Inicio | Favoritos | Contacto
 
Recuperar Contraseña REGISTRARSE



Ranking de Autores
sexofotos España
131 -62
bangabandu C.Verde
23 0
gali Mexico
15 0
48peter Argentina
12 0
chantajista Mexico
11 -1



Amor-Filial Masturbacion Confesiones Dominacion Fantasias Gays Hetero Intercambios Lesbicos No-Consentido Orgias Sadomaso Maduras Cibersexo Voyeur

Ofelia


Esta historia ocurrió hace aproximadamente diez años, pero aun la recuerdo por haber sido extremadamente hermosa, ya que Ofelia dejó en mi un grato recuerdo y siempre espero que por esas cosas del destino, encontrármela algún día y que podamos aunque más no sea charlar como dos ex buenos amigos .- Cuando la conocí, yo era empleado de una oficina, tenía aproximadamente 26 años cuando Ofelia empezó a trabajar como compañera mía de oficina; éramos varios en la oficina y Ofelia fue recibida muy bien por todos sus nuevos compañeros ella era una jovencita de 20 años muy bonita de cara, con medidas justas, o sea que no era una exuberante mujer, pero en conjunto se la veía muy bien; si algo ....... destacaba en ella, era un hermoso culito bien redondeado al que muchos de nosotros quisiéramos tocar y acariciar.- La verdad es que congeniamos de primera intención y nos hicimos muy amigos y compinches; yo le enseñé y la ayudé en todas las dificultades que pudiera encontrar; al salir la acompañaba siempre hasta la entrada del subte en el que ella viajaba despidiéndonos siempre con besos en las mejillas.- Al poco tiempo le pregunté si tenía un poco de tiempo después de salir de la oficina y ella que disponía de todo el tiempo para ella, porque no tenía novio y sus padres ya no la controlaban porque con sus 20 años ya estaba en edad de cuidarse sola; ante esa contestación la invité a tomar una copa a la salida de la oficina, ella me aceptó y ese día fuimos a una confitería donde me contó muchos detalles de su vida; me comentó que durante cinco o seis meses había tenido un novio de su misma edad que vivía obsesionado por el sexo y por ese motivo rompieron la relación, ya que ella aun era virgen y quería que su primera vez fuera algo para recordar alegremente y no hacerlo con un desesperado por el sexo que lo único que le produciría sería un gran desilusión; por otra parte se consideraba muy joven todavía y que ya tendría tiempo para conseguir un muchacho que supiera tratarla y con el cual alcanzar algo de felicidad; yo la felicité por su decisión y le dije que yo hacía tres años que estaba de novio con Adela, una chica de un año menos que yo y que nos llevábamos muy bien en nuestra relación y tambien en lo referente al sexo, porque éramos dos personas tranquilas y nos gustaba disfrutar de las ocasiones cuando nos encontrábamos solos; ella al sentirme hablar así me dijo que se quedaba más tranquila porque de ese modo podríamos ser dos amigos sin pensar constantemente en el sexo; yo le dije que estuviera tranquila que iba a tener en mi a un amigo y que cuando yo pensara en ella de otra forma se lo haría saber; me dio un beso en los labios y me dijo que ese beso era para rubricar nuestra amistad.- La verdad que no todo era realidad lo que yo le decía porque en el fondo pensaba que terminaría cogiéndome a Ofelia, pero siempre con el pleno consentimiento de ella.- Despues me comentó que ella vivía un poco alejada de la oficina y que para llegar debía viajar en subte lo que significaba un sacrificio para ella porque siempre se viajaba muy apretado y debía soportar los agarrones y las cosas que los degenerados de siempre pretendían hacerle aprovechando el amontonamiento de gente.-

