Esta historia ocurrió hace exactamente diez años, en ese momento yo tenía 18 años y había terminado mis estudios secundarios, además faltaba muy poco para que recibiera mi diploma de profesor de inglés, idioma al que me había dedicado muchos años y que ahora dominaba muy bien, pudiendo hablar sin inconvenientes con cualquiera que hablara dicho idioma.- Debido a eso un día me llamaron del consorcio de propietarios del edificio donde yo vivía con mis padres y me dicen que existe la posibilidad de alquilar uno de los departamentos disponible en ese momento a una familia que acababa de llegar de Japón que no hablaba una palabra de castellano y que solo hablaba inglés, si yo me consideraba capaz de conversar con ellos y enseñarles las primeras nociones de castellano; yo por supuesto dije que si, porque esto me permitiría ampliar mis conocimientos sobre ese idioma y tambien me posibilitaría ........ ganarme unos pesos que mal no me vendrían en esa época.- Entonces quedó todo convenido, arreglaron con el matrimonio y unos días después llegaron para instalarse en nuestro edificio; pero no era el matrimonio solo, porque tambien venía con ellos su hija, una japonesita muy bonita que yo al verla por primera vez calcule que tendría 16 o 17 años, que tampoco hablaba una palabra de castellano.- Nos saludamos al estilo japonés con inclinación de cabeza; el matrimonio estaba compuesto por dos personas que me parecieron de no más de 39 o 40 años y ambos muy simpáticos mientras que Aiko que así se llamaba la hija, me pareció una niña muy tímida, pero en mi interior pensaba que ella iba a ser la primera mujer que yo iba a coger, porque hasta ese momento solamente hacía podido gozar masturbándome, pues en mi empeño por estudiar, realmente no le había dado demasiado importancia a las mujeres, pero Aiko había despertado mis ganas de coger.- Así fue que puse todos mis esfuerzos para que ellos tres se sintieran cómodos conmigo y poco a poco fui logrando hacerme amigo de los tres, y ya me consideraban como uno más de la familia.- Iban pasando los días y cada vez me gustaba más la pequeña; pero para mi sorpresa, averiguando por su edad me enteré que ella en ese momento tenía 20 años; sus tetitas empezaban a insinuarse y a notarse en sus ropas, sus piernitas eran chicas pero muy bien torneadas y lo que destacaba de ella, era su culito bien redondito y respingón, el que me gustaba sobremanera llegando a convertirse en una obsesión para mí, que soñaba con poder cogerme ese culito, para lo cual haría todo lo necesario sin descansar.-
Los progresos de los tres en el castellano eran notorios, los padres al poco tiempo lograron contactarse con otros japoneses que habían llegado antes que ellos y entre las dos familias instalaron una pequeña tintorería que con el correr del tiempo fue progresando con el esfuerzo de todos.- Cuando los padres se iban a encontrar con sus nuevos amigos, dejaban a Aiko sola en su casa y yo aprovechaba para ir en esos momentos y aprovechar que estábamos solos para irla acostumbrando a mis ideas; primero empecé por leer un libro en castellano, lo que le costó bastante pero con el transcurso del tiempo ya prácticamente podía leer de corrido, agradeciéndome con besos de su parte; después de eso comenzamos a ver la televisión que Aiko ya captaba en su totalidad; yo trataba de no apurar las cosas por miedo a arruinarlo todo; un día le dije si no le gustaría ir a ver una película italiana al cine, con sub títulos en castellano, de manera que ella pudiera apreciar sus progresos con el castellano, muy entusiasmada me dijo que sí, pedí permiso a sus padres los que no pusieron ninguna objeción, así que a la semana siguiente busqué donde daban una película italiana y allí me dirigí; era una película romántica con algunas escenas bastante calientes; yo la tenía abrazada mientras ella se esforzaba en leer lo que los subtítulos decían; en un momento que en la pantalla se estaban dando un cálido beso, yo empecé a darle besitos en el cuello que a ella le gustaron porque se removía como una gatita mimosa; seguí con los besitos en el cuello mientras le acariciaba las orejitas, mas la excitó y dejó de prestarle atención a la pantalla para darse vuelta y darme un enorme beso en los labios; yo aproveché y con mi lengua intenté entrar en su boquita; ella enseguida entendió mi intención y abrió su boca permitiendo entrar mi lengua dentro de su boca y las dos lenguas empezaron un juego de salivas entrelazadas y mimos repetidos; como yo la tenía abrazada aproveché y empecé a acariciarle las tetitas, gozando ella con mis pequeños apretones y yo con tener tan linda japonesita a mí entregada.-
