La familia es algo muy importante lo principal es poder disfrutar de ella y lo mejor hacerlo en el mas amplio sentido de la palabra.
Una familia unida puede llegar muy lejos, y la mejor unión la da casi siempre la sinceridad o el sexo, aunque lo mejor es el sexo sincero......
Tengo 28 años y por definición soy el mayor de los dos, somos mellizos y mi hermana es cuatro minutos más joven que yo.
Ella se llama Lorena y yo Samuel.
Siempre nos llevamos muy bien y cuando alguno de los dos tiene un problema siempre recurre al otro.
Mi madre nos tuvo muy joven, con apenas 21 años aunque mi padre tenia ya 33.
En la escuela mi hermana, con doce años era una niña, rubia alta y delgaducha, mas que sus compañeras, con las que tenia broncas a veces, pero cuando era alguno el que se metía con ella, lo tenia claro, yo también era mas alto que mis compañeros y además bastante bruto y cuando se metían con Lorena, me crecía y no veía nada, solo el bulto.
Con la preadolescencia llego la curiosidad, nuestros padres siempre fueron bastante liberales, no escondían su cuerpo, por lo que nos fue fácil reconocer que cada vez nos parecíamos mas a ellos, cuando a Lorena le apareció el primer vello un poco frondoso en la pelvis el segundo en verlo fui yo, me lo enseño y pregunto.
¿Crees que algún día tendré tanto como mama?
Seguro que sí, igual que yo, se que me falta pero de un tiempo a esta parte noto que tengo el pene mas grande que hace un tiempo, se lo enseñe y cuando me lo cogio comenzó a ponerse duro, lo manoseaba torpemente hasta que me corrí, era algo muy poco consistente, poco mas que orina pero se veía que era diferente.
Nos quedamos los dos bastante intrigados y lo que hicimos a partir de ese día, fue espiar a nuestros padres, que no solían cerrar del todo la puerta del dormitorio, pues nos acostábamos bastante antes que ellos, lo que no sabían era que estábamos en la cama, esperando que dejara de sonar la tele para cuando se metían en la cama, ir el uno a avisar al otro para tratar de ver que es lo que hacían.
Los primeros días no entendíamos mucho lo que pasaba, entre otras cosas porque tardábamos en llegar, por miedo a que nos oyeran, pero el primer día que nos arriesgamos a comenzar a mirar, justo cuando ellos entraron en la habitación lo que vimos tardamos a entenderlo pero después lo hablamos y quedo claro, lo que no entendió uno lo hizo el otro.
Nuestro padre estaba de pie junto a la cama y nuestra madre le hizo lo que ahora sabemos que es una mamada pero de las buenas, él se corrió bien, no como había hecho yo, ella tal y como estaba de rodillas se metió una especie de globo en la boca y con ella se la dejo puesta en el pene a nuestro padre.
Después ella se tumbo en la cama y el lo hizo encima suyo y comenzaron a botar en la cama, hasta que el hizo un ruido muy raro como un gruñido y al poco rato se puso a cuatro patas lamiéndole el chichi a ella hasta que ella le cogio la cabeza con las dos manos y también soltó un bufido muy fuerte.
Al día siguiente Lorena que es mas decidida que yo para según qué entro en su habitación y de la mesilla cogio uno de esos globos. Cuando a media tarde cuando se suponía que estábamos estudiando Lorena trato de ponérmelo, quedaba grande y fofo con lo que comprendí que aun nos faltaba un tiempo para poder emplearlo.
Me empezó a gustar una chica “Mónica” pero como no tenia ni idea de qué hacer con ella estuvimos practicando el beso Lorena y yo, hasta que nos salio medio regular, cuando ya casi lo teníamos me dijo que le tocara los pechos, pues los pezones se habían endurecido y de que forma y cuando insistí un poco se le ponía el vello de punta.
