Estaba una tarde sentado en mi oficina cuando recibo un mensaje en mi celular, que exactamente decía: tan malos recuerdos dejé en vos, que pasaron más de dos meses y no te acordás para nada de mi?, me llamó mucho la atención y miré detenidamente el remitente y veo que es Gimena, la hermosa amiga de la señora de mi sobrina; para no perder contacto, enseguida le contesto que es ella quien había quedado en llamarme para lo cual habíamos marcado una contraseña para evitar posibles inconvenientes; me contesta que tengo razón, que ella había olvidado ese detalle pero ahora tenía ganas de verme y necesitaba saber si tambien yo tenía ganas de encontrarme con ella; por supuesto le dije que si y ....... quedamos en encontrarnos esa tarde en un lugar a mitad de camino entre su casa y mi oficina.- Diez minutos antes de lo convenido yo ya estaba en el lugar indicado esperando por esa belleza que era Gimena, quien llego justo sobre la hora fijada.- Luego de efusivos besos de ambas partes, decidimos ir a tomar algo a una confitería que había por ahí cerca; una vez en la confitería, se produce el siguiente diálogo;
• Como te va, tío querido
• Teniéndote a vos cerca, como querés que me vaya? Estupendamente bien
• Pero yo estoy un poco enojada con vos porque me enteré que a Ester la llevaste a bailar y a mi no
• Pero fuimos a un lado a hacer algo más lindo
• En eso tenes razón, pero a ella tambien la llevaste a un lado más lindo, y primero fueron a bailar
• Para remediar eso, ahora te invito a bailar y después vamos a ese lugar tan lindo que me gusta a mi
• De acuerdo, pero primero a bailar
Quedamos en eso y nos dispusimos a ir a ese lugar bailable; ella había venido vestida de acuerdo con el calor que hacía; una juvenil blusita bien escotada dando ver el inicio de sus tetitas, una muy linda minifalda que dejaba ver sus hermosas piernas y apretaba su culito haciéndolo resaltar en forma notable y dejando ver su perfección; fuimos a una confitería bailable que por supuesto se encontraba en penumbras, clima especial para bailar franeleando a tu pareja; la música era muy suave y entonces fuimos a bailar; yo la abracé bien fuerte contra mí, apoyando mi pija que ya se empezaba a endurecer sobre su cuerpito; ella tambien se pegó bien a mí y yo tomando más confianza y para lograr más comunión entre nuestros cuerpos, apoyé mi mano en su culo y lo acaricié salvajemente; ella solo sonreía y me decía que yo bailaba muy bien; no se si lo que le gustaba era el baile o era sentirse acariciado por mi pija que se apoyaba completamente en ella; bailamos así varias piezas hasta que le pregunté si estaba conforme con lo que habíamos bailado; me dijo que le había encantado y que ahora le gustaría seguir en un lado más íntimo donde pudiéramos estar los dos solos; salimos de esa confitería bailable, tomamos un taxi y la lleve abrazado hasta el hotel al que nos llevó el chofer que dijo ser un gran conocedor de la zona y que ese lugar era ideal para las parejas como nosotros con mucha diferencia de edad.-
Dejamos el taxi y la llevé abrazada hasta pedir una habitación mientras mi mano se colaba por su escote y empezaba a acariciarle las tetitas; ella me dijo que en estos dos meses sin vernos yo no había cambiado para nada y que me mantenía tan “toquetón” como antes, mientras me llevaba tomada de mi cintura.- Entramos a la pieza y entonces sí nos besamos con muchas ganas ya que todavía no lo habíamos hecho; mientras duró el beso, yo otra vez metí la mano sobre la minifalda acariciando su hermoso culito y ella al sentir mi mano, empezó a moverse de forma muy sensual.-Le dije que no hiciera nada, que me correspondía desnudarla a mi, mientras ella si quería podía hacer lo mismo conmigo; de esa manera nos fuimos desnudando mutuamente hasta que quedamos los dos abrazados y completamente desnudos; así abrazados y con mi pija bien dura, la metí entre sus piernas y hacía el movimiento de penetración pero sin haber llegado a introducirla; eso la fue calentando hasta que me pidió que la cogiera, para lo cual se recostó en la cama y se abrió bien de piernas mostrando sus hermosos labios vaginales que pedían ser penetrados; pero yo estaba dispuesto a hacer un buen 69, entones me acomodé sobre ella y busqué la posición exacta para empecer a chuparle la conchita; se la empecé a chupar y ella tambien me empezó a chupar la pija revolcándonos los dos con un goce sin par; ella muy rápido acabó y tuvo un orgasmo muy ruidoso, pero me siguió chupando la pija hasta que logró que toda mi leche disponible en ese momento fuera a parar a su boquita; la degustó, se la tragó y después de eso me dio unos besos logrando transferir algo del sabor de mi leche a mi boca; me sonrió y me dijo que por ser el comienzo le había parecido muy bien.-
