Todas tenemos nuestras necesidades y siempre las de una, se anteponen a las de las demás por nuestros propios anhelos de mujer, siempre estamos a la caza del mejor macho, sino el más guapo, el más atlético, el mejor vestido, el que mejor carro tenga o el que más dinero nos gasta, pero al final y luego de todas estas banalidades, como mujeres nos supera la necesidad del macho que mejor nos trate en la cama, el que más nos haga gozar o con el que mejor nos sintamos como hembras y si hemos de llegar a putas para ello, no dudamos en serlo, pues si no hemos conseguido en un solo hombre............... todas las anteriores o solo algunas de estas, si el hombre con el que estamos nos demuestra que es tan bueno en la cama, como en la vida, no lo perderemos nunca.
En el caso de nosotras, teníamos restringidos esos anhelos nos habíamos obligado a ser las guardianas de nuestra herencia, y si queríamos disfrutar en vida de aquello que mi padre nos estaba legando, pues teníamos que ser consecuentes a la realidad que habíamos elegido con un solo hombre, este hombre es Javier, el Abogado de la Compañía y de la Hacienda, de quien las tres putas de esta familia ya hemos parido un total de cinco hijos.
Soy María Eugenia, la hija mayor de Eugenia y Don Augusto, y de quien a ustedes ya les habló en un relato Javier, a quien hemos elegido como padre de nuestros hijos y a la postre, copropietarios de “La Magenta”, la hacienda de mi padre, que administramos entre él y yo.
Como Javier contó, nosotras,… mi madre Eugenia, mi hermana menor Olguita y quien les habla muy detalladamente descritas por Javier en sus relatos “UNA RELACIÓN ESPECIAL” y “MÍ ÚLTIMA AYUDA” que tendrán que leer para comprender este relato, que he pedido a Javier que publique en esta página lo elegimos como padre de nuestros hijos e incluso yo, aún casada con Jorge, el sonso con dinero de quien no quise, y ni quiero tener prole, para no dañar la estirpe que estamos forjando nosotras, salida de la raíz de Javier, a quien amamos y al que permitimos muchos deslices, ya que al final es “patriarca” de este nuevo linaje.
Debo confesarles que él, es mucho más de lo que ha venido narrando en sus relatos es un hombre que hace sentir a una mujer, todo lo hembra que es y a una hembra, por renegada que sea, la vuelve muy mujer, y a la mujer la convierte en una puta deseosa de ser poseída por él para vivir, sino, pregunten a mi hermana Olga, quien por no poder olvidar a Javier, no se ha casado con ningún pretendiente y aún sueña en que él la haga, sino su esposa, al menos su mujer, por que amantes somos las tres.
Eugenia, mi madre, también mártir de los embates fálicos de Javier, ha preferido mantenerse lista para gozar de sus placeres sexuales, pese a que mi padre siempre ha sido muy cumplidor de sus obligaciones maritales, y nunca le ha hecho faltar en la intimidad, sexo, a mi madre.
Ahora que he llegado a saber de los nuevos hijos de Javier, que terminan siendo hermanastros de los nuestros, si bien nos sentimos mal por este hecho, no podemos renegar de la libertad que nosotras le dimos a él para revolcarse con cuanta puta quisiera, con tal de tener de él su estirpe a su vez Javier, nunca nos ha exigido sus derechos de padre sobre nuestros hijos, que bien podría hacerlo y con esto apoderarse de nuestra herencia, confieso que es en realidad una situación algo enredada y difícil de aceptar, pero ya existe y tenemos que someternos a ella.
Javier, quien no es un “Adonis”, ni un “Casanova” o algo similar, tiene en su trato con las mujeres ese algo que nos atrae, nos subyuga y termina conquistándonos, pese a que no queramos no se que pueda ser, pero sí sé, por haberlo sentido en carne propia, que ninguna mujer que se crea lo suficiente hembra, podría resistirse a los embates masculinos de él en la cama.
Hace poco, hicimos un asado en la hacienda y con ese motivo, Javier pasó el fin de semana con nosotros,… voy a contarles como disfrutamos una noche de su estancia y como, desde el principio, lamentamos que él haya tenido que venir.
CON ROSITA, LA MONTUBIA
Ese viernes, llegó muy de mañana en su Jeep, como siempre a visitar las instalaciones y a conversar con el Mayoral sobre los sembríos, los animales, la producción y demás intereses de la hacienda. Con Don Augusto, mi padre, recorrieron a caballo nuestra heredad y conversaron de muchas cosas, claro, que tal como dijo Javier, mi padre ya poco se ocupa de la hacienda y trata de criar a Augustito, mi hermano (en realidad, medio hermano,… mío, de mis hijos y de los de Olguita, tío de nuestros hijos, primos entre sí e hijo de él,… es todo un enredo legal, jijiji) mi padre más bien se pasa “chocheando” con Augustito, por lo que ahora, se ocupa poco de la hacienda y solo la recorre con Javier, el mayoral, o los peones, y conmigo y Javier, o solo conmigo, cuando algo tengo que consultarle.
Llegué al caer la noche del viernes, y cuando pregunté a mi padre, dónde estaba Javier y él no supo que decirme, resignada creí que ya estaría haciendo feliz a mi madre, pero no era así, le pregunté entonces a mami, y Eugenia tampoco sabía de Javier, y Olguita, dedicada a hacer que los bebes jueguen hasta cansarlos, sabía menos aún así que las hembras, nos dimos a la tarea de buscar a nuestro macho… y luego de mucho dar vueltas por la hacienda, lo encontramos en las caballerizas,… sobre los pajonales,… dándole verga a una de las hijas del mayoral…
Desde hacía mucho yo sabía que Javier le había echado el ojo a Rosita la hija menor del Mayoral,… y que éste se sentía feliz al saber que el “hombre de confianza” de los patrones, quería montarse a su hija, por lo que esa tarde, miró a otro lado cuando Javier llevó a su hija para las caballerizas por su parte, la montubia,… que debo aceptar no es nada fea,… y por el contrario, es de tez blanca, cabello negro azabache hasta la cintura, y bonitos ojos grises,… estaba muy bien criada la putita,… su joven cuerpo, con hermosos senos, muy pronunciados para su edad (18 años),… su fina cintura, redondeadas caderas, nalgas redondas, desarrolladas, y hermosas piernas torneadas de montar los caballos de la hacienda,… eran una tentación para cualquier cabrón, así que por ese lado, no había como recriminarle a Javier el culo que se estaba comiendo y que esta zorrita, desesperada de verga le brindaba.
