Inicio | Favoritos | Contacto
 
Recuperar Contraseña REGISTRARSE



Ranking de Autores
sexofotos España
30 -4
lexo1 Ecuador
2 0
kleber-11 Ecuador
1 0
walter-bs-as Argentina
0 0
eduardorak Argentina
0 0



Amor-Filial Masturbacion Confesiones Dominacion Fantasias Gays Hetero Intercambios Lesbicos No-Consentido Orgias Sadomaso Maduras Cibersexo Voyeur

En el armario


- ¡...veintisiete, veintiocho, veintinueve y treintaaaaaaaaaaaa! -la voz de mi hermana llega amortiguada por la lejanía. Ella está en el jardín, con la cabeza apoyada contra el viejo olivo, con los ojos cerrados pero con los otros sentidos alerta. El resto de la casa es un rebullir de pasos, de risas apagadas, de puertas que se abren y vuelven a cerrarse con rapidez. Susurro de cortinas, de tapas de baules, de orinales empujados al querer reptar por debajo de las camas...

- ¡Que voooooyyyy!-avisa por última vez la que está pagando en el juego del escondite. Y el silencio cae como una losa sepulcral en el chalet de los abuelos.

El corazón me late desbocado. Me gusta este juego. Las vacaciones son sinónimo de juegos en ............. mi familia. Siempre los he disfrutado a tope, pero este verano todavía más.

- ¡Ñiiiiiiiiccc! -la puerta del armario se abre de improviso. A pesar de estar esperándolo, he dado un respingo. Vuelve a cerrarse, pero ahora somos dos en la oscuridad.

- ¿Eres tú?-la voz me sale tenue. No quiero que nos pille mi hermana. El juego es mejor contra más tiempo dura.

- Si, no hables.

Y una mano grande cubre mi boca. El olor a sudor llena el espacio reducido. Huele rico. Huele a hombre adulto. Huele...a papá.

Esto es lo que más me gusta. Nuestros tocamientos en silencio. Oigo el ruidito de la cremallera al bajarse , oigo el afanoso manoteo rebuscando bajo la ropa interior, incluso me parece oir el entrechocar de las bolas gordas y peludas cuando las saca de su propio escondite.

Ya me he sentado en el suelo del armario. Ya estoy con la boca muy abierta-soy un alumno muy aplicado-y con la cabeza hacia atrás, esperando lo que pronto llegará. Y llega.

La cosota de mi papi se restriega contra mi nariz. No lo veo, pero noto un hilillo como de baba que queda prendido en mi piel. Tomo aire como si me fuese a zambullir bajo el agua, y acojo hasta mi garganta el trozo de carne que papá me introduce. Tengo un don natural para hacer ésto. Papá me lo dice siempre acompañado de gemidos. Y yo cierro mi boca mientras subo y bajo la cabeza, succionando delicadamente la piel suave y ardiente. Así un largo rato. De vez en cuando, papá la saca toda y yo quedo como un pez boqueante fuera del agua, pero pronto noto la vellosidad de sus testículos rozando mis labios.

Con ésto sé que debo ir con mucho cuidado. Lo sé por experiencia. Un golpe traicionero, un simple apretón mal dado, y produce mucho dolor. Por eso las lamo cuidadosamente, las trato como si mi lengua fuese de algodón, las chupo como si se fuesen a derretir en mi boca...

Queda tan contento con mi actuación que ocupa mi lugar durante unos minutos. Ahora es él quien se acuclilla y toma mi verga entre sus labios. Con las manos acaricio los lados de su cabeza, invisible en la oscuridad, pero que sé que ya tiene las sienes plateadas.

Vuelvo a ponerme en situación de mamársela. Me tumbo sobre un montón de ropa que tiramos de las perchas, y me aplico a degustar la polla paterna.

- ¡Arriba, hijo, no puedo aguantar más! -papá me levanta de las axilas mientras le noto trastear terminando de bajarse los pantalones. Yo hago lo propio, y pronto llevo en los tobillos mis shorts rojos de deporte. El salivazo suena potente, y casi con ecos, dentro del armario. A tientas, papá busca mis nalgas desnudas. Las encuentra con rapidez, porque ya me he puesto culo en pompa, con las manos apoyadas en mis costrosas rodillas, y con un retortijón de miedo y deseo rampando por mi recto.

