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Juguete o entretenimiento de mis mayores


Hola, me llamo Susana, ante todo gracias a todos los que me habéis leído, sobre todo aun más agradecida a aquellos que me habéis escrito. Agradezco de corazón, que os haya gustado e incluso que os haya sido tan placentero, como a mí relatárosla.

Ante todo me debo disculpar, pues no siempre puedo responder a todos los que me habéis mandado vuestro email, pero os aseguro que los leo con el mayor de las satisfacciones y os contestare, en la manera de lo posible. También me debo disculpar, por todos aquellos que me quieren ............. poner en contacto conmigo, sobre todo cuanto enciendo el Messenger, pero os comento que me es imposible contestar a todos, aun más cuando aumentan el número de pestañas elevándose, y no por llegar a insultarme os responderé antes.

Os recordaré que soy una ardiente chica del sur de Andalucía, de 23 años, morena, de ojos castaños, de 1.75m de altura, 90/59/88 aprox., y bisexual. Me considero una chica simpática, abierta (a veces demasiado), extrovertida, atractiva, inteligente (aunque algunos lo dudéis), en otras palabras una sin vergüenza integral, muy buena gente, simpática y bastante loca... vamos una chica con la que se puede pasar un buen rato (joder, algo más de 15 minutos). Me gusta conocer gente, descubrir cosas nuevas, divertirme, lo típico de una chica de mi edad (tengo una manera especial de ver la vida). Me gusta salir, hacer locuras, aunque me sea difícil de reconocer que me gusta beber (aunque me cueste reconocerlo bebo demasiado… joder, no soy alcohólica, pero debería de controlarme). Si queréis saber más sobre mí, me mandáis un email y os cuento (al final de mi confesión os digo mi email).

Os debo reconocer que a veces mi temperamento me puede, pues cuando me dejó llevar por los nervios. Os admito que soy bastante bocazas, aunque después de 10 minutos de reflexión mientras me enfrió, y mi comportamiento es de lo más sumisa, dándolos la razón siempre que la llevéis. Bueno comienzo os narrare mis comienzos, intentare resumir pero sabréis que eso es algo difícil en mí. Nací en España, en la provincia de Sevilla el 30 de Mayo de 1985 (esta reseña es para los que sois de fuera de España), sigo digamos que ese día comenzó en verdad mi calvario, mis inicios como bien sabéis comenzaron desde muy temprana edad, convirtiéndose desde un vicio ser una necesidad, eso si sin yo haberlas buscado. Todo comienza como algo normal, una pareja la cual no quieren hijos pero disfrutan de sus cuerpo, pues piensan que los hijos son mas una atadura que algo hermoso que puede haber entre ellos, pues piensan que no era un buen momento pues aun le quedan mucha vida.

Gracias a mis abuelos estoy con vosotros pues deseaban un nieto sin importarle el sexo, pues nada mas enterarse de la esperada noticia y aterrorizados ante la posible solución (que mi madre quería abortar). Hicieron todo lo que tuvieran en sus manos para que eso no ocurriera, todo lo contrario que mi padre que comentaba \"si he de nacer, que al menos sea un niño pues quizás no sea de el\". Desde que tengo memoria, recuerdo siempre a mis padres discutiendo, se llevaban todo el día, el motivo de sus peleas evidentemente según ellos era yo. Mi padre se excusaba, comentando que el verdadero motivo de que yo naciera, era por la cantidad de desplazamiento que debía de hacer por trabajo, y que mi madre no podría acompañarle pues debía que quedarse a mi cuidado (joder, lo que buscaba mi padre era liarse con todas las que pudiera, sin que mi madre la estorbara. Si queréis saber os aconsejo que leáis mi confesión: Siendo manoseada, en familia).