Después de esa experiencia, al otro día fui a su casa, los padres ya habían salido, entonces al llegar la abracé y la apreté bien contra mi, ella enseguida me dio su boquita para que le diera un beso de lengua y así nos calentamos los dos; entonces nos sentamos los dos bien pegaditos, traté de sacarle la blusa que llevaba puesta, al principio me dijo que no, pero suavemente la convencí hasta que pude sacársela y quedó con su pequeño que me apure en sacárselo, quedando con sus pequeñas tetitas al aire; que las empecé a chupar con muchas ganas; sus pezoncitos respondieron enseguida mostrando su excitación, ya que se pusieron bien duritos y apuntando hacía arriba; traté de meter mi mano, para tocar sus piernas y su conchita, pero entonces me dijo que en su casa no porque tenía miedo q1ue llegaran imprevistamente sus padres, quedamos entonces que le diríamos a sus padres que íbamos al cine y ese día aprovecharíamos para ir a un hotel y coger por primera vez los dos, ya que ella era hasta el momento virgen y yo tambien.- No podía ocultar mis nervios así que le dejé a ella para hacer el anuncio a sus padres de nuestra ida al cine; como era ya costumbre ella logró el permiso y dos días más tarde nos fuimos al cine; antes de ir a festejar como dos enamorados, leímos el argumento de una película por si nos preguntaban que películas habíamos visto; una vez enterados de ese argumento, los dos muy nerviosos nos dirigimos a un hotel para estrenarnos ambos en los placeres del sexo.-
Llegamos al hotel y nos pidieron documentos porque ambos parecíamos menores de los 18 años requeridos; yo mostré mi documento y no tuve problemas pero Aiko como no tenía documentos argentino, debió mostrar su pasaporte que mostraba sus 20 añitos y recién entonces pudimos ir a nuestra pieza que iba a ser nuestro primer nido de amor.- Me costó un triunfo que Aiko se desnudara porque sentía mucha vergüenza de mostrarse desnuda ante mi, pero suavemente fui logrando convencerla hasta que por fin quedamos los dos completamente desnudos; a ella la impresionó mi pija, que en esos momentos estaba creciendo a su máxima expresión; la verdad que era normal el tamaño pero a ella le parecía enorme porque era la primera que venía en su vida; le dije que la acariciara y ella temerosamente extendió su mano y la empezó a tocar; le gusto el tacto suave y por instinto me empezó a hacer una pajita; sentir su mano acariciándome la pija me produjo un escalofrío y ya no pude aguantar más y enseguida acabé llegando su manito con mi leche; le pedí disculpas, le dije que no había sido esa mi intención; ella sonriendo me dijo que no me hiciera problema que ella sabía que los dos nos estábamos iniciando y que por eso suponía que tendríamos algún problema; nos tiramos en la cama después que ella volviera del baño donde se limpió la mano y ahí empecé a besarla con todas mis ganas notando que mi pija había tomado otra vez una dimensión especial para poder cogerla; El amor o el sexo nos había atrapado, yo pasaba mis manos por todo su cuerpo mientras ella temblaba de nervios.- Yo en mi nerviosismo no mostraba ninguna prisa en meterme dentro de ella.- Ella dudaba y temblaba en aquellos momentos, me trataba con mucha delicadeza y serenidad, mientras crecía en mi el sentimiento de felicidad y confianza acariciando su cuerpo adolescente, diciéndole que la quería y entre beso y beso, sonrisa y sonrisa, caricia y caricia, me subí encima de ella y así quedamos cara contra cara, pecho contra pecho, le separé las piernas y me coloqué en medio de ellas, le dí un nuevo beso de lengua mientras que con mi mano derecha acomodaba mi pija en la entrada de su conchita, era la primera vez que tenía una conchita a mi disposición, muy suavemente traté de que entrara mi pija en su conchita y poco a poco se la fui metiendo, mientras ella se estremecía al sentirse clavada por primera vez en su vida.