Mónica quedaría para un poco mas adelante, porque esa tarde subimos al desván y nos desnudamos los dos del todo, ella se encargo de tocarme el pene y yo los pezones pues las tetas apenas sobresalían del tórax.
Seguimos hasta que ella comenzó a temblar y a mi se me doblaban las piernas. Nos comenzamos a besar y de alguna forma ese día descubrimos que es muy placentero jugar con las lenguas.
Cuando nos vestimos otra vez, tuvimos que esperar un rato porque los dos estábamos rojos y sudorosos, aunque no hacia calor en exceso.
Cuando invite a Mónica a dar un paseo me miro con un poco de desden como si me hiciera un favor, pero cuando se paro en un rincón para que la besara y le mostré todo lo que había aprendido, se quedo con los ojos como platos y las rodillas como flanes.
Al día siguiente fue ella la que me espero a la puerta de mi clase, para que la acompañara a casa y de paso que le diera un buen repaso, solo cometió un error, contar lo sucedido a otras de sus amigas, que pronto vinieron a que les enseñara a darle a la lengua, con lo que perdió su posición de ventaja, pasando a ser una mas.
Lorena me dijo unos días después.
Samuel necesitaría que me ayudaras, hay un chico que me gusta pero no se si es de confianza, ya he visto lo que ha pasado contigo y Mónica y no me gustaría que me pasara lo mismo.
Bueno, la cuestión es si te gusta el chico ese o lo que te gustaría es seguir haciendo cosas pero sin que los demás lo sepan.
A lo mejor es eso otro, es que desde que empezaste con Mónica ya ni espiamos a los papas ni hacemos nada juntos.
Desde ese día siempre tenia un rato para ella, un año después, cuando tuvo el primer periodo, nuestra madre le explico mas de lo que era necesario, pues a esas alturas ya lo habíamos averiguado casi todo, yo seguía yendo con las chicas del cole o del barrio, pero además practicaba con Lorena todo aquello que se nos ocurría.
No tuvimos lo que se podría calificar como una relación sexual completa hasta el día de nuestro 18 cumpleaños.
En la fiesta que celebramos en casa con la familia, bebimos todos bastante y cuando salimos supuestamente a celebrarlo con los amigos fuimos a casa de uno, algo mayor que vivía en un estudio durante la semana y que los fines de semana iba a casa a ver a sus padres y me había dejado la llave para que fuera a celebrarlo “con una amiga”.
Ninguno de los dos éramos vírgenes, pero seria la primera vez que “estaríamos” el uno con el otro.
Comenzamos a besarnos como tantas otras veces, cuando comencé a desnudarla aparecieron esos preciosos pechos que habían surgido donde antes solo se intuían, aunque seguía conservando los pezones pequeños y del color avellana que tanto me gustan.
Ella también me fue desnudando a mi y besaba el torso que tantas veces había recorrido con su lengua, cuando llego a la polla no lo dudo, alguna vez la había besado pero en esta ocasión la engullo y me hizo enrojecer y no de vergüenza precisamente, succionaba como solo lo había hecho hasta entonces una de las amigas de Mónica.
Rosi que la falta de una gran belleza la suplía con una destreza en el sexo que parecía innata, era algo mayor, casi un año pero nos entendíamos muy bien y siempre proponía algo nuevo, que yo con “mucho gusto” y nunca mejor dicho trataba de realizar.
Cuando me di cuenta estaba a punto de correrme en la boca de Lorena, la aparte y trate de controlarme un poco, no interesaba empezar tan pronto con las corridas pues se perdía efectividad.
Tumbe a Lorena sobre el sofá y lamí su cuerpo en toda su extensión, comencé por los pies que se que le encanta, para cuando, subiendo por sus muslos me acercaba al coño, comenzó a temblar, preludio de un orgasmo que llego solo con eso, realmente Lorena había alcanzado la mayoría de edad.