Yo pensé que esa sería una buena oportunidad para franelearla que guardé en mi memoria para cuando llegara el momento; terminamos nuestras bebidas y nos dispusimos a retirarnos para lo cual la acompañé nuevamente hasta la puerta del subte, pero ya tomada de la cintura como dos viejos conocidos; llegados a ese punto nos saludamos con dos besos en la mejilla hasta el día siguiente.- Cuando llegó al otro día, pienso que para disimular un poco, saludó a todos de beso en la mejilla incluyéndome a mi, a quien le dio dos besos y una sonrisa de ángel; después de unos días, otra vez la invité, esta vez a una confitería bailable y ella nuevamente aceptó la invitación, agradeciéndome por tan lingo gesto; al salir de la oficina fuimos a una confitería de ese tipo, donde pedimos unos tragos largos y nos dispusimos a escuchar un poco de música y tambien aprovechar para bailar algunas piezas; cuando llegamos estaban tocando música muy movida la que no es mucho de mi agrado; entonces mientras esperábamos otro tipo de música nos pusimos a charlar de cosas sin demasiada importancia mientras yo la tomaba de las manos y le acariciaba los brazos; ella no me dijo nada, entonces pasé mi brazo sobre sus hombros y de esa forma la tenía abrazada; al pasar la música muy movida a una más romántica enseguida le dije de ir a bailar, lo que ella aceptó de muy buen humor; fuimos a la pista de baile y nos abrazamos los dos muy bien, la música invitaba a soñar, yo me iba apretando a ella cada vez más; ella parecía ensimismada; empecé a darle besitos en el cuello y Ofelia se estremeció; yo aproveche para apretarla más contra mí; sus pequeñas tetas se apoyaban en mi pecho y yo sentía sus pezones que se habían puesto duritos; eso hizo que mi pija empezara a decir presente y a Ofelia se lo hice notar apoyándola sin ningún inconveniente en su cuerpito para que ella la sintiera; ella solo sonreía y seguíamos bailando como dos jovencitos enamorados; le pregunté si le gustaba ese baile y me contestó que le encantaba el baile y tambien mi compañía; la apreté bien contra mí y aprovechando la oscuridad del lugar metí mi mano sobre su culito bien respingado para seguir apretándola contra mí; ella seguía mi ritmo hasta que me dijo que le parecía que estábamos llegando demasiado lejos y que debíamos parar para evitar cualquier tipo de inconveniente; yo entendí sus razones y no queriendo precipitar demasiado los acontecimientos la fui soltando y de ese modo volvimos a nuestra mesa; le pregunté si se había enojado y me contestó que por el contrario le había gustado mucho y que por eso me había pedido parar.- De ese modo seguimos charlando un rato más hasta que decidimos partir para nuestros domicilios, acompañándola nuevamente hasta la puerta del subte.-

Otro día le pregunté si el viaje en subte seguía igual que antes; me contestó que no había mejorado para nada y que ella debía seguir aguantando los manoseos de todos los degenerados que viajaban a esa hora; yo tomé nota y al día siguiente le dije que yo la iba a acompañar en el subte porque debía ir a ver a una persona muy cerca de su casa; ella me dijo que me dispusiera a sufrir y yo le dije que sería un placer sentirme apretado contra ella; ella sonriendo me dijo que yo era un aprovechador y que esperaba que yo me portara bien durante el viaje; cuando llegó el momento, entramos al subte y nos acomodamos lo mejor posible; ella tomó posición y a pesar que no viajaba mucha gente me hizo colocar detrás de ella para que le cuidara las espaldas según pensaba yo; a medida que paraba en nuevas estaciones el subte se iba llenando y nos íbamos apretando cada vez más; llegó un momento que Ofelia y yo estábamos pegados completamente y mi poja empezó a crecer dentro de mis pantalones; por supuesto que no encontré mejor lugar que apoyarla en su culo; ella la sintió y empezó a moverse rítmicamente haciendo que mi pija se fuera metiendo en su rayita del culo; mi erección era notable; Ofelia sonriendo me preguntó si me gustaba la forma de viajar a lo que le contesté que nunca había viajado mejor que ese día, a lo que ella lanzó una risa franca porque sae dio cuenta de a lo que yo me refería; cuando llegamos a la estación que ella debía bajar, le dije que yo tambien iba para ese lado y de esa forma –lamentablemente- tuve que dejar tan linda posición y los dos bajamos del subte; yo no sabía como disimular mi erección para que la gente no lo notara; ya no me importaba que lo hubiera notado Ofelia pero de ese modo cualquiera lo notaría; me acomodé como pude y le dije que la acompañaba hasta muy cerca de su casa; la llevé abrazada todo el tiempo y mientras íbamos charlando, le dije que sabía que dentro de pocos días sería su cumpleaños número 21; ella me agradeció mucho mi atención, entonces le pregunté que deseaba que yo le regalara para ese día; en principio me dijo que no hacía falta ningún regalo, que con solo mi amistad se consideraba satisfecha; pero ante mi insistencia me dijo que lo pensaría y me lo diría; le dije que ya que lo iba a pensar, yo pensaba que su decisión debía ser por algo muy importante; ella prometió que así iba a ser, pero que no la presionara y que le diera tiempo para pensarlo.-

Yo le dije que faltaban solamente diez días, que me lo dijera con tiempo para darme tiempo a conseguir lo que ella me dijera y ella sonriendo me dijo que no iba a haber ningún problema.-

