cenar tengo con todas estas movidas.
María – Ya te digo, solo vine para ver si se arregla todo esto, porque yo pasaba de venir.
Noemi – Ya somos 3.
Rubén – Pues deberíamos comer algo, mientras llegan Elisa y Ricardo, que tal y como está aún puede tardar un poco.
Alberto – Pues hablando del rey de Roma, allí llega la parejita.
Óscar – Si si, el pata rota y la puta.
Mónica – Y tú el capullo.
Humberto – Calmaros un poco, que venimos a pasarlo bien que ya se acabaron los exámenes.
Sandra – Y a beber, eso es lo que importa.
Marta – Eso es lo que te importa, mejor dicho.
Rubén – Por lo menos las pizzas siguen calientes.
Mónica – Y los ánimos ni te cuento chaval.
Elisa – Buenas noches, perdonad el retraso pero hay quien no puede correr todavía.
Ricardo – Por lo menos ya puedo andar un poco.
Juan – Hola Ricardo, ¿qué tal andas?
Ricardo – No ando, me desplazo simplemente. Pero dentro de poco ya podré caminar como antes.
Noemi – Eso espero, que nos tienes muy abandonadas en clase.
Pilar – Eso es cierto, no nos quieres nada.
Ricardo – Sabeis que no es verdad, sois vosotras las malas, que no me vais a visitar a casa. Solo Elisa tuvo la decencia de hacerme alguna visita.
Óscar - ¿Elisa la decente? Querrás decir la puta, ¿no?
Elisa – Oye tio, ¿de que vas para decir eso?
Óscar – Pues lo debes saber muy bien, que es lo tuyo.
Juan – Todos lo sabemos, no sé de que te sorprendes.
Elisa - ¿Pero sabeis que? No me estoy enterando de nada.
Rubén – Pues lo tuyo que le pasaste a Óscar, que se está muriendo, joder.
Elisa - ¿Qué yo le pasé qué?
Óscar – Encima de puta, retrasada.
Mónica – Y tú un capullo, que todo esto es por tu culpa, a ver si te mueres ya.
Juan – Callate niñata, contigo no va nada.
Humberto – Joder, no me esperaba algo así.
Marta – Yo sí, por desgracia.
María – Yo también.
Ricardo – Pero vamos a ver, ¿que es ese cuento de que Óscar la va a palmar por culpa de Elisa?
Rubén – Pues eso, por culpa de esa tia, Óscar tiene cantidad de enfermedades venéreas, y ya casi está en las últimas.
Juan – Óscar y a saber cuantos más, que seguro que se folló a muchos más.
Pilar – Joder, ¿eso es cierto Elisa?
Elisa – Cuando sepa de que estais hablando, te lo digo. Ahora mismo no tengo ni idea de que va todo esto.
Diego – Pues de la otra vez que quedamos, que te tiraste a Óscar después de la fiesta y le transmitiste varias enfermedades.
Elisa - ¿QUÉÉÉÉ?
Sandra – Si tia sí, aunque tuvieses que abortar por todo eso, que también lo sabemos.
Ricardo – Ostia, no voy a clase un tiempo y esto es lo no va más.
Humberto – Joder, ¿no me digas que tú no sabes nada?
Ricardo – Pues no, Elisa solo me contó lo del morreo con Óscar, no sabía que follaron luego.
Elisa - ¡¡ES QUE NO FOLLAMOS!!
Juan – Eso lo dirás tú bonita, pero Óscar no dijo lo mismo.
Elisa – Pero si estaba más pedo que Sandra incluso, ¿cómo voy a follar con alguien así?
Rubén – Pues ya nos dirás que pudo pasar.
Marta – Eso, que yo ya no sé que pensar.
Óscar – Si todo está bien claro, no sé como quereis escuchar a la mentirosa esa.
Elisa – Capullo, ¿tú te acuerdas de algo o estás flipando?
Óscar – Me acuerdo de lo importante, de que nos enrollamos.
Elisa – ¿Y como vas diciendo que follamos si tan solo fué un morreo, y bastante malo por cierto?
Óscar - ¿Pero que dices? ¿Quieres seguir engañando a todos?
Mónica - ¿Solo un morreo?
Elisa – Si tia si, y malo además. Así que lo llevé a su portal, y lo dejé allí a dormir la mona.
Juan – Claro, si ya sabíamos que estuvisteis follando en un portal, ahora ya sabemos que portal.
Elisa – Este tio es gilipollas, si digo que lo dejé allí a dormir, es DORMIR, no FOLLAR.
Rubén - ¿Y que es eso de que estuviste preñada y tuviste que abortar?
Elisa – ¿Y eso quien coño dijo eso?
Alberto – Pues no sé, pero alguien se enteró. Además que te vieron en el hospital varias veces.
María – Claro, y como la regla se te retrasaba, se suponía que estabas preñada.
Elisa – Al hospital fuí para pillar unos libros en su biblioteca, para ayudarme en un trabajo de clase. Y lo de la regla, ni me imagino quien se pudo inventar algo así.
Marta – Pues a mí me lo parecía, y eso que vivimos juntas.
Elisa – ¿Y no se te ocurrió preguntar?
María – Pues no, a mí no se me ocurrió preguntar tampoco.
Elisa – Tonta una, tonta otra, tontas las 2.
Noemi – Resumiendo, ¿ni follaste ni le metiste nada en el cuerpo a Óscar?
Elisa - ¿Cómo va a ser cierto si hace meses que no follo con tios?
Noemi – Ni que fueses virgen tia.
Elisa – Joder, no lo soy, pero con tios no follo casi nunca, prefiero hacerlo con chicas.
Humberto – La ostia, resulta que es bollera.
Juan – La madre que me parió, esto si que no me lo esperaba.
Elisa – Es que no voy con un cartelito en la frente anunciando que me van las tias.
Óscar - ¿Entonces yo no tengo nada?
Elisa – Tu lo que vas a tener es una patada en las pelotas.
Óscar - ¡¡JODEEEEEEEERRRR!! ¡¡QUÉ DAÑOOOO!!
Humberto – Solo de pensarlo me muero de dolor.
Ricardo – Y yo y yo, menuda patada más bien dirigida.
Diego – Uuff, no me extraña que se encuentre en el suelo.
Mónica – Óscar, te jodes por capullo, y tienes suerte de que no te vaya a dar otra patada, o podías cantar como los ángeles estando capado.
Óscar – Como duele, como duele, joder joder.
Elisa – Yo me largo, ya no quiero saber nada de vosotros.
Ricardo – Quédate mujer, que parece estar ya todo solucionado.
Sandra – Eso, quédate. Y perdona, todo el mundo estaba equivocado.
Humberto – Yo también me quiero disculpar, creo que sacamos conclusiones demasiado precipitadas.
Mónica – Lo sentimos Elisa, de veras.
Pilar – Opino lo mismo.
Elisa – Bueno, me quedo, pero después de todo lo que pasó, no creais que os pueda perdonar tan facilmente.
Rubén – Pobre Óscar, aún le sigue doliendo.
Mónica – De pobre nada, sigue vivo por desgracia.
Sandra – Joder, ya me acabé una botella, ¿cual quereis abrir ahora?