Este relato es el comienzo de una serie de fantasías que he querido plasmar de manera escrita, para disfrute de todo aquel que las desee y entienda desde el fondo de su corazón. Normalmente no estaría escribiendo muchas de estas cosas, dado que uno como autor tiene tendencia a exagerar las circunstancias, toda vez que así ocurren en su mente. A manera de introducción, los nombres de los personajes en mis fantasías son gente que desearía que estuviera cumpliéndolas conmigo, y por su propia intimidad, los he cambiado. Sin más que decir y mucho que contar, los dejo con el relato de Lulú, su amigo… y yo.
Durante todo el trajinar de mi vida, nunca había tenido una amiga o amante como Lulú… alguien que no solo no me tuviera miedo a mí, sino que tampoco temiera mis fantasías… La mayoría de ellas serían excelentes argumentos para un director de cine porno bizar. Sin embargo, Lulú –además de Luz, otra amiga que tengo que también ha escuchado alguna de esas fantasías- no sólo................... le gustaba oírlas de mis labios, sino también sentirlas.
Dentro de mi Lulú había una mujer curiosa por probar lo que su cuerpo y placeres afines le permitieran… Un día que nos encontramos en su casa, ella me hizo una curiosa pregunta (luego de las casi obligatorias pero encantadoras sesiones de besos y caricias). En medio de la naciente calentura que teníamos los dos, comenzamos a sincerarnos… y la pregunta fue: \"¿Qué fantasía ha sido la más perversa y loca que jamás hayas tenido en tu vida?\" Yo la miré a los ojos… besé su cuello, lo chupé lentamente y le dije al oído: \"Un trío\" Ella dijo: \"¿Un trío? ¿Y con qué? ¿O quiénes?\" Todo esto me lo decía con una amplia sonrisa al final… y yo: \"Pues… la verdad, viniendo de ti, lo haría con quien quisieras\" Eso fue abrir la caja de Pandora, toda vez que ella sonrió maliciosamente –una sonrisa que, a propósito, me recordó a Luz… no sé porqué pero pensé en ella en ESE preciso instante- Luego de un suspiro, Lulú me miró y dijo: \"Fernando, bebé… hay una parte de mí que no te he contado… y es que entre mi fantasía más loca está precisamente un trío. Igual que tú. Pero, además de eso hay algo que no te he dicho… ese trío de ensueño tendría que ser formado por ti, por mí… y por un amigo muy especial.\" El sonido que le dio a la palabra especial me informaba que ella quería poner un énfasis en lo especial que era para ella ese amigo… Y antes que yo pudiera musitar palabra alguna, ella dijo: \"Mi amigo tan especial, tiene una particularidad… a él le gustan tanto las chicas como los chicos.\" Yo me timbré. De una vez dije: \"Ah, es bisexual.\" Y Lulú me dijo: \"Siii…\" Y con cierto desencanto esperaba que yo le negara su petición, o como los diferentes novios que tuvo, que yo saliera huyendo de lo supuestamente depravada que ella era… o es. Yo hice todo lo contrario. Simplemente sonreí. Sí, sonreí, como nunca. No podía creer lo que mis oídos escuchaban… después de mucho tiempo, esa fantasía que tanto quise probar no sólo daría resultado sino que mi niña, mi Lulú querida la aprobaba. Lulú miró mi sonrisa y dijo: \"No me digas que deseas eso.\" Yo asentí y dije: \"Pensé que rechazarías una respuesta así.\" Lulú se aferró a mí y dijo: \"Sabes bien que tú y yo somos libres, que podemos probar todas las variantes de placer que ambos queramos, porque nadie determina qué comportamiento tener en el sexo, el amor y el placer… Nadie, salvo nosotros dos.\" Yo besé a Lulú y empecé a masajearle sus pechos. Ella tomó mi miembro en su mano y empezó a darle masajes en el glande… se sentía delicioso.
