Esta historia ocurrió el año pasado, cuando mi amigo Alberto y yo estábamos en mi casa, disfrutando de una de nuestras tantas noches de música y cerveza....
Esta historia ocurrió el año pasado, cuando mi amigo Alberto y yo estábamos en mi casa, disfrutando de una de nuestras tantas noches de música y cerveza,
Esa noche después de haber recordado antiguas novias y haber bebido más de tres sixs cada uno, le pregunte a Alberto que si no trae algo de “material” por lo que viéndome fijamente y sonriendo de manera maliciosa me responde
“¡! Ya sabes que eso ni se pregunta Mi hermano¡!”., y acabando de decir eso, mete su mano entre sus ropas y saca un pequeño churro de marihuana, el cual se disponía a prender cuando le dijo que seria mejor fumarlo en la azotea, por lo que estando ambos de acuerdo rápidamente salimos de mi casa y comenzamos a subir los tres niveles que nos separaban de la azotea y justo cuando íbamos en el tercer nivel vemos salir de uno de los departamentos a unas personas, las cuales por la forma en que hablaban y se comportaban se veía que habían tenido fiesta, pero lo que mas nos llamo la atención fue una mujer, de cabellera rubia, como de unos cuarenta años, con un par de senos tremendos parecían melones grandes y redonditos y además con un vestido corto y holgado que dejaban ver unas piernas largas y torneadas, pudimos notar que además se tambaleaba en el marco de su puerta mientras despedía a sus invitados, por lo que después de echarle una rápida mirada a aquella escultura de mujer, decidimos continuar con la subida tratando de pasar lo mas desapercibidos, una vez arriba encendimos el cigarrillo y comenzamos a fumarlo alegremente mientras hacíamos comentarios acerca de lo buena que se veía la mujer y de cómo lucían sus grandes senos, una vez que terminamos el cigarrillo comenzamos a bajar de nuevo, había pasado como una media hora desde que subimos por lo que pensamos que las personas ya se abrían marchado y que podríamos pasar sin levantar sospechas por aquello del olorcito, pero para nuestra sorpresa al pasar por el apartamento vimos que la puerta se encontraba abierta, por lo que algo movidos por el deseo y el morbo decidimos tocar un par de veces para ver si alguien salía, pero al no recibir respuesta decidí entrar con el pretexto de ver si estaba todo bien, una vez dentro atravesé parte de la sala y llegue hasta unos de los sillones en donde para mi sorpresa se encontraba aquella escultural mujer, acostada de lado completamente dormida,
Supongo que mi amigo al ver la expresión en mi rostro de inmediato entro y me comenzó a preguntar que sucedía y de igual forma al llegar donde estaba, se quedo boquiabierto ya que la mujer además de estar completamente dormida su vestido se había subido completamente, dejando ver unas ricas nalgas cubiertas únicamente por un pequeño calzoncito blanco el cual no era tanga, pero si dejaba al descubierto una buena parte de sus nalgas, las cuales además se veían firmes y tersas, ante ese panorama solo nos quedamos viendo, ya que teníamos frente a nosotros a una mujer buenísima. Completamente ebria, dormida y con el culo al descubierto para ser cojida en ese instante y pareciese que Alberto me leyó la mente ya que de inmediato se dirigió hacia la puerta y la cerro con seguro para después volver silenciosamente hacia donde estaba,
“¡Nunca había visto a una mujer así!”. ¿Que hacemos? -- me pregunto--
Tras quedarme boquiabierto y pensativo por un momento le dije en voz baja.
Vaya…¡¡¡ hermano…¿no lo se?….es que esto es una oportunidad que no se va a presentar otra vez, y pienso que hay que aprovecharla. Total, unos de los tipos con los que estaba tomando igual y se la iba a cojer. Por lo que veo que Alberto después de pensarlo un poco me dice okay vamos, ahora o nunca.
