Esta es parte de mi historia con Verónica, una linda chica de 23 años, empleada de uno de mis primeros clientes, Guillermo, al que conocía desde mis comienzos en mi oficina contable y que la había empleado hace aproximadamente un año y medio; Verónica es una morochita muy linda de cara y con un cuerpo muy juvenil; unas tetas ni muy grandes ni muy chicas o sea el tamaño exacto para gustarle a los hombres, tenía muy lindas piernas y un culito bien respingón que llamaba la atención por su belleza; era admirado tanto por los hombres que lo querrían disfrutar, como por las mujeres que seguramente envidiarían a Vero por tener tan rico culito.-
Guillermo le había tomado mucha confianza y la utilizaba como ....... su secretaria, enviándola a hacer depósitos bancarios y a mi oficina venía casi siempre una vez por semana a traer papelería o a retirarla una vez tomado nota,- De ese modo fuimos tomando confianza; cuando llegaba ya me daba un beso en la mejilla y me tenía respeto como a un señor mayor, ya que le llevaba mas de 25 años; ella me llamaba “Don Fernández”, charlábamos mucho y yo muchas veces le decía cosas con doble sentido las que ella admitía siempre con una sonrisa de su parte.- Poco a poco me fui enterando de su vida; hacía unos pocos meses se había ido a vivir en pareja con un muchacho dos años mayor que ella; le pregunté si él la atendía bien y me contestó que Patricio, su pareja, era un tesoro porque le daba todos los gustos; yo le dije que “escoba nueva barre bien” y ella me dijo que esperaba que siguiera así por mucho tiempo.-
Siguió viniendo muy seguido y cada vez tomábamos más confianza, hasta que un día vino directo a mi oficina y en lugar de darme el consabido beso en la mejilla, se abrazó a mi llorando y diciendo:
• Don Fernandez, cuanto deseaba hablar con usted
• Pero que te pasa hija, porque estás tan nerviosa
• Es que Guillermo me quiso violar, me encontró en el depósito de la mercadería, me tomó de un brazo y me empezó a manosear tocándome por todos lados
• Como puede ser que Guillermo te haya hecho eso?
• La verdad que no lo se, yo no le dí ningún motivo para que me atacara de esa forma
• Bueno querida, tranquilízate y yo te voy a ir indicando como tenés que proceder para evitar nuevos atropellos
• Muchas gracias Don Fernández, sabía que podría contar con usted
Después de decirme eso, no me soltó, al contrario seguía abrazada a mi, y yo en ese momento me di cuenta que sus tetitas se apoyaban en mi pecho, pero dadas las circunstancias, traté de que me fuera soltando hasta que logré que ella se fuera tranquilizando y de esa forma rompió el abrazo, quedando yo de esa forma más tranquilo; entonces me fui indicando como debía proceder en el futuro para evitar tener nuevos problemas con Guillermo, lo que ella me agradeció con un hermoso beso en mis labios, dejándome a mi muy pensativo acerca de su comportamiento.-
Las veces siguientes que vino, siempre me saludaba con un abrazo bien fuerte haciendo por supuesto que sus tetitas chocaran con mi pecho; las próximas veces que vino ya la esperaba sentado, entonces ella venía y me daba un beso en los labios, yo aprovechaba para agarrarla de la cintura y apoyaba mi cabeza sobre su pecho, rozando sus tetas, lo que ella notaba pero no decía nada, ni oponía resistencia, al contrario cada vez que volvía me saludaba en la misma forma.-
De a poco, pensé que esta muchachita necesitaba un poco más de atención de mi parte y posiblemente lograra conseguir algo más de ella; le pregunté como estaban sus relaciones con Guillermo y me dijo que habían mejorado sensiblemente después de seguir mis consejos; entonces le pregunté como andaba con Patricio su pareja y me dijo que ya no era como al principio, porque el se preocupaba solamente por su gozo, mientras que ella solamente le servía para desahogarse sin tener ella un momento de felicidad: le dije entonces que eso no podía ser, que una mujer debía ser tratada con mucha dulzura y que la cama era una lugar especialísimo para poder expresar toda la calentura del hombre hacia la mujer que está con el en ese momento.