Fueron pasando los días y yo no quería presionarla preguntando por el regalo pretendido, pero ya el día anterior a su cumpleaños, se produjo el siguiente diálogo;

• Ofelia querida, mañana es tu cumpleaños y todavía no me dijiste cual ba a ser el regalo que querés que te haga para tu cumpleaños

• Todavía no te lo dije pero ya lo tengo en mente

• Entonces espero que me lo digas

• La verdad que me da mucha vergüenza, espero que después de mi pedido no pienses mal de mi

• En ningún momento puedo pensar mal de vos, yo me considero tu amigo y entonces no puede sorprenderme ningún pedido de tu parte

• Es que es un poco extraño que yo te lo pida

• Decime nomás que no hay ni habrá ningún problema

• Bueno Dani, quiero que como regalo de mi cumpleaños número 21, tu regalo sea que vos seas mi primer hombre

• Como?

• Te dije que era un pedido muy extraño, pero vos me demostraste que sos un hombre completo y un amigo, por eso te pido ese regalo

• Pero querida, ese es un regalo que me vas a hacer vos a mi

• Tomalo como quieras, pero se que te vas a portar muy bien y no te vas a abusar de mi

• Tené la plena seguridad que te voy a tratar como una reina

Después de semejante pedido, la verdad que quedé enloquecido, mi idea primitiva era cogerme a Ofelia pero nunca pensé que me iba a hacer tal ofrecimiento.- Quedamos de acuerdo que al día siguiente que era el día indicado, al salir de la oficina tomaríamos un taxi y nos iríamos a un hotel; después de haber cogido como Dios manda, ella me invitaba a cenar en su casa, presentándome a sus padres como un amigo compañero de oficina.- El día siguiente fue un día completo de nervios esperando la hora de salida para consumar tan divino acto; a la hora de salida nos habíamos puesto de acuerdo para salir uno para un lado y el otro para el otro para no despertar sospechas entre nuestros compañeros y encontrarnos a varias cuadras de la oficina para tomar un taxi que nos lleve a nuestro nido de amor; en el viaje ella estaba muy nerviosa pero yo tambien y entre los dos nos tratábamos de tranquilizar para que cuando lleguemos podamos disfrutar en forma.- Llegamos al lugar indicado y pedí una habitación, mientras Ofelia estaba pegadita a mi y yo la sentía temblar de los nervios:- Cuando entramos a la pieza, dejamos de lado nuestros nervios y nos abrazamos para darnos nuestro primer beso de lengua, donde ella me demostró que eso lo sabía hacer.- Enseguida sobre su blusa empecé a acariciarle las tetitas y traté de sacarle su blusa; ella colaboró para sacarla quedando a mi vista un hermoso corpiño que cubría sus muy hermosas tetitas; con manos temblorosas le pude desabrochar el corpiño, quedando Ofelia con sus tetas al aire las que empecé a chupar con muchas ansias, poniéndose sus pezones duritos fruto de su excitación que ya le estaba llegando; me dijo que quería ser mía y que por favor la tratara con la suavidad que había usado con ella desde que nos conocimos; la ayudé a quitarse los pantalones y la bombachita bien chiquita que cubría un poco su concha, quedando completamente desnuda y mostrando esa conchita llena de pelitos rubios muy bien cuidados; era una preciosidad con un aroma exquisito; lo primero que hice fue darle unos besitos en la concha con lo que logré estremecerla; sus piernas eran largas y torneadas, su culito respingón era una hermosura para ver y admirar; una vez que la hice recostar, le pedí que se abriera de piernas, al principio no quería porque le daba vergüenza, pero le hice recordar que estábamos ahí para celebrar su cumpleaños cogiendo; aparentemente eso la decidió porque finalmente abrió sus piernas dejándome ver esa virginal concha que me dediqué a chupar con mucho esmero, logrando que muy pronto ella tuviera un rico orgasmo, el que me agradeció mucho porque era su primer orgasmo originado en los tocamientos de un hombre; le pregunté si estaba dispuesta a coger y me contesto que por supuesto lo que más deseaba en ese momento era ser cogida después del hermoso polvo que yo le había provocado; empecé a