Al caer la tarde, Javier la llevó con la mentira de que le muestre el nuevo alazán que se había comprado para mí,… ya en las caballerizas, poco a poco fue arrimándola y alimentando sus pulmones con el aroma a tamarindo, maní, “viche” y “sal prieta” de la vagina manabita de la montubia, que enardecía sus sentidos y lo ponía arrecho,… los besos ardientes de Javier calentaron a la muy zorrita, que se daba cuenta de la excitación del macho que la “atarsanaba”,… y como buena puta,… al principio se hacía de rogar,…
- No Dotor,… nooo,… se vaya a dar cuenta la niña Eugenia y se pone brava conmigo,…
- No te preocupes, Rosita,… ella viene hasta la noche… y quien sabe si más tarde,… ¡vamos mijita!,… no te hagas de rogar que hace mucho sé que quieres culear,…
La montubia lo empujaba sin oponer mucha resistencia y mientras más le insistía Javier,… la putita iba cediendo, hasta que él metió mano a sus desarrolladas tetas y bajó rudamente la camisilla que dejó saltar sus blancos senos a la boca de Javier, el que se dio a la tarea lúbrica de mamarlos, con el ardor que él sabe, nos mata a las putas,… así… entre ruegos negativo-positivos de la montubia,… las caricias de Javier y arrimada contra las caballerizas,… ella, con sus montunos ojos puestos en los lujuriosos de nuestro cabrón,… la putita fue bajando poco a poco sus negativas… Javier iba subiendo su diestras manos por las blancas y bien formadas yucas de la montubia, que se dejaba hacer,… hasta que Javier llegó a sus caderas y acariciando sus glúteos, le bajó lujuriosamente sus braguitas hasta las rodillas,… para cuando nuestro marido metió sus dedos en la chepa de la montubia, y rozó con estos la casi virginal vagina manabita de ella, llevando de inmediato sus dedos hasta sus labios, para saborear sus “jugos de puta manabita”,… ya la montubia no se resistió más,… estaba mojadita en deseos y entregada a la verga del “Dotor”… le temblaban las piernas, que mojadas las abría contra uno de los postes de la caballeriza para no caerse,…
- Noooo Dotor,… que me hace daño,… noooo,… no,… no,… que nos pueden pillar Dotor,… nooo,… nooooo…
La pollera de la montubia ya estaba por el suelo de la caballeriza y sus pantaletas blancas de algodón, ya iban por sus tobillos dejando así su chucha a merced de la verga de nuestro cabrón,… Javier bajó el cierre de su Jean dejando fuera su grueso y circuncidado miembro,… que erecto y ancho, apuntaba directo a la poca depilada vagina de la montubia,… que estilaba jugos de puta,… Javier puso la mano de ella en su verga, que latía y eyectaba gotas de leche,… y la montubia trataba de resistirse pero sin fuerzas,…
- ¡Siiií!... mijita, tranquilita que solo te voy a poner la cabecita,… y el resto… no lo sentirás,… el resto… lo vas a disfrutar,… asíii,… ya verás,… asíiii,… te va a gustar Rosita,… así,… ahhh,…
Y la montubia,… hembra al fin,… cuando ya sintió la pieza ancha y dura de nuestro marido, abriendo sus labios vaginales,… llevó a su mente el deseo que hace mucho tenía por el macho de la niña Olguita,… ya que los chismes entre la peonada decían, que los hijos de mi hermana, eran del Doctor,… y como eran blancos y de cabello castaño,… igual que el Doctor,… la montubia pensó durante unos segundos,… “si me preña el Dotor,… al menos será lindo”,…
La montubia sintió de pronto en sus jóvenes labios vaginales, la entrada inmisericorde del grueso pene de Javier, que excitado,… la iba desgarrando contra el poste de la caballeriza,…
- AHHHHjjjjyyyy,… no Dotor, por favor que me haces daño,… nooo,… no,… n o … aaaayyyyyyy,… ss… siii,… jmmmm,… asíiii,… ahhhh,… asíiiii,… síiii,…
- Así putita,… jmmm,… que rica chepa tienes Rosita,… ahhh,… que rica,… es… apretadita,… ajjjj,…
Luego del primer empujón de Javier, ya la montubia tenía media verga dentro y era feliz de saberse poseída por la verga del patrón,… se movía como serpiente para que la penetración fuese total,…
- Noo, Dotor,… nn… ss… síííii,… asíii,… sigue,… ahhhsiiii,… más adentro Dotor,… jmmm asíiii,…
Ya totalmente penetrada,… la zorra no pudo sostenerse más, y solo la fuerza de nuestro macho la sostenía contra el poste de la caballeriza,… la putita, con las patas bien abiertas, sintió la convulsión de un primer orgasmo que deseaba desde hacía tiempo con el Dotor,… no era su primera vez,... ya que “el Pablo”, un peón de la hacienda vecina y que era su novio, de su misma edad, solo le había servido para “desvirginarla” en una tarde de estío, y na’ más,… por lo que ésta, era la primera vez que la poseía un hombre,… y la verga del patrón era más gruesa,… más grande… y le sabía más rica que la del Pablo,… la montubia gritó como desesperada su segundo orgasmo y no pudo contenerse más con el tercero,… ahora deseaba más la verga del Dotor,… él la estaba haciendo verdaderamente mujer,… y la montubia se sentía feliz de ser de él,… quería ser “su mujer”…
- ¡Que rico Dotor!,… siga,… ahhh,… siga,… siga,… asíiii,… asíiii… ahhh,… que rica verga tienes Dotor,… sigue,… asíiii,… AHHHHHH,… ¡QUE RICOOOOOOOO!,…
… Y la montubia cayó desecha sobre los pajonales, con la verga del Dotor, aún enhiesta y dispuesta a seguirla haciendo suya,… Javier se echó sobre ella lamiéndole las tetas descubiertas y deseosas de la montubia, mientras el cuerpo de ella, se convulsionaba de placer,… terminó de quitarle sus ya mojadas pantaletas,… las olió sensualmente,… las lamió y las echó a un lado,… tomó de las patas a la montubia,… se las echó sobre los hombros,… Javier estaba arrechísimo,… necesitaba seguirla culeando… quería acabar,… le metió la verga de un solo empujón y la montubia ante la gruesa tranca del Dotor, suspiró profundo enardeciéndose su rostro y dichosa de ser poseída otra vez por él,… sabía que el Dotor con esta bombeada ya se iba a deslechar y quería esa leche… en eso estaban, cuando llegamos nosotras,…
Como es la deliciosa practica en Javier, la estaba acomodando para empalarla,… y esto la hacía gritar como becerro a la montubia, mientras la bombeaba... …fue cuando lo hayamos próximo a eyacular, llamamos de inmediato su atención a gritos,… como la esposa herida que pilla a su marido “sacándole la vuelta”, con la perol de la casa,… lo que fue suficiente para que a Javier se le pasmara el huevo y la sangre se le subiera al rostro… lo que interrumpió la culeadera,… sacó apurado su verga de la vagina de la montubia,… y Rosita, salió corriendo con las pantaletas y la pollera en la mano, mientras con la otra, se tapaba,… Javier, bañado en jugos vaginales de Rosita, se guardó “nuestra verga”, se subió los jeans y renegando se fue con mi madre y Olguita a la casa-hacienda.
Como Administradora de la hacienda e hija del dueño, enfurecida me dirigí donde el Mayoral y más como esposa engañada y celosa, que como dueña de la hacienda, le grité… “¡¡¡Que a esa zorra, no la quería más por nuestras tierras y que si no se iba, la echaba junto con ellos!!!”….
Y es que tratándose de culear, Javier es insensato,… y no es que nosotras no le proveamos de suficiente sexo, pues tiene,… solo en nosotras,… tres putas hermosas,… hembras listas para su cama siempre, sino que, tal como lo reconoce,… “le es imposible resistir el aroma a sexo de una hembra, y si la puta es manabita, como lo es la hija del mayoral,… pues Javier peca sin remedio”.
A nosotras nos importa mucho que Javier se divierta con la peonada, por que siempre existe el inconveniente de que preñe a una de estas “montubias”, y que luego se envalentonen… y ¡claro! podría existir el caso de que ellas quieran reclamar, vía sangre, para su hijo, lo que es nuestro, solo por la irresponsabilidad de Javier.
Esa noche comimos todos como una familia, ya que mi padre vive agradecido con Javier por lo de mi hermana Olguita, y lo ve, no como el Abogado de la hacienda, sino como su yerno, a sabiendas que es el padre de sus dos nietos de Olguita, claro que no sabe que su hijo, Augustito, mi hermanito, también es hijo de Javier y que mis hijos lo son también,… y esperamos que nunca lo sepa, total, papá merece pasar su vejez y hasta su muerte, criando con amor a su único hijo varón y jugando con sus nietos.
Luego de la comida, mandamos a dormir a casa de la peonada a toda la servidumbre que pernocta dentro de la “casa-hacienda”, quienes sintieron el acto, como una advertencia por lo sucedido con Rosita, la hija del mayoral, así que todos, en silencio, abandonaron la casa principal.
Esa noche, nos pusimos de acuerdo las tres, para, a medida que nos desocupáramos, y cuando ya papá y los niños duerman, poco a poco entrar a la habitación de Javier,… claro, yo fui la primera por que mi esposo, iría a venir con los niños recién el sábado al medio día, ya que él estaba con mis hijos, en la casa de mis suegros por cierto, no quiero quejarme de mi esposo, pues él me cumple como tal, su verga es apreciable y sí, me da algunas noches de placer, pero el pobre es de aquellos “bobos” que aún “culean tapados bajo las sábanas”,…
Por cierto, ya tengo dos hijos de Javier, por que mi esposo quiso tener, casi de inmediato, nuevamente familia, luego de nacido nuestro primer hijo, por lo que, pasado los primeros seis meses de pauperio y para complacerlo,… como era lógico, tuve que sufrir un periodo largo de ataques continuos de jaquecas que los médicos no podían curarme y así evitar a mi marido, hasta que mi cabrón (Javier) me preñara,… ya segura de que esperaba, me recuperé, casi milagrosamente y sometí a mi esposo a darme ¡tanta verga! como para justificar el nuevo vástago.
