Inicio | Favoritos | Contacto
 
Recuperar Contraseña REGISTRARSE



Ranking de Autores
sexofotos España
129 -62
bangabandu C.Verde
23 0
gali Mexico
15 0
48peter Argentina
12 0
chantajista Mexico
11 -1



Amor-Filial Masturbacion Confesiones Dominacion Fantasias Gays Hetero Intercambios Lesbicos No-Consentido Orgias Sadomaso Maduras Cibersexo Voyeur

Llegan al Paraiso


Este es el relato de mi llegada al paraíso y bueno, para cumplir con los formalismos de inicio les cuento que mi nombre es Luna soy hija de un Italiano y una Alemana, ¿Qué pudo salir de esta mezcla?, ni idea.............. Estudie Biología Marina en Costa Rica, país donde resido desde hace ya dieciséis años y del cuál me siento profundamente enamorada. Tengo 31 años, soy soltera y mi único vicio es el buceo.

La compañía para la cual trabajo tiene su cede en uno de los tantos mágicos poblados del caribe costarricense, y actualmente además de mis labores profesionales me encuentro también inmersa en un proyecto extra laboral que tiene que ver con la incorporación de jóvenes en riesgo social, impartimos desde clases de natación hasta el manejo de sistemas computacionales.

En fin, mi historia comienza acá, hace tres años me traslade de la capital a este pequeño poblado cerca del mar y en donde los atardeceres nos envuelven en un mundo completamente distinto. Acababa de instalarme en mi pequeño pero cómodo apartamento, mi jornada iniciaría hasta el día siguiente después del medio día, así que tuve el tiempo justo para salir y reconocer mi nuevo barrio, luego camine hasta el supermercado hice algunas compras y después me dirigí hacia un pequeño café Internet, elegí una máquina y me dedique por un rato a leer mi correo y volví al departamento. Como aún era temprano decidí tomar mi bicicleta rumbo a la playa para disfrutar mi primer atardecer en ese paradisíaco lugar, al llegar allí, me aparque junto a un tronco viejo donde acomode mi toalla y me dispuse a contemplar tan grandioso espectáculo.

Ya para ese entonces, el cielo comenzaba a tomar el aspecto de una acuarela creada con las más diversas tonalidades naranjas, que iban desde un naranja suavecito hasta un naranja incandescente, tanto como el tono que emanan las llamas en una fogata, el espectáculo era irremplazable o al menos eso pensaba hasta que observé como del mar salía una silueta que asemejaba una escultura viviente y quizás las más bella que hubiese contemplado hasta ese momento, se movía al ritmo de la brisa y de las olas, su cabello ondulado y largo hasta su cintura realizaba un movimiento que asemejaban pequeñas caricias sobre su hermosa figura.

Hasta hoy puedo decirles que soy parte de un espíritu libre, no suelo ser un cliché pero realmente admiro la belleza presente en cualquier creación, y ese día ella fue quién cerro con broche de oro tan maravilloso día.

La presencia de aquella mujer hizo que olvidara el motivo de mi presencia en ese lugar, no podía dejar de mirarla, sentía el impulso de levantarme y caminar hasta ella tan sólo para respirar su esencia, pero algo me decía que no, que era demasiado osado de mi parte, así que espere y continúe observándola por un largo rato hasta que el frío de la brisa me devolvió a mi dimensión.

Fue lo anterior lo que hizo que me devolviera a mi departamento con la mentalidad puesta en que mañana era un día importante y debía entonces mantenerme en mis cinco sentidos.

Al día siguiente con todo lo necesario me encamine hasta mi trabajo, cumplí con las presentaciones de rigor y acaté las instrucciones de dirigirme hasta una pequeña oficina donde me aguardaba la persona que se encargaría de mi inducción, toque la puerta y seguí, justo allí frente a mi en un rústico escritorio se encontraba la mujer de la tarde de ayer, era ella, no podía equivocarme tanto. Me observó, se puso de pie y con una hermosa sonrisa extendió su mano en un gesto de saludo, yo no dude dos veces la estreche suave pero fuertemente su nombre era Milena.