- Me dijo que yo siempre fui un dulce y que a ella le gustaría tener un hombre como yo para disfrutar de muchos momentos de placer; yo le dije que ya llegaría el momento y con mi mano le acaricié las tetas por encima de la blusa que traía puesta, ella sonrió, me dio un nuevo beso en los labios y se despidió hasta su próxima visita; a los dos o tres días volvió, me llamó la atención que volviera tan rápido y se lo hice notar; ella me dijo que ese día no le correspondía venir a mi oficina, pero que estando cerca no quiso desaprovechar la oportunidad de charlar un rato conmigo; esta vez la abracé por la cintura y cuando ella esperaba que yo apoyara mi cabeza en su pecho, lo que hice fue bajar la mano que le abrazaba la cintura y la puse sobre su hermoso culito, disfrutando un momento de tan rico placer; ella sonriendo me dijo que yo era un mano larga y le dije que ella era una dulzura y como a mi me encantan los dulces, muy pronto me la iba a comer toda entera.- Me dijo que esperaba ese momento con ansia, y al darme su beso de despedida, bajó su mano y mi acarició la pija, con una hermosa sonrisa en su linda carita.-
Las siguientes veces que venía a mi oficina, de alguna forma y muy sutilmente metía mi mano en alguna belleza suya, logrando de ese modo que ella fuera deseando tener un encuentro conmigo; yo no quería forzar la situación, esperando que ella me pidiera que la cogiera, cosa que suponía que estaba muy pronto de suceder, porque ella todas las veces me hablaba de mi dulzura y cosas por el estilo, hasta que un día se decidió y me dijo:
• Don Fernández, (poniéndose muy roja de la vergüenza) no le gustaría cogerme
• Hermosa mía, hace mucho tiempo que estaba esperando una pregunta como esa; pedí medio día de permiso a Guillermo para faltar sin problemas y así vamos a un buen hotel donde voy a tener el supremo gusto de cogerte
• Esta tarde sin falta se lo pido y enseguida lo llamo para que vayamos juntos a disfrutar
• Te espero con ansia y te aseguro que lo vas a disfrutar
• No tengo ninguna duda, hasta mañana
• Hasta mañana, amor
Luego de esa conversación la apreté muy fuerte contra mí, notando sus tetas que se apoyaban en mi pecho, mientras que yo hacía lo posible para que Vero notara mi pija bien dura que se apoyaba en su pancita.- Se fue sonriendo mas feliz que nunca y esa misma tarde me llamó y me dijo que había conseguido el permiso de Guillermo y que al día siguiente tendría toda la tarde libre para ofrecérmela a mí; quedamos en encontrarnos en una confitería para ir preparando el ambiente y al día siguiente a la hora convenida nos encontramos los dos en la confitería; mientras tomábamos un trago largo con un poco de alcohol, me comentó que estaba muy nerviosa porque ella desde que se había ido a vivir con Patricio, en ningún momento le había sido infiel; yo le dije que por favor se calmara porque esa tarde iba a ser la mejor tarde de su vida, porque se iba a acostar con un hombre que quería la dicha de ella y no solamente la de él.- Pedí un vaso de agua antes de irnos mientras ella iba al baño, y tomé una pastillita de viagra que me iba a ayudar en esa tarde gloriosa.- Cuando vino del baño, nos levantamos y nos fuimos tomados de la mano como dos enamorados a pesar que se notaba la diferencia de edad; llegamos al hotel, pedimos una pieza y hacia allí nos dirigimos, Vero temblaba de nervios y yo la tranquilizaba con palabras y con muchos besitos que le iba dando en el cuello; se fue calmando poco a poco y cuando la vi relativamente tranquila, le pedí que se fuera desanudando; al principio me dijo que le daba vergüenza desnudarse adelante mío; entonces tuve que agotar nuevamente mi poder de convicción; se empezó a desnudar, se sacó la blusa y se quedó con un hermoso corpiño que enseguida ayudé a sacar quedando con sus hermosas tetitas al aire; tenía unas aureolas y sus pezoncitos bien oscuros; se las empecé a acariciar y poco a poco las fui metiendo en mi boca; ella se estremecía continuamente y me decía que siguiera, que yo era muy dulce y que ella se sentía tratada como una reina; cuando sus pezones se empezaron a endurecer y a ponerse puntuditos, le pedí por favor que siguiera desnudándose; muy lentamente se sacó los pantalones y por primera vez ler pude ver esas hermosas piernas que tenía bien torneadas; se las acaricié siempre con mucha suavidad, ella abrió un poco sus piernas para permitirme meter la mano entre medio de ambas y llegar así a su concha que ya había mojado su tanga dejando sobre la misma una mancha de humedad muy visible; la agarré de atrás y le hice sentir la dureza de mi pija en su culito; a ella le dio un nuevo estremecimiento y me dijo que por favor la cogiera que lo estaba deseando desde hacía mucho tiempo; le bajé la tanga y ante mis ojos quedó una concha perfectamente depilada y un culo muy sabroso; la hice acostar y lo primero que hice fue abrirla de piernas y empezar a chuparle la concha mientras con mi mano jugaba con su clítoris; todo esto le produjo tal placer a Vero que en un momentito estaba lanzando un gran suspiro y teniendo un orgasmo, lo que me dijo que con su pareja nunca lo lograba porque el no la atendía como se debe.