LA NOCHE CONMIGO
Esa noche, Javier, que sabe nuestros gustos sexuales, heredados, sin duda alguna, de nuestra “puta madre”, me esperaba con la verga lista entré a la habitación de nuestro macho, con un salto de cama muy provocativo en rojo satín, recién bañada y sin secarme, sé que eso enloquece a Javier, desde luego que solo llevaba puesto el tanguita color negro, “que poco o nada tapa, así que ¿para que lo usas?”… - dice Javier,… pero lo seduce, y me presenté descalza, pues sé que a Javier le gustan mis pies,… y cómo los cuido…
Con sus ojos llenos de lujuria, me abrió el salto de cama, me lo quitó delicadamente mientras lamía y chupaba mi cuerpo, desde mi hombros -“¡Que ricas tetas Mariugenia, están de morderlas!”, las tomó entre sus manos y mordió mis pezones estremeciéndome,… bajó lentamente sus manos por el contorno de mí cuerpo y me tomó de la cintura,… -“¡Que rica puta que eres!”, desde que posó sus manos en mí, yo, ya estaba mojada,… me bajó lentamente el tanguita, que iba dejando en el ambiente mí aroma a jugos vaginales y que como manabita, indudablemente enloquecería a nuestro marido Javier me iba comiendo a besos desde el ombligo, pasando por mis tetas, que estaban duras por la ansiedad que sentía sabiendo que me culearía hasta enloquecerme,… me acarició todo el cuerpo, de los pies hasta la nuca, poniendo principal empeño en mis caderas y mí culo, que es algo apreciable y que a Javier lo emboba,… me hizo gritar de deseos y placer,… me echó sobre la cama tirándose encima mío…
- ¡Vamos putita,… te voy a reventar de placer esta noche!
Fueron las palabras santas de nuestro macho al tenerme entre sus brazos mientras me lamía y mordisqueaba los pezones.
- Papacito chúpame, con fuerza mi amor, cómeme las tetas amorcito,… son tuyas, vamos,… chupa fuerte mi cielo,… ¡ay!,… así mijito,… me duele,… duro que me gusta….
Besaba como un bebe mis pechos, los chupaba y con sus labios húmedos de lujuria, los iba pasando por todo mi cuerpo … yo cerraba los ojos para sentir,… más que ver… y sentía a nuestro marido lamiendo mis pezones,… llevarlos a su boca ardiente en deseos y mordiéndolos con lascivia,… era un dolor delicioso que me hacía mojarme en deseos,… el sudor corría entre mis tetas, y sus labios llegaban a mi ombligo y descendía lentamente por sobre mi chepa, que estaba mojada en jugos,… Javier posó su deliciosa boca en ella,… cerré instintivamente las piernas y lo sentí bajar por entre ellas, mientras yo suspiraba de deseos, hasta que llegó a mi pies y comenzó a chuparme los dedos,… dedo por dedo,… -“hummmm,… ahhhhh”,… -me hacía gemir como primeriza… “¡puta madre!”, sentía un estremecimiento grandioso,… era la primera trapeada… y esto ¡recién empezaba!...
- ¡Que ricos pies mamacita!,… parecen golosinas,… ¡están de chuparlos!,… jmmm,… slurp, slurp,… slurp,… ajjjj
Me tomó de los pies, los acarició con dulzura, entre lengüetazos y besos me dio masajes en los pies haciéndome llegar a un clímax que desconocía,… sufrí los primeros estragos de tener a este cabrón, montándome.
Traté de incorporarme para corresponderle, pero Javier no me dejó, con su mano juguetona, me empujó tomándome de las tetas, con una caricia y me echó nuevamente boca arriba en la cama, me abrió las piernas y se enterró en mi chepita abriéndome lentamente las patas y tomando con sus dedos fuertes y varoniles mis labios vaginales,… los abrió dejando así expuesta toda mi vulva que ya nadaba en jugos de los que mi macho llama “leche de hembra” me lamía el clítoris para hacerme gritar como toda una puta,… y yo… gritaba,… mis caderas se movían entre sus manos como serpiente, mis caderas estaban incontrolables y Javier tomó mi chepa entre sus dientes, y abriendo bien la boca, mordió toda la raja, desde la comisura del ano, hasta el “monte de Venus”, exprimiéndola con sus labios, como se chupa una naranja,…
- ¡Aaaay Divino Dios!,… que rico carajo,… me vas a matar de placer mí amor,… sí,… sí,… sí,… sigue cariñito,… sigue,… sigue… aj,… aj,… ajjjjj,…
Todos mis jugos vaginales, los chupaba hollejo tras hollejo, con verdadero gusto y placer,… mi chucha parecía más un bebedero,… Javier me mamaba a lo salvaje, me electrizaba el cuerpo con sus maniobras,… yo me sentía volar sobre una nube, estaba acaramelada con su boca, tenía mis piernas temblando muy abiertas y mis caderas cimbreaban a cada chupada del “hijo é puta este”,… mientras me acariciaba el culo.
Mis gritos debían oírse por toda la casa y solo mi madre y Olguita los percibían,… eran las únicas despiertas y atentas a lo que sucedía tras la puerta de esa habitación pues a mi padre, mi mamá, ya lo había atendido en todo, incluso se pegó un palo tempranero con él y luego, entre un trago y otro, le había dado un fuerte sedante para que durmiese tranquilo, por lo que difícilmente despertaría, luego se duchó y lavó concienzudamente su chepa y culo para esperar su turno con nuestro cabrón,… Olguita por su parte, se había llevado temprano a los niños a la cama, se había preocupado de que sus hijos y Augustito, jugaran tanto, cuanto más pudieren, para que así, agotados, se echen a dormir y no jodan, sino hasta la mañana siguiente. Además, Olguita se había aplicado un delicioso y aromático baño de burbujas y había dejado su cuerpo, culo, chepa y tetas, lista para nuestro macho.
Por otro lado, las habitaciones de los niños en la casa-hacienda, están dispuestas en la otra ala de la casa y las puertas de estas, de buena madera, gruesa, dejan muy poco pasar el sonido, con lo que se consigue mucha intimidad en las habitaciones.
Javier tenía la verga como pata de burro, la sentía mientras nos revolcábamos sobre la cama y yo,… ya me desesperaba por sentirla en mi vientre, pero él me tenía atrapada con sus caricias, sus besos…, me acariciaba el culo, que lamió nuevamente, y luego de una nueva y deliciosa trapeada de chepa que me dejó sequita la vagina, me abrió más las piernas y me viró sobre la cama, poniéndome boca abajo, dejándome con mi colita paradita y expuesta sentí como metía el dedo índice en mi ano y al sacarlo, escuché al dulce asqueroso… saborearlo,… ¡que riiícoooo! por unos segundos creí que Javier iría a meterme deliciosamente todos sus dedos y luego, su hermoso capullo, circuncidado y rosadito, pero no fue así, soterró su lengua en mi ano y me empezó a chupar como no lo había hecho antes… su beso negro lo sentí muy adentro,… estaba muy, muy arrecho y eso me enloquecía…
- Así papacito,… mámame el culo amor,… ahhhh,… mete tu rica lengua,… jmmmm,… asíiii,… ajjjjjj,… que riiícoooooo… caraaaaaajoooooo,….
Javier me estaba haciendo un delicioso “beso negro” que me puso los pelos de punta y me llevó a un orgasmo incontenible,… por debajo Javier pasaba sus dedos por mi vagina y la aprisionaba en la palma de su mano dándome una sensación increíble, me hacía llegar a mi segundo orgasmo de la noche y aún no me clavaba su verga el infeliz,… yo estaba desesperada, necesitaba ese rico trozo de carne en mi interior,… quería sentir como me llenaba y empujaba su puta verga hasta casi atravesarme el cuello del útero.
Javier me tenía entre sus manos y mi tercer orgasmo se me presentó de pronto dejándome nuevamente, bañada en jugos vaginales, que claro,… Javier, abriéndome las patas, tomó con su degenerada boca, pasando su deliciosa lengua por toda mí raja… desde la pelvis, hasta llegar al ano,… me hizo llorar de placer el “hijo é puta”.
- Vaaaámos papito,… ¡ya méteme la verga, ahhh,… no lo resisto más,… ffffsss,…, la necesito,… mmm,… no seas jodido, métela por favor mi vidaaaaaaaa…!.