Mis abuelos le comentaron que me podría quedar en sus casas como posible solución (evidentemente no era nada más nacer), por lo que mis abuelos les aconsejaron que me dejaran entre semana en sus casas, ante la negación inicial de mi madre, estos le comento que solo sería temporal al menos hasta que las cosas se calmaran entre ellos. Pero como bien sabéis, el tiempo no lo cura todo, y las semanas fueron convirtiéndose en meses y al final en años. Todo comenzó por el año 1993, por mutuo acuerdo comenzaron a dejarme inicialmente en casa de mis abuelos maternos, rondaría los ocho años de edad por aquel tiempo las cosas fueron bien, se comportaban muy bien conmigo mostrándome todo el amor que mis padres no supieron darme, sobre todo mi abuelo. Donde este degenerado en verdad me usaba a sus vicios, para sus más oscuros y retorcidos deseos… sus juegos sexuales, aunque al principio creí que mi abuela ignoraba este echo y con el tiempo supe que ella estaba al tanto de todo, pero quizás no querría creerlo o simplemente excusaba los actos de mi abuelo, achacándolo a alguna demencia senil por la edad, y a medida que este continuaba ya no supo como detener aquellos.

Aunque pasado los años se disculpo en nombre de mi abuelo (más por que este paso a mejor vida), también es cierto que me pidió mi silencio en este asunto más por el posible escándalo. Recuerdo que cierto día cuando aun mi abuelo no había fallecido, me comento que por favor no lo denunciara pues era una persona de una avanzada edad, la cual no era conciente de sus actos… entre otras cosas (joder, me dio a entender que continuara aguantando, que continuara hasta que llegará el fatídico día de su muerte, a modo de ultimo deseo). Pero bueno, tampoco creáis que eran tan malos y tampoco creáis que era solo eran mi abuelo por parte materna los degenerados, aunque si es cierto que os debo de confesar para ser sincera, que los prefería. Pues cuando me tocaba quedarme en casa de mis abuelos paternos, pude comprender mejor a mi padre, pues la actitud de mi abuelo no era normal, este comentaba a mi padre que debía de castigarme con mano dura y sin sentimentalismo (joder, al estilo militar), a modo de que pudiera comprender que debía de aprender y poner mas énfasis en todo (ostias, no me extraña la actitud de mi padre hacia los castigos corporales).

Pero no penséis que en ellos todo era dolor, humillación y digamos hasta tortura eso si sicológica, pues no todos eran tan estrictos al menos se salvaba de esta quema mi abuela, la cual gracias a Dios no era como el. Mi abuela, era todo lo contrario pues me daba y demostraba amor, ternura y bondad, me defendía en todo aunque no tuviera razón e intentaba estar siempre de mi parte, me ayudaba e incluso ejercía de abogada… pero eso si sin mucho éxito. Cuando me tocaba quedarme en casa de mis abuelos, me quedaba en el dormitorio de mi padre donde con el tiempo descubrí algunos de sus secretos, cosas sobre el y comprendí su modo de ser y el motivo de negado amor, o para ser exacta el amor que nunca recibió. Pero en su dormitorio, fue donde realmente comenzó la dura realidad de mi padre, donde comenzaron los castigos, e incluso la primera noche apareció en compañía de mi propio abuelo, quedándome tan sorprendida como asustada. Pues entre comentarios autoritarios, de cómo debo de comportarme y hacer entre otras cosas, sinceramente creo que fue la noche mas larga y eso que he tenido muchas, pues mientras hablaba fue quitándose el cinturón para dejarlo caer mientras la sujetaba por la hebilla.

Recuerdo como el muy hijo de puta de mi abuelo fue el primero, quien sin causa alguna levanto su brazo para que seguidamente tras escuchar un silbido, sentir un profundo dolor sobre mis nalgas, dejando solo dolor. Aunque le comento que no debía de ensalzarse conmigo, pues tampoco debía de pagar su ira conmigo y mucho menos quitarse el estrés, pues debía de recordar que aunque autoritario era mi padre, y si en el caso que se le olvidara por el motivo que sea, debía de utilizar una crema reparadora conmigo (joder, con el abuelo). Creo que es un motivo más que evidente, de mí prefería por quedarme en casa de mis abuelos maternos, aunque estos abusaran en cierto modo de mí. Sabéis aunque ya lo he comente que a la temprana edad de ocho años, mi abuelo le gustaba que me sentara sobre sus rodillas, posando sus manos sobre mi cintura para seguidamente tirar hacia el, hasta chocar contra su pronunciada barriga. Notaba a veces cierta presión en mis nalgas, algo chocaba aunque a veces era levemente e incluso siendo estos más seguidos, cuando me empujaba hacia delante y tiraba hacia atrás de mi cuerpo (el muy cabron comentaba que era un trenesitó), notaba como mi virginal vagina rozaba una y otra vez contra su prominente bulto, sin saber que era aquello y lo que esto significaba para mi abuelo.