meterle un dedo en su concha, ella se empezó a mover mientras yo ya le metía el segundo dedo; ella ya estaba en un charco provocado por sus fluidos; yo le seguí jugando con los dedos, hasta que ella me dijo que era lo mejor que le había pasado en la vida y que no la hiciera esperar más y que la cogiera que desde que me conoció sabía que yo sería el encargado de desvirgarla; entonces le empecé a pasar mi pija bien parada por su conchita, le fui poniendo la puntita, ella seguía moviéndose buscando la penetración total, cuando llegué a la barrera natural, le pregunté si estaba decidida y me dijo que por supuesto; entonces con un fuerte empujón rompí su himen notando que algunas gotas de sangre me mojaban la pija; pero eso no fue obstáculo para mi, fui hasta el fondo donde me quedé quieto esperando su reacción: Ofelia esperó un ratito y después se empezó mover diciendo que eso era lo más rico que le había pasado en la vida; viéndola tan decidida yo tambien empecé a moverme y por mi calentura en pocos minutos estaba acabando dentro de Ofelia, llenando su concha con mi leche calentita: ahí me di cuenta que no había usado forro; le pregunté a ella si se cuidaba y me dijo que se había empezado a cuidar porque sabía que yo no le iba a fallar.- Después de tan hermoso polvo, una vez recuperado, le pregunté si ella sabía hacer algo; me dijo que su antiguo novio le había enseñado a chupar pija pero a ella no le había gustado; le dije que podía ser porque no había piel entre ellos; si quería probar porque a mi me gustaría; entonces ella me agarró la pija, se la llevó a la boca y la empezó a chupar; solo se la sacó para decirme que mi pija era muy rica y que esta si que le encantaba; siguió chupando con ganas hasta que logró que mi lechita le llenara la boca, la que ella trató de tragar en totalidad pero algunas gotas rebasaron su boquita y cayeron, adornándole las tetitas; yo quedé satisfecho por ese día, pero pensé que ella no había gozado lo suficiente y empecé nuevamente a chuparle la conchita; le metía la lengua dentro de su concha lo más que podía mientras la calentaba jugando con su clítoris, lo que le produjo el segundo orgasmo de ese día, esta vez en medio de un grito de satisfacción.- Nos dimos muchos besos, le desee nuevamente feliz cumpleaños y con posterioridad a eso, nos dimos un buen baño los dos juntos, metiéndole mano por todos lados, especialmente en ese culito, diciéndole que la próxima vez se lo iba a inaugurar; me dijo que no habría problema teniendo en cuenta que ella pensaba que iba a sufrir mucho con la pérdida de su virginidad, pero que en realidad lo había gozado más que nada.- Una vez terminados de bañarnos me insistió que la acompañara hasta su casa para celebrar su cumpleaños junto con sus padres; en un principio caminaba con alguna dificultad por el problema de su desvirgue, pero a poco se fue acostumbrando hasta que agarró un ritmo normal que no dejaba entrever ninguna cosa rara.- Llegamos a su casa y me presentó a sus padres como un amigo y compañero de trabajo; los padres preguntaron porque habíamos llegado tanto tiempo después de salir de la oficina, pero Ofelia que aparentemente tenía todo previsto, les dijo que todos sus compañeros de oficina habían ido con ella a celebrar su cumple y tomar una copa; que había ido a su casa conmigo porque me consideraba el más amigo de todos sus compañeros y que no pensaran mal porque eramos solamente amigos.- Los padres creyeron completamente lo que Ofelia les dijo y así nos dispusimos a celebrar su cumple Ofelia, los padres y yo.- Tomamos y comimos las exquisiteces que había preparado la madre y una vez agotados los temas de conversación me dispuse a retirarme, saludando respetuosamente a los padres quienes me dijeron que su casa estaba a mi disposición, que los visitara cuando a mi me pareciera que siempre iba a ser bien recibido; les agradecí las atenciones brindadas y me retiré siendo acompañado por Ofelia hasta la puerta, donde le di un beso en la mejilla y me despedí hasta el día siguiente.-