- Tranquila mi rica puta, que aún me falta gozar más tu cuerpo…
Me tenía en su poder y yo era solo una muñeca entre sus maravillosos dedos, su lengua me acariciaba desde el culo hasta el ombligo me agarró con fuerza y me llevó hasta el filo de la cama, me cerró las patas y me acarició enterita,… lentamente,… en las piernas y las caderas, donde se aplicaba con más ahínco y me metía su deliciosa y carnosa lengua en la chepa para chuparme,… subió hasta mis tetas amasándolas, me las mordía y cuando gritaba de placer,… me tapaba la boca con un delicioso beso de lengua que me sabía a chepa y a mierda,… me estaba enloqueciendo… ya no podía soportar más y él ya se había aguantado demasiado...
- A ver Mariugenía,… abre bien tus ricas patas mi amor…. Déjame clavarte la verga… a ver mi cielo, abre bien las patas, carajo, que tu macho te va a poseer y vas a rogarme por más… así,… así,… asíiiiiiii…
Me abrió las patas, las colocó como mochila en sus hombros,… sentí su grueso miembro entrar lentamente entre mis labios, hasta llegar a mi vientre,… tenía muy hinchada la verga,… di un suspiro profundo cuando me invadió,… fue un delicioso dolor que me hizo emitir un sollozo que no recordaba desde que me desvirgaron,… cuando ya sentí sus ricos huevos chocando con mi trasero,… mis labios vaginales sangraron,… nuevos jugos de placer bañaron el delicioso tronco de nuestro marido,… Javier se había apoderado de mí vientre,… con sus varoniles manos en mis caderas,… yo gritaba como una cerda y en cada empellón que me daba Javier, se me hacía más irresistible el orgasmo,… sentí uno más con la verga de nuestro macho dentro mío,… y de inmediato uno nuevo,… estaban en mis labios vaginales…
Javier con mucho cuidado, siempre dentro mío, agarrándome fuertemente, me deslizó por sobre la cama, se hizo para atrás, hasta que caí al suelo quedando solo mi cuello y cabeza sobre el piso, me dejó las patas bien abiertas,… mientras él,… se iba sentando sobre mi piernas hasta meterme toda la verga,… me clavó hasta lo más profundo de mi intimidad sexual, su deliciosa tranca,… la sentía salirse por mi garganta,… era algo delicioso así como inesperado,…
- ¡¡¡Qué me haces papito!!!,… sí,… así,… así,… jmmmm,… ¡Que hijo é puta!,… ahhhh,… dame verga mi amor, ahhh,… que riiiiicooo,… mmm,… ¡toda,… la siento toditaaaahhh!, que delicia, siento todita tu verga en mi vientre mi amor, ahhh,… la siento hasta el ombligo amorcito,… ¡ahhhhh!,… dame más mi amor,… hasta hacerme gritar,… así,… así,… así…. Así,… así,… ahhhhhh,…
- Jmmmm, jmmmmm, jmmmmm, jmmmmm, que rica chepa que tienes Maríugenia, ¡cómete mi verga… puta!,… jmmm,… jmmm,… así, así, así,… ¡que puta más rica!,… ajjjj,… así,… así,… así,… hasta el fondo,… ¡Que puta tan deliciosa eres, carajo!... come verga,… ajjjj
Javier definitivamente se estaba aguantando, como si quisiera más de mi cuerpo,… yo solo podía gritar, me sentía deliciosamente violada y estaba soñando el dolor en mi cuello era algo que me tenía loca, pero el placer en mi vagina me hacía olvidar ese dolor,… me hizo gritar un nuevo orgasmo que debió despertar a la peonada.
- ASÍ PAPITO, HASTA EL FONDO MI AMOR, ¡CON FUERZA!, CULEA QUE ERES MÍO,… QUE RIIiiííco,… riquísimoooooo,… masssssssssssss,… ¡AHHHHHHHHHHHHHHHhhhhhhh!
Había terminado un nuevo orgasmo y Javier seguía con la verga más tiesa que nunca y bombeando sin parar, le dije… y le supliqué después…
- Ya no puedo más mi amor,… un orgasmo más y me revientas de placer,… ya no puedo,… no puedo,… ¡para…. por favor!... Por Dios,… por lo que más quieras MÍ VIDA,… ¡DETENTE QUE ME MATASSSSSS!...
- ¡Quiero jmm,… jmmm,… jmmm,… tu culo jmmm,… puta rica!
- Ya no puedo más mí reeey, ¡TE LO JURO!, por favor,… ya no más,… solo dame tu leche,… la quiero en mis entrañas,… solo dámela mi vida… ajjjjjjjj
Javier sacó su hermosa verga lentamente haciéndome estremecer y sin miramiento alguno, teniéndome con las patas abiertas,… mi ano estaba a su disposición abierto para saciar sus mórbidos deseos de macho.
Yo,… yo ya no tenía fuerzas para resistirme,… ya no podía más, pero quiero tanto ese trozo de carne que… que íntimamente deseaba que me lo metiera, que me desgarrara,… que metiera toda su verga y me despedace,… ese sufrimiento era delicioso y él me hacía suya,… me clavó despacito la verga en el ano,… y yo… lloraba y sentía como se me desgarraba el hueco,… lo insulté de mil maneras, pero el “hijo é puta” no se detuvo,,, y ni en realidad lo quería,… hasta que el degenerado metió toda su carne en mi culito….
- Agggggggggg, ¡bestia!, fffffffffff ¡ESTÚPIDO!, uffffff, ¡ANIMAL!… ¡qué me partes carajooooo!, aggggggg….
Quedé con el troncó de Javier enterrado en mi ano mientras me acostumbraba a tenerla,… Javier lo acomodaba en mis tripas,… luego de unos minutos… ya el dolor se iba transformando en delicioso placer,…
- ¡Dame,… dame,… toda la verga mi amor!, dame que mi cuerpo es tuyo, solo tuyo, mi vida, eso,… eso,… párteme el culo mí amor,… así… ¡mete esa rica verga,… hasta las bolas caraaaájo!,… agggggggg hijo é puta,… que ricoooooo,… ¡AHHHHHHHHH,…! ,… ¡AHHHHHHH!,… ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy
- ¡¿Así mamacita?, que rico ano!, Mariugenia,… así, así, asíiiiiiii, es una delicia este culo, ¡come verga puta!,… jmmm,… jmm,… jmmm,… ¡trágate toda la verga de tu macho!, así, así, así, ahhhhhh…
Y luego de unos bombeos frenéticos de nuestro marido, por fin Javier se deslechó en mis entrañas, ufffffffff,… ¡QUE PLACER! Sentí,… los dos primeros chisguetazos de su delicioso esperma, invadiendo calientitos mis tripas… y Javier que me bombeaba con fuerza,… sus bolas,… se golpeaban contra mi raja, contra los cachetes de mi culito y me hacían gritar de placer, llegué a un clímax verdaderamente mórbido,… Javier no pudo sostenerme más, y rodó por el piso,… y tras de él,… yo,… con su verga entre las piernas eyaculando sobre mi chepa fue algo verdaderamente divino,… ¡nunca me habían comido así!,… me dolía todo el cuerpo, y estaba exhausta de dolor y de placer.
Javier quedó sobre el suelo de la habitación, casi desecho, estaba, como él dice “en calidad de mueble fino, o sea, bien acabado”,… el esfuerzo, tanto por darme placer como por sentirlo él, lo habían dejado muerto, o… bueno, casi….
Se me vino a la mente,… mientras mí cuerpo aún sentía los estertores de la última culeada,… y yo tomaba aire tratando de moverme para ponerme en pie,… ¿Cómo iría a hacer Javier con mi madre?,… y ¡…! ¡con Olguita!..., que aún le faltaban esa noche,… ya eran las 12 y ese par de putas no se iban a contentar si el padre de nuestros hijos no les cumplía, de cualquier manera tenían razón, se habían esmerado ¡tanto!, no solo en su persona, característico en las putas de esta casa, sino también, por tener todo listo para ser bien atendidas, ¡como buenas putas!,… saqué la idea de mi cabeza y me dediqué a disfrutar del placer que me había dado nuestro macho.