De forma casual por lo menos por mi parte, en uno de esos vaivenes y no os puedo explicar como, su cosita salio del interior de su pantalón, sintiéndola caliente entre mis muslos primero para más tarde comenzar a chocar contra mi pubis, aumentando mi curiosidad por dicho acto. Comencé a notar como un cosquilleo dentro de mi, acompañado este de una especie de ardor, que fue calmándose a medida que mi abuelo aceleraba sus movimientos. Cuando de forma inexplicable al menos para mí no solo se me humedecieron mis braguitas, sino que sentía una agradable sensación quedándome de lo más relajada, por no deciros el estado de mi abuelo, el cual parecía que había que hacerle un \"vay-pas\", aparte de colocarle un dodotis pues daba la sensación por lo visto que se había orinado. Pero la cierta verdad, es que sabía que aquello no estaba bien, hay cosas que se ven en la televisión, periódicos o se escucha en la escuela o en la misma calle, pero a quien debía contárselo o decírselo pues me avergonzaba de ello, no solo de lo que me hacían sino aun peor de lo que sentía, pues esa sensación me comenzaba a gustar, y lo peor de todo era que la deseaba cada vez más. Con el tiempo, averigüe más por comentarios que teníamos en el colegio que significaba aquello, pero ignoraba los motivos que mi abuelo al hacérmelo.

Pues no significaba que me lo hiciera siempre, pues evidentemente a su edad era normal, pero imaginaros cuando comenzaba según el no podía parar, me sujetaba por la cintura tirando de mí continuando empujándome hacia delante, cada vez más rápidos hasta detener por fin sus movimientos, quedándose sin aliento y con la respiración agitada, evidentemente creí en su día que era por su avanzada edad, e ingenua yo en ese tiempo (obviamente e incluso en la misma pubertad), no pensaba que era por otros motivos aunque estos mismos también influían. Ignoraba por que motivo, después de haber finalizado, me tenia sujeta a el literalmente pegada a su barriga, sin dejarme separarme de el, aunque la cierta verdad es que notaba cuando el finalizaba como me llenaba de algo pringoso y viscoso. Al principio sentía cierta repugnancia, por estos líquidos que ignoraba en su día la procedencia, pero con el tiempo he sabido de donde provenían. La cierta verdad es que me extrañaba mucho, que cuando jugaba conmigo no estaba mi abuela, y aun más una de sus exigencias pues ignoraba aun mas el efecto que tenia en el. Me explico siempre prefería que tuviera falda, si en el caso que no la tuviera me pedía que me las pusiera, eso si con educación y siempre con un motivo.

Como punto final respecto a la relación con mi abuelo, lo que os voy a comentar nuestras ultima vez, la cual me tenia sujeta por la cintura estaba en pleno frenesí, moviéndome de delante hacia atrás, note como su cosita se salía de su pantalón quedando entre mis muslos. Comencé a sentir, como este comenzó a golpear por no decir taladrar la entrada de mi virginal orificio vaginal. La verdad estuve tranquila pues tenía mis braguitas puesta, pero ignoro como o en que momento estás se había bajado, quizás por el continuo movimiento de mi cuerpo sobre su cuerpo. Pero poco a poco sentí su cosita golpear directamente sobre mi orificio vaginal, esa cosa estaba caliente y mi rajita comenzó a ceder, hasta sentir una sensación extraña pero agradable, rara pero placida sin dolor alguno había introducido apenas unos centímetros dentro de mi vagina. Cuando mi abuelo se dio cuenta de esto, me separo con la protesta que se debía de ir, pero creo que se dio cuenta de los posibles acontecimientos que podría llegar. Aunque con el tiempo incluso mi propio tío, el hermano pequeño de mi madre se unió… digamos a la fiesta, se aprovecho no solo de mi inocencia sino de mi cuerpo. Os comento, mi tío me utilizo durante un tiempo no como instrumento para su propia satisfacción, sino también de aprender de la anatomía femenina, saber donde tocar y como acariciar comprendiendo si nos gusta o nos disgusta.

