¡Oohhh Raquel! No sabes cuanto te deseo... -le dije mientras la abrazaba entre mis brazos- no llores mas, además ya oíste que me tomara el resto de la tarde, vamos salgamos de aquí.
Encendí el carro nuevamente y comencé andar sin saber aun donde ir, pero estaba claro que debía buscar un lugar donde pudiésemos estar a solas antes de que cambiase de opinión. Mientras tanto ella se acomodo lo mejor que pudo dejando su mejilla sobre mi hombro, ensimismándose una vez mas, aun podía sentir su perfume y la respiración entrecortada del llanto de frustración, tristeza y temor ocasionado por lo sucedido. Decidí salir a una arteria vial y busque dirección a la autopista para pasar por la zona donde se encuentran...........
algunos moteles turísticos que muchas parejas y viajeros suelen frecuentar.
Perdóname William, no debí decirte de eso... solo pronuncie lo que estaba pensando en el momento... –pronuncio en un tono casi de melancolía y tristeza, mas aun por el retrovisor podía ver como sus ojos se movían de un lado a otro pero sin ver nada, parecía estar pensando las palabras- lo triste es que es verdad, ya ni siquiera el consuelo de un buen sexo tengo... Roberto en sus años de noviazgo era todo un galán, todo un casanova, pero ahora después de 8 años de matrimonio no se quien es en realidad, no es el mismo –estaba tan ensimismada que deduje que aun pensaba en voz alta-.
Por un momento me volteé hacia ella, y le bese suavemente la frente y abrasándola con un brazo le acaricie el cabello.
No me importa Raquel, si lo que quieres es desquitarte conmigo, estoy dispuesto a correr el riesgo, prometo hacerte sentir mujer una vez mas, una mujer deseada como hace mucho tiempo no lo sientes.
Ya estábamos llegando a la zona de los moteles, cuando distinguí uno que me llamo la atención \"Motel Rey Arturo\" 500 Mt decía un cartel y una muralla de piedras en forma de castillo abarcaba una parcela gigantesca con unas armaduras medievales a la entrada y banderines al estilo de la nobleza en las torretas de la muralla, incluso las habitaciones tenían nombres de caballeros así que observe la lista y busque una ni muy barata ni muy cara.
Me da una habitación Lancelot por favor.
Son 65.000 Bolívares, me permite una identificación por favor –dijo una voz femenina desde el cubículo de la recepción de vehículos en la entrada, detrás de un vidrio oscuro- Esta habitación se alquila por un tiempo de 6 horas, y la factura e identificación se le entregaran a la salida, esta de acuerdo.
Esta bien, tome y cóbrese de aquí –dije mientras le pasaba dos billetes de 50.000 Bolívares e identificación por una gaveta que llegaba a la ventanilla del carro-.
Aquí tiene, habitación Lancelot numero 21, siga la muralla por la derecha y cruce en la calle Lancelot, allí encontrara las habitaciones numeradas –me decía mientras recibía el cambio y la llave de la habitación-.
Me sorprendió mucho el lugar, en verdad parecía todo un castillo, al entrar por la calle Lancelot observe números grandes en hierro forjado que colgaban de flechas de acero indicando las habitaciones, incluso los estacionamientos eran individuales por habitación y poseían un portón de madera que se podía cerrar al uno estacionarse.
Así que me estacione y preferí cerrar el portón de madera, una escalera de caracol llevaba a la habitación arriba del estacionamiento, al entrar las paredes estaban decoradas al estilo de la nobleza, una cama grande con un espejo en el techo y otro mas en el copete, un televisor al frente, a la derecha estaba un potro de madera con molduras de poses sexuales en el rodapiés del mismo (como para que no quedara duda alguna de todo lo que podías hacer en el) y a la izquierda una mesa redonda de madera con dos sillas donde había un cajón por el que debían enviar pedidos a la habitación, al igual que un baño separado por todo un muro de bloques de vidrio, con un lavamanos, W.C. y ducha.