De Lulú me encanta más que cualquier cosa, sus ojos y sus formas, tan esplendorosas como las de Luz, mi otra amiga –a Luz ya tendrán tiempo de conocerla. Por ahora sigamos con mi Lulú, ¿bueno?-. Su cintura, sus caderas… y más que sólo ese físico, me fascinaba su forma de pensar… era tan libre y tan abierta… Podía sentir en ella muchísima lujuria, sentía que estaba llena de deseo… y yo, dispuesto a continuar… A la mañana siguiente, Lulú y yo despertamos juntos… Era domingo por la mañana, y además era puente. Así que no tendría preocupación de ningún tipo. Lulú me dijo: \"Adivina…\" Yo, recién despierto, le pregunté: \"¿qué pasa querida?\" Lulú me respondió: \"Arreglé el trío… Mi amigo no puede creerlo… por fin podrá probar si realmente existes.\" Cabe recordar que esa pronunciación que puso en la palabra existes me dejó he-la-do. Lulú preguntó: \"¿Pasa algo? ¿Fernando?\" Yo dije: \"Oh… por fin podré probarme entonces… en una fantasía muy al estilo de las que quiero.\" Lulú dijo: \"Y yo también podré probarme si resisto tanto sexo en un día. Además, como siempre, estar contigo me da ganas de más. No porque lo hagas mal sino porque despiertas algo en mí… y no he sabido como definirlo.\" Yo sonreí y dije: \"Es el deseo.\" Lulú me dio un beso francés tan lleno de deseo, que revitalizó mis energías… Pero, había que guardar… la mayor prueba nos esperaba… a todos. Aunque no quiere decir que no le haya dedicado un espacio a Lulú, por supuesto. Habíamos hecho mi posición favorita, el 69, de una forma increíble… y luego desayunamos. Después del desayuno y de ayudar a mi Lulú a lavar los trastes, llamó alguien al citófono… Sí, era de la portería, para visitarnos A LOS DOS. Lulú preguntó: \"¿Quién es?\" El amigo de Lulú dio su nombre finalmente, y la portera dijo: \"Señorita Lulú, es el señor Armando, la anda buscando. A usted y a don Fernando.\" Lulú dijo: \"Hazlos seguir, por favor.\" Armando siguió hasta el apartamento. No era muy lejos, pero tampoco muy cerca de la portería. Teniendo en cuenta que estábamos en una torre de 5 pisos, y en el medio de ella. Luego de un tiempo, Armando tocó a la puerta. En ningún momento había visto a Lulú tan emocionada como en ese momento: Armando no sólo llegó al apartamento, sino que sabía a qué lo habíamos llamado. O bueno, a qué lo había llamado ella. Y sin saber que yo también ansiaba probar ese cuerpo. Armando se acercó a mí y a Lulú… Luego dijo: \"Noto algo en él… algo diferente.\" Lulú dijo: \"Sí… es como nos gustan.\" Yo me sentí bastante extraño… empecé a tocar a Lulú… y Armando se empezó a quitar la ropa suavemente… ya se notaba muy duro… con la mirada lo llevé al cuarto… Los tres ya estábamos listos para lo que se veía venir.
Y así empezó todo: Lulú quería que Armando nos viera. Ella se sentía deliciosamente realizada en esos momentos, pero, quería más… así que Armando entendió el mensaje y se puso a la tarea de masajear sus pechos mientras yo la besaba y la tomaba de sus caderas. Fue entonces, cuando surgió algo… Armando empezó a tomar mi miembro con su mano… Lulú entre tanto con las manos de ella buscaba mis curiosos testículos… esas caricias, dos caricias, se juntaron y me abalancé en mi cama… Armando se puso a mi lado izquierdo, y Lulú a mi lado derecho… ella empezó a lamerme mis testículos y él empezó una frenética sesión de sexo oral… Mis ojos no estaban dando crédito a lo que veían… Lulú bajó un poco y empezó a darme besos negros y luego a lamer. Sinceramente, yo andaba en el séptimo cielo… traté de aguantar todo lo que pude, mas ellos no daban descanso… y como me encantaba lo que hacía mi Lulú para activar el instinto de deseo que ella sabe que tengo, le pedí a Armando que me dejara intentar un 69. Complacido, él aceptó. Subió su cuerpo hacia donde estaba yo y empecé a devolverle el favor que me estaba haciendo. Lulú no podía dar crédito a lo que veía… y ardía tanto que no pudo evitar posar su mano entre las piernas e iniciar sus caricias… A mi Lulú le gustaba tanto que empezó a meter uno de sus dedos disponibles en mi ano… Se sentía de lo más delicioso… No podía comprenderlo, era… simplemente emocionante… Luego de un rato, mi Lulú metió su dedo más profundamente… yo gemía del gusto por esta sensación… Lulú empezó a meter otro dedo más… me decía: \"me avisas si no quieres más, precioso\". Yo asentí y continué lo que hacía con Armando… él no dijo nada porque estaba obsesionado con mi joven falo… y yo dije: \"¿qué te gustaría en este momento?\"Armando sacó su boca y dijo: \"Eres libre de hacer lo que quieras\" y yo sonreí… entendí lo que significaba esa frase. Empecé a chuparlo más y más duro… al punto que parecía que lo necesitara, parecía un poseso. Mi Lulú se sorprendió gratamente y dijo: \"vaya vaya, que pareces una putica preciosa… sí, una linda putita mamona…\" Yo callaba y seguía. Armando decía: \"no puedo dar crédito a semejante mamada…