La seguí acariciando hasta que paso ese primer orgasmo, pero seguí lamiendo ahora ya si, primero los labios vaginales y después directamente el clítoris, cuando note que se tensaba, incremente los movimientos de mi lengua como si la follara con ella, el resultado fue un rugido apagado.
Me sujeto con las dos manos la cabeza para evitar que “me escapara” mientras duro ese segundo orgasmo, que fue mucho mas largo que el anterior ya que no deje de lamer y chupar hasta que ella me lo pidió entre suspiros.
Después de eso la tome en brazos y la lleve a la habitación, ya en la cama si que aprovechando la flexibilidad que da el ejercicio continuado, la coloque en una posición que me había enseñado la tal “Rosi”.
Con sus piernas plegadas sobre el cuerpo y las rodillas chafando sus bellos pechos, de esa forma la penetración era “total”, me arrodille enfrente suyo, apunte y sin dejar de mirarle a los ojos la fui penetrando lentamente hasta llegar al fondo, cuando cerro los ojos con una sonrisa supe que era el momento de comenzar a manchar, primero con mucha delicadeza hasta que ella misma me animaba con un simple pero insistente “mas, mas”.
Esa primera vez con ella ha sido uno de los recuerdos que me ha acompañado en todos estos años, el orgasmo fue brutal pero lo mejor es que llegamos juntos, cuando acabamos me tendí a su lado, se dio la vuelta para darme la espalda y acurrucarse conmigo, la abrace y en esa posición me dijo.
Pase lo que pase, no me dejes nunca del todo, sé que tendemos otras parejas pero ninguna podrá hacerme olvidar esto de hoy.
No le respondí inmediatamente, primero le bese la nuca que se que es algo que la vuelve loca y después le dije que yo pensaba como ella y que estos momentos serian un recuerdo imborrable también para mí.
Cuando pasaron esos momentos tan profundos, nuestros jóvenes cuerpos demandaban mas acción, cuando le comencé a restregar la polla por el culo, solo se cruzo en la cama puesta de rodillas y con los codos hincados sobre ella y me miro de reojo con una picara sonrisa.
Le metí un dedo en la boca para que me lo chupara y con el abrí un poco de camino, camino que ya había sido recorrido en alguna ocasión pues me contó que un amigo suyo lo hacia muy bien. Con sumo cuidado la fui penetrando, y cuando estaba a la mitad dio un golpe de caderas con el que se enculo del todo.
Sin dar tiempo a que se adaptaran los cuerpos inicio un metisaca desenfrenado de forma que antes de que me diera cuenta estaba bramando, las contracciones de su esfínter parecía que me fueran a chafar la polla, mi eyaculación la lleno por completo y acabamos los dos derrumbados sobre la cama hechos unos guiñapos, sudorosos y satisfechos.
Descansamos y nos fuimos a duchar para irnos, pues no interesaba llegar a casa demasiado tarde, cuando ya habíamos terminado prácticamente, se sentó en una banqueta que había dentro de la ducha y me hizo una mamada, pero esta vez no me permitió que me saliera, fue tragando las sucesivas descargas y después relamió todos los restos que se le habían escapado, al terminar me dijo sentada aun.
Este es mi regalo de cumpleaños, sé que nunca te había hecho una mamada así ni te dije que fuera capaz de hacerlas, era una sorpresa para hoy.
Yo no tengo un regalo especial, para ti y me sabe mal, ¿no se como compensarte?
Esta noche cuando vaya a tu cama no me eches, ya me iré yo cuando me parezca. Ese será tú regalo.
Llegamos a casa a tiempo de cenar, pregunto nuestra madre ¿que tal con los amigos?
Lorena saco dos bolsas que yo no había visto y le mostró un suéter para mí y una blusa casi transparente para ella, aclarando que como ya no éramos “niños” los regalos habían cambiado, eran eso y además una cena para el fin de semana siguiente, en un restaurante “pijo”.
Nuestra madre le pregunto.
¿Piensas ponerte esa blusa? Se trasparentara el sujetador.