- La conchita de Aiko era una delicia, con apenas unos pelitos negros que la hacían más apetecible todavía; al sentirse clavada largó un enorme suspiro y luego un quejido por el dolor que le estaba causando mi pija; le pregunté so quería que se la sacara, pero ella con los ojos llenos de lágrimas, me dijo que la verdad le estaba doliendo mucho pero que siguiera cogiéndola porque a pesar del dolor a ella le estaba gustando; cuando tropecé con su himen, le avisé que durante un rato le iba a doler más, pero ella me volvió a decir que siguiera adelante a pesar de sus dolores; entonces pegué un empujón y mi pija se metió hasta el fon do, desgarrando su himen y quedándome con su virginidad; al mismo tiempo noté que la sangre comenzaba a salir de su conchita, dándome un susto por su cantidad; me salí y esperé para ver si paraba; ella seguía muy dolorida y yo muy asustado por su hemorragia; después de algunos minutos comenzó a ceder la pérdida de sangre y cuando vi que ya no perdía más, me introduje de nuevo dentro de ella, ella me dijo que se notaba completamente llena con mi pija, que no pensaba que eso fuera tan doloroso; me quedé un momentito quieto hasta que nos serenamos los dos; Aiko empezó al poco rato a moverse, entonces le seguí el ritmo y muy pronto acabé dentro de esa conchita hasta hace unos momentos virginal.- Recién ahí me di cuenta que no me había puesto forro y había acabado dentro de su conchita; pero en vez de poner más nervios al asunto quedamos en que esa tarde o a más tardar al día siguiente averiguaríamos como se podía solucionar ese inconveniente; hablé con mis padres y les dije que le había ocurrido a un amigo y no se si me creyeron, pero me dijeron que para eso estaba las píldora del día después que debía ser tomada antes de las 48 horas de realizado el hecho; conseguimos la píldora y Aiko la tomó y por suerte no se produjeron problemas; volviendo a nuestra estadía en el hotel, recuerdo que Aiko quedó muy dolorida, y cuando yo pretendía seguir tocando su conchita y su culito, me pidió por favor que por ese día no hiciéramos más nada; yo le pregunté si estaba enojada conmigo y me dijo que para nada, que solo lo que había pasado lo consideraba un inconveniente impensado, y que en poco días podríamos seguir con nuestros juegos.- Dejé pasar unos días para que Aiko se olvidara de sus dolores y que se desinflamara su conchita, empezamos a jugar a nuestra manera y enseguida metí la mano entre sus piernas y me toqué la concha; ella no hizo ningún movimiento como para que yo retirara mi mano; me dijo que ese día sus padres iban a venir muy tarde así que tendríamos toda la tarde para nosotros solos; instantáneamente mi pija dio un salto de alegría, nuevamente me iba a poder coger a Aiko sin problemas; fuimos a su habitación previo a cerrar con seguro la puerta de entrada al departamento para evitar visitas indeseadas, nos desnudamos, nos empezamos a besar como dos desesperados y enseguida acomodé nuevamente mi pija en la entrada de su conchita; ella al sentirse en la puerta hizo unos movimientos muy sensuales logrando en ese momento que mi pija entrara completamente dentro suyo y ella solamente esbozó una sonrisa de satisfacción, diciéndome que esta vez pensaba gozar en forma; entonces la hice poner arriba mío y ella solo se fue sentando sobre mi pija logrando que esta tocara fondo mientras ella se movía con muchas ansias con mi pija bien metida; yo le había dicho que empezara a tomar las pastillas anticonceptivas para evitar problemas de embarazo, cuando estábamos en plena cogida le pregunté si lo había hecho y ella me contestó que siguiera adelante que ella había hecho los deberes en total forma; de esa forma llegué a di segundo polvo dentro de ella, solamente que esta vez gozamos mucho los dos, porque ella me dijo más adelante que había tenido en orgasmo y lo había gozado muchísimo, pero había tratado que yo no me diera cuenta porque le daba vergüenza; le dije que ese gozo debía exteriorizarlo porque de esa forma gozaríamos los dos; me dijo que la próxima vez no dudaría en decírmelo, pero que estaba muy contenta porque esta vez pudimos hacerlo en su casa sin problemas y que le gustaría seguir porque todavía era muy temprano y faltaban mas de tres horas para que volvieran sus padres; le dije entonces que me gustaría estrenar su culito; me dijo que esa sería su primera vez, pero que había leído que por ese lado era muy doloroso; yo le dije que aprovecháramos que teníamos todo su departamento a nuestra disposición, que probaríamos y que si ella consideraba que le causaba alguna molestia, en ese mismo momento lo dejaríamos de hacer; para mi sorpresa