Ambos habíamos entrado con las manos entrelazadas y recorrido la estancia, Raquel parecía no creer hasta donde había llegado, por un momento me dio una punzada en el estomago el temor a que después de haber llegado tan lejos me dijera que no podía hacerlo, ya que me había soltado y se había puesto de frente a mi comenzando a sollozar y tapándose el rostro con ambas manos.
No lo sé William... todo esto... es... es un error... no se si pueda... hacerlo...
Casi me doble cuando escuche eso, en verdad estaba sucediendo, tenia que hacer algo, para no perder ni el tiempo, ni el dinero ni la oportunidad.
La abrase para consolarla, podía sentirla gimoteando y llorando levemente una vez mas, y comencé a acariciarle el cabello y a frotarle la espalda mientras pensaba que decirle.
No digas eso Raquel... solo intentémoslo, ya estamos aquí, además nadie sabe donde estas... es mas voy ha apagar el celular –saque el dichoso aparato del estuche del cinturón y lo apague- ya nadie puede saber donde estamos o que hacemos... solo déjate llevar hasta donde tu quieras, te prometo que no te vas arrepentir.
Pero Raquel movía su cabeza en forma negativa entre mis brazos.
Mírame por favor, si en verdad no quieres hacer nada lo voy a entender pero mírame a los ojos por favor.
Sujete sus manos y las aparte de su rostro, sus mejillas estaban húmedas por las lagrimas derramadas, aun así lejos de mirarme, agacho la cabeza, la tome por el mentón y le subí el rostro. Estaba llorando y con los ojos triste cuando me respondió.
No... William... no quiero marcharme... abrásame... por favor... abrásame... es solo que... no se que hacer...
El alma me volvió al cuerpo, por lo menos no quería que nos marchásemos, así que de momento la abrase fuertemente entre mis bazos.
Mírame por favor –le pedí una vez mas- ya te lo dije... te prometo que no te vas arrepentir, no llores mas.
Ella me miro con sus ojos tristes y confundidos, mientras aun abrasados acerque mis labios a los suyos, esta vez no pude sentir su perfume cuando nos besamos, solo la sal concentrada en sus labios producto de las lagrimas derramadas, me separe un instante y la mire nuevamente.
No me gusta que verte así... espera un momento mientras te limpio las mejillas.
Dije mientras acercaba mis labios a su mejilla derecha y empecé a limpiarle el rostro con suaves y húmedos besos, no me importo el sabor del rimel, ni del maquillaje ni del de la sal dejada por las lagrimas, solo quería quitarle esa mascara de tristeza y desconsuelo del rostro
Ya te ves un poco mejor... ahora solo me falta el izquierdo –le dije sonriéndole-.
Pero cuando fui llenar de besos su mejilla izquierda movió el rostro en busca de mis labios y me beso profundamente... así nos quedamos unos minutos besándonos apasionadamente enlazando nuestras lenguas, acariciándonos febrilmente, de repente sentí sus manos buscando los botones de mi camisa y desabrochándolos uno a uno hasta quitármela, desabrochando la correa, el pantalón, bajando el cierre y empujando este hacia abajo el cual descendió libre hasta mis tobillos.
Me separe de sus labios para que pudiera verme y mirándola fijamente comencé a desabrocharle la blusa desde arriba botón por botón dejando a la vista aquel hermoso pecho que siempre imagine, con una cortina de pecas que caía desde sus hombros hasta casi llegar a los pezones los cuales permanecían ocultos bajo un delicado sostén de encaje blanco, luego le acaricie el abdomen, bajando mis manos hasta sus caderas seguí el cinturón hasta la hebilla y se lo desabroche, luego desabotone el pantalón y le baje el cierre... pase mis manos por detrás de ella acariciando su espalda descubierta y sus glúteos por encima del ajustado pantalón, mientras me dedicaba a besarle poco a poco el cuello y los hombros...
Tienes la piel tan suave... eres hermosa de verdad... –le susurraba al oído mientras besaba sus hombros y buscaba las tiras del sostén-.