Pasó quince minutos y Javier se puso en pie, fue a la ducha y yo me retiré,… adolorida,… gozosa y casi sin poder caminar a mi habitación abrí la puerta y afuera ya estaba Eugenia, mi madre, “vestida” con bata de tul color humo, que tanto le gustan, transparente… y como yo…, sin bra, con las tetas mórbidamente tiesas y listas su rostro irradiaba deseos lujuriosos, me había escuchado jadear, gritar, rogar, suplicar, pedir perdón y ya se le habían mojado las bragas, que por cierto, las usa más ajustadas que yo,… lo que resalta su hermoso culo,… sus jugos rodaban por su entre pierna, nos miramos, le di un beso en la mejilla y ella me dio la bendición.
Continuara…
NUESTRAS NECESIDADES FEMENINAS CON EUGENIA (II PARTE)
Esta parte me la contó Eugenia, mi madre, y solo narro las cosas que ella me dijo que sucedieron, luego que cerró la puerta de la habitación de nuestro macho,… espero ser tan fidedigna al narrarlas, como he sido en mí parte de ésta historia, de cualquier manera, también he recibido algo de ayuda de Javier para no saltarme nada.
… Javier estaba en la ducha cuando entré, sentí el aroma a sexo dentro de la habitación, así que me acerqué lentamente al cuarto de baño, iluminado solo por la presencia varonil de él. Estaba vestida con mi salto color humo y me había puesto mis zapatillas abiertas de tacón, color beige, que traslucen lo bien cuidado de mis pies, sé cuanto excita a Javier morbosear a una hembra bien cuidada y para mí, el cuidado corporal femenino es el primer plato cuando se va a culear.
Me había pasado una última manito en los labios,… y rojos,… me lucían tentadores para el gusto de este macho, lo sé por que él me lo había dicho muchas veces, también me había pasado una última rastrillada,… desde la chepa hasta el culo y aplicado una crema suavizante antes de entrar estaba realmente ansiosa, hacía ya dos meses que no había estado con mi yerno, (compadre y marido), y lo deseaba en lo más íntimo de mi vulva, no voy a negar que el solo hecho de saber que me iba a poseer me tenía como quinceañera, la noche de ser desvirgada.
- ¿Javier?,… ¿estas bien mijito?...
- ¡Eugenia!..., ya salgo, espérame por favor…
No podía soportar… la espera me mataba, lo escuchaba tararear mientras se jabonaba y mi mente volaba a sus velludos y masculinos pechos, cuando sentí que estaba fuera de la ducha, me acerqué donde él, que se cubría con una toalla, me pegué a su cuerpo, que fresco tenía una dulce atracción, estaba realmente excitada, lo abrasé por la espalda y con más deseos que ternura, posé mi mano derecha sobre su falo, que estaba enhiesto.
- ¡Papito!, -exclamé al sentir su verga tiesa,.. -estoy de suerte, ¿verdad?...
Apoyé mis tetas en su masculina espalda y él sintió la punta de mis pezones que sobre la tela de mi bata, restregaba sobre su piel desnuda y fresca,… la pieza de mi yerno estaba demasiado buena para no aprovecharla…
- Quiero que me des verga mijito,… más duro que a mi hija mi amor,… estoy loca por tu palo cariño…
- No te preocupes Eugenia,… tú eres la Reina de esta casa y tendrás de mí, el trato que solo la mejor de las putas merece…
No razoné lo que me dijo, pero “me mató con sus palabras”, su cabello salpicaba gotas deliciosas y me tenía derretida, giró,… me tomó entre sus brazos y me besó con una ternura que solo la he sentido con él,… es por eso que lo adoro,… su lengua acariciaba mi cielo bucal, nuestras lenguas se acariciaban,… mis labios vaginales inundaban lo poco de seco que aún quedaba en mí tanguita,… con su masculina mano, tiró del tanguita y aspirando profundo me dijo…
- ¡Que riiiícooooo, mi amoooor!,… huele a chucha manabita deslechándose,… ¿es la tuya?...
Embobada por la masculinidad de mi yerno, Solo asentí con la cabeza,… estaba entregada a él y sus dulzuras,… cuales quiera que fueran,… me subyugaban, Javier sabe como tratar a una dama y transformarla en su deliciosa puta,,,, yo ya estaba en lo segundo y sus besos con lengua me estaban elevando,… me acariciaba la rajita con su mano y la ponía entera sobre mi chucha, la iba apretando como queriendo exprimir su jugo, la sacaba y la llevaba a sus deliciosos labios para lamerse la mano,… con cada apretón, yo jadeaba y me seguía deslechando, y él, a través de la tela de mi bata, llevaba sus varoniles manos sobre mis pezones, que ya reventaban y me pellizcaba dulcemente para romperme de placer,… yo apenas podía acariciarlo y me fallaban los brazos al hacerlo.
Tratando de reaccionar, alcé una de mis piernas y lo envolví con ella, en realidad quería sentir más cerca su palo, estaba enloquecida y necesitaba sentirlo mío, aunque solo sea esos pocos momentos, y eso solo lo podía conseguir con su carne llenando mi vagina. El tanguita me ahorcaba la chucha y me trizaba el culo, estaba realmente súper apretado, me había puesto el de color rojo, quería avivar su fuego, pero quien se estaba quemando era yo, que ya ardía en deseos por su pene.
Javier ya tenía su verga presionando mi vientre y yo estaba muy cerca de llegar a un orgasmo con sus caricias, solo necesitaba sentir su dedo dentro de mí… y el hijo de puta no metió un dedo,… sino dos me vino un orgasmo que grité como una verdadera puta, y para él,… ¡soy su re-puta!...
Mis piernas no pudieron sostenerme y me arrodillé frente a este magnifico ejemplar de macho… quitando su toalla, tomé su exquisita verga y la comencé a chupar,… slurp,…slurp,… slurp,… ahhhh,… había ya algunas gotitas de “leche de mípalo” en su cabecita, las que me tragué sin pensar, le empecé a lamer su deliciosa tranca, desde el culo hasta los huevos, sabía que le gustaban mis felaciones, lamía como abobada su verga y al acabar cada lengüeteada, terminaba en mi boca, sentía a Javier temblar, y su verga la tenía, como no la había sentido en todos nuestros encuentros,… muy gruesa, inflamada y más dura que nunca,… la chupé hasta que Javier me tomó entre sus brazos y me echó sobre el piso de la habitación.
Mis cabellos sueltos se envolvieron en su cuerpo y Javier aprovechó para desvestirme, con solaz deseos,… fue quitando lentamente mi bata y chupando mis tetas,… yo reventaba de placer, el seguía descendiendo hasta que llegó a mi chepa, que aspiró como degenerado antes que sus dientes rozaran mi piel, y tomaran mi tanguita con ellos lentamente la bajó, iba muy rico y Javier se envenenaba con el aroma de mis jugos, que como “manabita de cepa”, sé que lo enloquecen,… de pronto,… se detuvo,… por que las tiras de mi tanguita se habían atorado entre los cachetes de mi culo,… (“el culo de mi madre es grande y hermoso”) yo torcía mi espalda… tratando de no detener esa deliciosa caricia bucal,… Javier metió sus manos entre el tanguita y mi chepa hasta llegar a la raja del culo y… eso me estremeció más,… agarrando con sus varoniles manos los cachetes de mi culo me dijo:
- ¡Mamacita!, ¡Que rico culo que tienes!... esta atorada en la rajita de tu ano mi amor,… ¿Te la saco o te la arranco?...
Me dijo con una sonrisa pícara,… La pregunta quedó flotando entre mis ojos deseosos de lucha sexual y mi cabrón comprendió perfectamente,… me tomó por la cintura y a dentelladas la estiró,… mi ano sentía el placer de ser maltratado por las infames tiras de mi tanga,… mi vagina se deslechaba con las mordidas de Javier en mi pelvis, que unas veces fallaba y otras acertaba el tanga,… cada golpe del tanguita en mi chepa, era aprovechado por él para tomar nuevamente entre sus dientes la tira triangular y sorber de mis jugos vaginales,… ¡era delicioso!,… lo vi como un lobo hambriento mordiendo su presa y mi chepa era la carne a desgarrar,… fue una lucha ardua y loca, hasta que el tanga cedió.
