Me llamo Sara, tengo treinta años y soy de Guayaquil, Ecuador soy divorciada y con dos hijos de 12 y 15 años. Hace mucho que quiero escribir en esta página, para contar mis historias sexuales, pero no tenía los suficientes arrestos para hacerlo. Al enterarme que mí amigo Javier lo hace siempre, le he pedido que él lo haga por mí, ya que he leído algunas de sus narraciones, y aparte de gustarme, me han dejado al borde de un santo pajazo pero como no soy muy buena escribiendo, se la he contado a él, esta es una aventura de mí vida, que espero les guste.
Entré en mi habitación, deseando no haber conocido al hombre que me............ había atarzanado esa noche, en realidad he tenido muchos hombres en mi vida, y he sostenido relaciones con la mayoría de ellos, pero este,… era el que me había llenado, como hembra… y como puta.
Que lo hiciera, fue culpa de mi tía Lucy, en realidad era su macho, pero debido a la desgracia de no poder ir ella, esa noche a su cita con él, por atender a su marido, hizo que la reemplazara ya me había contado mí tía, que este macho la enloquecía, que era maravilloso culeando y que la tenía con las patas arriba, por eso le metía los cuernos a mí tío, sin importarle,… “es de aquellos machos que ya no hay”,… me dijo una vez, pero creí que eran exageraciones suyas, sin embargo esa noche me metí entre los brazos de aquel hombre que ahora siento muy dentro de mi ser.
La noche había empezado temprano para el amor, como a las 7 PM habíamos ido al cine, donde él empezó su tarea de seducción, con abrazos, caricias y besos furtivos, que por curiosidad y algo de gusto, al sentir su masculinidad, le correspondía la película no era buena, así que salimos a caminar y luego terminamos tomando unas cervezas en el Bar “Caña Brava” pensé que la noche terminaría luego de algunos tragos y que mí compañía era lo único que Francisco (ese es su nombre) estaría disfrutando después de todo,… sé que soy una hembra que los hombres desean con lujuria, debido a mis dotes físicas, que gracias a Dios y mucho ejercicio, mantengo para embriagar de deseos a los hombres también creí que sería suficiente fuerte para soportar embates masculinos de cualquier cabrón, sin embargo nunca me había enfrentado a las varoniles caricias y la manera fuerte, sencilla y cariñosa de hablar de él así Francisco me llevó poco a poco al deseo carnal de sentirlo dentro de mi piel.
Sarita, eres realmente hermosa,... más que tu tía Lucy,… ¿Donde estabas que no te había visto antes?...
Gracias Francisco,… tu también eres muy guapo,…
Tu piel, es muy suave y sedosa cariño,… tu aroma me enloquece,… quiero tenerte para mí esta noche…
Francisco era directo y no se andaba por las ramas, quería hacerme el amor, y yo, luego de todas sus caricias,… también lo deseaba, pero debía portarme fuerte, el macho no era mío y mí tía me iba a matar, si solo me acostaba con él, pues sabía cuanto lo enloquecía este cabrón,…
Debo llegar temprano a casa, -Le dije tratando de safarme, claro, sin ganas,… - además, a mí tía Lucy no le iba a gustar que yo vacile con su macho,… ¿No crees?,… -le dije…
Mi amor, yo vacilo y enamoro, a la hembra que me gusta,… y tú… me gustas mucho Sarita,… tú y yo somos libres y estamos solos esta noche, además, eres demasiado hermosa para no hacerte el amor,…
¿Tu crees?,…
Sí mi cielo,… tu cuerpo es un altar a la belleza,… tus senos se ven deliciosamente duros y marcados bajo tu top,… tus pezones (rozándolos sobre la tela, con sus varoniles dedos), están duritos y deseosos,… tus piernas son hermosas, delicadamente depiladas… y me enloquecen,… tu cintura me hace estallar y me encanta tu culo, que se siente duro y es hermoso,… tus suaves cabellos, me abrazan para hacerte el amor,… Cariño,… ¡Eres deliciosa, pero por sobre todo, tú me gustas más que tu tía!,…
¿Cuanto más?,… -Pregunté, llevada por la curiosidad y por sus melosas palabras que ya habían encendido mi femenina piel y mi puta vagina,…
Tanto como para tenerte para mí, siempre,… ¿Qué dices Sarita?,… ¿Vamos?... me tienes arrecho,… me tienes listo para hacerte mía,… te quiero culear…. Sarita…
Sus manos paseaban por y entre mis piernas,… jugueteaban con mi vagina, que entre roce y roce, bajo la mesa,… las metía cada vez más dentro de mi tanga, hasta llevarlas con sus fuertes dedos llenos, a sus labios para sorber mis jugos vaginales, que ya se derramaban con sus dulzuras.