Al día siguiente, al llegar a la oficina Ofelia tenía una cara de completa felicidad; algunos compañeros le preguntaron a que se debía ese cambio y ella solo les decía que era porque había entrado en la mayoría de edad, mientras a mi me dijo que estaba encantada con lo que había sucedido ayer y que esperaba que ese encuentro se repitiera muchas veces más; yo le dije que el jueves podíamos repetir la salida, que ella pensara que decirle a sus padres para justificar su tardanza; ella me dijo que en ese sentido no habría problemas porque sus padres confiaban ciegamente en todo lo que ella les manifestaba; llegó el jueves y a la hora de salida, igual que la vez anterior nos fuimos cada uno por su lado y a unas pocas cuadras nos volvimos a encontrar para no despertar sospechas; nuevamente tomamos un taxi y nos dirigimos al hotel que iba a volver a ser nuestro nido de amor.- Pedimos una pieza y hacia ella nos dirigimos; cuando entramos nos abrazamos y besamos mientras mis manos iban directamente a acariciarle ese rico culito; a ella le gustó mi abrazo y enseguida se empezó a desnudar.- Una vez desnuda le seguí acariciando el culo hasta que sentí que se relajaba; yo estaba a medio vestir pero no me fijé en nada, la pasión me desbordaba; Entonces me acerqué y apunté mi pija al soberbio culo de Ofelia, empezando a empujar poco a poco¸ pensé que encontraría algún escollo, pero Ofelia estaba tan relajada y tan dispuesta que el poco dolor que sintió enseguida se convirtió en placer al sentirme adentro de ella, placer por sentir que ese pedazo de carne que estaba dentro de ella era del hombre que la había convertido en mujer, placer de sentirse deseada, fue el momento culminante de este acto, su entrega total llena de gozo.-

Poco a poco inicie el mete saca que me fue llevando a la gloria, a la locura, sentía como el culo de Ofelia apretaba deliciosamente mi pija y ella sentía como mi pija tenía pulsaciones que se reflejaban en su ano y de ahí a todo su cuerpito de diosa; así seguimos por un rato hasta que ella estalló primero en un orgasmo profundo que la hizo contraer el culo, logrando con eso que yo tambien acabara llenando su hermoso culo con mi caliente lechecita; fue un momento mágico lleno de pasión, deseo y placer.- Nos separamos pero seguimos abrazados, le había roto el culo a Ofelia pero aun seguía con más ganas de cogerla, la agarré de la cintura la apreté contra mi chocando sus tetas en mi pecho, mi pija otra vez dura golpeó cerca de su ombligo y en un abrazo apasionado le dije: “me voy a meter otra vez en tu conchita”, entonces la empecé a besar con mucha suavidad; nuestras lenguas se juntaron y mientras su concha ya perdía sus jugos de lo caliente que estaba, le recosté en la cama y le introduje nuevamente mi pija en su concha, dando ella un tremendo suspiro de placer; ella me decía que no se la sacara y de esa forma me quedé hasta que ella logró en nuevo orgasmo esta vez casi juntos los dos porque acabé unos segundos después que ella; me dijo que no la había dejado reponer de mi cogida por el culo, pero que estaba completamente feliz de haber podido acabar dos veces en tan poco tiempo.-

Luego de ese segundo polvo, descansamos hasta recuperarnos y después decidimos darnos un baño y marchar para nuestros hogares.- Seguimos mucho tiempo yendo todos los jueves a coger y Ofelia aprendió muchas poses; la que más le gustaba era con las tetas al aire, pero con minifalda, se sacaba la bombacha y se sentaba con las piernas abiertas sobre mi pija, poco a poco conseguía que le entrara y de ese modo gozábamos los dos una y otra vez; tambien lo hacíamos ella de espalda a mi y yo se la ponía por el culo de forma que tambien gozábamos.-

Fuimos amantes de los jueves durante más de un año, celebramos en debida forma sus 22 primaveras y después de varios meses, ella se puso de novio con un chico que conoció viajando en subte; de ese modo se fueron espaciando nuestras cogidas, posiblemente porque yo, al saber que había otro cogiendo, empecé a usar forro, cosas que a ella no le gustaba y así por último dejamos de vernos; yo me casé con mi novia de entonces y Ofelia cambió de trabajo pero luego supe que tambien se había casado.- Pero les puedo asegurar que si algún día nos volvemos a encontrar por esas cosas del destino no voy a tener ningún inconveniente en volverla a coger muchas veces.-



Para votar y poner comentarios de los relatos debes estar registrado


Registrate Aqui!
Páginas amigas
Sexo En España
Muy Zorritas
Jovencitas Indecentes
Relatos Eroticos
Jovencitas Follando
Jovencitas Putas
Fotos De Sexo
Sin Sujetador
Tangas Y Culos
Contactos Gratis
Relatos

Top relatos
Simplemente tu tia

Primera Infidelidad

me cogi A MI CUÑADA Y A SU hermana

La novia de mi amigo es una puta

Sonia cumple las fantasías sexuales de su hijo

De hijo a amante

Madre solo hay una

MI SOBRINA, LA SEDUCTORA

Mari Carmen una madre muy ardiente

Mi primera infidelidad. parte 1

Más webs amigas
Tangas De Pita
Sexo Xxx


Añade tu Web
Copyright © RelatosEroticos.biz | Inicio | Contacto | Registro | Enviar relato | Información Legal