Sentí entre mis piernas la rica herramienta de placer de Javier, quien arrecho, jadeaba sobre mis pechos, me abrió las patas, las elevó hasta sus labios y me dijo…
- Bebo esta dulce copa, antes de poseerte mi amor…
Y tomó mis jugos hasta que mi vagina quedó sin una gotita de “leche de puta”,… ¡me hizo gritar! y sentí un segundo orgasmo desquiciada del dolor,.. del placer,… y por sus palabras generosas,… que me hicieron subir hasta una nube que pasaba cerca para refugiarme en ella,… en ese delicioso trance Javier me insinuaba “cosas” al oído,… me apretaba las caderas, me masajeaba las nalgas y me decía si me gustaba lo que me estaba haciendo,… si disfrutaba de sus ricas mordidas,… de sus lengüeteadas por mi ano,… de sus besos,… sus mamadas… sus… yo no se qué,… no estaba dentro de mí y como autómata respondía sí, a todas las insinuaciones y actos lascivos que hacía con mi cuerpo mí yerno y amante,… sus caricias cada vez más profundas me tenían soñando, me cargó hasta la cama y solo regresé a la dulce realidad, cuando la cabecita de su pene comenzó a penetrar mi ano, no me había dado cuenta, pero ya me tenía en el filo de la cama y con mi ano expuesto para satisfacerse, como a él le gusta,… para empalar a una puta, y yo,… más puta que nunca,… estaba a su disposición.
- ¡Por Dios Eugenia!... ¡Este es un verdadero culo!,... ¡que hermoso,… que ricura carajo!, - “y me amasaba los cachetes del culo con fuerza”
- Es tuyo mi amor,… ¡rómpemelo con fuerza y no te detengas!, ¡destrózame!,…
- Este culo esta hecho para el placer, déjame partírtelo mi amor, asíiiiiii, asííííí, jmmmmm,… ¡que riiiiííícoooooo,… jmmmm,… ahhhh,… por Diosssss, que culo tan hermooosoooooo...
Javier sabe cuanto me duele la sodomización, pero también sabe, cuanto me gusta que él me la haga,… a su estilo, y si empieza, tiene que acabarla para hacerme gritar de dolor y placer.
Sentí su verga invadiéndome… y mi dolor era insoportable,… lo maldije con los peores insultos que sé,… mis gritos inundaban toda la habitación,… no me importaba si me oía Augusto, de cualquier manera no quería que viniese en mi ayuda, solo quería que nuestro macho terminara de poseerme,… ¡AJJJJJJJ!,…. aspiré profundamente cuando por fin sentí en mis nalgas, toda su gruesa verga y sus huevos,… acariciándolas, sabía que Javier se detendría hasta que mi ano se acostumbrara a su verga, pero yo no quería eso, quería que me la restregué,… que me lo haga doler,… que me sodomice con fuerza,… quería sentirme su esclava,… por que eso soy,… soy esclava de su verga,… soy su puta,…
- ¡Vamos cabrón!,… dale verga a tu suegra,… esta noche estoy putísima,… ¡vamos mí amor… métela y sacúdela hasta que me hagas cagar sangre mijito!,… ¡dame verga caraaaajoooooo!...
Sentía en mis intestinos la pieza de mí macho, por que en ese instante era mío,… solo mío,… tenía necesidad de su verga y quería gozarla, nunca había sentido la verga de Javier tan tiesa y gruesa como la sentí esa noche Javier me masturbaba metiendo sus dedos en mi coño,… con las yemas me agarraba el clítoris,… y yo gritaba de placer,… me lo exprimía,… me hacía torcer de placer y el hijo é puta… mientras más gritaba,… más fuerte me apretaba el clítoris,… mientras,… me serruchaba el ano,… era delicioso,… me estaba enloqueciendo y de pronto…, todos los dolores se convirtieron en deliciosos placeres, se me venía un rico e inmenso clímax y yo… estaba bien empalada, movía mis caderas para sentir más dentro mío a mi puto macho cuando empecé a gritar, Javier se echó encima mío y me mordió la oreja metiéndome su deliciosa lengua, (no se como lo supo, pues nunca se lo había dicho, pero esto de mi oreja, ni mi marido lo sabía bien), chillé como ternera con hambre y Javier me metía su deliciosa tranca hasta atravesarme.
Cuando salí de aquel trance, Javier sacaba ya su vergota de mi culo, que la dejé toda limpia con las paredes de mi ano, y que ahora era un hueco para el placer de mi macho cabrón, que me lamió el hueco y le dio una última chupada,… desde el hueco del culo, hasta la raja de mí chepa que me hizo jadear de placer Javier tenía su verga tiesa y lista,… yo estaba entregada a los placeres que me daba mí marido,… me abrió las patas de nuevo y ahora sin preguntar me la enterró en la chucha,… ya estaba dentro de mi rajita, sentí su primer empujón que me hizo suspirar y abrir los ojos.
Me agarré de su cuerpo con mis piernas bajo sus brazos, y mis brazos atenazaron sus brazos,… su pecho peludamente varonil, descansaba sobre mis pechos, lo jalaba para sentir más profundamente el pene que violaba mi vulva y sus vellos acariciando mis tetas, los vellos de su verga, raspaban mi recién rastrillada vagina que estaba sensible y eso me hacía estremecerme más,.. Le rogaba con desesperación que me la metiera toda, la quería sentir hasta cuando ya no tuviera alma, esa noche quería ser bien culeada,… bien pisada y repasada por su cuerpo,… sentí que otro orgasmo invadía mis grupas y deseaba a mi jinete cabalgándome mientras lo gritaba…
- ¡Vamos mi puta!,… jmm, jmmm, jmmm,… ¿te gusta mi verga Eugenia?, ahh, ahh, ahhh,… cómetela entera, jmm, jmm, jmm,… es tuya,… vamos,… vamos mi reina,… cómetela, que me la tienes que exprimir,… ¡así mamacita!,… asíiii,… abre bien las patas, jmm, jmm, jmm,… ¡pero que rica puta que eres Eugenia!,… ¡eres única!, ¡vamos mamacita!,… culea,… que riiiícoooo,… que riiiiiíiicoooooooo,… queee… rii… cc…
Javier me golpeaba con fuerza y yo sentía que mi cuerpo se derrumbaba ante la ferocidad de su pene, me tenía extenuada de placer pero yo quería más, quería su semen,
- ¡Así,… así,… exprímela!,… ¡vamos puta,… jmmmm, exprímela, carajo… que me deslecho!..., ¡así carajo!,… así,… así,… así… asíiiiiiiiiiii…….
Apreté mi coño, con las pocas fuerzas que me quedaban, contra su delicioso trozo de carne, hasta que sentí su leche inundar mi vagina,… grité ante los chorros calientitos que me escupía su verga,… me sentí la puta más deseada del mundo y junto con él,… gocé un delicioso orgasmo que me hizo estremecer.
Cuando ya su verga perdía fuerza en mi interior,… me tomó entre sus brazos, me besó las tetas dulcemente y luego se acercó a mis labios para darme las gracias por el delicioso palo,… Javier me había hecho sentir todo su ser en esta deslechada… y yo,… estaba muerta con el placer recibido.
- Gracias mi amor,… eres único,… te amo…
Cerró mis labios con un delicioso beso profundo,… y cayó exhausto a mi lado jadeando, extenuado, sudado y casi desfallecido.
Yo quedé desvencijada y trataba de levantarme del suelo,… pero las fuerzas las había abandonado en esa última culeada, cuando lo conseguí,… Javier se levantó y como un caballero me extendió su mano para ayudarme a levantarme,… de su brazo me ayudé a llegar hasta la puerta….
- Quiero quedarme a dormir con vos, -le dije…
Me miró tiernamente,… y se retiró al baño dándome un beso que me hizo estremecer hasta la chepa y delirar de pasión,... sí,… Javier es todo un macho por eso me gusta que me culee,…
Al abrir la puerta,… afuera estábamos con Olguita chismeando la riquísima culeada que me había dado Javier, mi madre iluminada y feliz entrecerró la puerta y suspirando hondo le dijo a Olguita, - “mijita, sinceramente no sé que hombre te vaya a tocar, por que Javier ya nos ha cumplido a Eugenita y a mí… y ¡de qué forma … uffff!”, se le viraron los ojos y le flaquearon las piernas, mi madre se sostuvo en nosotras,… -“trátalo bien y tenle paciencia, que después de todo… es humano”. - Sí mami,… - respondió Olguita - Por cierto,… ¿no se han levantado los bebes?, - No mami,… - por que ¡con los gritos que he dado!… ¿Y tu padre…? -Duerme como un santo, jajajajaja
NUESTRAS NECESIDADES FEMENINAS, CON OLGUITA (III PARTE Y FINAL)
Mi madre fue a mi habitación para ducharse, pues no podía regresar con el aroma a puta que Javier le había dejado, y bañada en semen de nuestro macho a la cama de papá, hubiera sido nefasto para nosotras, así que a regañadientes,… pues quería conservar el aroma de Javier en su vagina, se duchó y lavó la chucha,… nos quedamos chismeándonos como habían sido nuestros encuentros con nuestro marido y macho … qué nos había hecho, y cómo … hablamos de la necesidad que se nos ha hecho Javier en nuestras vidas,… de raptarlo,… y de mil bobadas más de mujer, parecíamos niñas de colegio en una noche de pillamada, hablando del muchacho guapo de la clase, todo por la necesidad de tener a Javier para nosotras.