Lorena le respondió riendo que esas blusas se llevaban sin sujetador.
Nos pusimos a reír los tres y nuestro padre, al darse cuenta se rió también aunque no sabia de qué.
Después de cenar, al rato nos acostamos todos y al poco apareció Lorena en mi habitación, dejo el pijama de pantalón corto que traía en el suelo y yo me saque también el mío que deje también en el suelo, procuramos hacer poco ruido, pero sobre todo durante los orgasmos, ella tenia que taparse la boca o morderse el puño para no hacer demasiado ruido.
Digo orgasmos porque fueron vcríos, a las tres de la madrugada vi la hora en el reloj, después sé que nos abrazamos y lo próximo que recuerdo es como entre sueños, me destapaban y me pareció oír la voz de nuestra madre y como Lorena le respondió con voz cortante.
Mañana ya hablaremos tú y yo pero ahora no digas nada mas, haber si lo vas a despertar.
Entreabrí los ojos lo suficiente como para ver como nuestra madre, salía por la puerta de mi habitación. Note que Lorena me apretaba un poco más contra su cuerpo y como suspiraba, seguí durmiendo, lo que tuviera que ser seria.
Cuando me desperté a la mañana siguiente, a la misma hora de cada día Lorena no estaba, pero la parte de cama que había ocupado aun estaba caliente, me duche, baje a desayunar y en la mesa de la cocina ya estaban las dos mujeres tomando un café, nuestro padre salía antes de casa y no coincidíamos mas que algún fin de semana.
Me sirvió el desayuno Lorena y me dijo que marchara, que no se encontraba demasiado bien y que no iría a la primera clase. Ya nos veríamos después, mi madre me beso como cada mañana pero en su mirada se veía algo diferente.
Cuando después de la primera clase y antes de la segunda coincidí con Lorena solo me dijo.
Todo esta arreglado, esta noche iré a tu habitación como ayer, pero después vendrá mama, le he dicho que en la limonada que sueles beber con la cena te disolveré dos pastillas de “orfidal” y así podrá ver lo que quiero mostrarle, aunque lo que haré es disolver una en el vino que toma papá y así junto a la que toma cada noche se quedara “grogui” del todo.
Le he explicado, a grandes rasgos como hemos llegado a esto y que en parte es “gracias” a ellos, también le pregunte como aprendió y como aprender, a colocar un condón con la boca sin manos, ha alucinado un poco, me ha dicho que estoy loca pero vendrá esta noche, tu procura no reírte ni despertarte antes de hora.
Lorena realmente estas loca, pero vendita locura ¡te quiero!
Esa noche la cena fue un tanto extraña, todos estábamos un poco “raros” hasta mi padre que suele ser el que menos habla resulto ser el que llevaba la voz cantante, al rato de terminar dije que tenia sueño y que me iba a acostar, mi padre también bostezando dijo que se acostaba, quedaron ellas dos recogiendo un poco la mesa y al ratito oí entrar a Lorena, me beso y se acostó desnuda a mi lado que ya estaba desnudo.
Unos minutos después oí entrar a nuestra madre, se acercaba de forma cautelosa y oí que Lorena le decía.
Esta dormido del todo, ¿no notas la respiración tan tranquila que tiene? lo que tienes que hacer antes de nada es desnudarte tu también del todo, porque quiero verte reaccionar, no digas después que no te ha causado sensación lo que has visto.
Pude ver como se despojaba de su camisón, pues tenia los parpados apenas con una ranura, pero era suficiente para verla, con el semblante serio quedo desnuda, de pie frente a mi y fue cuando Lorena me destapo y vi como nuestra madre se hecho la mano a la boca.
Lorena le dijo.
Tócasela y veras como ha cambiado desde que lo bañabas tú y sabrás porque quiero tenerlo cerca.