Al salir de la casa, para este encuentro de reemplazo por mí tía,… y como buena puta,… me había preparado, como a una hembra corresponde o sea, me había arreglado las uñas de las manos y de los pies,… me había depilados las piernas y las axilas,… y me había dejado bien depilada y ardorosa mí chucha, pues nunca se sabe que puede ocurrir,... y ahora sintiendo a este macho, atacar lo más intimo de mí feminidad,… estaba mojando íntegramente mi tanga-biquini … sus palabras,… aunque muy dulces, eran poco convincentes,… había escuchado mejores argumentos del cabrón de la esquina,… pero su manera de hablar, quizá la tesitud al decirlas, acariciaron mis oídos, y desenfrenaron mi deseo de ser poseída por él, que me subyugaba de a poco,… el maldito no era muy elocuente, pero su verga, que me la había hecho sentir contra mi vientre varias veces mientras bailamos,… sí que lo era,… la sentía dura y suficientemente buena como para tocarla,… era un pecado de mujer, no darle siquiera una caricia a tan deseable carne,… así que eso hice y al posar mi mano sobre su entre pierna, sentí en todo mí ser, su paquete palpitando por mí,… acaricié varias veces su pene con mis manos,… y cada vez que la acariciaba sobre su pantalón, mis jugos vaginales me hacían desearlo más. Sí,… todas estas cosas,… la música en el bar, el alcohol en mis venas, sus suaves besos y sus caricias,… además del hecho de no haber culeado ya, tres meses seguidos,… todo se unió, y fueron suficientes argumentos para llevarme donde él me deseaba,… claro, yo también estaba deseosa, y quería sentir su verga dentro de mí,… pero quería llegar a su cama,… era la único condición que le impuse, para tener sexo esa noche,… no quería tirar en la cama fría de un motel,… quería sentir el calor de una casa, de una habitación,… quería sentirme bien al entregarle mí culo a este cabrón, y sobre todo, quería amanecer en una cama limpia y de un hombre bien.
Salí esa noche como lo haría cualquier puta de mi edad,… ya estoy en los treinta, y no voy a negar, que a mí el sexo, me encanta, por eso me preparo concientemente en darle a mi cuerpo el reflejo que el varón desea ver en una mujer Sí,… y es que me encanta sentir las caricias masculinas en mí piel,… sentir al hombre deshaciéndose en caricias y halagos mientras besa con locura mí cuerpo caliente,… me encanta sentir cada milímetro de mi cuerpo deseado,… y luego de mucha preparación,… que abran mis piernas,… pues,… ¡soy muy puta para culear!...
Me gusta sentir cada orgasmo electrizando mi cuerpo, sacudiendo mi vagina,… y al macho sobre mí, empujando su verga con fuerza,… haciéndome gritar,… haciendo que me sienta muy hembra,… muy puta,… su puta… Y me gusta sentirme así,… que el macho me entierre su carne, latiendo calientita,… “uffffff,… es realmente delicioso”,… hasta llegar al fogonazo de esperma caliente dentro de mi vulva,…
Me gusta jugar con el deseo desbocado del ingenuo, que no sabe cuanto me gusta que me desvistan lentamente,… ¡Cómo me enloquece sentir sus labios mamándome las tetas cuando recién ha desabrochado mí brazier y calientitas, ya libres de su encierro, verlo aturdido, como lo golpean en los labios!,… y si por azar de Dios descubre estos fetiches míos de puta,… unas mordidas en mis deseosos y lúbricos pezones, me hacen gritar de placer,… no saben cuanto quiero y deseo que me acaricien las nalgas, para luego de muchos besos negros, sin pudor, ni asco, y sin ninguna pregunta idiota, tome posesión de mí culo,… que me abra los cachetes y con la mayor brusquedad, me ensarte su enorme carne hasta hacerme gritar y llorar de placer: y esta noche, este macho, me iba a hacer sentir eso y mucho más.