CON OLGUITA
Esta es lo que me chismeó mi hermana Olga, sobre lo sucedido dentro de la habitación de nuestro macho, cuando cerró la puerta.
Olguita, que siempre había sido diferente a mi madre y a mí, tal como les contó Javier en su relato, había cambiado de luna,… a sol, y ahora de las tres hembras de esta casa, era la más femenina,… la más puta… y la más deseosa y deseada,… ¡todo por Javier! era como si nuestro macho le hubiera inyectado alguna droga que la había transformado íntegramente,… claro que nosotras, sabíamos que droga era,… se llama “verga de buen macho” con sabor a “leche de mípalo”,…
Más recatada que nosotras,… Olguita fue con un salto de cama revelador tamaño mini, que dejaba apreciar sus hermosas piernas y con un biquini tejido de color blanco, con sostén a media teta, muy coqueto de los que llaman “levanta muertos”, y que hacían juego con sus zapatillas bordadas de color blanco, tacón bajo,… para casa al igual que mi madre, Olguita se había dado un último retoque de rastrillo dentro de su baño de burbujas, y aunque no llevaba puesto maquillaje pesado, su rostro se veía angelical, su cuerpo era dulcemente acariciable por la crema que tenía puesta… y olía a jazmines y limón, si a Javier no se le paraba el huevo con esta puta,… no se le paraba con ninguna…
… Javier estaba echado sobre la cama, se lo notaba cansado… pero alerta, estaba de lado y cubierto con la sábana, así que me quité el mini salto de cama y me acerqué a él despacio,… me eché a su lado para no incomodarlo,… pues, no puedo negar que este macho me subyuga y que de él… quiero todo su ser, él es mí amo, mí dueño, mí señor… pero no dejo que lo sepa por que no quiero ser pisoteada,… sino amada por él.
Al meterme entre las sábanas, Javier se dio la vuelta,… me besó,… me abrazó y mirándome a los ojos dijo:
- Hola mi amor, ¿Cómo están nuestros hijos?...
Su pregunta me dejó alelada, pues no era por familia que venía a su cama, sino por las delicias de su amor… que hace mucho no probaba,… pero seguí su juego…
- Bien cariño,… Augusto Javier, cada día es más a ti, tiene tu mirada, tus gestos y tu sonrisa y Antonio José, creo que va a ser tu clon…
- Y ¿cual crees vos que va a ser más rompe culos de los dos?...
Espero que los dos, mi amor,… nosotras criamos a todos tus hijos, ¡bien machitos! mi amor, ¿Por qué preguntas?...
- Es que,… es por ti que estoy esta noche acá,… y me has dado dos hermosos hijos,… tú mereces ser…
Me abrazó y por si iba a decir algo, me besó con una ternura que no recordaba en él, y de inmediato me derretí en sus brazos.
Sentí el rubor de sus caricias sobre mi piel, Javier apartó las sábanas,… en su beso y abrazo… me quitó el brazier, dejando así libres mis tetas que golpearon los labios de mi marido,… las besó con ternura, y mordió con algo de rudeza mis pezones,… eso me estremeció me arrodille junto a él mientras me acariciaba, desde la nuca hasta las caderas,… Javier se arrodilló a mis espaldas,… me besaba por donde ponía sus manos, al llegar a mis caderas, tomó cariñosamente mi biquini queriendo retirarlo lentamente de mi nido.
Me envolvió con sus piernas, apoyando su tranca erecta en mi culo, me movía su pelvis de arriba abajo,… metió su pene, casi erecto, entre el biquincito de randa y la raja de mi ano acariciándome con su verga,… yo me sentía en el cielo,… me di vuelta y tomé entre mis manos su pene,… lo acaricié masturbando a mi marido que endurecía más y más su ya erecta verga,… me doblé hacia ella y la llevé a mis labios, mientras lo masturbaba sentí en mis manos y labios el palpitar de la sangre entrando a su verga,… Javier se quedó quietito sobre la cama y yo era dueña de su cuerpo,… de su ser,… su miembro me pertenecía y él se dejaba ser su cuerpo,… acusaba el agotamiento de haberles cumplido a mi hermana y a mi madre, lo que lo había dejado rendido para mí,… su mujer.
Se dio la vuelta y con esfuerzo me trepó, apoyando sus rodillas sobre la cama,… sus huevos quedaron sobre mis tetas,… eso lo puso aún más excitado, su hermoso pene rosado, siempre recto y ancho, estaba súper inflamado, las venas de su verga estaban hinchadas,… por entre mis tetas lo acercó a mis labios,… creí que quería una mamada y como buena puta suya, estaba dispuesta a darle eso… y más poniendo la verga en mi mejilla, comenzó a hacer un movimiento pélvico nuevo para mí, de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, me azotó con su pene la cara,… pensé que era un juego, pero los golpes de su miembro erecto y duro me estaban lastimando…
- Tú puta,… por ti estoy acá,… ajjj,…ajjj,… ajjj,… ¡toma carajo!, ajjj,… ajjj,… esto es lo que te mereces,… por puta…
Su pene, muy hinchado y tieso, funcionó como látigo que me azotaba,… sus golpes, como cachetadas, me dolían y enrojecieron mis mejillas. Me sentí lastimada y mis lágrimas brotaron de inmediato,… Javier me tomó de las manos,… las entrelazó a las suyas y me abrió las piernas con las de él, yo ya no quería culear con él,… me había matado la pasión que tenía por él, me sentía sucia, ofendida, maltratada y él estaba trepado sobre mí gozando mi cuerpo echado sobre mi, me lactaba las tetas babeándolas, como un violador lujurioso, que me iba a forzar a tener sexo con él, y yo, ya no quería,… se lo gritaba con insultos,… y mientras más fuerza hacía para liberarme de su yugo, más se excitaba él conmigo,… en medio de mi decepción,.. sentí como la excitación ingresaba a mi cuerpo,… el forcejeo me excitaba, la única vez que lo había maltratado fue cuando lo conocí, la primera noche que culeamos, pero él me pagaba siempre con mucho amor y caricias, ahora era al revés, Javier seguía violentándome, como si mis renegados deseos de ser poseída lo excitaran a él también, y yo me negaba,… pero este forzamiento me excitó, a tal punto, que tenía mojadas mi entrepiernas de la cantidad de jugos que arrojó mi vagina,… indudablemente Javier olió ese vino que tanto le gusta en una puta,… me abrió las patas,… aflojó mis manos y se echó en mi pubis a tomar de mis jugos vaginales,… me abrió bruscamente lo labios de la chucha causándome profundo dolor, y yo lo tomé de los cabellos queriendo, con odio y lujuria, meter su cabeza en mi vagina,… la excitación me estaba llevando a actuar sin cordura,… quería ponerme a su nivel,… dominarlo y sentir su carnosa lengua en mi vulva,… por más que intenté no hacerlo, ya la lujuria dominaba mi cuerpo, sentí su lengua penetrarme,… sentí… como ese trozo de carne húmeda se apoderaba de mi cuerpo,… de mí coño sus caricias en mi cuerpo,… sus manos en mi culo,… sus dedos en mi ano penetrándolo,… y sus palabras asquerosas, me elevaban,… me estimulaban,… y cada vez que me decía: “¡eres mí perra, sucia!”, “¡mi puta ardiente!”, “¡mi primera chepa asquerosa!”, “¡mí lesbiana sucia y rica!”,… me enloquecían,… Yo no sabía qué me estaba pasando, pero me sentí sucia, pero muy suya,… él me lo decía en cada insulto,… yo era suya, no importaba como, pero era suya,… solo suya….
