Hola, soy Sergio. Un muchacho argentino, actualmente de 30 años, felizmente casado hace 3 años con Laura y padre de dos pequeñas hijas de dos y tres años respectivamente; esta historia comienza cuando yo tenía aproximadamente trece años; la verdad que en casa siempre tuvimos un muy buen pasar ya que mi padre era un exitoso empresario y nunca faltó nada en casa, por el contrario llevábamos una vida muy desahogada tanto mi madre que tiene actualmente 56 años, mis dos hermanas mayores que yo, de actuales 32 y 34 años, mientras mi padre tiene actualmente 60 años y sigue siendo un muy importante empresario; en esos momentos entró a trabajar a mi casa como mucama una hermosa niña de 20 años, que se llamaba Noemí peruana ella, morochita, con muy buenas curvas, buenas tetas, lindas piernas y......... un hermoso culito respingón.-
La verdad que llamaba la atención por su belleza y yo a esa edad (13 años) pensé que me había enamorado de ella y empecé a tratarla como si fuera mi novia hasta que ella, cansada de mis actitudes me dijo que yo era un chiquillo maleducado y que no la molestara más porque de lo contrario ella le iba a contar todo lo que yo hacía a mi padre y a mi madre; eso fue suficiente para que yo dejara de tratarla y, herido en mi orgullo propio trataba de que ella pasara desapercibida para mí.-
Luego de ese episodio Noemí siguió trabajando en casa ganándose la confianza de todos y haciéndose muy amiga de mis hermanas, mientras que a mi me seguía ignorando; mientras seguía trabajando en casa se puso de novia con un muchacho tambien peruano que hacía unos años se había venido a vivir a Buenos Aires; el tenía dos años más que ella y al parecer el asunto iba en serio porque terminaron casándose y formando de ese modo una familia; en su casamiento hicieron una pequeña fiesta donde nuestra familia fue la principal invitada; incitado por mis hermanas la saqué a bailar el vals de los recién casados, donde después de muchos años la pude tener entre mis brazos y eso solo me produjo una fuerte erección cuando yo tenía 18 años; traté de hacerle sentir mi erección durante el baile pero enseguida vino un familiar a bailar con ella y me quedé con las ganas de hacerle sentir mi virilidad.-
Pasó el tiempo y Normé fue mamá de una nena y dos años después de un varón, pero seguía firma trabajando en casa, siendo una más de la familia, recibiendo de todos un trato muy cariñoso en especial de mi papá que era el padre de su hijo varón; me llamó la atención lo bien que mi papá la trataba y en mi mente retorcida empezó a germinar la idea que algo raro estaba pasando en esa relación.-
Empecé a controlar como un detective, pero nunca podía darme cuenta de nada, ni siquiera notaba un paso en falso de cualquiera de los dos, pero la semilla de la duda seguía clavada en mí.- Cuando yo cumplí 25 años, ya estaba de novio pero mi idea seguía siendo algún día poder cogerme a Noemí, pero ella seguía siendo la muy seria señora mamá de dos hijos y respetable ama de casa, hasta que un día me pareció ver de parte de mi padre algo que yo ya no pensaba ver; yo llegué a casa de sopetón y creí ver que cuando Noemí paso al lado de mi padre, éste le toco disimuladamente el culo con lo que ella se dio media vuelta y le sonrió.- Creí que por fin los había encontrado con las manos en la masa y me puse muy contento esperando volver a encontrarlos de esa forma para lo cual preparé mi celular para poder fotografiarlos en la siguiente ocasión.-
No tardó mucho esta ocasión y yo, dispuse de mi celular tomando la foto desde la distancia en que me encontraba, pero se veía perfectamente la mano de mi padre en su culo; lo que no pude sacar fue su sonrisa franca aprobando el toque recibido.-