Francisco me llevó desde el bar hasta su departamento,… aunque en el camino me metía la mano bajo mi pequeña faldita Jean, que hacía mucho no usaba, bajo la cual llevaba puesto mi más ajustado tanga-biquini color piel que resaltaban, tanto mis redondas y seductoras caderas, cuanto mi hermoso y duro culo, haciendo que mis piernas se vean, más apetitosas de lo que naturalmente son,.. Así como el uso de zapatos abiertos, de taco de aguja, para el deleite sensual de cuanto cabrón me vea … Francisco metía su mano directo a mí coño, para llegar hasta mi vagina y acariciarla bajo mi tanga-biquini, y así seguir chupando en sus dedos, mis jugos vaginales,…
No se alocó, ni se disparó con frases groseras, sino que seguía manteniendo la distancia de “te quiero hacer el amor Sarita”,… “estas deliciosa mí amor”,… “me gusta tu leche mamita”,… “eres deliciosa”,… etc… cosa que me tenía despistada, pero deseosa y ardiendo por ser culeada por este macho,… de todas maneras ya para ese momento esperaba que detuviera su auto y en desembocado movimiento, me hubiera subido la falda en alguna esquina, y bajando mí tanga con brusquedad,… ya tuviese metida su rica verga en mi jugosa vagina … al menos ese era el tipo de hombre que yo conocía y con los que había culeado siempre,…
Francisco era diferente,… llegamos hasta su apartamento, bajamos de su coche y con tranquilidad, rara en un macho ardiente y deseoso, de la mano me llevó hasta su habitación,… me dejó en ella y salió para encender el CD player y poner deliciosa música que me llegó desde los oídos, al fondo de mi vagina, era suave y seductora, como él,… trajo también dos copas que dejó servidas,… creí que al regreso vendría como un toro a poseerme, pues la excitación que traía en su miembro, se le notaba, y era como para que me destrozara,… lo que yo ya quería,… y claro, yo ya estaba preparada para aquello, había sentido su verga erecta y caliente todo el camino,… pero me equivoqué nuevamente, Francisco se acercó a mí y deliciosamente me abrazó y con un sensual beso, me invitó a bailar la pieza que estaba sonando,… era realmente rico sentirse mimada por un hombre, que mientras baila te acaricia toda,… y este me estaba a enloqueciendo con sus maneras,… durante la pieza, me arrimaba su verga entre sus caricias sobre mi piel,… y me fue arrancando besos que fueron aumentando mi deseo y mí pasión,… me había servido un líquido amarillento, delicioso que al beberlos juntos, me di cuenta que era vino blanco,…
¿Te gusta el vino mí amor?,… -me preguntó…
Eh… sí, claro,… esta muy rico,…
¿Si quieres te lo cambio por cerveza?,… también tengo…
No mijo, así esta bien,…
Que bueno por que a mí el vino me encanta,… es delicioso y me pone más arrecho cariño,…
El baile era cadencioso y lento, y Francisco me arrimaba cada vez más su miembro,... era como una incitación a que lo tomase en mis manos, pero luego del preámbulo, no me atreví,… me di cuenta que este cabrón, no era como los otros, a este le gustaba disfrutar de la hembra y que la hembra lo disfrute,… por lo que me dejé llevar por cierto, bailaba muy bien el condenado, daba gusto estar entre sus brazos,…
De pronto sentí, que sus manos, luego de deliciosas caricias por todo mi cuerpo, descendieron suavemente hasta posarse en mis nalgas,… claro que yo estaba lista para eso y más,… pero luego de acariciarme los glúteos, él solo me dijo:
¡Que ricas que son mamacita!,… ¡que deliciosas y bien formadas las tienes amor!,… parecen obra de un artista,…
Acepté el piropo con una mirada sensual a sus conquistadores ojos cafés, nos besamos ensartando nuestras lenguas y seguimos bailando,… Más atrevido y libidinoso, luego de una riquísima caricia, más parecida a un masaje corpóreo que me hacía mojar las ya inundadas bragas,… descendió sus varoniles manos por mi espalda y las pasó dentro mi faldita, para posarlas dentro de mí biquini, sobre mi culo,… eso me hizo sentir una primera descarga orgásmica que Francisco tranquilizó, con un delicioso beso apasionado,… seguimos bailando y el cabrón siguió, solo con gemidos bajando sus ricas manos, que para esa altura me sabían a gloria, ahora impúdicamente dentro de mi biquini,… lo miré a los ojos y dejé suelto en su oreja un beso con lengua, que lo hizo saltar a él también,…
¡Que delicioso culo mi amor!... –me decía mientras amasaba mis nalgas,… - Tu estas hecha para la lujuria y el placer del hombre,… ricura, estas hecha para el amor…
Con maestría, y entre caricias sensuales,… el cabrón me abrió los cachetes de mi culo y posó su varonil dedo medio en el arito de mi ano, sobándolo,… sobándolo,… y sobándolo,… hasta que no pude soportar más y dejé escapar un delicioso y jugoso orgasmo, que inundó mis entrepiernas, bañando la mano del cabrón,… jugos qué, ¡cómo no!, los llevó gustoso a sus labios para beberlos también,… casi me caigo, pero me recompuse cuando su juguetona mano, llena de mis jugos, introdujo su dedo medio en el arito de mí culo, eso me hizo arquear la columna y deshacerme, como una gatita, ronroneando sus caricias en su pecho,…
Ya estaba lista para ser poseída y quería su verga, que la sentía tiesa en cada paso de baile, entre mi vientre y mis piernas, pero el cabrón seguía acariciándome, ya con su maravilloso dedo en la entrada del ano,… puse algo de resistencia pero cuando sentí mis tripas abriéndose a su maravilloso dedo, solo gemí unos segundos mientras acomodaba mi culo al intruso, que debió recibir un segundo dedo de placer,…
¿Te gusta mi culo amor?... –le dije…
Es maravilloso Sarita, además de hermoso, es calientito y te lo voy romper mí amor,...
