Tal y como os conté en mi anterior relato, el sábado siguiente volvimos al local de intercambios, donde habíamos quedado con las tres parejas de la otra vez. Cuando Gabriel y yo llegamos ya estaban los seis allí. Nos sentamos todos en uno de los rincones del local que tiene dos sofás enfrentados. Pedimos unas copas y charlamos sobre el morbo que nos produce a todos el montar \"numeritos\" en la pista de baile, mientras hablábamos nos acariciábamos y besábamos entre todos. Al poco tiempo y cuando ya estábamos todos calientes por los besos y sobeteos que nos habíamos metido en los sofás, salimos los ocho a bailar. Allí sucedió todo más o menos como la otra vez, está vez incluso hicimos más juegos que el mero follar en la pista. Al entrar en la pista de baile cada uno de los chicos desnudó a su pareja, dejándola como la otra vez, sin bragas ni sujetador, bueno el sujetador no hizo falta quitárselo pues ninguna lo llevaba y con los vestidos por la cintura, a............. mi y a otra de las chicas como llevábamos minifalda y camiseta ajustada, nos dejaron completamente desnudas, salvo las medias que teníamos puestas, pues la camiseta nos apretaba en la cintura, las demás se quedaron desnudas del todo, salvo con los trajes enrollados en la cintura, nosotras a los chicos les sacamos las pollas por fuera del pantalón. Después de bailar un baile cada uno con su pareja, mientras nos rozaban el coño con la polla y nos acariciaban los pechos, para calentarnos todavía más tanto nosotras como ellos, a continuación, cada uno de los chicos cogió a su pareja por la cintura y se la ofreció a uno de los otros, al mismo tiempo que cogían la mano de ella y la ponían en la polla de él. A estas alturas, comprenderéis que todas las pollas estaban bien tiesas y duras y todos los coños húmedos y abiertos, con lo que, al son de la música, cada coño recibió dentro de sí una polla. Luego hicimos dos corros, en el interior estábamos las chicas, de frente unas a otras y acariciándonos entre nosotras, en el exterior los chicos con sus pollas apuntando a nuestros traseros. Al compás de la música dábamos vueltas y cuando la música paraba cada chico metía su polla en el coño que le había quedado enfrente. En ese juego estuvimos un rato. En esos juegos no nos corrimos, es decir follamos pero sin llegar a corrernos.
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p align=justify Después de un rato nos fuimos todos a los sofás donde teníamos las copas. Allí se sentaron los chicos y nosotras nos sentamos encima de ellos, metiéndonos sus pollas hasta el fondo de nuestros coños. Yo me senté encima de uno que tiene una polla enorme y como soy de orgasmo muy fácil fuí la única que me corrí pues todos los demás tanto chicos como chicas no buscaban el corrernos, lo que pasa es que, como ya os he dicho soy de orgasmo muy fácil y cuando estoy caliente me corro, prácticamente, sólo con meterme la polla sin que sea necesario moverse y sentir esa pollaza en mi coño me hizo correrme inmediatamente. Gabriel cuando vió que iba a correrme, se acercó y cogiéndome por los hombros me empujó hacia abajo diciéndome: \"Métetela hasta el fondo y disfruta\". Continuamos un rato bastante largo con estos juego, las chicas nos cambiábamos de polla a polla hasta que cada una de nosotras se metió en su coño todas y cada una de las ocho que teníamos a nuestra disposición. Como estábamos sentados todos juntos, cuatro en cada sofá, al mismo tiempo que teníamos una polla en el coño, el chico con el que estábamos nos chupaba los pechos y el que estaba al lado nos acariciaba el cuerpo, en otras ocasiones los chicos miraban cómo nos acariciábamos entre nosotras, eso, el ver a dos mujeres acariciándose siempre produce placer a los hombres.
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p align=justify Después de todo esto y cuando ya todos teníamos que hacer esfuerzos para no empezar a movernos y terminar corriéndonos interrumpimos el juego y nos dirigimos todos a la parte de privados. Allí la orgía fue la caraba. Follamos todas con todos. Alguna de las chicas, en un momento de la noche, estuvo con tres chicos al tiempo, mientras uno se la follaba por el coño, otra la metía la polla en el culo y otro lo hacía por la boca, yo incluso estuve, un rato, que a continuación os cuento, con los cuatro chicos. Con la calentura que tenía en medio de toda esa orgía, me decídí a hacer realidad una de mis fantasías, que es tener dos pollas al mismo tiempo en mi coño e incluso fuí un poco más allá, pues mientras me follaban dos tíos al mismo tiempo en el coño, otro me chupaba los pechos y otro me la metió la polla en la boca. Cuando estaba follando con uno, de repente les dije a todos los chicos que vinieran conmigo, que tenía ganas de montar un número especial, cogí al tío con el que estaba follando, lo puse tumbado boca arriba y me senté encima de él, me metí su polla hasta el fondo y entonces me dejé caer hacia atrás , dejando mi coño bien a la vista, entonces le dije a Gabriel que intentara metérmela en el coño al mismo tiempo, él se arrodilló entre mis piernas y me la metió, empujando fuerte para hacerse un hueco con la polla del otro, a otro de los tíos le dije que me besara los pechos, él se tumbó perpendicular a mi, a la altura de mis pechos y se puso a chupármelos locamente, estando así, con dos pollas dentro de mi coño y un tío chupándome los pechos, le dije al cuarto que me acercara la polla a la boca que se la quería chupar, lo que él hace arrodillándose sobre mi cabeza y metiéndome la polla. Los gritos de placer que di al correrme en esa situación fueron tremendos, cuando terminé de correrme le dije a mi marido que en mi vida me había corrido tan intensamente, que mi orgasmo fue inenarrable, que había disfrutado una barbaridad sintiendo mi coño tan lleno con las dos pollas dentro.
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p align=justify Después de follar como locos todos y de descansar un rato hicimos el siguiente juego: Las cuatro chicas nos pusimos de rodillas, en el borde de las camas, de espaldas a los chicos, cada uno de ellos metía la polla en cada uno de los coños, solamente la polla, es decir sin tocarnos ni moverse y las chicas teníamos que averiguar, sin mirar, por supuesto de quien era la polla que teníamos dentro. En la única polla que todas acertamos fue en la de uno, que ya os he dicho antes, que tiene una polla enorme. Otro de los juegos que hicimos es que cada chica cogía a su marido por la polla y la metía en el coño de otra, poniéndose luego detrás de ellos y empujándole a él dentro de ella, también hicimos lo contrario, es decir que cada chico cogía a su mujer y la llevaba donde otro a quien se la ofrecía preguntándole cómo se la quería follar y entonces el marido ponía en la postura que el otro quería, a su mujer y le decía al otro: \"Ahí la tienes, fóllatela bien follada\", mientras él la sujetaba o la apoyaba en si mismo, para ver cómo se la follaban estando él al lado de ella.
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p align=justify Bueno os podréis suponer que la noche fue apoteósica, que el morbo y el placer que obtuvimos no se pueden reflejar en un escrito.
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