Y ese fue el comienzo de la locura.......................... Como recordarán una de las hijas de mi amante y una amiga de ésta me pidieron que las \"tocara\".
¿Qué más daba?
Allí no había principios éticos que seguir.
Pero por mi falta de costumbre en ese tipo de situaciones quise hacer una evaluación más exhaustiva del momento.
_\"A ver, chicas cuéntenme un poco más de lo que quieren hacer\".
Sandra tomó la palabra y habló en voz baja para no despertar a nadie.
_\"Es que desde que te conocimos nos gustás. Sabemos que estás con Norma pero nos gustás ¿Qué le vamos a hacer? decía la negra Sandra con una sonrisa amplia y una cara de libidinosidad tremenda.
De esa forma me fui incorporando en la cucheta y comencé a rapartir besos entre ambas.
Yo estaba apoyado en una de las paredes de la casa rodante y las dos mujeres se habían puesto una a cada lado.
Mientras besaba a una la otra me acariciaba los brazos y el pecho. Empecé a subir la temperatura. No pude más y le saqué una prenda a cada una. Las dos quedaron en bikini. Hacía calor y yo viajaba de short. Le quité el sostén a las dos.
Allí comprobé que ambas tenían hermosas tetas. Las de Lorena eran algo más chicas que las de Sandra las que se veían algo caídas. Succioné las cuatro. Las dos mujeres estaban muy calientes. Me bajé el short y le pedí a las dos que me hicieran una chupada a dúo.
No se resistieron y comenzaron a hacerme una mamada brutal. Lorena había heredado la sensualidad de la madre y Sandra lo hacía muy bien también. De inmediato acabé en la boca de las dos que tuvieron que reprimir los gemidos.
Acto seguido les pregunté:
\"¿Quién de las dos lo hace por atrás?\"
Lorena se adelantó y dijo:
_\"Ah, eso no puedo porque lo tengo muy chico y me duele mucho\".
_\"Entonces date vuelta tú, Sandra\".
La negra no vaciló y tras bajarse el bikini me dio la espalda. Acto seguido le metí la verga hasta el fondo del culo mientras, para no perder tiempo, succionaba los pezones de Lorena.
Llegué a un orgasmo sensacional en el culo de Sandra y besando a Lorena.
_\"¿Se animarían a hacer algo entre ustedes?\" pregunté. Ambas se encogieron de hombros y se dieron un beso en la boca.
Le pedí a Sandra que le chupara la vulva a Lorena y lo hizo sin dudar.
Esto excitó a la hija de Norma y fue así que la coloqué sobre mi cintura para hacerla cabalgar un rato y llegar juntos al clímax. Sandra no perdió tiempo y, mientras yo cogía a su amiga y vecina, me besaba en la boca y me acariciaba los testículos.
La orgía no podía terminar bien si no penetraba a Sandra por la vagina. Así lo hice y vaya si gozó.
Al rato cada cuál se fue a su cucheta y seguimos durmiendo.
En la próxima les cuento el final de esta hisotoria.