Perseguí las tiras y el borde del sostén hasta el otro lado con mi lengua sintiendo como su respiración cambiaba y sus manos me revolvían el cabello, bajando ahora hasta el centro del sostén, llenando de besos su abdomen, su vientre y siguiendo mas abajo hasta frotar con mi nariz la estrecha y delgada tela de algodón que se asomaba entre la abertura del pantalón y el cierre... sintiendo el aroma de su sexo, mientras mis manos bajaban desde su culo a todo lo largo de sus piernas como haciendo un escaneo de lo que se escondía bajo aquel pantalón, llegando hasta sus pies y quitándole el calzado mientras aun frotaba mi nariz contra la pieza de tela de su ropa interior expuesta.
Podía sentir un leve colchón de vello pubico un poco mas arriba del clítoris al cual no llegaba todavía, pero mas nada y pensé -que mujer tan coqueta- aun a su edad y depilándose el sexo, el esposo debe ser ciego para no darse cuenta del llamado sexual que le hace su esposa.
Luego subí mis manos nuevamente sintiendo sus piernas, y sujetando esta vez el pantalón por las caderas lo hale poco a poco hacia abajo.
Una vez bajado el pantalón, me quede viendo su ropa interior, un bikini de algodón que si tuviera unos centímetros menos de tela seria mas un hilo dental que un bikini, contemple por primera vez sus piernas y comencé a acariciarlas, pude notar que aun para su edad se mantenía en buena forma posiblemente por los ejercicios, dietas, botox y que nunca había tenido hijos.
Eres hermosa Raquel... sensual... tan suave y delicada...
Raquel me tomo por el cabello y me halo hacia su sexo, yo no le di lucha la deje hacer... comenzó hacer un movimiento con su cadera adelante y atrás estrujándome su sexo contra mi nariz... embriagándome con el aroma de su sexo de tal manera que la sujete por el culo y comencé a lamer la tela hasta humedecerla y hacer que esta se pegara a su piel de tal forma que quedaron marcado sus labios vaginales y el clítoris mientras me decía entre jadeos...
¡Oooohhh Will!... ámame... hazmeee sentir mujer... por favor... por favor... quiero que me ames –gemía con la respiración entrecortada mientras movía su cadera adelante y atrás -.
No hay apuro, disfrutémoslo con calma tenemos tiempo todavía.
Le respondí mientras me ponía de pie y me quitaba los zapatos con los pies y me sacudía el pantalón para quitármelo.
Déjame disfrutar de tu piel primero, quiero embriagarme de ella, ven tomemos un baño.
Una vez más me beso apasionadamente y llevo una de sus manos a mi sexo frotándomelo y estrujándolo por fuera del interior, mientras la otra me sujetaba de la nuca, le tome la mano que tenia en mi sexo y se la metí por dentro del interior, ahora me estaba frotando la verga en toda regla mientras me besaba profundamente, podía sentir lo deseosa y exaltada que estaba, pero yo quería disfrutar mas, quería alargar ese momento de clímax hasta que ya no pudiese aguantar.
Tomemos una ducha –dije separándome de sus labios y tomándola de la mano la conduje hasta la ducha- déjame quitarte esa careta de tristeza y dolor del rostro.
Ya eso lo lograste, lo que ves es solo maquillaje corrido y lo que quiero es ser tuya, quiero sentirte –me respondió con los brazos cruzados tras mi cuello-.
Ya podía ver otra mirada debajo de aquel matiz de maquillaje revuelto, y no pude hacer menos que sonreírle y besarle suavemente mientras la abrazaba y aprovechaba la oportunidad de soltarle el gafete del sostén y liberar sus pechos, de bajar mis manos a sus caderas y empujar el bikini hacia abajo y aferrarme ese culo que por casi nueve meses había deseado estrechar, mientras, mi verga pugnaba por salir del encierro del interior, Raquel pareció darse cuenta y moviendo su cadera hacia atrás metió la mano dentro del interior y la saco afuera... ahora pegaba su sexo contra al mió para sentirlo mientras besándome y revolviéndome el cabello comenzaba a gemir de pasión.
Aaahhhh William... por favor... por favor... haaazme tuya quiero sentirte... por favor.
Aun no Raquel, no hay porque precipitarnos, déjame inundarte de besos y caricias.