Un día que me había quedado solo con Noemí, sin decirle nada me acerqué a ella y le toqué bien ese hermoso culo que tenía; su respuesta fue darme un sopapo que me dobló la cara, diciéndome que yo era un maleducado, que ella era una señora muy respetable; yo como respuesta le dije si lo que le iba a mostrar lo hacía una señora respetable y le mostré las fotos que había sacado con mi celular; Noemí en un principio me dijo que esa no era ella, pero ante mi insistencia se dio por vencida y me preguntó que pretendía yo para no contar nada a la familia; le dije que antes que nada quería tocarla toda sin que ella dijera nada y lo principal era que quería cogérmela muchas veces; entonces me dijo que faltaba media hora para que empezara a llegar parte de la familia y dicho eso, me empezó a acariciar la pija, que enseguida se puso dura como un fierro; le dije que me abra la bragueta y que la saque; ella así lo hizo y cuando la tuvo en la mano le ordené que me la chupara como seguro se lo hacía a mi padre; ella la agarró y me empezó a hacer una paja hasta que mi pija estuvo muy muy dura y gruesa; en ese momento se la puso en la boca y me dio la mamada de mi vida; yo suspiraba de placer y ella se esmeraba en hacer delicias con su boca, mientras con una mano me acariciaba los huevos; al sentir tanta entrega no me pude contener más y acabé en su boca llenándosela con mi leche calentita; ella enseguida se la tragó y terminamos dándonos muchos besos apasionados, mientras jugaba con sus hermosas tetas; después de besarnos un rato largo, escuchamos que alguien abría la puerta, con lo cual yo me fui a mi pieza mientras Noemí se iba con rumbos desconocido para mí.-
Pero después de eso quedé más caliente todavía con Noemí hasta otra vez que quedamos solos en la casa; mi hermana mayor ya estaba en su casa con su hijo y la menor había salido con mi mamá de shopping, lo que equivalía a decir que tenían para toda la tarde, mientras mi papá, como ya era su costumbre llegaría alrededor de las ocho de la noche, lo que significaba que podríamos estar solos con Noemí entre tres y cuatro horas.-
Los primeros momentos Noemí me escapaba como no queriendo volver a repetir hacía poco tiempo; como no podía lograr que se estuviera en un lugar me decidí a llamarla; al principio se hizo como que no me escuchaba, hasta que se dio por vencida y vino a mi encuentro; lo primero que le dije que dejara de andar cogiendo con mi padre porque podía llegar a arruinar el bienestar de nuestra familia; me dijo que en adelante no le daría más posibilidades a mi padre para hacer algo, entonces le dije que en vez de mi padre de ahora en adelante el que se la iba a coger era yo, y ella debía estar dispuesta para coger cuando yo se lo pidiera; ella haciéndose la mimosa me dijo que sería un placer para ella y ante su afirmación, la abracé, la agarré bien de sus tetas y con mi pija apoyada en tan hermoso culo, la llevé hasta mi pieza donde la iba a coger por primera vez.-
Ella sonriendo me dijo que esperaba gozar tanto como con papá; llegados a la pieza la desnudé completamente y quedó ante mí una mujer hermosa, sin un pelo en la concha, con muy buenas piernas y un muy buen culo como yo pensaba; se recostó y me pidió que la cogiera abriéndose bien de piernas; yo enseguida me tiré arriba de ella y mi pija entró en su concha con una velocidad increíble; me abrazó con sus piernas en mi espalda apretándome más contra ella pidiéndome que le acabe dentro de su concha; yo no me hice rogar y con la calentura que tenía de haberla deseado tanto tiempo apuré mis embestida y en menos tiempo del pensado llené su concha con mi espesa leche.-
Despues del tremendo polvo me dijo que ella se había arrepentido de tratarme tan mal cuando yo era más chico y que muchas veces deseó que yo la cogiera; tambien me dijo que con mi padre lo único que hacía actualmente eran unas tocadas de culo al pasar y tambien unas tocadas de tetas, lo que lo dejaba conforme porque ya hacía más de dos años que no cogían porque él había perdido su virilidad; tambien me dijo que con mi padre habían cogido mucho tiempo, habiendo sido él quien la desvirgó al poco tiempo de entrar a trabajar en nuestra casa y tambien tenía dudas de si mi padre había ayudado en el nacimiento de sus hijos, pero el marido no había sospechado nunca nada y los dos hijos quedaron como fruto del matrimonio a pesar de las dudas de la madre.-