Comenzó a instruirme para que pudiera sobre todo a proporcionarle sexo oral, el cual le daba tales mamadas las cuales el muy cabron, sabiendo que no pasaba nada acababa en mi boca, llegándome a comentar que dichos líquidos que emanaba eran vitaminas, que no engordaba ni producía daño alguno, que aunque su sabor al principio agrio pero que con el tiempo saborearía su sabor, me lo que debía de tragar hasta la ultima gota para poderlo degustar mejor (incrédula e inocente aceptaba y lo hacia). Por lo os afirmo que mi verdadera iniciación sería entonces por mi tío, comenzó por el año 1995 (tendría aproximadamente 10 años), yo me llevaba 8 años de diferencia con mi tío Andrés, el cual tendría unos 16 años por esa época, siempre he tenido mucha confianza con el y aun hoy día la tengo, motivo el cual le devolví el favor instruyendo a su propia hija o sea mi sobrina (joder, os puedo asegurar que fui la primera en poder degustar de su inocente cuerpo, e incluso de la colaboración de mi chico de su inocencia. Hoy día gracias a mí, sale con un amigo mío el cual le presente en su día, David quien con solo 23 años posee un miembro de 26cm, os puedo asegurar que es envidia de muchos y de muchas).

Bueno continuo, comentare mi primera vez con el vale, cierta noche la cual estábamos ambos en pijama viendo la televisión sentados en el sofá del salón mi tío Andrés y yo. Por motivo de un corte publicitario, mi tío comenzó a hacer zaping, pasando e incluso varios canales eróticos retrocediendo y dejando uno de estos (el cual, por muy extraño que me pareció al principio, no me desagradaba lo que estaba viendo). Comencé a preguntar a mi tío por aquellas escenas, mas por la curiosidad por lo que estaban haciendo. Dándose cuenta del momento, pues continué preguntando a mi tío Andrés, argumentando que aunque sabia que con la edad que tenia no debía, pero le comente que el tema referente al sexo no podía preguntar a mis padres, pues sabía su contestación y la posible repercusión hacia mí, si le hacia ese tipo de preguntas. Note como a mi tío, como comenzó a ponerse colorado, no por las escenas que estaban saliendo sino por mi presencia, e incluso me di cuenta aunque simulaba que no que se le comenzó a hincharse algo en el muslo. Recuerdo que se tocaba por encima de su pantalón, simulando que estiraba sus brazos, mirando su rostro estaba enrojecido e incluso sudoroso pero lo curioso que no hacia ni frió ni calor. De nuevo le pedí una respuesta, ante su ausencia de palabras, cuando le comente la posibilidad de pedírselo a su padre o sea mi abuelo, su reacción cambio. Quizás una escena fue lo que cambio todo, pues sin darse cuenta o eso yo creo, sus manos… al menos una la introdujo por dentro de su pantalón, notándose evidentemente que esta se encontraba en su entre pierna.

Obviamente no perdía detalle de su rostro, e incluso de sus movimientos más que de lo que salía en la pantalla, sus explicaciones no tenían ni pie ni cabeza, hasta que en un momento dado tras su respiración entre cortada, y una mas que visible mancha de humedad en su entre pierna, al tiempo que una sonrisa en su rostro de satisfacción y cara de tonto, delataba lo que seguramente habría ocurrido. Recuerdo que más tranquilo, comenzó a soltarme el rollo paternista sobre el sexo, pues me comentaba que no debía de saber estas cosas debido a mi edad y que esto solo lo debía de saber al menos cuando tuviera 16 años mínimo. Recuerdo como mis preguntas eran como dardos, pues una y otra vez le comentaba en referencia a la pantalla, haciendo oídos sordos a sus palabras y señalándole una y otra vez las cosas que hacían las chicas, mostrándole algunas escenas. Con rostro de asombro mas que de perplejidad por mi actitud, se levanto del sofá dirigiéndose primero hacia la puerta, para después de cerciorarse que estábamos solos (pues mis abuelos hacia horas que dormían). Se dirigió hacia a mi, comenzando a comentarme lo que hacen o lo que deberían de hacer los chico con las chica.