Ambos nos despojamos de las prendas intimas y nos metimos en la ducha, poniendo el agua en una temperatura acorde a nuestra pasión, besándonos esta vez sin tapujos, apasionada y fervientemente, enlazando nuestras lenguas en un beso sin final y recorriendo nuestros cuerpos con locura con nuestras manos, comencé a tantear la pared de la ducha buscando el jabón, ya lo había visto cuando entramos pero entre los besos y manoseos el tiempo era escaso para localizarlo, así que abrí los ojos y gire en rededor hasta conseguir el jabón y así llenar de caricias a Raquel.
Ven aquí corazón... para enjabonarte con pasión y locura como ningún hombre antes lo ha hecho -le dije mientras le sonreía con picardía-.
Comencé enjabonándole el rostro para quitarle todo rastro de maquillaje y toda huella de llanto mientras nos besábamos, no me importo el sabor del jabón ni el estorbo de los cabellos mojados que se metían entre nuestro labios, la bese con locura mientras el agua que nos caía se lo quitaba... le enjabonaba la espalda mientras movía mi pelvis frotando mi verga ya erecta contra su vientre y el vello pubico... le enjabonaba el culo mientras ella me abrazaba con fuerza y atraía mi cabeza contra la suya y se movía sutilmente arriba y abajo para sentir mi verga contra su vientre... le di la vuelta y pegue mi verga contra su culo mientras mis manos con el jabón recorrían sus manos, sus brazos, sus hombros, sus pechos... allí me quede un buen rato acariciando sus pechos con el jabón sintiendo como sus pezones se endurecían ante mis caricias y frotando mi verga contra su culo, sintiendo como su respiración entrecortada me decía lo mucho que disfrutaba de mis caricias, sintiendo como se contorneaba entre mis brazos...
Ooohh... siii... bebee... se sienteee tan bien... acaríciame aquí... más abajoo... por favooor... -decía al tiempo que tomaba una de mis manos y la llevaba hasta su sexo-.
Cuando escuche su voz no pude menos que besarle el cuello y los hombros mientras una de mis manos enjabonaba su abdomen y su vientre y la otra acariciaba su sexo... la sentí arquearse y llevar una de sus manos a mi nuca para que le besase el cuello y el hombro mientras la otra se entrelazaba con la mano que tenia en su sexo mostrándome el ritmo con el que quería que la acariciara allí...
Aaaaahhh... siiii... asiiii... siguee asiii...
Repetía una y otra vez mientras le acariciaba la cuchara de arriba ha abajo y viceversa y le besaba el cuello.
- Oooohh Will... se siente tan bieen...
Esto apenas comienza Raquel... te pienso llevar hasta las estrellas antes de amarte...-le decía mientras le metía un dedo en el interior de la cuchara-.
Mientras tanto ella no se quedo quieta y quitándome el jabón llevo sus manos atrás y me enjabono la verga, nos estábamos masturbando el uno al otro... y deje que lo hiciera un rato... luego la voltee y bese nuevamente con pasión y locura, ella me abrazo y me enjabono la espalda con sus caricias... luego se separo para enjabonarme los brazos y el pecho, pude ver con agrado que todo su rostro había vuelto a radiar aquella sensualidad con la que iba al trabajo cada mañana, la tome por el mentón e hice que sus ojos coincidieran con los míos.
Ese es el rostro que me gusta ver cada mañana, te ves hermosa ahora.
Ella no dijo nada... solamente me devolvió una sonrisa y se mordió de forma sensual el labio inferior y desvió sus ojos y atención a mi verga, estaba concentrada en cuerpo y alma en enjabonarme la verga con ambas manos, o mas bien en masturbarme, ya que podía sentir ambas manos ir suavemente hacia atrás mientras las apretaba cuando venia hacia delante pajeándome a todo dar y con un buen ritmo.
Oohhh Raquel... eres buenaaa en estoo... Aaaaahh... siiii... para uun momento...
Si no la detenía podía hacerme eyacular, así que me abrase a ella dejándole el menor espacio posible de fricción y busque sus manos para soltarlas de mi verga.
Eres una mujer perversa... ahora no me queda más remedio que tomar una medida drástica –le dije en son de picardía y con un apetito sexual voraz-.