- Me agradeció y me confirmó mi dulzura, diciéndome que esperaba que la hiciera gozar mucho más; volví a acostarse y noté como sus manos tocaban mi cuerpo buscando primero mi pija y luego mi boca, empezando a besarme con enorme pasión; sus labios fueron bajando besando todo mi cuerpo hasta que llegaron a mi pija, la tomó con su mano y le dio un suave masaje, la empezó a lamer despacio pero solo por fuera; yo sentía la agradable sensación de unos carnosos labios tocando mi pija.- Losa labios de Vero se abrieron dejando entrar a mi pija, tenía la lengua empapada en saliva y estuvo lubricando toda mi cabecita; sus labios se vieron acompañados de sus manitas haciéndome una hermosa pajita; siguió con su hermosa labor con su boca y sus manos, logrando que yo derramase toda me leche en su golosa boquita.- Sin decir nada dejó de comerme la pija y se sentó encima de mí, noté como agarraba mi pija con sus manitas y dejaba la cabecita justo entre los labios de su conchita.- Bajó lentamente hasta que la tuvo toda adentro, me agarró las manos y las llevó a sus tetitas y me pidió que los manoseara a mi antojo; ella empezó a moverse logrando que mi pija entrara y saliera de ella, empezó lentamente pero fue acelerando, mientras mis manos bajaron de sus tetas a su culo y ella me sujetaba las manos para que la agarrara más fuerte.- Ella aumentando la violencia de sus movimientos, subía y se dejaba caer con mi pija dentro de su concha; empecé a gemir y me di cuenta que estaba por acabar; le seguí tocando el clítoris y así en un tremendo clima de algarabía, acabamos los dos juntos, dejando toda me leche en su conchita y ella con sus fluidos me llenó las piernas.- Seguía con sus manos apretando las mías contra su culo para que no me saliera y me quedara adentro hasta quedar completamente relajado, momento que mi pija se puso flácida y lentamente se fue saliendo de tan hermoso cofre.-
Descansamos un momento mientras ella no dejaba de agradecerme porque en poco tiempo había logrado tener dos maravillosos polvos, primera vez que le ocurría en un mismo día y además tan cerca uno del otro; me preguntó si me quedaba fuerza para intentar algo más, y yo, pensando en la pastilla que había tomado le dije que ahora me gustaría darle por el culo; ella me dijo que eso es lo que más le exigía Patricio su pareja, para goce el, pero ahora con mucho gusto me lo ofrecía para de ese modo pagar la deuda que tenía conmigo por haberla hecho gozar tanto.-
Se puso boca abajo en la cama y yo empecé a jugar con ese culo tan redondito, hermoso, lo fue acariciando, besando, lamiendo, le metí la lengua todo lo que pude y notaba en ella una gran excitación; le escupí en el ojetito y me dispuse a meter mi pija en ese agujero que se notaba que tenía bastante uso, pero no obstante eso, cuando mi pija entró despacito en ese orto divino, sentí una gran satisfacción, porque Vero se estaba entregando completamente a mi.- Cuando mis bolas chocaron con su cuerpito noté que había entrado por completo, entonces empecé un mete saca al principio lento y fui de a poco aumentando el ritmo ayudado por sus movimientos; notaba que Vero se estaba calentando demasiado, entonces apuré tambien mi venida para lograr nuevamente una acabada simultánea; esta vez fue el delirio total, Vero me abrazaba y besaba en forma desesperada manifestando que este había sido el mejor día de su vida y tanta felicidad me lo debía a mi.-
Luego de un pequeño descanso nos fuimos a bañar metiéndonos manos por todos lados, hasta que ella me agarró la pija, se la puso en la boca y la empezó a chupar; le pedí que parara pero ella seguía chupándome la pija como si recién empezáramos; de tanto chuparla logró que nuevamente me viniera en su boquita dejando lo poco que ya quedaba en mis bolas.-
Despues de eso, terminamos de bañarnos, nos secamos, nos vestimos y de vuelta para uno para su destino, no sin antes decirme ella que ese día había sido el mejor de su vida y que esperaba que por lo menos una vez aql mes se supiera repetir, siempre con la misma dulzura, lo que sigue ocurriendo hasta el momento