Con mis preguntas, le indicaba mis dudas y mis miedos (se que a esa edad no era normal, pero después de haber tenido algunas cosas con mi abuelo, vosotros diréis), de cómo una cosa tan grande, entraba en algo tan pequeño (ahora que pienso, más que tonta casi parecía retrasada). Fue en ese momento, cuando mi tío se arriesgo mucho pues dirigiéndose hacia mi, me comento que si estaba segura que quería que el me instruyera, que podría hacer cosas que a los ojos de los demás, fuera prohibido e incluso hasta penado, por lo que mis labios debían de estar sellado, obviamente acepte su propuesta. Mientras me miraba recuerdo que uno de sus brazos lo dirigió hacia mí, hasta colocar su mano sobre mi pecho, quería observar mi reacción como si quisiera ponerme a prueba. Su mano acaricio mis senos aunque no eran muy grandes, si lo suficiente como para sentir la ternura y excitarme. Su mano fue descendiendo hasta posarse sobre mi pubis, dude tuve miedo al principio retrocediendo llegando a retroceder algunos pasos, pero cuando note que iba a retirar su mano decidida, rápidamente cogi su brazo y lo dirigí de nuevo a mi pubis, me comento que no haría nada que yo no quisiera, sus palabras de alguna manera me calmaron.

Observo mi rostro que aunque asustadizo al principio, por mis mejillas enrojecidas también delataba que de alguna manera me gustaba, aunque también os digo que en ese momento me sentía segura del gran paso que iba a dar. Comenzó a recorrer con varios de sus dedos mi pubis, sintiendo como se me hinchaba mis labios vaginales al tiempo que sentía algo extraño pero al mismo tiempo placentero, continuo a recorrer mi virginal rajita de arriba hacia abajo (comencé a notar, un cosquilleo, pero nada molesto sino todo lo contrario satisfactorio, por lo que le deje hacer). Mi tío, al ver mi cara de satisfacción, dio un segundo al tiempo que fue agachándose coloco sus manos en mi cintura sobre el pantalón de pijama, tirando de este hasta dejármelo en los tobillo y dejando mis blancas braguitas de algodón a la vista. Avergonzada cerré los ojos, mientras note primero por encima de mis braguitas y segundos después por debajo de estas, sus jóvenes dedos sobre mi aun más joven pubis, desnudo de vello alguno. Recuerdo como esos dedos inexperto comenzó a acariciarme mi entre pierna, para continuar por emular las escenas sobre todo, en la zona de mi orificio vaginal el cual comenzó primero, a presionar para continuar suavemente mi vulva continuando por frotar (según mi tío, a eso se le llamaba vulva, era tonta pero ingenua para nada).

Comenzó a frotarme sobre mi vagina, hasta abrir totalmente mis muslos, su otra mano comenzó a posarla sobre mis pequeños pero ya futuros pechitos (con esa edad, ya apuntaba, que tendría buenos pechos), comenzando a acariciármelos y mas tarde bajando sus labios hacia ellos hasta introducirse mis pezones, succionándolos hasta ponerlos duros. Que placer, me daba mi tío, como me gustaba lo que me hacia, hasta notar como si me orinara encima, pero mi tío, me explico que eso era precisamente un orgasmo, una respuesta que daba mi cuerpo a las sensaciones que daba mi cuerpo. Con el tiempo e incluso yo misma me lo debía de dar, pues no era nada malo sino todo lo contrario, era una necesidad de nuestro cuerpo. Una vez acabado de explicarme esa lección de anatomía, prosiguió por comentarme unas necesidades del sexo masculino. Por lo que cogiendome de la mano, la dirigió a su entre pierna, notando algo duro, grande y caliente aunque no tanto como el de mi abuelo, me acercó hacia el de modo de que lo pudiera tocar mejor, metiéndose mi tío la mano dentro de su pantalón se saco su miembro fuera, viendo por primera vez uno (la verdad no era muy grande y lo cierto que hoy día es igual).