¿Me vas a castigar por desobediente? –refuto mientras me miraba sensualmente mordiéndose el labio inferior al terminar y respirando de forma que sus senos se movieran adelante y atrás a cada respiración- que me... -no pudo terminar la frase pues le puse un dedo en sus labios en señal de que se callara-.
¡SHIIIII!... no quiero que te imagines nada... quiero que sientas todo... cierra tus ojos... déjate llevar por mi.
Cerré la ducha y la pegue contra una de las paredes, pegando mi cuerpo al de ella, y sujetando sus manos entrelazadas con las mías comencé a besar su cuello desde debajo del lóbulo de la oreja y succionando el tendón que bajaba del cuello al hombro, ella se movía impaciente contra la pared
Aaaahhhh..... Wiiill...
Repetía una y otra vez mientras frotaba su cuerpo contra el mió y con una de sus piernas me frotaba arriba y abajo una de las mías.
Oooohh... Wiiill... baja más... asiiii... más abajooo...
Podía contornearse todo lo que quisiera pero aun no le iba a librar las manos, baje de sus hombros a sus pechos besándolos, lamiéndolos, succionándolos con ternura, desde los costados cerca de las axilas y pasando alrededor del pezón si llegar a el todavía, Raquel se contorneaba buscando agacharse o levantarse y poner el pezón entre mis labios, pero yo lo evitaba adrede y así seguí durante un rato pasando de un seno al otro lamiéndolos y chupándolos.
Poor favor... Will... por favor... no me dejes asííí... chupameeelooos… por faaahhh... –repetía una y otra vez mientras buscaba colocar los pezones en mi boca-.
Asiii... bebeee... chupaaaahhhmeloos... maaas... durooo...
¡Ooohhhh!... Wiiill... asííííí... aaaaaahhhhgg... siiiigue... baaahhh...
Baaaaja mas... bebeee... más... más abaaaajoo... bebeee...
Pronunciaba mientras le chupaba los pezones y el abdomen sin llegar aun a su vientre ni su sexo. Raquel se movía tratando de soltar sus manos y de mover su cuerpo para que no quedara ningún pedacito de piel sin ser besado, lamido y chupado.
¡Por favooor... Wiiiill...! chupaaamelaaahh... poor faaaahhhg... maaas… abajooo coraazon.
La constante fricción de nuestros cuerpos, de nuestros sexos, de masturbarnos y de nuestra pasión había hecho que sus labios vaginales permanecieran abiertos y receptivo a todo estimulo.
Ya de rodillas me detuve un instante a disfrutar del pequeño colchón de vello pubico, de la tez clara que conformaban el clítoris y los labios vaginales, del color rosado claro del interior de su sexo, sintiendo su sutil aroma, que quizás por el aroma del jabón y la humedad del agua no se percibía del todo bien. Pero eso no era problema, sin aun besar ni lamer su sexo solté sus manos y levando una de sus piernas la puse sobre uno de mis hombros y empecé a frotar su sexo de arriba abajo con la nariz alternándolo con algunas vueltas al clítoris deleitándome de su calidez, de su aroma y su suavidad, mientras me aferraba a ella sujetándome de las caderas y del culo... Raquel por su parte se sujeto al otro hombro y a mi cabeza y apoyada de la pared como estaba buscaba la forma de moverse y meterse la nariz lo más que podía dentro de ella.
Hueles tan rico... estas tan calida... tan húmeda... dime que me deseas... dímelo... quiero escucharlo... dime que te la chupe... –le decía mientras frotaba y hurgaba el interior de su sexo con la nariz-.
Te deeeseooo Wiiiill... ¡TE DESEOOO...! ¡CHUPAAAMEELA...! por favooor... Wiiiill... quiero sentirteeeehh...
Ante tal suplica de deseo sexual, no me quedo duda que ya era el momento de dejar los rodeos y concentrarme en cuerpo y alma a chupar, lamer y besar esa raja hasta que no aguantase más.
Asíííííí... siiiigueee... ¡ASÍÍÍÍÍ...! ¡OOHHH... WILL!... CHUPAMEELA... CHUUPAMELA...