- Pon mucha, papá, que ya sabes que me duele si no entra suave-y mientras le digo ésto, yo mismo me ensalivo la puerta del ano con un dedito tembloroso.

- Tranquilo. Verás como hoy va mejor.

Y tumbándome contra la ropa, procede a meterme la cabeza de su verga.

- ¡¡Ayyyyyy, para, para, papaaaaaá!

- Vale, vale. Ahora mismo te hago una cosa que te gustará mucho.

Sale de dentro de mí y se coloca a mi lado, abarcando mi verga y masajeándomela hasta que el placer hace que me olvide del dolor reciente.

- Y. Además, ahora otra cosa que te gustará todavía más.

Y para confirmar sus palabras, noto como se agacha tras de mí. Sus grandes manos abren mis glúteos, y pronto siento la deliciosa sensación de su lengua paseándose sobre mi ojete.

- ¡Mmmmm...papá! ¡Qué rico!

- ¡Shhhhhhh! ¡Más bajo, que pueden oirte! -apenas he podido oir su voz, porque tiene la boca empotrada contra mi culo. Su lengua, ancha y cálida, traspasa sus humedades a mi orificio anal. Luego se repliega sobre sí misma, transformándose en un pequeño pene, y trata de introducirse unos centímetros en el interior de mi recto.

- ¡Bufffff!-el soplido me sale involuntario. Mi esfínter se dilata para dejar pasar el músculo lingual, a la par que comienzo a masturbarme de una forma compulsiva.

Papá se deja caer en el suelo del armario. Me atrae hacia sí, levantándome casi en volandas, para enfilar con su rabo en mi palpitante agujero. Estoy completamente chorreando. La verga comienza a taladrarme. Papá me deja caer poco a poco, empujando su pene hacia arriba para que el encule se realice suavemente.

- ¡Mmmm...aaaaayyyy....ufffffff!

- ¡Calla, que vienen! -mi padre dice esto en un susurro. Su mano sube hasta mi boca, tapándola fuertemente. Mi cuerpo, al perder el apoyo que se sujetaba en parte, cae a plomo y quedo ensartado hasta la base de su polla.

- ¡¡¡Mmmmbbbbmmmmfffffffff!!!-mi grito queda atorado en la garganta, mientras en mi recto parece que han introducido un hierro al rojo vivo. Lucho por calmarme, aunque sendos lagrimones bajan por mis mejillas y mojan la mano paterna.

Apenas nos atrevemos a respirar. Alguien está rondando por fuera. Seguro que mi hermana ya nos ha calado. Pero no. Los pasos se alejan.

Papá no se atreve a dejarme la boca libre. Estoy notando los vellos de su pubis emplastados de sudor y precum contra mis nalgas. Su pollón llena por completo mi intestino. Lo noto latir como un corazón de veinte centímetros. Levanto los brazos y me sujeto a una de las perchas que penden colgadas de la barra del armario. Ahora soy como un atleta de élite haciendo gimnasia. Aprieto los nudillos y comienzo a levantarme a pulso. La espada que me atraviesa comienza a salir de mi cuerpo lentamente, muy lentamente.

Papá se levanta tras de mí. Me abraza. Sus manos acarician mis tetillas. Su aliento humedece mi oreja. Quiere que vuelva la cabeza hacia él. Lo hago y nos fundimos en un besazo de esos de cine. Me levanta a pulso con su fuerza prodigiosa, y su verga busca en el aire mi ojete. Pronto comienza una nueva enculada. Bueno, la misma, pero desde otro ángulo.

- ¿Te gusta, mi vida? -su voz es ronca, melosa.

- Ssssssiiiiiiiiii, papiiiiiiiii.

Sus manos se engarfian en mis ingles. De vez en cuando su palma acaricia mis genitales, mi pubis, mi vientre...Contra mis nalgas, su cuerpo parece rebotar con sonidos de chapoteo. Noto un émbolo bien lubricado levantando ronchas de placer en la piel titilante de mis intestinos.