Y de pronto,… sentí que me electrizaba en un delicioso orgasmo con su lengua chupando mi vagina, cuando mordió por tercera vez mi clítoris, arrojé todos mis jugos vaginales a su rostro,… de inmediato… él sacó su carnosa lengua de mi vulva y la colocó en el huequito de mi ano para recibir todos los jugos que se regaban, mientras que él me masajeaba el monte de Venus para hacerme eyectar cuanta “leche de hembra tuviera”,… yo grité un orgasmo que no había sentido antes con él,… Javier era dueño de mí cuerpo, él era la lujuria que tanto deseaba aquella noche, él,… mí amo,… mí señor,… mí dueño,… mí poseedor y yo,… yo era suya, ahora lo sabía, no me quedaba dudas, me lo había dicho y me sentía dichosa.
Me miró desde el fondo de mi alma y con dulce cariño, pasando su lengua desde mi huequito anal, la fue llevando por mi raja, mi ombligo, mi vientre, mis tetas… hasta llegar a mis labios,… que tras un ardiente beso me dijo:
- ¿Te das cuenta mi putita? Eres mía,… mí mujer y siempre lo serás cariño…
Me besó con mucho amor y en un movimiento pélvico, me introdujo su rica verga en mí coño,… la que con un hondo suspiro mío, aceptó al intruso dentro de mi ser me estaba llenando el interior de mi puta vagina con todo su grueso miembro…, me sentía la hembra más deseada y feliz,… mi rostro estaba enrojecido por su penetración,… me empezó a raspar la vagina y mí clítoris sentía lo deseable de su carne en mi vida,… era la carne que he querido todas las noches desde que me hizo su mujer,… la que deseaba cada día y noche desde que lo conocí …
Me levantó las piernas mientras me culeaba, llevó dos dedos de sus maravillosas manos a mi boca,… abrí mis labios y las dejé ricamente llenos de saliva,… sé lo que le gusta a mi marido…, acariciaba mis piernas hasta llevarlas a mis nalgas, me estremeció con sus caricias,… me besó las piernas mientras me poseía … mi vagina se contraía involuntariamente cuando tenía su palo dentro de mi chucha y me hacía sentir deliciosas contracciones suplicantes de verga, cuando no lo tenía en mi interior,… lentamente me fue metiendo los dedos en mi chiquito,… miré sus ojos, y agradecí su rica penetración,… sabía que me tocaba ser sodomizada y si a mí marido le gusta mi ano,… pues yo se lo daba con mi vida…
Metió sus dos dedos en mi culito y abriéndolos en el interior me serruchaba mientras me iba ensanchando el huequito,… era un dolor insoportable que me hacía soltar gemidos y lágrimas de dolor,… mis quejidos solo servían para excitar a mi marido a que me diera verga con más fuerza en la chucha,… mi clítoris estaba enjugado y su verga lo masturbaba,… el dolorcito anal ya me iba gustando y mi vagina me hacía sentir un nuevo orgasmo con sus dedos en mi chiquito, me seguía metiendo en un rítmico mete y saca su vergota en la vagina y yo,… sentí en los labios de mi coñito un nuevo orgasmo,… me agarré de sus vellos pectorales,… y en sus lindos ojos cafés lo vi sufrir cuando clavé mis uñas en su pecho,… en sus hombros,… en su varonil espalda y luego ahhhhhhhhh… el dulce éxtasis del deleite de ser poseída por el hombre que se ama,…
Estaba extenuada y no podía más, pero mi marido seguía teniendo ganas de culear y no se iba a quedar con la verga lista para la sodomización y sin hacerlo…
Lo solté y Javier se aproximó a mis labios para besarme tiernamente,… él me comprendía en cada movimiento de mi cuerpo,… estaba sudado y su sudor bañó mi cuerpo,… goteaba sobre mis senos, cada gota me hacían sentir más su hembra,… su puta,… suya...
- Mijita, dame tu rico culo, me quiero comer hasta tu mierda… -me dijo…
Sin pensarlo abrí más las piernas y me dejé meter la verga de mi marido, la cabecita de su rosada verga se posó sobre mi chiquito y empezó su tarea de perforación, era una deliciosa barrena que me abría la carne,… si antes me había dolido el culo con sus dedos dentro, ahora ya era insoportable,… la verga tiesa y ancha de mi marido me reventaba el ano,… para hacer más soportable el dolor mientras me penetraba,… lo mordí, lo insulté y lloré como una niña,… sentía igual o peor que cuando me desvirgaron,… pero mi amor superaba el dolor… y mis deseos por tener a mi marido dentro de mi cuerpo, superaba mí dolor,… ya quería que terminara de meterlo, deseaba tener su deliciosa carne dentro de mis tripas….
- Agggggggg,… ffffffff,… así mi vida, mmmmmfffff,… fuerte mi amor, hmmmm, ¡Que ricooooo!..., dame verga mí macho que soy tuya,… así,… hasta el fondo mi amorrrr, me gusta tu verga, asíiiiiiiii.
- ¡Que rico el culo de mi puta!,… ahhhhhhh,... ¡qué culo tan delicioso!, jmmm, me excitas Olguita,… ¡me gusta tu culo Olguita,… es mío, mí puta sucia!,… así,… ahhh, así,… ahhh, así,… trágate la verga de tu macho, puta asquerosa,… así,…ahhh, así, ahhh, así, ahhhhh
Por fin su palo entero había entrado, nunca me había dolido tanto como esa noche, y nunca había disfrutado tanto de la sodomización de Javier como esa noche,… sentía las bolas de mi amado en mi culo,… su verga ya era parte de mi recto y sus bolas me colmaban,… me golpeaban los cachetes y yo gozaba teniéndolo dentro de mí.
Me bombeó desde el principio,… me dio realmente duro,… me hizo chillar de dolor,… muchas veces lo mordí y luego, cuando ya gozaba él ser sodomizada por mi marido,… cuando los dos llegábamos al clímax, de un placer extraño, pero único en el mundo, y mientras nos estremecíamos totalmente. Javier,… que sabe mis gustos y sobre todo, sabe mis necesidades,… ya que yo le había regalado para su disfrute personal mi ano,… él, sin dudarlo, sacó bruscamente su verga lastimándome el ano… y me la metió salvajemente en la chucha para depositar su vida en mí… me dejó integra su leche en mi vientre,... El dolor fue terrible,… pero la satisfacción de tener su vida en mi vagina, me convencieron de que ¡Él me ama,… lo sé!...
Luego de este pasional culeo, solo recuerdo haber sentido su pene, ricamente erecto entre mis piernas, rozando mi rajita y caído entre sus brazos desfallecida…
Lo siguiente que recuerdo, es que me tenía con las patas abiertas y tomando el jugo matinal de mi vagina,… me estaba dando un sabroso mañanero,… ¡me encanta que me posea bien de mañana!,… me las abrió bien y me metió la verga en la chepa,… me bombeó como loco, y yo enloquecí con él,… me sacó rápido la verga de la chucha,… me tomó con fuerza de las caderas y me la metió por el ano sin prepararme,… me bombeo otra vez con locura hasta hacerme gritar y llorar de dolor,… me sacó nuevamente la verga del ano y la metió con rudeza en mi chepa, solo para inundarla de su rica leche,… terminé con un delicioso grito de saberme llena de su vida otra vez,…
Cuando cayó agotado a mi lado, lo tomé de las piernas y me eché sobre su verga,… aún derramando semen,… se la lamí y chupé hasta que eyectó toda su “leche de mípalo” calientita en mi boca,… leche que sin desperdiciar, me tragué toda,… total esa leche es mía,… me pertenece,… es de mi marido y lo amo. Terminó jadeando de placer y yo terminé desvencijada por su rudeza me abrazó, tomó mis tetas en sus labios, las mamó,… las mordió y las besó tiernamente,… me acercó su rostro,… me besó en los labios y me dijo que lo acompañara a ducharnos….
Demás esta decir que me siguió dando verga mientras el agua nos cubría,…
Eran las cinco de la mañana, mami y yo nos habíamos quedado dormidas en mi cama esperando que saliera Olguita, asustadas nos levantamos, pues dentro de poco entraría la servidumbre a hacer sus tareas y no qu