Quiero dormir contigo, tenderme a tu lado y saberte viva debajo de esa piel de alabastro; sentir la tibieza de tu seno palpitando pegado en mi rostro, sonreír al subir y bajar con ritmo de tu respiración pausada, firme, fuerte; arroparme nada más de tus brazos y saberme por ti vigilada.
Quiero dormir contigo y robarle el puesto a cualquier compañero de tu cama y de tu mente, convertirme en tu único centro, en la razón de tu vigilia, en el motivo de la sonrisa tras tus silencios, en la protagonista del mejor momento, en la conocedora de tu más cruda intimidad.
Quiero dormir contigo y............ luchar con tus piernas para enredarme, que me acaricies con tus pies, que me limpies la piel con las uñas, que me roces con tu cabello la sien; sentirte completita y para siempre guardarte en mi espacio interno, aterrizar en tu regazo y acariciarte yo también; ser una como antes, ser una otra vez.
Quiero dormir en ti como treinta años atrás, palpitando semilla en tu vientre, protegida de la humanidad, pegada de ti en tus adentros y nunca nunca más extrañar tu somnoliento y dulce respirar; quiero dormir en ti y ver la libertad de tu cara severa suavizada por ese sueño que no me contarás jamás y despertar la sonrisa mañanera que me alegraba días atrás…
Quiero dormir contigo, vuelo a tu lado y lo sueño, madre voy a dormir contigo, espérame, ya nos llega el tiempo.