Tenía catorce años y era hijo de mi amante........... Esto que me ocurrió fue realmente de novela. Estaba yo viviendo en concubinato y un buen día, como tantas veces, se me dio la oportunidad de conocer a otra mujer. La chica con la que vivía, Laura, era hermosa y tenía una pasión desbordante que la hacía estallar en deseos a cada momento. Pero siempre fui demasiado travieso con las mujeres y, cuando ví a Susana, así se llamaba, me propuse llevarla a la cama.
No me fue difícil hacerlo porque era una mujer de la vida. Tenía algunos años más que Laura y de inmediato, para no tener problemas, le dije que tenía pareja. Por supuesto que no le importó.
La vida de Susana era un desprejuicio total. Ella llevaba a cualquier hombre a su casa en cualquier momento. Vivía con su hijo de catorce años. El cuarto de Federico, ese era su nombre, estaba separado simplemente por una cortina del de su madre. Era un chico algo gordito, con el cabello bien largo peinado al medio y una sonrisa aniñada. A ella nada le importaba que aquél supiera el tipo de vida que llevaba y el adolescente estaba acostumbrado a ver entrar hombres al cuarto de su progenitora.
Una noche Susana y yo estabamos en la cama y la cortina del cuarto estaba algo corrida.
Se podía ver a Federico dormido con las sábanas corridas y el slip algo bajo dejando ver unas nalgas incipientes. El chico no sabía que lo veíamos.
Por alguna razón miré la imagen que él me ofrecía lo que fue percibido por Susana quien me dijo:
_\"¿Te gusta?\".
No me esperaba esa pregunta y la misma me causó gracia.
Susana insistió:
_\"¿Te gusta mi guachito?\"
Un poco en broma y un poco en serio le contesté que se trataba de un chico de catorce años y que a mi los hombres no me provocaban.
Ella me contestó que muchos tipos se fijaban en su hijo.
Tal vez por la situación que se hábía creado y por esa cola que aparecía como una oferta de sexo en la habitación contigua empecé a excitarme con la idea de tener un contacto sexual con el hijo de mi amante.
Susana vio que lo miraba con insistencia y lo llamó:
p align=justify _\"Fede, despertate. Dale despertate.
_\"No jorobes a esta hora, mamá ¿Qué querés?\"
_\"Estoy con un amigo que dice que tu le gustas?\"
En ese momento intervine porque la escena me parecía demasiado surrealista y le dije:
_\"Pará, pará un poco. Yo no dije nada\".
Federico se dio cuenta de porqué había yo reaccionado así y dándose vuelta se sonrió tal como si estuviese acostumbrado a ese tipo de cosas.
Entonces sentí que no había marcha atrás y le dije a Susana.
_\"¿Puedo pasar a la cama de él por un rato?\" y ella dijo:
p align=justify _\"Dale, Fede. Vení con nosotros.
A partir de ese momento se perdió totalmente el control de todo. Había algo en mi interior que me hacía rechazar lo que hacía. Estaba en la misma cama con mi amante y con el hijo de ésta. Nunca me había imaginado que podía llegar a vivir algo así.
Pero al mismo tiempo me encantaba la situación. Federico demostró estar entrenado nada menos que por su propia madre para ésta clase de encuentros.
Ella lo recostó en la cama y, delante mío y sin ningún pudor le pasó la lengua por todo el cuerpo y le hizo el mismo sexo oral que minutos antes me había hecho a mi.
La propia Susana me tomó la verga y se la entregó a él en propia mano.
El muchachito ostentaba una sonrisa cómplice pero, de todas formas se llevó mi miembro a la boca y me hizo una mamada brutal.
_\"Dale, chiquito mío. Echale un polvo a tu mami. Dale\".
Ante mi inconmensurable asombro Susana se sentó sobre las caderas de su hijo y éste copuló con su propia madre.
Sin salir de mi estupor les pregunté:
_\"Hacen esto seguido\".
_\"Y...cuando estamos calientes sí. Total quien nos va a decir algo.
Penetré a Federico por el ano y comprobé que sabía moverse muy bien. Fue un polvo brutal porque mientras lo hacía Susana me besaba por todos lados.
Un rato después, los dos, a la par, me chuparon la verga y hasta compartieron la acabada que les regalé.
Salí durante meses con ellos. A veces llegaba a la casa de Susana y ella estaba sola. Pero en otras ocasiones, estando Federico, hacíamos una orgía sensacional. Luego se fueron del barrio en el que vivían y no volví a verlos. Pero de todas formas sé cómo ubicarlos.