Dejenme contarles de como una tarde mi tia me dejo hacerle el culo........ Si hay algo, que de verdad me gusta cuando tengo sexo, es cogerme a las mujeres por el culo, y más cuando el culo es virgen. Me encanta escuchar a la damita en turno como empieza a gritar ante la invasión de mi potente falo, cosas como “!! Despacito ¡!” “¡! ponme cremita ¡!” Y ¡! No...Nooooo...hayy ¡! Todo esto lo menciono porque el relato en cuestión trata sobre como tuve sexo anal con una de mis tías.
Para comenzar tengo que reconocer que si algo sobra en mi familia son grandes culos, principalmente porque mis tías y primas no son muy caderonas, pero si nalgonas, lo que las hace verse bastante apetecibles. Desde muy temprana edad me comencé a fijar en los diferentes traseros que había en la familia y hasta había podido comparar. Y entre ellos había uno que me atraía mucho, no sé si era el mejor, pero si el que más me agradaba, por lo que me dedique a buscar la oportunidad de meter mi verga dentro de ese culo.
La susodicha era una de mis tías, la cual tiene aproximadamente 45 años y mide como 1.55 m, es de piel blanca, cabello oscuro, con un poco de barriga, pero lo que se llevaba las palmas era su trasero el cual cumple las especificaciones antes mencionadas, ya que se le notaba muy duro y macizo. además de que tenía fama entre la familia de ser un poco PUTA, lo que hizo que tomara un poco de más confianza en mi cometido.
Bueno continuando, relato que todo ocurrió en una ocasión en que me encontraba solo en casa, era un sábado y por lo cual como acostumbran todos habían salido, yo me encontraba en casa porque la verdad me dio flojera acompañarlos,
En esos días mi tía se acababa de mudar por nuestra casa, por lo que sin más, esa tarde llego a la casa y la verdad me sorprendió porque no la esperábamos, me comentó que venía de hacer unas compras y como le quedaba cerca, decidió pasar a visitarnos. Le comente que mis papas habían asistido a una fiesta y que ya llegaría un poco tarde, pero entonces me di cuenta que era la gran oportunidad que buscaba por lo que inmediatamente le ofrecí algo de beber, a lo cual mi tía contesto que sí. Le ofrecí de todo lo que teníamos y se decidió por un vaso de cerveza, después de dárselo y hablar de otras cosas se toco el clásico tema sobre mí, en la familia: ¿Por qué no tienes novia? - Me pregunto mi tía -, a lo cual sólo conteste que en realidad no era por alguna razón concreta, sino que estaba contento en este momento.
Después me dice la clásica frase de tía: ¡Pero si eres muy guapo! A lo que sólo atine a decir: Si, verdad! La platica siguió por el mismo rumbo durante un buen rato y es que la verdad estaba haciendo tiempo para ir buscando el momento según yo adecuado para decirle algo referente a su trasero, pero después de un rato al ver que la cerveza había echo algo de efecto en ella “por fin me anime a preguntarle algo”, además de que ya no podía pensar en otra cosa. Ya que ese día iba vestida con una blusa algo holgada, no muy gruesa color amarilla, y un pantalón de vestir color negro que podría parecer de lycra, por lo ajustado que lo tenía a su cuerpo, y aunque nunca ha sido de vestir muy provocativa, se podía ver cada vez que se paraba al baño que no traía un sostén y menos tanga,
Bueno, retomando el relato, por fin me anime a hacerle una pregunta con referencia a su trasero:
Disculpa tía pero ¿como le haces para conservarte tan bien? ¿Debes de tener mucho galanes? no… (A la vez que hacia un ademán con las manos en alusión a sus nalgas)
Entonces me observo con una mirada de extrañeza y de duda, por lo que me soltó lo siguiente:
Por lo que veo eres un tanto fijado y aún más en mis nalgas, ¿verdad?, ¿te gustan mis nalgas?
A lo cual le conteste que la verdad sí y bastante.
Entonces ella se levanto del sillón donde se encontraba y me dijo: ¿Quieres tocarlas?,
En ese momento me di cuenta de que era verdad lo que se decía de mi tía y que por fin había llegado mi oportunidad. Me levante del sillón y fui directo hacia ella, entonces mi tía me dio la espalda y levantando un poco su trasero comencé a sobárselo hasta que mi tía me dijo: te gusta? , a lo cual conteste: si bastante. La verdad me encontraba bastante idiotizado tocando semejante trasero, entonces mi tía me lanzo otra pregunta:
Y que ¿sólo quieres tocarlo o hacer algo más?,
A lo que dije: la verdad tía, te quiero coger por el culo. Entonces mi tía se bajo el pantalón y me dejo ver una diminuta pantaleta color blanco que casi no se veía por el tamaño de su culo, y sin preguntarle más me lance sobre de ella y comencé a besarle sus nalgas, mi tía sólo se agarraba del brazo del sillón y gemía un poco. Hasta que de plano no me pude contener más y de un jalón le baje la pantaleta hasta las rodillas para después separarle un poco las piernas y comencé a lamer su vagina y su ano, hasta que después de un rato ella tu un orgasmo, entonces me coloque detrás de ella y abriéndole un poco sus nalgas coloque mi verga en la entrada de su ano y le empuje primero la cabeza, a lo cual mi tía sin protestar ante mi conducta sólo se relajo un poco, dándome pauta para que le empujara todo lo demás de mi tronco dentro de su ano, era algo sensacional sentir mi pene dentro de ella y como era oprimido por su anito, por lo que una vez estando los dos acoplados Comencé a bombearla cada vez más rápido y mas fuerte durante un rato, no fue mucho, ya que estaba bastante excitado y con la presión sobre mi pene y el sonido que se hacía cada vez que chocaba con sus nalgas me excito bastante y termine dentro de ella hasta quedar totalmente seco.
Pero una vez que termine no se la saque, y es que la verdad quería venirme por segunda ocasión en su culo, mi tía jadeaba un poco por la cogida, pero rápidamente mi pene se comenzó a recuperar y otra vez comencé a bombearla, pero en eso ella me pidió que se la sacara ya que sentía un dolor en el ano, pero a mi no me importo y la seguí cogiendo, ella gemía pero a la vez su voz se escuchaba entre cortada, como queriendo llorar, a mí no me importaba a pesar de que el pene me comenzaba a doler con el meter y sacar, hasta que después de un rato no pude más y le volví a llenar sus intestinos de mi leche e igual que la vez anterior se la deje hasta que sentí que ya me había vaciado, así que por fin se la saque y pude ver un ano bastante dilatado e irritado. Por el dolor que sentía, mi tía solo se enderezo y me comenzó a decir de todo, hasta que por más disculpas que le pedí por fin me perdono. Y tratando de resarcir mi atrevimiento Fui por una pomada y se la puse en el ano, con lo cual a mi tía se le bajo un poco el enojo y el dolor.
Mi tía después de un rao siguió platicando y se le fue pasando el coraje, “pero eso si” durante todo el rato que estuvo en mi casa, se sentó de lado y con el culo descubierto, hasta que llego el momento de que se fuera por lo que nos despedimos y todavía mi tía diciéndome que le dolía mucho el culo. Después de lo anterior pensé que ya nunca mi tía volvería a querer coger conmigo pero se presento otra oportunidad y otra vez pude metérsela por el ano y ahora también por la vagina, servicio completo.
Fin…….