Con cautela como si fuera a morderle, me agarro la polla que yo había hecho esfuerzos sobrehumanos para tratar de evitar que se encabritara, en el momento que me la cogio ya no pude aguantar mas y comenzó a crecer pero de una forma exagerada, notaba como su mano tenia que irse abriendo a medida que ganaba tamaño.
Entonces volví a oír a Lorena como le decía.
Sinceramente ¿No te lo fallarías? Quiero la verdad, solo dime si lo harías, prescinde de la moral pues las dos sabemos que papá es un putero pero nadie dice nada, solo di ¡Si! o ¡No!
Con una voz entre tímida y curiosa la oí decir.
¡Si! si que lo haría pero ¿es que no se que consecuencias puede acarrear esto?
Lorena sentenció.
Ahora el no se enterara, ves que esta armado y bien, cuando mañana despierte aunque note que se ha corrido, pensara que ha sido conmigo, como otras veces, no seas tonta y aprovecha ¿Cuándo tendrás una polla como esa a tu disposición otra vez?
Note como lentamente nuestra madre se acuclillaba encima de mí y lentamente se introdujo la punta del capullo y comenzó a bajar y subir, entonces cuando estaba apunto de subir mis manos para acariciarle los pechos, que aunque eran algo mas grandes y un poco caídos eran idénticos a los de Lorena e igual de apetecibles.
Vi las manos de esta como desde detrás suyo le cogían los pezones y se los retorcían al tiempo que besaba su cuello y se apretaba contra la espalda para que notara a cada movimiento los pezones como se restregaban en ella.
El primer orgasmo de nuestra madre fue silencioso, quizás por la práctica, pero le saltaron dos lágrimas de gozo. Se quedo quieta clavada en mi mientras Lorena dio la vuelta y la morreaba resueltamente, en un momento dado parece que nuestra madre saliera de un trance, miro a Lorena y a mi como una cosa rara, cuando intento salirse de mí Lorena la sujeto y le dijo.
No tengas prisa, la noche solo ha empezado, te queda mucho camino por recorrer esta noche y mañana ya descansaras.
Ella no entendía bien que le decían hasta que aprovechando su peso sobre mí pelvis, me incorpore y la abrace para poder morrearla, al tiempo que Lorena seguía magreándola. Ella me respondió al morreo y no solo eso, note como se iba excitando por momentos, salio de mí y se dedico a lamer los restos que tenia en la polla y después la polla en sí pero lo que mas me choco fue como reacciono cuando Lorena se dedico a limpiarla a ella sin recato de ninguna clase, esa faceta tampoco se la conocía.
Cuando estuve en condiciones otra vez, fue Lorena quien la puso en posición para que la enculara, al hacerlo lanzo un suspiro que mas parecía de final de fiesta que de principio, Lorena le pregunto que a que se debía el suspiro.
Es que hace tanto tiempo que no tenía sexo tan variado.
Lorena le respondió.
Eso ya se acabo, tendrás todo el sexo que necesites y eso no admite discusión.
Esa fue la primera de muchas más noches, en que compartí cama con las dos mujeres más importantes de mi vida aunque alguna noche se apañaban ella solas pero no me importaba. Siempre que lo necesitaba estaban ahí las dos o cualquiera de ellas.
El salir con otras personas no fue un impedimento para nuestra particular relación.
Con 23 años, Empecé a salir con una chica llamada Paula el mismo mes en que Lorena conoció a un chico llamado Pedro, aun estábamos en casa pues no nos habíamos independizado aun, las cosas pintaban bien.
Pero a los tres meses o así, poco antes de las fiestas de la Navidad, mis padres se separaron, después de casi 25 años juntos mi padre dijo en casa a nuestra madre.
Creo que ya no te quiero y por eso necesito que me des el divorcio.
Ella solo le contesto.
Como será, amistoso o tendremos que ir a juicio.
El le respondió.
Lo que tengo en mente es, el piso para ti ya que los chicos aun están aquí, pero queda para ti en cualquier caso y el resto del patrimonio a partes iguales, ¿Cómo lo ves?