Así fue que nuestro comienzo había sido con dos situaciones que no habíamos probado hasta el momento: un rato de baile-franela y un buen 69; descansamos un ratito charlando de nuestra anterior vez hasta que se me empezó a parar la pija nuevamente; esto lo estaba logrando con solo mirarla tan bonita y tan deseable; en ese momento la empecé a acariciar nuevamente centrándome en sus tetitas, que fueron chupadas y comidas por mi casa con desesperación; ella tambien gozaba con mis chupetones a sus tetas y tocando mi pija, logró que esta adquiriera de nuevo su máxima dureza y su “estado de guerra” total: me dijo que le gustaría que la cogiera con lo cual no se lo hice repetir, agarré sus bonitas piernas y las puse sobre mis hombros; ella me dijo que esa posición le encantaba; me puse un forro y enseguida la tenía ensartada hasta el fondo, sintiendo una enorme satisfacción; ella demostró estar feliz de sentirse penetrada y se movía en forma sensual para ayudarme a acabar nuevamente, cosa que logre al cabo de unos minutos que gozarme dentro suyo; ella recibió mi acabada con una amplia sonrisa y me dijo que pensaba que yo seguía siendo un semental porque pese a mi veteranía no tenía nada que envidiarle a muchos mas jóvenes que yo.- Sus palabras me llenaron de orgullo y me dispuse a hacer gozar nuevamente e Gimena para lo cual empecé a acariciar y chupar sus partes más erógenas logrando que ella se fuera calentando cada vez más; con mis dedos dentro de su concha le acariciaba el punto G y jugada ampliamente con su clítoris y cuando la vi que yo estaba alcanzando su orgasmo, sin forro le metí mi pija y ella nada más sentirla adentro suyo, pegó un tremendo grito y acabó por segunda vez esa tarde.-
Volvió a alabar mis dotes de semental y le dije que todavía me quedaba cuerda para echarle un polvo más, ella me dijo que se iba a ocupar que el nuevo polvo fuera algo para recordar mucho tiempo; me hizo sentar en una silla con mi pija bien parada; ella de espaldas a mí se fue acercando y agarrándome la pija la fue dirigiendo hasta su ojete; se la puso en la puerta y despacio, despacio se fue sentando logrando que mi pija fuera entrando despaciosamente en su agujerito hasta lograr una total penetración; así ensartada empezó a subir y bajar mientras yo la agarraba de sus tetas y juntos gozamos como locos hasta que yo tuve el tercer (y último por ese día) maravilloso polvo dentro de ese culo tambien maravilloso.- Gimena quedó con ganas de seguir jugando y como mi pija ya no quería más guerra, comencé a jugar con mis dedos metiéndolos un poco en su concha y otro poco en su cuñito, a Gimena este juego le encantó y en un pequeño rato, estaña acabando en mis dos dedos otra vez, llenándomelos con sus exquisitos fluidos que lo noté al llevarme los dedos a mi boca y absorber gran cantidad de sus fluidos.- Me dijo que esta vez había quedado más satisfecha que en nuestro primer encuentro y que iba a tratar de llamarme todas las semanas para gozar los dos nuevamente; yo pensé que para mi sería un enorme placer que semejante tesoro se interesara por mi pija y una vez por semana poder cogerla.-
Nos metimos en el jacuzzi donde volvimos a jugar con nuestras manos recorriendo el cuerpo del otro, le sobé bien la concha y el culo mientras ella de entretenía jugando con mi pija; después de quince minutos jugando de ese modo decidimos dar por terminada por ese día nuestra función, nos secamos, nos vestimos y nos besamos hasta el cansancio prometiéndonos volver a coger lo mas pronto posible.-
En eso quedó mi espera, confío en que le cuente nuestro encuentro a mi nueva sobrina y de ese modo poder volver a coger nuevamente con ella y tambien alguna otra vez con su mamá.- En cuanto esto ocurra se los hare saber