Una vez decididos apagamos la luz principal y encendimos una lámpara que estaba a un lado del sillón para después comenzar a acercarnos a la mujer, yo por un lado del sillón, y mi amigo Arturo por la parte de abajo para lentamente comenzar a acariciarle sus muslos, yo por mi parte al ver que la mujer no se movía me hinque a su lado y comencé a acariciarle el abdomen, subiendo y bajando mi mano de forma circular desde sus caderas hasta sus pechos, a la vez que lentamente le iba levantando el vestido, desde el primer contacto mi verga se puso a mil ya que su piel era suave y terza, Una vez que acabe de levantarle el vestido al fin sus pechos quedaron descubiertos, por lo que incline un poco mi cabeza y comencé a mamar uno de sus pezones. Primero dándole algunos tímidos lengüetazos, pero al ver que no reaccionaba decidí por me lanzarme a succionarle de lleno el pezón, el cual después de un par de chupadas comencé a sentir como se iba endureciendo y creciendo dentro de mi boca, Mientras tanto Arturo hacia lo suyo con las piernas de ella, las cuales comenzó a acariciar y a lamer desde la pantorrilla hasta llegar a la cara interna de los muslos casi rozando su monte de Venus,
La mujer al sentir nuestras caricias se comenzó a inquietar un poco haciendo que Arturo y yo nos detuviéramos un momento temiendo lo peor. Pero al no ver ninguna reacción de ella, decido subirle completamente el vestido y taparle la cara con el, a manera de que si reaccionaba no nos viera, una vez estando así continuamos disfrutando de aquella mujer a nuestro antojo
Después de unos segundos de estar acariciando aquel sensacional cuerpo, decidí dar el siguiente paso, así que con la ayuda de Arturo lentamente comienzo a bajarle el tanga. Mientras que el sin dejar de acariciarla le levanta un poco las piernas para hacer mas fácil mi labor, quedando al fin aquella bella mujer completamente desnuda ante nosotros, y mostrando una gran mata de vello pubico, el cual sin demora comienzo a acariciar para después lentamente comenzar a introducir mis dedos en ella, Provocando que la mujer al sentir mis dedos comience de nuevo a hacer algunos torpes y débiles manoteos para apartarnos de ella mientras emite algunos quejidos
“Ahí que cojerla de una vez” -- me dice Alberto – quien comienza a ponerse nervioso, Así que haciéndole caso y después del democrático volado, me coloco entre las piernas de ella, Una vez estando así saco mi verga y después de sacudírmela un poco lentamente se la empiezo a meter. No está muy lubricada, así que con un poco de molestia comienzo a deslizarme en su interior. Lo que provoca que la mujer al sentirse invadida por algo mas grande, de un pequeño quejido y trate de apartarse el vestido de la cara, por lo que decido recargarme sobre de ella y sujetarle los brazos para inmovilizarla completamente, y una vez así comienzo a cojerla rápidamente, Provocándome supongo que debido al alcohol y la droga una sensación de placer que jamás en mi corta vida había sentido con otra mujer,
Sujétale los brazos para que no moleste….!!! -- le digo a Alberto -- mientras comienzo a meter y sacar mi verga, la mujer al sentir que esta siendo violada vuelve a intentar emitir otro quejido, pero eso no me impide continuar cojiendola, haciendo además que sus grandes pechos brinquen con cada una de mis embestidas Durante los siguiente minutos mi verga entra y sale de ella sin compasión mientras sujeto sus brazos fuertemente y trato de disfrutar esto al máximo ya que la situación me tiene muy excitado pero procuro disfrutarlo a tope, así que para alargar mas el momento, de vez en cuando saco mi verga y se la restriego en su clítoris consiguiendo con esto que la mujer vuelva a emitir quejidos y algunas palabra poco inteligibles
Nooo.\" para, ara, nooo\", \"ejaame ya\", \"no\" a la vez que quiere safarse de mis manos así, que para terminar pronto, acelero el ritmo y comienzo a vaciarme dentro de ella
¡Sí, sí, bieen...toma, esooo! ¡Aaahh! Bieenn…perra…--exclamo--
Mientras tanto la mujer al sentir mis fluidos no deja de intentar gritar y safarse pero debido a la borrachera que trae solo se le escucha
No, no, no, nooo… ara. Por favor...nooo…
Una vez que termino me desplomo sobre ella, y comienzo a escuchar su respiración entrecortada a través de la tela del vestido, por lo que de pronto me llega un cierto remordimiento de conciencia, pero ya no hay marcha atrás así que le dijo que es mejor para ella que se relaje ya que esto no va a tardar mucho y antes de levantarme le doy un par de chupetones en cada seno,
¡Qué buen palo, ¡eres muy buena para coger zorra! –- exclamo bastante agitado--
Quitate, ahora es mi turno. – Me dice Alberto quien ya esta con los pantalones hasta los tobillos y quien, rápidamente toma mi lugar. Y una vez que se acomoda comienza a cojerla pero de una forma más dura y más rápida de lo que yo lo había hecho, provocándole quejidos más sonoros. A la vez que trata de luchar por quitarse el vestido de la cara, pero debido a la tremenda borrachera que trae le es imposible sacar fuerzas para safarse, pasados unos minutos de estarla cojiendo de esa forma Se detiene un momento haciendo que la mujer tome algo de aliento mientras balbucea más cosas y le dice que se aparte.