Me fue comentando lo que las chicas hacen, señalando precisamente unas escenas de la pantalla, prosiguió en sus explicaciones en que debía de hacer y como, por lo que arrodillándome delante de el, mientras que torpemente se la cogi con la mano comencé primero a moverla, para minutos después con la ayuda de mi tío fui introduciéndomela dentro de mi boca. Al principio me costo, hasta sentí arcadas pidiéndole que no quería continuar, pero este que me tenia sujeta por la cabeza me forzó a continuar, de alguna manera no se como aquello me gusto, recuerdo que no duro mucho quizás los nervios o que simplemente es un hombre (en otras palabras a acostumbrarme), me comento que si en un momento salía un liquido de el, que no me asustara, por que era el agradecimiento hacia a mi. Comencé a mover mi mano, notando lo dura que estaba pero aun más asombrada fue que al introducírmela de nuevo en la boca, comenzó a salir de su miembro mucho líquido, salía a borbotones de esa cabeza enrojecida tragándomelos e incluso al principio en contra de mi voluntad, pero disfrutando de ellos con degustación al final.

Continuo, aunque creí que todos los degenerados estaban en la familia de mi madre, me equivoque pues el mayor de los degenerados era mi propio padre como he comentado, pues si desde que tengo uso de razón recuerdo como bien entrada la noche entraba al principió en mi dormitorio, y tras echarme un sermón que ha veces ignoraba sus palabras para continuar tras escuchar un silbido convirtiéndose este en un fuerte dolor en mis nalgas, en otras palabras me estaba castigando a golpes con su correa, como consecuencia de las continuas peleas de mis padres siendo yo la salida a su ira, la única manera en ese momento de apagar su mala leche conmigo. Pero con el tiempo, esas visitas a mi dormitorio aunque al principio fueron dos veces por semanas, fueron convirtiéndose casi en continuas, más cuando los deseos de saciar su mala ostias fue convirtiéndose en saciar su de deseo de \"follar\", pues mi madre lo tenia a dos velas y según el era el modo de demostrarme su amor.

Sigo, pensándolo bien creo que esa fue mi verdadera iniciación, todo comenzó a la edad de 12 años pero os digo que incluso meses antes cuando me visitaba en la noche, en vez de pagar su maldad conmigo comenzó a hablarme, a rogar que le perdonara todos estos años atrás, los cuales en vez de comportarse como un padre se había comportado como un ruin y malvado. Comentándome para finalizar que quería ofrecerme su amor, notando como introducía su brazo por debajo de las sabanas, hasta sentir una de sus manos sobre mis piernas, ascendiéndolas y descendiéndolas a lo largo desde mis tobillos hasta la parte superior de mis muslos (no se por que razón aquello aunque sabia que estaba mal, me gustaba pues me hacia sentir algo extraño pero satisfactorio), comentándome que me había convertido en toda una mujercita. Desde entonces mas que padre se fue convirtiendo en un monstruo, saciando sus más deseos ocultos de un degenerado… de un pedófilo. Siempre han dicho que el perfil de este tipo de personas obedece al de un varón, de entre 30 y 50 años pero yo os afirmo que esa edad es errónea pues mas se adapta a un tipo de hombre de 30 años en adelante, los cuales no tienen sentimientos de culpa y lo peor de todo es que aparentan normalidad engañándonos a todos.

Obviamente os debo decir que quien desfloro mi orificio anal fue mi padre, e incluso hoy día lo sigue haciendo, pero lo peor no era eso sino su ofrecimiento a algunos amigos y compañeros, llegando a humillarme públicamente ante ellos, enseñando los servicios que suelo darle a solas y los que mi madre niega. Bueno os dejo hasta pronto.

Bueno ante todo, debo deciros referente a los comentarios de mi forma de explicaros mis historias. que si mi escritura, no esta bien redactada, que apenas es legible, que tiene dificultad a la hora de leer o incluso que da mal sentido, a la hora de explicar los placeres obtenidos o sentidos. Lo siento enormemente, pero intentare redactaros lo mejor que pueda mis experiencias, me cuesta a veces escribir todos mis sensaciones, pues el plasmarlas creo que es lo mas difícil. Espero que os haya gustado, si queréis que siga contaros me lo comentáis pues me gusta mucho recibir vuestros email.

A aquellos que queráis contactar conmigo hacedlo a mí dirección de email susanabix@hotmail.com, pero no os aseguro que de un primer momento al conectarme este hablando ya con vosotros, pues ha veces me es imposible de la cantidad que sois. También me encontráis en Netlog, o incluso por Tuenti. O si queréis pasaros por mi blogs, aunque este aun no esta actualizado del todo, si os muestro con varias fotos susanabix-misconfidencias.blogspot.com



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