Su masculina seguridad me derretía,… sentí que un dedo se aproximaba al interior de mí vagina,… era su dedo gordo que buscaba jugar con mí clítoris y con los dedos que ya estaban en mi ano,… Francisco, era un experto en desfallecer de deseos lujuriosos a una puta, y yo sin saberlo, estaba cayendo en sus garras,…
Eres la mujer más hermosa que he tenido entre mis brazos,… siempre había deseado una hembra como tu,… deseosa y puta,… y ahora te tengo a ti,… te voy a poseer para mí solito,…
¿Estas seguro… hmmmm… -sentía sus dedos, serruchándome el ano y jugando dentro de mí vagina, que me enloquecían de placer,…- …seguro de lo que dices cariño?,… ahhhh,…
Más que seguro,… quería una buena puta en mi cama,… y creo que tú vas a ser la que he buscado,…
… jmmmmmmm
Me derretí en un delicioso orgasmo,…
Luego de los juegos y caricias, Francisco sacó sus dedos de mi ano y los llevó directo a sus labios para chuparlos, igual que los que habían estado en mi chucha,… el delicioso y asqueroso cabrón, los chupó y se deleitó con mis sabores,…
Quiero recordarte bien Sarita,… no quiero solo tu cuerpo, mí amor,… sino también sus jugos, tu sabor,… eres deliciosa,… y me arrechas…
Y el cabrón con delicadeza me bajó la falda y el tanga-biquini que dejó ver mi rajita,… eso enloqueció más a Francisco,…
Que rajita tan linda Sarita,… es tan delicada y hermosa,… te la voy a comer mi amor,…
Diciendo esto, desabotonó su camisa y yo, arrecha, lo ayudé a quitarse el pantalón,… ya deseaba su verga,… la quería dentro de mí,… y él me había calentado tanto, que estaba segura, que al momento de ser penetrada gritaría de pasión por él, y él me dejaría todo su esperma en mi vulva,…
Francisco quedó en boxer y camisilla interior retiré la camisilla, lo que dejó ver un delicioso y varonil cuerpo,… su pecho era velludo, y eso me calentó más,… siempre había culeado con lampiños, y desde niña había deseado culear con hombres de “pelo en pecho”,… Francisco solo me había dejado el top, el que entre caricias y besos que me llegaron hasta las axilas,… retiró el cabrón, dejando para su satisfacción, mis tetas, que al salir de su calientito encierro, golpearon sus labios,… las mías son redonditas, y ni grandes ni pequeñas, pero muy firmes y bien cuidadas,… Al sentirlas sobre sus labios, Francisco las mamó,… amasó y degustó a placer, haciéndome saltar con cada chupada y lamida que me daba,…
Me apresuré a tomar su verga en mis manos, era rosadita y circuncidada,… estaba tiesa por la excitación y era ancha, desbordaba la palma de mí mano “Que rica culeada me va a dar este hijo de puta, pensé, al ver y tener en mis manos su verga” … con sus mismas maneras, me arrodillé frente a él y tomé su verga entre mis labios,… la probé y estaba mojadita de algunos chorritos de meado y semen que ya había dejado escapar por todo lo que se venía aguantando,… llevé su rica y grande verga a mi boca,… no sin antes liberarla del bóxer que aún interrumpía el inicio de mi felación,… quería hacer sufrir al cabrón por todo el placer que me había dado sin meterme aún esta hermosa pieza,… la lamí, desde la comisura del ano, lo que hizo saltar al macho, que se dejó hacer,… pasé por sus enormes bolas llenas de leche, hasta la rosada cabecita circuncidada del cabrón,… me la metí entera y me llegó de sobra hasta la campanilla de la garganta,… sus bolas me entraban como chupetes en la boca,… su pene palpitaba en mis labios y en su cabecita, saboree la leche que salía ocasionalmente y que él no podía retener por mucho esfuerzo que hacia,…
Francisco estaba llegando al momento supremo de la eyaculación,… si no paraba mis mamadas, pronto dejaría su esperma en mis labios, y no es que no me guste tomar semen,… por el contrario, había probado leche de muchas vergas, me había tragado, atragantado y saboreado, sin asco, las de casi todos los cabrones que me han culeado, desde que me desvirgaron,… pero la de este cabrón, tenía un saborcito especial, no se si era el delicioso vino que ya hacía efecto en mí, o qué,… de cualquier manera, me gusta mamar verga, me hace sentir muy puta,… me hace sentir como si me estuvieran culeando,… el olor de la verga y la esperma, me llevan con seguridad a un delicioso orgasmo,… y la de este cabrón,… la quería probar…
