Esta es otra historia de lo que me pasó en el casamiento de mi sobrino Juan Carlos como ya dije anteriormente, esta vez el motivo de mi “caza” era la madre de la novia.- Debo aclarar que lo que sucedió con Marisa (la señora en cuestión) fue antes de lo ocurrido con Gime y con mi nueva sobrina, pero los conté antes porque me parecieron más interesantes.- Marisa es la madre de mi nueva sobrina, es una mujer de mi misma edad (47 años) muy bonita de cara, pero un poco de más rellenita tiene unas enormes tetas de talla 115 o 120, un tremendo culo y alrededor de 70 de cintura, lo que la hace un poquito gorda, pero nada despreciable: además tiene fama de ser una mujer ligera de cascos, por lo que me propuse estar con ella los dos solitos en una cama cogiendo como locos....... En el casamiento se presentó la ocasión ya el día del casamiento por Registro Civil, cuando se hizo la reunión en el club donde todos estábamos en malla, la miré varias veces admirando sus pronunciadas curvas, donde sobresalían sus tetas, ya que su malla solamente cubría sus pezones dejando ver su voluptuosidad y su culo grande pero bien formado y que se le notaba bien durito nos cruzamos la mirada varias veces y ella me hacía una sonrisa que yo interpreté como una invitación a una conversación íntima en un momento, ella pasó muy cerca de mí y me apoyó sus tetas en mi espalda desnuda, lo que me hizo vibrar de calentura, prometiéndome a mi mismo un buen momento de solaz y esparcimiento con esta señora no hubo ese día ningún momento que me permitiera tener alguna conversación con ella, pero yo sabía que al día siguiente yo buscaría la forma de entablar una conversación.-
Al día siguiente, Marisa fue una de las madrinas de casamiento, estaba muy bonita con el vestido que se había puesto luciendo sus encantos cuando me acerqué para saludar a los novios, aproveché para saludarla a ella y decirle unas palabras dulces que alabaron su oído, recibiendo de ella una hermosa sonrisa.- Cuando fuimos al salón de fiestas yo estaba muy atento buscando una ocasión para conversar con ella en un momento que ella subió para donde estaban los sanitarios, yo aproveché y también subí esperé disimulado hasta que ella saliera y cuando salió, le dije:
• Estas preciosa Marisa, como me gustaría estar con vos una tarde
• No hay ningún problema, te doy una tarjeta y me llamás y nos ponemos de acuerdo
• Estupendo preciosa, dame la tarjeta y te prometo que el lunes te llamo
• Tomá la tarjeta y te aseguro que el lunes estaré esperando ansiosa tu llamado
• El lunes sin falta te llamo seguro, hermosa
• Eso espero
Despues de eso, ya me quedé tranquilo en ese aspecto y el lunes a media mañana me estaba comunicando con Marisa y quedamos de vernos esa misma tarde la verdad que yo estaba nervioso pensando que era la madre de mi nueva sobrina y que podría fallar cualquier cosa, pero por otro lado la fama que tenía Marisa me daban una cierta tranquilidad esa tarde nos vimos ella vino vestida de muy señora formal yo la abracé y le di un beso de lengua que ella me respondió al sentir su lengua en mi boca me decidí y enseguida la invité a ir a un hotel ella me dijo que parecía que estaba muy apurado, yo le dije que hacía rato que estaba esperando ese momento, así que enseguida fuimos caminando hasta donde tenía estacionado mi auto en un estacionamiento privado que estaba en un subsuelo.- Como era lunes había muy pocos autos estacionados en el lugar llegamos a hasta mi coche, le abrí la puerta de su lado y gentilmente la hice pasar ella se acomodó en su asiento, entonces di la vuelta y subí por mi lado al coche enseguida le dí otro beso de lengua y ella nuevamente se prendió a mi con su lengua le agarré las tetas con una mano y con la otra le tocaba el culo ella me dijo que yo era muy mano larga, pero me dejaba seguir sonriendo ella al notar mi calentura ella me empezó a acariciar la pija que ya estaba tomando un tamaño y una dureza pocas veces visto y con esa caricia me dijo que me tranquilizara porque mientras estuviéramos en el estacionamiento no podíamos hacer nada.-