¡SIIIGUEEE...! ¡ASÍÍÍ WILL... ASÍÍÍ BEBEE... ASÍÍÍ! NO PAREEES... ¡NO PAAREES..!.
¡Ooohh Wiiill...! ¡Meeeestoooy...! ¡Excitandooo... Muuuuchooo...! –y me presiono el rostro contra su sexo moviendo también cadera adelante, atrás, a la derecha y a la izquierda-.
Uummm.... uuuummm... estas... tan ricaa... Raquel... uuummm...
¡OOHHH WILL...! ¡Noooo paaares...! auuun nooo... ¡SIIIIIGUE…! beebeee…
Por faaavor… nooo paaares Will… meee… estooooyyyy….
Casi no podía mantener el equilibrio, entre los brincos y movimientos que hacia con la cadera, la espalda y doblando y levantando la pierna apoyada al piso, buscando que penetrara más su coño con la lengua y no quedara ni un milímetro de ella sin ser chupado y lamido.
¡AAAAAAAHHHHHHGG...! ¡WIIIIILL...! Aaaaaahhhhgg...
¡Ooooohh...! Will... oohhh... bebee... esooo... fu… fue grandiooso…
Fueron sus palabras mientras respiraba entrecortadamente y se tensaba de tal manera que tenia la cabeza metida en su coño por la fuerza de las manos y de la pierna doblada sobre mi hombro.
No puuedo... mas... te quiie... roo... dentro dee... mííí...
Hazme tuyaa... Will... hazloo ya...
Decía mientras bajaba la pierna de mi hombro y resbalaba por la pared de la ducha quedando también de rodillas entre mis piernas, tenia algunos mechones de cabellos que caían por su rostro y por los lados pegados a sus pechos, me miro a los ojos poniéndome una mano a cada lado del rostro y besándome con locura, pude sentir el frió de sus labios y de su boca en aquel beso, algo que algunas mujeres logran cuando alcanzan el orgasmo o están cerca de el.
Ooohh Raquel... estas tan rica... tan divina... y aun no hemos hecho nada...
No puedo esperar mas Will... quiero que me ames... te quiero dentro de mi... quiero sentirlo en mi interior...
Salgamos de aquí, tengo una idea –dije mirándola con malicia y frotando mis manos cual villano, mientras me levantaba-.
Raquel me devolvió una mirada sensual al tiempo que se mordía los labios y me extendía una mano para que la ayudase a levantar del piso y tomando unas toallas nos fuimos al cuarto, antes de meternos en la cama, la despoje de la toalla y comencé a secarle todo el cuerpo.
Eres tan atento William, ya ni recuerdo cuando fue que Roberto tuvo un gesto como este.
No hace falta que lo menciones... no me molesta, pero dejemos al jefe fuera de esta habitación, somos solos tu y yo en este momento.
Lo sé, lo sé, es solo que me agrada tanto que un hombre me seque cuando salgo de un baño... me hace sentir femenina... no sé si lo entiendes.
Decía mientras se daba la vuelta, me miraba a los ojos y me despojaba de la toalla para agarrarme la verga.
Y hablando de momento... creo que es el momento de devolverle el favor cierto pajarito, de cierta forma... –dijo mirándome sensualmente a los ojos y pasándose la lengua por los labios al tiempo que me secaba y frotaba la verga con la toalla-.
Se me ocurre algo... para pagarle esta deuda... –decía mientras miraba fijamente el potro cerca de la cama- quiero hacerlo diferente, estoy cansada de camas.
Ven... vayamos al potro, quiero mamarte el guevo allí, quiero sentirlo dentro de mi boca. –me decía mientras se relamía los labios y se acariciaba el coño-
Me tomo de una mano, llevándome hasta el, algo que agradecí ya que pude ver el vaivén de aquel culo al desnudo, el cual me hizo pensar lo que se sentiría estar dentro de el.
Me recosté boca arriba apoyando mi espalda del cojín más grande de este, quedando con mi pelvis cerca del borde y mi verga erecta como el asta de una bandera, apoyando mis pies sobre otro cojín que estaba en el espaldar del asiento donde se sentaba la otra persona, donde se sentó Raquel mirándome de forma golosa y relamiéndose los labios nuevamente.