Nuestra madre solo dijo.
Que preparen los papeles cuanto antes y si puedes marchar ahora, ya vendrás a retirar las cosas personales cuando yo no este, ponte de acuerdo con cualquiera de tus hijos.
Mi padre me dijo.
Cuando tenga los papeles te llamare al móvil para no “mortificar” a vuestra madre.
Esa noche la sesión de sexo fue extraordinaria, duro hasta el día siguiente en que ninguno de los dos hermanos acudimos al trabajo, ella se lo merecía todo y “se lo dimos”.
A los pocos días me llamo nuestro padre y quedamos que pasaría por casa a recoger algunas cosas y a traer los papeles para que los firmara nuestra madre. Lo espere yo mientras Lorena y ella se iban de compras juntas.
Quede claro que nosotros teníamos menos de 24 y ella menos de 45, se probaban las mismas prendas ya que la única diferencia entre madre e hija seguía siendo la talla de sujetador.
Después de recoger alguna ropa y artículos personales además de decir de qué fotos quería copia, me dijo donde llevar lo que empaqueto y no pudo llevarse.
A los quince días, Lorena y yo fuimos un sábado por la tarde a la dirección que nos dio, con las cosas que teníamos que llevar. Nos abrió la puerta una mujer de unos treinta años con un cuerpo de infarto, preguntamos por “Antonio” que es el nombre de nuestro padre y nos dijo que no estaba en ese momento pero que nos reconocía como sus hijos por alguna foto que había visto, se presento como Mercedes.
Nos hizo pasar y en el recibidor ya con la puerta cerrada.
Lorena la beso en las mejillas y paso junto a ella, cuando me acerque a ella la tome por la cintura y la nuca tratando de besarla en los labios, la reacción suya fue abrirlos, con lo que nos enredamos en un morreo que no llego a interrumpir Lorena, cuando la abrazo desde detrás para magrearle las tetas y retorcer los pezones pues metió sus manos bajo la ropa.
Cuando por fin nos separamos aclare.
Esto es solo para que no pienses que te consideramos responsable de lo sucedido entre nuestros padres, nosotros sabemos y ahora mas, que el único responsable es él y queremos que quede claro que si nos necesitas nos encontraras.
Nos observo un poco anonadada, pero tomo a Lorena por la barbilla y la beso, morreándose entonces con ella siendo yo quien la abrazaba desde atrás, levante su vestido y viendo que no llevaba ropa interior coloque mi polla entre sus piernas pero sin ir más lejos. Cuando terminamos nos dijo.
Bueno ya veo que puedo contar con vosotros si un día os necesito.
Nos besamos y nos fuimos, dejando las cajas que traíamos y los papeles firmados por nuestra madre.
Seguimos muy bien los tres en casa y con nuestras parejas y al fin yo con 25 años decidimos, Paula y yo casarnos, buscamos una vivienda nos fuimos a vivir juntos y cuando quedo embarazada pues era lo que queríamos los dos, nos casamos, por las mismas fechas que nosotros, Lorena y Pedro marcharon a vivir juntos también, aunque todas las semanas íbamos a ver a mamá varias veces.
Cuando Paula estaba en su sexto mes de embarazo, Lorena nos dijo que también estaba embarazada de dos meses, con lo cual todo parecía ir estupendamente, a Pedro parecía que también le hacia mucha ilusión.
Tres días después de que Paula tuviera a nuestra niña a quien queríamos llamar Aitana, salieron de la clínica, fuimos a casa de nuestra madre donde estaríamos las primeras semanas para que nos ayudara con la criatura.
Llego Lorena a casa de mamá con un ojo morado y unos cuantos cardenales en los brazos, muchos hematomas por todo el cuerpo y uno muy feo en un pecho, cuando le pregunte si había sido Pedro respondió.