Dje…me, no quier, areeenn, nooo.ppor.favor…nooooooo
Por lo que Alberto coloca las piernas de ella sobre sus hombros, y se recarga, completamente dejándola totalmente inmovilizada. Una vez teniéndola así, renueva las embestidas haciendo que sus embestidas se hagan más profundas y dolorosas,
“!!! Aaah, aaah, aaah, aaaah, aaaah, nooo, aahhhh ¡!!”. – sigue quejándose la mujer, pero Alberto, ahora más excitado no le da descanso y sigue bombeando su enorme verga dentro de ella sin piedad mientras le dice
“!! Toma, perra. Querías que te cojieran no,!!” -- y al decirle esto le da una fuerte cachetada a través del vestido que tapa su cara. –.
“!! Noooo, aaaraa yaa, noooo, aaaahhh, ahh, ahh ¡!”
Tras poco más de veinte minutos de estarla cojiendo y humillando Alberto comienza a dar fuertes espasmos en señal de haber terminado, Para después permanecer unos instantes sobre la mujer hasta que termina por completo
Bien….Toda tuya, yo ya estoy satisfecho. – me dice mientras se levanta y se aparta
La mujer debido a la fuerte cojida a la que esta siendo sometida se encuentra algo aturdida y casi sin fuerzas para pelear, Así que viéndola en tal estado pienso que a una hembra como esta hay que aprovecharla y disfrutar de ella al máximo así que una vez mas me acomodo sobre de ella y de nuevo pongo sus piernas sobre mis hombros, haciendo que ella al sentir esto comience a gritar como esperando lo que viene…
“!! Por favor, nooo, déjenme ya, por favor, paren ya ¡!” – se queja entre débiles lloriqueos, pero para su desgracia no iba a tener descanso, al menos por el momento Ya que en esta ocasión pienso que nunca he practicado el sexo anal Así que le digo a Alberto que busque algo que sirva de lubricante así que sin decirme nada entra a uno de los cuartos y vuelve con un bote de crema liquida el cual comienza derramar por su culo, Ella al sentir el liquido escurrir comienza a gritar de nuevo
“!! Nooo, déjenme, por favor. Nooo, eso no, porf…avor, esso nooo ¡!”
Pero yo no estoy dispuesto a ceder así que lentamente comienzo a guiar mi verga hacia su ano y una vez que mi verga se fija en su puerta anal, de un golpe seco se la comienzo a introducir
¡Aaaarrggghh! –grita ella al sentir mi verga abrirse paso en su esfínter y trata de huir de mí, Pero solo consigue excitarme más, así que no perdiendo mas tiempo la sujeto fuertemente de las piernas y de un solo golpe le acabo de meter toda mi tranca haciendo claro que ella pegue un fuerte grito, pero no importándome comienzo a cogerla brutalmente sometiéndola a una larga y profunda cogida anal. Durante un buen rato mientras le estrujo y aprieto sus nalgas, la mujer al sentir que no tiene otra opción comienza a desistir de safarse y solo se doblegada a la voluntad de mi verga la cual entra y sale de ella sin nada que me lo impida, puedo sentir como su caliente culo aprieta fuertemente mi miembro cosa que me excita mas y haga que una vez que mi verga esta dentro de ella comience a hacer círculos paralograr una penetración mas profunda, después de un rato de estarla cojiendo brutalmente comienzo a sentir la necesidad de venirme así que tratando de disfrutarla un poco más, llevo mis manos a sus tetas, y Me dedico a acariciar sus pechos y estrujar sus pezones mientras doy pequeñas y lentas embestidas, hasta que al fin termino dentro de su ano. Mientras escucho como lloriquea en voz muy baja a la vez que noto como sus piernas tiemblan levemente, supongo que de agotamiento. Jamás habría pensado que después de aquella fiesta iba a acabar recibiendo tremenda cogida como la que le acabábamos de darle esa noche, Así que una vez que me Salí por completo de ella le dije que no se quitara el vestido de la cara y que no dijera nada, mientras le apretaba fuertemente uno de sus pezones y después de eso tome sus calzones me los guarde en mi chamarra y ambos salimos del apartamento y bajamos silenciosamente.
Después de esa noche dejamos de ver a la mujer durante unos días al parecer no quiso hacer pleito por aquello del que dirán pero como a mi me saluda normalmente supongo que no sabe ni con quien perdió.
Fin…