Ahora es mi turno bebe... –decía mientras me frotaba la verga con una mano- no sabes cuanto me apetece... un poco de leche tibia.
Raquel comenzó a lamerme y chuparme los testículos mientras me frotaba la verga suavemente arriba y abajo con buen ritmo.
Y yo te la voyy a daar... mi reinaa...
Solo tieenes que maaamar... preciosaaaahh...
Raquel se metió el glande en la boca y empezó a rodearlo con la lengua, se lo sacaba y me lamía la verga de arriba abajo y viceversa.
Uuumm... Uuuuumm... Aaaaah... que ricaa... y dura... la tienees...
Aaaahhg... Raquel... chupamelaa... metee... teela... en la booca...
¡Oooohh siii...! tienes laa boquita... tan caliiida... tan humeeda...
Asííí nooo... vaas muy rapidoo... nenaa... nooo... -le decía tomándola de la cabeza- asííí nooo...
Uuuumm... ¿como bebee...? ¿como te gusta...? –me preguntaba mientras me lamia la verga nuevamente- ¿no lo estoooy... hacieendo bien...?
Así no nena... déjame guiaarte... –y le tome la cabeza llevando su boca hasta el glande- lámemelo... asííí... suavee aaamor... ooohh...
Ahoora dejamee... sentir tuus dieentes... suaveee... suaveee... –le repetía mientras levantaba mi cabeza para ver su boca en torno a la cabeza de mi verga-.
Aaaahh... sííí... maastúrbameee... el glandee con los dientes... amor
¿Te gusta así... corazón...? –pregunto sacándose la verga de los labios y frotándomela-.
Ooohh siii... Raquel... me guusta.... chupameloo... y acarícialoo con la leenguaahhg... –le respondi mientras sus labios volvían a envolver la cabeza de mi verga-.
Raquel era de rápido aprender... podía sentir suavemente sus dientes pajeandome el glande, chupándomelo y lamiéndomelo, era maravillosa.
Lamelo dee arriba aaabajo... asíí... quee riiico... amooor...
Chupameela... entera... hastaa en fondoo... maas... metelaa enteera... –decía mientras empezaba a mover mi pelvis arriba y abajo para penetrar más su boca-.
Suave... ¡Aaahhg...! asííí... que ricuraa...
Déjame sentir... tuus dientes cuando suuhh... bas... –le indique mientras veía mi verga desaparecer dentro de su boca una y otra vez-. ¡Ooohh Raqueeel...! así... sigueee así...
Uuumm... uuuumm... aaaaahh... que rica... Will... que dura... uuumm
No aguanto mas Will... quiero sentirla dentro de mí... uuuumm...
Te deseo tanto... no puedo esperar... quiero que me ames...
O voy a terminar volviéndome loca... te quiero dentro de mi Will...
Raquel había dejado de mamarme la verga y de pie comenzó a frotar su sexo a lo largo de la verga, mientras se apoyaba con las manos sobre mi pecho.
Ooohh Will no puedo esperar mas... quiero que me penetres...
Estoy muy excitada... por favor Will... penétrame... penétrame...
Me levante del potro y acerque mis labios a los suyos, besándola con suavidad y ternura mientras una de mis manos le frotaba el coño y le metía unos dedos en el interior.
Estas toda mojada Raquel... ¿tan ansiosa estas por que te ame?
Aaahh siii... no puedo esperar... te deseoo mucho...
¿Y la leche tibia... no la quieres? –le pregunte mientras le metía y sacaba los dedos del coño.-
Ooohh Will... eso puede esperaar... penetramee... luego acaaahhg... acabas en mii boca... quieero sentirte...
Ven... recuéstate aquí –le pedí dándole unas palmadas el cojín sobre el cual había estado.- ponte boca arriba.
Me hice aun lado y espere a que se acomodara en el potro tomando la posición que antes había ocupado yo... Raquel se arqueo levemente mientras con sus manos se frotaba y estimulaba los senos.
Ven aquí... no me hagas esperar más... quiero sentirte... ven...
Déjame darte solo una probadita antes –le respondí mientras me sentaba y ponía mi boca cerca de su sexo-.