¡Si! hoy me han hecho una ecografía y nos han dicho que con casi total seguridad seria una niña, yo me he puesto muy contenta y al llegar a casa, el se ha puesto hecho una furia diciendo que pronto habría dos “putas” en casa, que el lo que quería era un varón.
Salía de casa cuando mi madre me ha dicho que no hiciera una locura. Le he prometido que no. He ido a encontrar a un antiguo compañero de escuela Julián, que vive en nuestro antiguo barrio y después de tomar unas cervezas le he dicho que necesitaba encontrar una pistola, si el me podría ayudar.
¿De que se trata? Sé que no es tu estilo y seguro que la cagas pues tú eres más de hablar que de tener una pistola entre manos.
A grandes rasgos le conté la situación de mi hermana y que quería enfrentarme con Pedro para acabar totalmente la relación, mas por las malas que por las buenas.
Dime por donde para el tío ese y ya me encargare de todo, sino directamente alguien lo hará.
¿Cuánto tengo que pagar por las gestiones?
Nada, solo por el hecho de haber venido a buscarme esta pagado.
No me dio opción a nada mas, le di los datos que me pidió, tomamos otra cerveza y nos despedimos, no supimos nada de Pedro hasta pasada una semana en que llego a casa de nuestra madre un sobre de un abogado, ella no lo abrió, nos aviso a los dos y cuando llegamos, Lorena lo abrió.
Contenía una renuncia formal a cualquier derecho sobre la criatura, la llave y contrato de un guardamuebles donde se habían depositado las cosas que eran de mi hermana y un talón por el 50% de lo depositado en la cuenta conjunta, después de descontar los gastos del alquiler del guardamuebles y del abogado.
Paula diez días después de parir, me dijo que agradecería mucho poder dormir de un tirón toda una noche. Aunque teniendo que darle el pecho a la niña estaba difícil el asunto. Al día siguiente nuestra madre llego a casa con un sacaleches.
Durante el día cada vez que Aitana terminaba de mamar entre las dos se dedicaban a sacar un poco de leche que guardaban, esa noche Paula tomo un somnífero suave el “Atarax” que aun siendo muy suave la dejo grogui del todo.
Mamá estuvo toda la noche despierta al tanto de la niña y yo también, al tanto de Lorena, pues entre que ya estaba en su quinto mes de embarazo y los hematomas por todo el cuerpo, tuve que ser extremadamente delicado para no hacerle daño, con todo, obtuvo tres orgasmos que le devolvieron la sonrisa a su maltratada cara.
Mamá fue la primera en darse cuenta, pero no la única, Paula también le dijo que hacia mejor cara y Lorena le dijo que ella también había tomado una tableta de “Atarax” y que le había sentado muy bien. Lo cierto es que a las dos les había sentado muy bien y por diferente causa la dosis que tomo Paula.
Pasaron dos meses hasta que nos fuimos a nuestra casa otra vez, ya un poco mas repuesta Paula y además como ya suprimió la toma de las tres de la madrugada, estaba algo mas descansada, con todo cada dos días, era yo quien le daba a Aitana un biberón a las seis, de la leche que ella se extraía durante ese día y ella lo aprovechaba para tomar “Atarax” y dormir casi ocho horas seguidas.
Dos meses después Lorena se puso de parto y la sorpresa fue que nació un muchachote con unas pelotas tan grandes como su cabeza a quien llamaron David, todos estábamos contentos y mucho, con casi 27 años teníamos casi todo lo que se podía pedir, una estabilidad económica y emocional, niños, pareja yo, libertad Lorena y nuestra madre una felicidad inmensa.
Cuando faltaban apenas quince días para nuestro cumpleaños nuestra madre recibió una llamada de Mercedes.
Hemos sabido del nacimiento de vuestros nietos, Antonio esta avergonzado por no haberse interesado más por vuestros hijos, pero sé que os agradecería mucho poder conocerlos.
Mamá le respondió.