Pero Francisco tenía otros planes,… ya desnudos,… me tomó debajo de los brazos y delicado, me frenó la felación,… con besos de pasión, me llevó a la cama y me echó sobre ella boca arriba,… se detuvo unos segundos enfrente de mí y me quedó mirando, ahora totalmente desnuda,… me morboseaba y se lamía los labios mientras mirada,… yo hacía lo propio, esperando su natural ataque a mi vagina, con su deliciosa y erecta verga,… pero no fue así,… se aproximó un poquito y me dijo:
Eres realmente bella Sarita,… una puta deliciosa,… ¡Que tetas tan lindas tienes!,… son redonditas,… duras y que delicioso y carnosito pezón,… me arrechas mí puta,… estoy loco por ti mi amor,…
Ya tenía medio abiertas las patas en espera del ataque del cabrón,… pero sin explicación alguna, luego de lamerme la chepa,… acariciarme desde los pies hasta la cabeza y tras de unas caricias con sus masculinos dedos,… Francisco me dio la vuelta dejándome al borde de la cama, con la cara hacía abajo y la mitad del cuerpo fuera me había dejado mi culito, bien parado y dispuesto para sus mórbidos deseos,… con muchas caricias me abrió los cachetes y pasó su deliciosa lengua, desde la raja de mi chucha, hasta la raja de mí ano donde puso mayor empeño, introduciendo con su lengua mis jugos en el ano el beso negro que me hizo, me llevó con gritos a un nuevo orgasmo,… me dio dos cachetadas en mis nalgas, las abrió y sin preguntarme,… metió su hermosa y monstruosa verga en mi chiquito,… pese a toda la saliva que me había puesto y la gran cantidad de jugos vaginales, el grosor de su verga me iba partiendo el ano,… me dolía y no pude retener algunos gritos de queja, contra él y contra su madre,… pues no me había dolido tanto una sodomización como esta que estaba recibiendo,… lagrimas de dolor que lamió de mi rostro el cabrón,… acompañaron su verga mientras el cabrón me acariciaba la vagina masajeando mi clítoris en busca de hacer menos doloroso el forzamiento,… me gustaba como me lo hacía, el dolor me gustaba y su verga me estaba enloqueciendo,… de pronto sentí los huevos del cabrón golpeando los cachetes de mí culo, creí que se detendría pero,…
¡Que apetitoso culo putita!,… ajjjj,… es apretadito,… ¡riiiiíco!... come verga puta,… sé que te gusta mi verga,… comete mi verga entera, hasta las bolas mi amor,… toda la verga, que delicioso,…
… AYYYY,… Síiiii papacito, métemela con fuerza,… jmmmmm,… eso es cabrón,… destrózame el culo, shhhhh,… así mí amor,… así,… sí,… ajjjjjj,… ya es tuyo cariño,… sí,… soy tu puta,… eso,… así,… ajjjjj que riiiiiíco,…
Siguió dándome verga el hijo de puta, en un movimiento rápido, fuerte, sostenido y doloroso, hasta que reventé en un nuevo y delicioso orgasmo, que no solo me hizo gritar, sino llorar de deseos y pasión,… deseaba tener esa deliciosa verga para mí sola y me apasionaba el dolor que me había hecho sentir… ¡y cómo lo había disfrutado!... hacía mucho que no tenía en mis tripas una verga tan grande y rica, que me hiciera llorar de dolor y placer,… y este cabrón me estaba matando con su verga,…
Era fuerte este macho,… yo ya había llegado a un nuevo clímax y él me seguía bombeando el culo,… aun se aguantaba deslecharse con su tranca metida en mí ano,… pasó sus ricas manos por mis caderas, las tomó fuertemente y las acarició rozándolas por mis piernas, como dibujando mí cuerpo, hasta llegar a mis tobillos, los que tomó con fuerza y ante mis reclamos debido al dolor que me hacía sentir en el ano, me mandó callar con un suave “shhhh”,… me abrió las patas y me dio vuelta despacito,… a esto, él le llama “el tornillo” y la verdad,… me atornilló más su verga en el ano,… puso mis patas sobre sus hombros y de nuevo me bombeó por el culo,… ahora por la posición, sentía cada centímetro de esa deliciosa carne en mis tripas,… pero yo ya quería su esperma, me había hecho gritar, rogar y el hijo de puta, aún quería más de mi culo,… no se cuantos orgasmos fueron,… y así fuere en el ano, yo sabía que él no iba soportar mucho más… pero le rogaba que ya me diera leche,… la necesitaba,…