ella me dijo que había leído que para hacerlo por el culo había que ayudarse con algún elemento que sirviera de lubricante; indagando en libros llegó a la conclusión que lo mejor era lubricar la pija y el culo con vaselina y que ella se había adelantado a mi deseo y había comprado un pote con dicho producto y lo había guardado en su mesita de luz, pensando que mas tarde o más temprano ese sería mi gusto y ella estaba dispuesta a concedérmelo; entonces la hice poner boca abajo poniendo una almohada bajo su pancita, con lo que quedó su redondo culito bien destacado para mi goce; empecé besando sus nalgas, le dí unos mordisquitos; con mi mano izquierda jugaba con su clítoris, logrando de ella una excitación extrema, momento en que agarré el poco de vaselina, me unté muy bien un dedo y lo pasé primero por su ojetito; ella se estremecía pero se movía sensualmente; después del ojetito, metí un dedo dentro de su culito y lo lubrique por dentro en forma: cuando ella se fue acostumbrando, unté un segundo dedo y efectué la misma operación quedando ahora ensartada con mis dos dedos adentro de su culo, mientras le besaba la espalda y ella se retorcía, teniendo siempre mis dos dedos adentro; jugué un momento con los dos dedos y cuando consideré que ya Aiko estaba bien relajada, saqué los dedos e instantáneamente metí mi pija, la que fue entrando muy despaciosamente en su ojetito mientras ella con una hermosa sonrisa me preguntaba si eso era lo que me gustaba; le contesté que nunca había soñado con poder meterla en un culo tan lindo y ella me dijo que le estaba gustando mi suavidad y que deseaba verme contento; ante esa afirmación, yo seguí bombeando en tan rico culo bien redondito hasta que vacié toda mi leche dentro de sus intestinos; quedamos los dos muy satisfechos, ella a pesar que esta vez no había acabado igual había quedado muy satisfecha.-
Terminamos y me preguntó si yo había quedado satisfecho, que todavía quedaban dos horas para seguir gozando; entonces le dije que le iba a enseñar algo nuevo para los dos que yo lo había aprendido hacía unos días por internet; era una pose que se llamaba 69 y le pregunté si le gustaría practicarla; me dio que conmigo todo le gustaba; fue a lavarse la conchita y el culito que los tenía son los resto de mi semen; volvió, la hice acostar bien abierta de piernas y yo me puse en la posición del 69; ella al principio le dio un poco de asco que yo le chupara la conchita, pero en cuanto sintió mi lengua metiéndose en su agujero, empezó a gemir y a jadear; mientras ella me chupaba la pija con todas sus ganas; a pesar que le tuve que indicar varias veces porque me lastimaba con sus dientes; seguimos los dos en lo nuestro y para terminar de redondear una tarde de felicidad completa, tuvimos la dicha de acabar losa dos juntos, escupiendo la leche que me quedaba dentro de su boquita y tragándome sus riquísimos fluidos.- Despues de ese maravilloso 69 consideramos que ya no había tiempo para más, y además habíamos quedado muy satisfechos los dos, entonces nos fuimos a bañar y mientras nos bañábamos nos dábamos muchos besos y nos metíamos mano por todos lados, ella me acariciaba la pija, mientras yo le tocaba la concha y el culo.- Ella me dijo que en su Japón natal nunca soñó con que la iba a pasar tan bien en Argentina, pero por suerte había conseguido un muy buen profesor de castellano y de otras cosas.- Los dos largamos una carcajada, nos secamos, nos vestimos y nos pusimos a leer un libro, sacando antes el seguro de la puerta para que sus padres no sospecharan de nuestro accionar ya que al llegar nos encontraron tranquilamente leyendo un libro.- Pensar que aparte de poder cogerme a Aiko yo cobraba mis honorarios por mis enseñanzas de castellano.- A partir de esos momentos Aiko se hizo adicta a mi semen porque le encantaba chuparme la pija y que yo le acabara en la boca; tambien le gustaba mucho coger y lo estuvimos haciendo mas de un año, ya que nos habíamos hecho novios y cuando ya empezábamos a hacer planes para nuestro casamiento, se cruzó en nuestro camino un hijo de japoneses como ella, se enamoraron y en buenos términos dejé mi lugar al japonesito y seguí mi vida, de lo cual no me arrepiento porque actualmente estoy casado con Elena que me ha dado dos hermosos hijos, mientras que Aiko ha quedado solamente como un buen recuerdo.-
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