¿Cómo le haces? ¿De dónde aprendiste?\" Yo paré un momento y mientras lo masturbaba dije: \"Tanto ver videos tiene que servir de algo ¿no?\" Lulú se rió y empezó a besarme los labios… \"sabes especialmente delicioso hoy mi precioso\" Yo empecé a penetrar a Lulú. Luego Armando también la penetró… ella estaba en el cielo… luego de un tiempo, ambos acabamos en ella. Su moreno rostro se veía hermoso con ese glaseado de leche que lo rodeaba. Armando y yo lamimos su cara y cuerpo, y luego nos besamos frenéticamente. Lulú estaba completamente excitada, y empezó a masturbarnos una vez más… quería más y más… luego de un rato de masturbarnos, nos vinimos otra vez, pero ya en sus pechos, hermosos y duros. Luego repitió la sesión y nos mandó a los dos a limpiarla… Así seguimos, entre dedeadas de parte y parte, mi culo ya estaba como para exhibición, el de Armando ya se veía acostumbrado, y mi Lulú se metía un consolador rojo que le regalé hace un tiempo… luego de eso, dormimos los tres… y al oído, mi niña me dijo: \"Gracias por todo, Fer de mi vida.\" Yo sonreí y dije: \"Gracias a ti. Una de mis fantasías más grandes, por fin la cumplí. Por fin.\" Armando no dijo nada. Luego de un tiempo, dijo algo a Lulú que no le entendí (o que no estaba interesado en entender), y se vistió y se fue. Lulú y yo nos quedamos acariciándonos suavemente… y como ya era costumbre después de un buen polvo, algo de música suave y mi boca llena ya no sólo de promesas de placer sino de recuerdos de esa fantasía cumplida. Lulú me miró a los ojos y me dijo: \"Eres un putito pervertido, ¿sabías?\" Yo sonreí y dije: \"No sé hasta dónde, pero me encantó. Gracias.\" Lulú preguntó: \"¿Quisieras que se repitiera más a menudo?\" Yo dije: \"Bueno. Pero tampoco de costumbre ¿eh?\" Lulú dijo: \"La rutina nos mataría. Y Armando tiene muchas cosas que hacer también.\" Yo respondí: \"Qué hermosa te ves…\" Lulú me dijo: \"No, tú te ves más hermoso amor.\" Nos besamos, y nos dimos un dulce sueño. Tenía que trabajar más tarde, y necesitaba energías. No crean, esto no terminó ahí… Me la pasé todo el rato soñando que Armando se venía en los dos y que mi Lulú y yo nos besábamos probando su leche, e incluso, soñé también que Armando nos marcaba y penetraba. Mi Lulú notaba lo excitado y duro que me ponía durante el sueño y me dijo al oído: \"¿te gustó ser puta verdad?\" Yo sonreí y dije: \"fue la mejor experiencia de mi vida…\" Y ella, mi Lulú dijo: \"Armando también me llena mi culo de leche cuando tú estás ocupado. ¿te enojaría saberlo?\" Yo dije: \"no. Lo hace tan ricamente que quiero otra vez hacerlo.\" Mi Lulú me mostró su tatuaje… mi tatuaje favorito. Y me dijo: \"Antes de conocerte, mi Armando me marcó con este tatuaje. Mi culo es tuyo y de él… Si te marca con ese tatuaje, no podrás sino hacerlo con chicas y con él y con quien él apruebe. ¿Aceptarías?\" Yo ya andaba como decimos en mi casa, tan pero tan arrecho que quería más. Y dije: \"Acepto.\" Mi Lulú tomó su celular y marcó a Armando. Él llegó a casa y dijo: \"Quieres entonces tener mi marca, ¿verdad?\" Yo asentí. Nos fuimos a donde un tatuador de confianza. Me puso en mi culo esa marca. Y nos dijo: \"Son libres de follar con quien sea, a la hora que sea. Pero, cuando yo quiera del servicio de los dos, vienen y yo los follo. ¿Claro o no claro?\" mi Lulú y yo asentimos y dijimos: \"¿Nos das?\" Armando sonrió y dijo: \"Fer, pon tu culo.\" Yo me puse y él empezó a clavarme. Se sentía tan delicioso… ya mi culo acostumbrado, yo simplemente gocé… Gocé como nunca, y luego, mi sueño se cumplió: el chico se vino en los dos, y nos besamos con su leche. Después de ese día nuestra vida mejoró mucho. Ya no sólo follábamos en todas las posiciones imaginables, sino que incluíamos a Armando y a alguna que otra amiga o amigo de él… y de nosotros. Un día cualquiera, Armando se fue del país. Y nosotros quedamos sin su placer. Pero ya no importaba, estábamos realizados. ¿Queríamos más? Lo conseguiríamos en el camino. Por lo pronto, Lulú y yo fuimos felices… y más aventuras vendrían.