A partir de ese momento y sin caer en la cursilería nuestras almas hicieron contacto, aquí no jugaba el hecho de ser o no lesbianas, sino la importancia de que éramos seres afines, que las dos nos sentíamos realmente a gusto estando juntas.

Transcurrieron aproximadamente tres semanas desde ese día, trabajábamos juntas, hacíamos deportes juntas, tomamos como rutina diaria las tardes de café al atardecer y reíamos, de cualquier cosa pero reíamos.

Una tarde en nuestra cafetería preferida, recuerdo que era una tarde lluviosa de octubre, tome su mano y la mire a los ojos diciéndole, Milena me traes loca, ni siquiera se si te gusto pero esto no podía tardar más. Ella me miró y sin la más mínima inhibición me respondió, definitivamente ya te estabas tardando.

Cancelamos la cuenta y sin necesidad de palabras y aprovechando que la lluvia cesaba nos dirigimos a mi apartamento pero decidimos acortar camino por la playa, caminamos tomadas de la mano y justo al pasar por el sitio donde la vi por primera vez me detuve y la tome por su cintura y sin premeditación alguna la bese, suave y tiernamente como si sus labios conocieran a los míos de toda una vida.

Nuestro primer beso fue algo que marco un instante irrepetible, nuestras bocas continuaban charlando mis manos en su espalda realizaban un recorrido hacia el paraíso y ella se dejaba, me encantaba eso, su entrega sin necesidad de palabras, se separó por un instante para susurrar a mi oído que deseaba que la hiciera mía justo allí y yo no dude en acatar su petición.

Suavemente y continuando con nuestro beso nos recostamos en la arena, colocándome encima inicie un recorrido de besos cálidos por su cuellos mientras desabotonaba su blusa poquito a poquito, luego al contemplar su perfección me deshice del único obstáculo que me separaba de sus hermosos pechos y sin pensarlo, los bese como si comiese una naranja y al llegar a sus pezones los saboree por un largo rato, sus gemidos despertaban en mí el deseo de continuar conociendo sus tesoros, jugaba con su ombligo, lamía su vientre perfecto, me estaba haciendo adicta a esa inigualable mujer.

Cuando llegue a introducirme bajo su falda observe que no usaba ropa interior lo cual facilitó mi labor, su sexo palpitaba y su cuerpo se estremecía, la suavidad de su piel se cubría de sudor compartido y su sabor me llenaba de gloria, no podía contener tanta grandeza, gimiendo me imploraba que le diera más, pero yo quería hacer eterno nuestro encuentro y por instantes sin alejar mucho mis manos de su sexo retornaba con mi boca a saborear sus labios mientras ella gemía y gemía olvidándonos por completo del peligro de que alguien nos pudiera ver, pero en realidad eso no importaba.

Continuamos por un rato acariciándonos, besándonos, mis dedos poco a poco se hicieron camino entre su sexo, hundiéndose en sus profundidades y logrando que su cuerpo se estremeciera al máximo y sus gemidos inundaran parte de mi, pero sin arrebatarle el deseo de ser ella ahora quien se encargara de retribuirme lo que le había dado y fue entonces cuando me entregue por primera vez dejando que ella fuera quien descubriera todo aquello que nunca había soñado.

Nalluma



Para votar y poner comentarios de los relatos debes estar registrado


Registrate Aqui!
Páginas amigas
Muy Zorritas
Jovencitas Indecentes
Relatos Eroticos
Jovencitas Follando
Jovencitas Putas
Sin Sujetador
Fotos De Sexo
Tangas Y Culos
Contactos Gratis
Tangas De Pita
Relatos

Top relatos
Simplemente tu tia

Primera Infidelidad

me cogi A MI CUÑADA Y A SU hermana

La novia de mi amigo es una puta

Sonia cumple las fantasías sexuales de su hijo

De hijo a amante

Madre solo hay una

MI SOBRINA, LA SEDUCTORA

Mari Carmen una madre muy ardiente

Mi primera infidelidad. parte 1

Más webs amigas
Sexo Xxx
Sexo En España


Añade tu Web
Copyright © RelatosEroticos.biz | Inicio | Contacto | Registro | Enviar relato | Información Legal