De pronto, haciéndome gritar de placer y sobre todo de dolor por la brusquedad del acto, Francisco me sacó su verga, y me lo encajó en la chepa lentamente, hasta que tropezó con mi cuello uterino,… AJJJJJJJ por fin tenía en mí vientre ese ansiado y delicioso trozo de carne, que me había eludido toda la noche y él lo estaba gozando,… “¡Que rica verga que tenía el condenado!”,… se echó sobre mí a besarme y luego a morbosear mis tetas con sus labios,… su lengua se paseó por mis pezones, que mordió con brusquedad,… sus manos acariciaron con desesperación mí culo y mis caderas que se movían al ritmo de sus arremetidas,… detuvo sus caricias al llegar al hueco que había dejado en mi ano, donde él metió tres dedos en el hueco que su verga había hecho, serruchándome,…
Con la verga metida en mí vagina y con sus dedos en mí ano,… era una sensación increíble,… lo tenía en todas partes de mí cuerpo,… me besaba en los labios, las tetas, los oídos y mamaba mis pechos con brusquedad,… me clavaba la verga y me serruchaba el culo con la mano, era como si estuviera con dos amantes destrozando mi cuerpo a placer suyo y con el desenfrenado placer mío,… yo gemía a cada rato, me venían sucesivamente uno tras otro los orgasmos, necesitaba su leche, se lo rogaba a gritos,… ya estaba por enloquecer, hasta que…
Llegué a un orgasmo supremo que grité como una cerda,… nunca un solo hombre me había dado tanto placer y nunca había tenido un macho que se aguantara tanto tiempo la leche que yo le había hecho producir, dentro de su cuerpo,… como este cabrón de pronto Francisco no aguantó más y se corrió dentro de mí inundándome con sus cuatro primeros chisguetazos, muy fuertes y calientes, en mi vulva,…. Creo que mí útero no había recibido leche más deliciosa en su vida,… me abracé a él de patas y brazos,… y con la poca fuerza que aún me quedaba, luego de tanto orgasmos de placer,… mí pelvis le exprimió la verga, hasta que me dejó toda su producción de esperma, en mi útero yo jadeaba de locura,… pero la quería toda, pues toda era mía,… SÍ, mía,… yo lo había puesto así de arrecho al cabrón,… así que esta leche de mí macho,… era solo mía,
Francisco cayó desfallecido y jadeando sobre mi cuerpo que inundó con sus deliciosos vellos y su sudor en mis tetas, que se sentían acariciadas por el vello del macho, masculino, varón que las estaba aplastando,… Me besó fuertemente y luego, rodó a mi lado,… su verga aún manaba esperma, que claro, sin pensarlo aproveché para mamar y dejar limpio el instrumento de placer que me estaba haciendo tan feliz,… este era un macho de verdad,… y cuando arrimé mis tetas a su cuerpo para preguntar como estaba,… él me respondió jadeando,… “espera unos minutos mí amor,… y seguimos”…
Sí señor, este cabrón era único y no había razón para perderme la oportunidad de ser bien culeada por él,…
… pobre mí tía Lucy,… se jodió conmigo,… ya se quedó sin cabrón y tendrá que seguir culeando bajo las sábanas con mí tío y no es que mí tío no tenga una buena verga, pues sé que la tiene,… sino que el pobre, aún culea a la antigua y no disfruta del sexo, ni deja disfrutar, lo sé por que fue él quien me desvirgó a los catorce, y desde entonces, cuelamos de vez en cuando,… sin que lo sepa mí tía, claro,…
Francisco se avivó a los quince minutos, tenía nuevamente su verga erecta, pero no como la había sentido la primera vez,… y yo quería esa verga grande, fuerte y entera dentro de mí ser,… así que me eché sobre ella y comencé a mamarla como una loba hambrienta,… chupaba con desesperación su verga buscando su máxima erección, mientras, Francisco me agarró de las patas y abriéndolas, se clavó en mí vagina,… fue cuando me di cuenta, que éste era el macho de mí vida, la mayoría de los hombres que me han culeado, le corren a su propio semen,… les da asco, o sienten como si se fueran a hacer maricones por comerse su leche,… cuando es algo salido de su propio ser,… pero Francisco, no,… él abrió mis labios vaginales y con su deliciosa lengua me la metió entera y me chupó hasta dejarme sin una gota, ni de esperma, ni de jugos vaginales, eso me puso más caliente aún, yo me enloquecía con su verga, la mamaba con locura y su miembro iba alcanzando la dureza y el tamaño que quería dentro de mí,…