Tambien me dijo que ella se consideraba muy fogosa y que le encantaba coger, pero su marido era muy tranquilo y solamente la cogía una vez por semana; yole dije que podía ayuda a apagar sus ansias de pija y de esa manera quedamos en que dos veces a la semana iríamos a un hotel a coger sin ningún problema y tambien lo haríamos en mi casa cuando se presentara la oportunidad; le dije que me encantaría meterla en su culo y ella me dijo que la primera vez que fuéramos a un hotel, me lo entregaría con todo gusto para que yo disfrute.-
Y así fue, a los dos o tres días de nuestro primer polvo quedamos que cuando ella dejara de trabajar en casa, me esperaría a dos cuadras para ir a revolcarnos a un hotel; lo hicimos tal cual y ese jueves a las seis de la tarde, como dos colegiales ansiosos nos fuimos para el hotel; ella con 32 años y yo con 25 parecíamos la imagen de la felicidad; entramos a la pieza, nos desnudamos y ella enseguida me dijo que lo prometido era deuda y por lo tanto yo debía ponérsela en el culo; me pareció excelente la idea, me desnudé y ya con mi pija bien dura, la hice acostar boca abajo: viendo ese hermoso culo para mí, le abrí las nalgas y me tiré arriba de ella sin ningún miramiento y ese ojete fue mío sin remedio; que hermosa sensación!! Después de tantos años deseándola y ahora me encontraba con mi pija completamente metida en su culo mientras ella me decía; “que hermosa pija que tenés, como me llena, me hace acordar los primeros años que tu papá me cogía, era una fanático de cogerme por el culo y lo gozábamos mucho los dos”; a lo que le contesté: “me alegro mucho que te guste mi pija en tu culo, porque pienso seguir cogiéndote mucho tiempo más”, “la verdad que eso espero”; de esa forma seguimos cogiendo hasta que ella empezó a gemir y a contorsionarse; ahí me di cuenta que Noemí estaba teniendo un orgasmo mientras tenía mi pija metida en su culo, lo que no disimuló en ninguna forma porque lo demostró lanzando un grito de alegría y siguió moviéndose con entusiasmo hasta sentir mi leche metiéndose por todos sus agujeros.-
Descansamos un rato y me dijo que eso no podía terminar tan rápido; agarró mi pija todavía mojada con mi semen y se la puso en la boca chupándola con ansia; primero se endureció bien dentro de su boca, momento que ella me empezó a acariciarle los huevos dándole más morbo a la situación¸ insistió en sus chupadas un rato largo ya que yo recién había acabado y me costó el segundo pero enseguida le llené aparte del culo, su boquita de leche; antes de dejarla ir a bañarse le empecé a tocar la concha y a jugar con su clítoris ya inflamado de excitación, me pidió que siga jugando con mis dedos en su concha hasta que ella otra vez dio un grito que se debe haber escuchado en las otras habitaciones y acabó nuevamente; después de eso decidimos irnos a bañar para limpiarnos todos los restos de mi semen y sus fluidos.-
Me pidió por favor que no hablara con mi padre de sus aventuras con ella, porque siempre se había preocupado que nunca faltara nada ni a mi mamá ni a sus tres hijos entre los cuales yo me encontraba y que para ella había resultado más que un padre; sino lo mejor que le pudo pasar en Buenos Aires a esta peruanita, que ahora me estaba dando cuenta que era una flor de putita.- Seguimos cogiendo mucho tiempo, ya me divertía ver a mi padre pasar al lado de Noemí y tocarle el culo o las tetas mientras ella solo sonreía ante tales toqueteos; cuando me puse de novio con mi actual esposa, se lo dije a Noemí quien me dijo que de esa forma estábamos mas parecidos, porque seríamos infieles los dos.-
Me casé y tengo una nena de 3 años; mi señora en algún momento llegó a sospechar algo pero no se por que razón desistió y tengo un matrimonio muy feliz a pesar de que con Noemí seguimos cogiendo como el primer día y con las mismas ganas, lo que me hace decir: viva Perú y las peruanas putitas, carajo!!!!