Pero que sea una nada más... no sé si pueda seguir esperando...
Así que comencé a chupar y lamer aquella cuchara con autentico frenesí, Raquel se comenzó ha agitar entre cada chupada y lamida, subiendo y bajando la cadera, llenándome la boca, la nariz y la barbilla de sus fluidos sexuales... en algunos momentos la veía pellizcándose los senos en otros la veía mordiéndose un dedo.
Oooohh Willl... por faaaavor... por favoooor... uuummg... paraaa...
Paaaara Willl... –y con sus manos separo mi rostro de su sexo- por favor Will... amame... quiero sentirte dentro de mi.
Esta tan deliciosa... tan húmeda y tan calida... no sabes cuanto me gusta el aroma y sabor de tu sexo...
Ooohh Will... no juegues mas... ven... ámame... –me pedía mientras me levantaba, y ponía el glande a la entrada de su sexo- así papito... penétrame...
¡OOOOHH WILL...! ¡PENETRAME...! ¡MAAAS...! ¡AASÍÍÍ...!
Oh Raquel... estas tan húmeda por dentro... se siente tan rico... tan suave...
¡Siénteme...! ooohh Will... eres tú... quieen me puso… asííí... siénteme bebee...
Te siento Raquel... aaaahh... que rico se siente... dime que te gusta... deimelo...
Ooohh siii... me gustaa... aaaaahhg... ¡me guuusta... muchooo Will..! siéntemeeehh... –y movía la cadera arriba y abajo con la ayuda de las piernas apoyadas al respaldar del asiento-.
Besame... bésamee los senoos... andaaa... ven aquiii.... –decía alzando sus brazos hacia mi- Quieero sentir tus beeesos...
Uuuuumm.... Raquel... tienes la piel tan suave... uuuuumm...
Asííí Wiiill... asííí... chuupa... meeelos... ooooohhh... se sieente tan... bieen... no pareees... –y me rodeó la espalda con sus piernas, mientras se abrazaba a mi pegándome el rostro contra sus pechos-.
¡Oooohh Will...! ¡no te deteeengas...! ¡AMAMEEE...! ¡AMAMEEE...!
¡MAAAS....! MAAAS.... PENETRAAAAHH... ME... MAAAS...
¡OOOHH SIIII...! OOOHHH SIIIIII... ME ESTOOOY... -de repente sus piernas me aprisionaron de tal forma que casi ni la podía meter ni sacar y sus manos me presionaban tanto que hasta las uñas las sentía-
¡ME ESTOY CORRIEENDOOO...! ¡AAAAAAAHHHHG...! ¡SIIIIIII...!
Ooh sii... OOh si... Ooh will... graciaas… gracias… -me decia una y otra vez mientras soltaba mi cuerpo inmóvil sobre el suyo-.
¿Te gusto Raquel...? –le pregunte mientras bombeaba lentamente mi verga dentro y fuera de ella y veía como su pecho subía y bajaba lleno de sudor-.
Mucho corazón... fue grandioso... ¿y tú... lo disfrutaste bebe?
Mucho mi reina... mucho... estas tan calida y húmeda por dentro... que cualquier hombre se sentiría a gusto... dentro de ti
¿Y ya acabaste...? –me pregunto mordiéndose los labios-.
No corazón... estoy esperando por tu boquita... ¿o ya no quieres tu leche tibia?
Raquel se levanto del potro mirándome fijamente y poniéndose de rodillas a mi lado me giro y sujeto mi verga con una mano.
Claro que la quiero... no puedo esperar a saborearla –y se metió la verga entera en la boca-.
Oooh Raquel... chupamelaaa... asííí... sigue asííí... no pares...
Aaaaahhh... que bien se... sieeeente... –y la tome por la cabeza y empecé a follarle la boca desesperado- ¡OOOHH RAQUEL...! ¡ASIII...! NO PARES...
¡AAAAAAAAHHHG...! ¡AAAAAAAHHHG...! SIIII... –grite mientras me corría dentro de su boca- Aaaahhg... aaquí tienes... tu lechee tibia Raquel...
CONTINUARA...