Al sentirla muy dura, me trepé sobre Francisco y me clavé su verga de un solo sentón,… ¿Que si me dolió?... ¡Claro que me dolió!,… su verga me abrió los labios vaginales como si se tratara de las hojas de un libro y se enterró en mí vientre como cuando cortan un queso,… estaba deliciosa y yo más arrecha que nunca en mí vida, no había sentido una verga tan deliciosamente clavada en mi ser,… desde que me culeo el negro Ernesto, que era un aventajado el hijo de puta, pero esa es otra historia,… yo saltaba sobre este monstruo metido en mi vulva y él me veía gozar con su tranca,… mis tetas se paseaban por los ojos del cabrón y él me sostenía con sus manos en mi cintura,…
Francisco me tomó de las caderas y me llevó lentamente hasta poner mis tetas en su sudado pecho,… me apoyé sobre él y sentí con más amor su verga dentro de mí,… era realmente deliciosa,… me agarró fuertemente y doblando sus piernas, hasta dejarlas como el respaldo de un asiento en mí espalda, con sus movimientos pélvicos, me enterró su verga hasta hacerme gritar de dolor,… creí que eso lo asustaría, pero por el contrario, lo animó a darme más duro verga,… él no sabía que esto que me hacía, era lo que siempre había soñado que me hiciera un macho al culearme,… me recostó sobre su pecho y mis pezones duros quedaron sobre sus labios,… los mordió con suavidad, y yo lo animé a que me mamara con rudeza las tetas,…
- Vamos papito,… cómeme las tetas,… duro mí amor, duro que me gusta,… ajjjj, así mi amor, más duro, ajjjj así,… más duro que soy bien puta,… soy tu puta,… soy… ajjjjjjjjj…
Y caí en un delicioso orgasmo,… Francisco al sentir el orgasmo mío, me metió, sin avisarme, dos dedos en mi ano,… ahora tenía, otra vez, mi ano lleno de sus fuertes y varoniles dedos y mi vagina con su rica y grande verga,… Francisco se impulsaba para que me entre con más fuerza su verga y yo gritaba del placer que sentí con los dedos de él en mi culo,… me cazó una de las tetas con la boca, la chupó con fuerza y cuando se dio cuenta que iba a tener un nuevo orgasmo,… el hijo de puta me mordió el pezón con fuerza,… eso me hizo maldecirlo y llegar a un orgasmo tan grande que me desagüe en jugos vaginales sobre él…
- ¡AAAAYYYYYY!,… MALDITO HIJO DE PUUUUTAAAAAA,… ¡QUE RIIICOOO CARAJO!,… ¡ERES UN ANIMAL DESGRACIADO!,… UN ANIMAL HERMOSO PARA CULEAR,…. Ajjjjjjjjjjjjj
Seguimos en ese mismo tren de mete y saca la verga,… mete y saca los dedos en mi culo,… de muerde los pezones de la puta y chupa con fuerza mis tetas, y nuevamente mi cuerpo no resistió más y otro orgasmo riquísimo, como no lo había sentido antes con un solo macho,… me vino,…
Él se levantó y me puso en cuatro,… me metió su vergota que me llenó los intestinos, lastimándome el arito del culo,… pero que me importaba, yo gozaba cada acto impúdico de Francisco,… él ya se había dado cuenta que a mí me gusta la rudeza a la hora de culear y eso me estaba dando,… VERGA DE LA BUENA y sin miramientos, mí cuerpo se había convertido en su santuario de dolor y placer, y yo gozaba con cada embestida suya,… me hizo gritar mientras me serruchaba el culo con fuerza,… y llegué a un nuevo orgasmo delicioso cuando me agarró la chepa mientras gritaba el orgasmo,… ¡este hijo de puta se las sabía todas, carajo!,… entonces sacó su verga de mis intestinos, sin ningún miramiento ni aviso, y otra vez, ahora desde atrás, me lo metió nuevamente en la chepa de un solo empujón,… sentí que me estaba partiendo el alma,… pero me encantó,…
¡AYYYYYYY MALDITO HIJO DE PUUUUUTAAAAAA!,… QUE RIIICOOOOOO AJJJJJJJJjjjjj