Le hice caso, traté de tranquilizarme y entonces salimos del estacionamiento rumbo a un hotel llegamos a uno cercano , bajamos del coche, pagué la estadía y fuimos los dos a la habitación que nos habían designado y ahí dimos rienda suelta a nuestra calentura.- Ella enseguida perdió su pinta de señora seria que había traído porque antes de que yo me diera cuenta, ya estaba completamente desnuda, esperando ansiosa ser cogida por mi vi sus magnificas tetas en todo su esplendor y pude comprobar que eran bien bien grandes su concha peluda no estaba depilada, pero si bien cuidada muy peluda pero con el vello bien recortadito lo que indicaba una buena atención, y su culo ¡¡que culo, dios mío¡¡, pensé que cuando se la pusiera en ese culo ella no la iba a sentir, porque era en culo enorme, pero que igual me calentó mucho y lo empecé a tocar a mi gusto se notaba que estaba bien durito me dijo que bastante seguido hacía gimnasia y que eso le daba firmeza a sus carnes.-
Nos fuimos a la cama, empezamos a franelear y mi pija ya se encontraba en posición de guerra enseguida me puso un forro con su boca y así me la empecé a coger ella me decía muchas palabras sucias y eso me calentaba mucho más: levantó sus piernas y las puso detrás de mi espalda apretándome bien contra ella la verdad que cogerse a esa gordita era una delicia me decía que le gustaba mucho como yo la estaba cogiendo, estuvo un rato con sus piernas apretándome y luego me soltó y me dijo que por favor siguiera que ella ya estaba sintiendo que iba a acabar entonces yo empecé a bombear muy fuerte dentro de su concha y logre que lográramos acabar los dos juntos lo que fue una doble satisfacción.- Me quedé adentro de ella hasta que mi pija se empezó a poner flácida y se salió sola por la pérdida de tamaño.- Me saque el forro, ella se puso mi pija en su boca y me la dejó limpita con su lengua le agradecí y fuimos a bañarnos ahí ella me agradeció a mi por haberla hecho acabar tan rico nos bañamos, tocamos, enjabonamos los dos juntos o sea: éramos dos chicos jugando debajo del agua.-
Despues del reparador baño volvimos a la cama, nueva sesión de besos y caricias para que ni pija recobre su tamaño especial una vez logrado esto, le pedí que se pusiera en posición de perrito ella no se lo hizo repetir y enseguida quedó a cuatro patas sobre la cama, con las dos enormes tetas colgando que casi rozaban las sábanas por su tamaño le apunté bien a su ojete y enseguida me tiré con todo ella al principio sintió un poco de dolor por mi brusquedad y por la sorpresa de sentirse penetrada, pero al instante tomó el ritmo y nos empezamos a mover a un ritmo enloquecido ella seguía diciendo cosas chanchas y repetía “cógeme” sin parar yo le hacía caso y en pocos minutos llené un nuevo forro con mi leche así como estaba con mi pija metida en su orto me tiré encima de ella y así nos quedamos hasta que nuevamente mi pija se fue achicando hasta salir por completo de tan hermoso culazo.-
Nos fuimos a bañar nuevamente y como una atención de ella, debajo de la ducha me hizo una chupada de pija sensacional hasta que acabé las pocas gotas que me quedaban en su boca después de eso seguimos bañándonos, nos acariciamos, nos secamos, nos besamos, nos vestimos y se acabó por ese día nuestro festín.- Quedamos en que esa no sería la única vez, que cualquiera de los dos llamaría al otro cuando tuviera ganas y con esa promesa nos despedimos