Un último embite y su lefa es un caño ardiente que hace rebosar mi interior.

- ¡¡Ahhhhh, que gustoooooooooooo, hijo de mi almaaaaaaaa!!

- ¡Sí, papáaa! ¡¡Sii, papaaaá!! ¡¡Síiiiiiiiii, papaaaaaaaaaaaa!!

- ¡¡Te he pillado!! ¡¡Te he pillado!! -la voz de mi hermana suena triunfal al otro lado de la madera.

Hemos quedado en silencio, pero los golpes en la puerta no dejan lugar a dudas.

- ¡Sal, papá, y no seas tramposo! ¡Te he oido!

Papá se está limpiando el nabo a marchas forzadas. Ha cogido una bufanda-seguro que del abuelo-que cuelga por allí dentro, y se restriega la polla, el vientre y la entrepierna. En cinco segundos se sube los pantalones y se adecenta lo imprescindible. Luego me pasa la bufanda y me empuja hacia lo más profundo del armario, ocultándome tras los abrigos de pieles de la abuela. El olor a naftalina me está ahogando.

- ¡Vale, vale, no seas escandalosa! ¡Me has pillado! -la puerta se vuelve a cerrar tras el cuerpo de papá. Oigo la risa de mi hermana que se aleja, seguida de los chillidos de rigor para advertir a todos los demás de que ya hay un nuevo perdedor.

Espero un par de minutos. Muslo abajo noto el esperma de papá que me chorrea desde el culo. Lo limpio con la bufanda y luego salgo trotando escaleras abajo.

En el jardín todos se están burlando de la nueva víctima. Papá ya está en su nuevo papel de buscador, y -dándose la vuelta-apoya la cabeza en el tronco del olivo y comienza a contar sin hacer caso de los chillidos de protesta.

- ¡Uno, dos, tres...!

- ¡Espera, espera, no vale, no valeeee! -pero todos hemos salido corriendo, a trompicones, entre risas y protestas.

He aprovechado esos minutos para pegarme a las espaldas de mi cuñado Juan, el nuevo novio de mi hermana -que está como un queso-y que todavía no se sabe muy bien los escondites del chalet. Unos segundos me han bastado para comprobar que su juguete todavía es más contundente que el de papá, por lo que le susurro sobre la marcha:

- ¡Ven conmigo! ¡Te buscaré un sitio estupendo!-y le guiño un ojo concupiscente. El chaval queda un tanto sorprendido, pero mi mano-abarcando su paquete-no deja lugar a dudas sobre mi propuesta.

- ¡De acuerdo! -el guiño de su ojo también tiene sus dosis de morbosidad-¡Ahora mismo voy! -y su fuerte mano de jugador de baloncesto pega una fuerte palmada en mis nalgas respingonas-¿Dónde estarás?

- ¡En el armario! -y salgo corriendo hacia mi escondite supersecreto mientras mi esfinter comienza a latir, de nuevo, como un descosido.



Para votar y poner comentarios de los relatos debes estar registrado


Registrate Aqui!
Páginas amigas
Fotos De Sexo
Jovencitas Indecentes
Muy Zorritas
Jovencitas Naturales
Relatos Eroticos
Contactos Gratis
Jovencitas Putas
Putitas Calientes
Tangas Y Culos
Fotos Porno Gratis

Top relatos
Mari Carmen una madre muy ardiente

El colega de mi hermano 4 nacho y Jose

Joven pero no tonta

Mia 3

Ya eramos amigas ahora seremos compadres

Intercambio mexicano

Le baje las bragas a mama

De hijo a amante

Deje de ser santa para convertirme en puta

Pajeando a Mama en el cine

Más webs amigas
Jovencitas Follando
Tangas De Pita
Sexo En España
Sin Sujetador


Añade tu Web


MadurasAdultWebCamsBlog calienteFotos JovencitasFumadorasSexo
videos mamadasPrepago MedellinpilladasPutas por webcampornoTias Follando
Videos SexotuvideochatAbuelas FollandoXXXX ShopJuegos gratisVacio
Copyright © RelatosEroticos.biz | Inicio | Contacto | Registro | Enviar relato | Información Legal