Mí nuevo orgasmo inundó la habitación,… Francisco ya estaba próximo a eyacular,… ya no le faltaba ninguna parte de mi cuerpo por penetrar,… ya me había gozado por todos lados y yo estaba exhausta de placer,… me tomó de las caderas, me empujó sobre la cama y al darme vuelta lo tenía a él, de rodillas y apretándose la verga, y con el dedo gordo tapando el huequito de su verga, frente a mi rostro, lista para eyacular en mi boca,… yo, agradecida abrí mis labios y amamanté tan delicioso instrumento, que dejó escapar tres fuertes chorros de leche y sin dejar escapar gota alguna de su ser,… lo bebí como sedienta en el desierto,... lo chupe con tal fuerza que Francisco alcanzó su orgasmo con mi mamada,… y yo grité uno nuevo, con el sabor de su semen en mis labios,… ahhhh,… ¡me encanta el semen,… es delicioso!,…
Cuando hubo terminado de deslecharse,… me eché sobre él y acercando nuestros labios le dije:
- ¿Donde te tenía escondido la puta de mí tía?,… -reímos y seguí,… - Con lo rico que culeas mí amor, tiene razón la muy puta de no presentarte a nadie en casa,… ya te hubiera perdido hace rato mi amor, y ahora ya te perdió,… Ahora eres mío cabrón, -agarrándole la verga - Y esta verga es solo para mí placer,… -mordí la cabecita de su verga para dejar marcados mis dientes en ella,… y le di un beso que nos estremeció a los dos,…
Caímos dormidos, de lo exhaustos que estábamos,… fueron unas dos horas de reparador sueño que se deshizo a las 2AM,… Francisco se levantó a la ducha y yo tras él a refrescarnos un rato,... aunque el clima dentro de la habitación era agradable,… nuestros cuerpos necesitaban renovarse, y que mejor que un delicioso duchazo de jabón líquido con esponja,… el cabrón dentro de la ducha mientras me jabonaba se deshacía en halagos para mí cuerpo, eso, como es natural, enloquece a cualquier puta, no solo a mí,… lo encontraba delicioso y bien cuidado, algo que era muy cierto, pues además del gimnasio, gastaba dinero en masajes, salones de belleza,… en casa tomo y me hago deliciosos baños de aromaterapia que me hacen sentir siempre renovada,…
Entre una cosa y otra, de pronto tenía a Francisco nuevamente empalmado y yo, luego de tantos halagos y caricias, estaba deseosa de ser culeada por él,… sus varoniles manos habían tocado toda mi feminidad y me habían puesto muy caliente,.. sentí su verga rozando mis piernas y el sin sutileza alguna, arrimó la cabecita a mí vagina,… me sentí invadida íntegramente por su verga y deseada por el cabrón, un estremecimiento eléctrico, pasó por todo mi cuerpo dejando escapar un suspiro y un breve desvanecimiento que no pasó por alto el cabrón,… me tomó entre sus brazos y encajando bien su verga erecta entre mis piernas,… penetró hasta el final mi vagina que no pudo resistir la arremetida de Francisco,… me arrimó a la pared del baño y con la ducha aún abierta,… me inundó la vagina con su carnosa verga,… caímos lentamente hasta llegar al suelo del baño y Francisco me besaba con pasión haciéndome estremecer a cada arremetida suya.
Luego de unas deliciosas bombeadas,… de unos ricos besos y algunas morbosidades en mi culo,… Francisco dejó escapar el orgasmo que había guardado toda la noche, cuando su esperma llenó nuevamente mí vagina…
- SÍIIIIIIII,… QUE RICA PUTA CARAJO,… ajjjjjjjj,… ERES DELICIOSA Sarita,… así putita, eso, comete mi verga, eso, mi amor, comete toda mi leche, así, así, así, toooooodaaaaaaaaa,… ahhhhhhhhhhhhh
Quizá no fue el orgasmo mejor trabajado por él, pero su grito de desfogue, y su placer mientras se deslechaba dentro mío, me llevó a un orgasmo delicioso, y lleno de pasión,… como todos los que tuve esa noche…
Llegue a casa a las 9:AM del sábado, claro que Lucy, mí tía me pegó una insultada… de madre,… pues sabía que si llegaba a esas horas, era que su cabrón se había divertido conmigo toda la noche,…
Sigo saliendo con Francisco, claro, como no, si me hace gritar cada vez que me culea,… pero tengo deseos de tirar con otros hombres,… como dije, me encanta el sexo, y la fidelidad, no es una de mis virtudes,… si hay otros que me puedan dar el placer que me da Francisco,… estaré lista para probar.
Espero que les haya gustado mi historia, si desean comunicarse conmigo, escriban a la dirección de Javier: fidesestprobitas@hotmail.com Que él me pasará el mensaje, y si son interesantes sus propuestas, les responderé desde mí dirección, enviando mí foto de cuerpo entero, para que se babeen.
Espero que les haya gustado, su amigo.
LEXO