No hay problema, el próximo sábado veniros a comer, somos todos mayores y no tiene porque haber malos rollos, mis hijos no tienen nada contra su padre y de ti me dijeron que eras una mujer muy agradable.
Al sábado siguiente llegaron nuestro padre y Mercedes a quien primero Lorena y después yo, le dimos una calida bienvenida a la entrada, cuando vieron a los pequeños se quedaron prendados los dos, Mercedes parecía como si quisiera tener uno así algún día. Comimos en paz, y a la hora de marchar nuestra madre ofreció a Mercedes que se pasara cuando quisiera, ella si se había percatado de lo “contentos” que nos habíamos puesto los tres al vernos.
Dos días antes de nuestro cumpleaños, sucedió algo del todo inesperado, cogieron a Paula con dos kilos de cocaína en el carrito de Aitana, confeso que hacia tiempo que empleaba ese sistema para llevar drogas de un lugar a otro, haciendo entregas en diferentes lugares de la ciudad. En el interrogatorio dejo claro que era la única de la familia que se dedicaba a tal actividad y denuncio a sus contactos, además de decir donde quedaban los ingresos por su delictiva actividad.
Días después fuimos llamados a declarar los diferentes componentes de la familia pero no hallaron indicios de participación en ninguno de nosotros. Ella ingreso en prisión a espera de juicio, pero siendo confesa de un delito contra la salud publica en principio, a mi me otorgaron la custodia total, sin ninguna oposición por su parte.
Nos entregaron a la niña quien aunque pequeña echaba en falta a la madre, pero Lorena se encargo de las dos criaturas sin problemas como si fueran suyas, ayudada por mamá quien se dedico en cuerpo y alma a las tres, cuando Lorena estaba demasiado estresada y la situación lo permitía procuraba quitarle “el estrés” de la mejor forma que conoce.
A día de hoy, vivimos juntos los cinco, yo trabajo desde casa, los primos se llevan la mar de bien, cada semana viene a vernos Mercedes mas de una vez, la mayoría de veces los niños están en la guardería o de paseo con la abuela pero ella viene igual pues, mientras esperamos que regresen los críos, la trato de la mejor forma posible y si algún día es Lorena la que esta en casa, es ella la que trata de darle una alegría.
Nuestro padre lo hace una vez cada dos meses y sigue siendo un pánfilo que no se entera de la película.
En su momento Mercedes me pregunto si estaría dispuesto a preñarla, pues mi padre aunque practicaba sexo con ella siempre la dejaba a medias, cuando anuncio que estaba en estado, todos nos pusimos muy contentos.
Hace un mes tubo un niño precioso que tiene mi misma cara y no sin razón, mi padre dice “Es igual que su hermano” sin saber que es lo mas lógico pues sé positivamente igual que todos los demás quien es el verdadero padre.
Mercedes esta pensando seriamente dejar a nuestro padre y esta en conversaciones con mamá por si la aceptaría en casa. Nuestra madre estaría encantada, de hecho hace tiempo que nos dijo que le encantaría tener otra “hija” si a Lorena no le molestaba.
Hoy es nuestro 28 aniversario, Mercedes ha venido a vivir con nosotros, esta en medio de la cuarentena pero eso no es ningún problema, Lorena sigue dando de mamar a los dos críos mayores que tienen casi el año y también de vez en cuando al pequeño, quien lo hace como si de su propia madre se tratara.
Nuestra madre se encarga casi en exclusiva de mí pues ellas se tienen que turnar para atender a los tres críos.
Todo funciona bien, nos hemos cambiado de casa y en este momento, son tres mujeres, tres criaturas y una abuela quienes viven juntos y sin ningún problema. Somos una familia feliz y en varias ocasiones hemos tratado el tema de ¿Cómo trataremos la educación sexual de nuestros hijos?
La respuesta siempre es la misma, los dejaremos explorar su sexualidad y que actúen como mejor vean, a nosotros no nos va tan mal.