Esta es una historia real que me sucedió hace varios años, yo tenia 42 años y por mi titulo de licenciado en computación, había conseguido un puesto como profesor de “Iniciacion a la informática” en un quinto año de un instituto privado semejante título encubría lo que en realidad era: nociones para aprender a encender y hacer algunas pequeñas cosas con la computadora.- Se trataba de un.............. instituto donde todos sus estudiantes eran hijo de gente muy rica y sin ninguna clase de problemas económicos.- Este quinto año era concurrido por alumnos de ambos sexos de entre 17 y 18 años, los que concurrían a clase con el uniforme del instituto, el que constaba de pantalón azul, camisa blanca y blazer azul en el caso de los varones, mientras que para las niñas era prácticamente igual, solamente que en vez de pantalón, el uniforme constaba de una pollera a las rodillas también de color azul.- El uniforme marcaba que la altura de la pollera era hasta las rodillas, pero algunas chicas la usaban unos centímetros más cortas, llegando algunas a lucir minifaldas, pero como todas eran clientes vip nadie les reclamaba y de ese modo, esas chicas lucían sus piernas.- Una de las que más se destacaba en ese aspecto era Carolina, una hermosa morocha de 18 años, con un muy buen par de tetas, unas hermosas piernas bien torneadas y un culito muy respingón que llamaba la atención de sus compañeros de clases y también de los profesores.- Carolina siempre se sentaba en la primera fila de bancos mostrando sus lindas piernas, cuando se deba cuenta que yo la miraba, cruzaba y descruzaba las piernas llamando la atención, llegando a distraerme en mi quehacer cuando debido a sus cortas polleras, llegaba a ver el inicio de sus bombachas que en realidad eran por lo general tangas muy chiquitas.- Cuando se daba cuenta que había logrado llamar mi atención, descruzaba las piernas y lentamente las empezaba a abrir para que yo pudiera ver el color de sus tanguitas y a veces que no usaba tangas podía llegar a ver parte de su morocha pelambrera, iniciándose una erección que me era muy difícil disimular.- Cuando yo lograba distraerme de sus encantos, siempre encontraba ocasión para hacerme alguna pregunta, por más rara que fuera, para volver mi atención hacia ella.- Cierto día, apareció con una nota firmada por sus padres donde me decían que debido a que Carolina estaba muy interesada en mi materia y que quería avanzar en la misma, que les gustaría que yo le pudiera dar clases particularmente en mi domicilio y que les dijera cuales eran mis honorarios.- La nota llamó mucho mi atención por dos cosas: la primera era que me permitiría ganar unos pesos extras con poco esfuerzo y la segunda era que estando separado desde hacía dos años, era una buena oportunidad para sentirme acompañado entonces lo pensé y le contesté que mis enseñanzas costarían una cifra muy buena por mes y que podrían ser los martes y jueves de 16 a 18 en mi domicilio, haciendo la aclaración que Carolina sería mi única alumna en ese lapso.-
Le llevó la contestación a sus padres y al dia siguiente me dijo que ellos habían aceptado y que por lo tanto, el martes siguiente empezaría su nuevo curso.- Ese martes, durante el curso en el instituto le recordé que esa tarde comenzaba nuestro ciclo y enseguida me dijo que por nada del mundo lo olvidaría.- Esa tarde yo estaba muy nervioso por este nuevo giro que daba mi vida porque nunca había tenido alumnos particulares y no sabía como se desarrollaría todo eso.- A las 16 en punto sonó el timbre de mi casa, era ella que se había bajado del auto de su padre que se alejaba en ese momento venía vestida con una minifalda que no era la del uniforme la verdad que esta era mucho más linda y le quedaba de maravillas lucía también una blusa bien ajustada que hacía resaltar sus tetas, con los dos botones de arriba desabrochados dejando ver el canalillo que formaban las tetas al juntarse la verdad que al verla vestida de ese modo mi pija tuvo un estremecimiento y más cuando ella al verme, vino y me dio dos besos en la mejilla era la primera vez que me saludaba de beso, ya que siempre lo había hecho diciéndome solamente buenos días yo empecé a traspirar, pero traté de tranquilizarme y de ese modo iniciamos lo que sería nuestra primera clase.- Luego de estar un rato aprendiendo las primeras nociones que ya estábamos aprendiendo en el instituto, ella me dijo:
“Profe, todo esto yo lo vimos en el instituto, ahora mi deseo es que Ud. Me enseñe como funciona Internet, ese es mi deseo y para aprender eso, es que convencí a mis padres para venir a sus clases”.-
Yo entonces, empecé a darle lecciones acerca de Internet y ella parecía muy interesada en el asunto, practicó durante algunos minutos y cuando estaba por llegar la hora de retirarse, me dijo que todo eso estaba bien que le había gustado la clase, pero que a la siguiente ella quería que yo le mostrara una página pornográfica enseguida le dije que no porque eso no estaba dentro del programa, pero ella me dijo que lo pensara porque de lo contrario iba a perder mi ingreso por este curso y quizá lograra que también me quedara sin los ingresos del instituto debido a lo bien que estaba conceptuado el padre por su profesión de abogado y también por su dinero ya que era un asiduo colaborador del instituto.- En principio me enoje mucho por la forma de proceder de la niña, pero después pensé que no me iba a dejar doblegar por una niña de más de 20 años menor que yo, así que si quería ver pornografía, yo le mostraría.- Ese jueves empecé a elegir las mejores páginas de porno para mostrarle a Carolina, la mayoría se trataría de hombres grandes como yo juntos con una chica joven como Carolina.- Cuando ella llegó, vestida llamativa como de costumbre, empecé a darle la clase siguiendo el programa marcado, después de unos minutos ella volvió a insistir con el tema de la pornografía, entonces le fui mostrando todo lo que había seleccionado para ella en la primera se veía a un hombre maduro cuando una joven le estaba chupando la pija en la segunda se veía como una joven era cogida por un hombre maduro y en la tercera se veía a un hombre maduro cuando cogía por el culo a una joven con estas paginas, Carolina se fue calentando y se metió la mano dentro de la tanga y los dedos dentro de su concha mi pija estaba a reventar, pero yo me mantenía lo más tranquilo que podía, hasta que ella me dijo “Profe, no seas malo, enseñame tu pija, que nunca ví una y quiero conocerla y quiero sentirla adentro mío”, yo ya no pude aguantar más, me la saqué, se la puse en la mano y le dije que me pajeara ella al principio se hizo rogar, pero al poco rato empezó a hacerme una paja con todos los honores mientras yo le acariciaba las tetas sobre la blusa encendido como estaba, enseguida me hizo acabar y le llene las manos con mi leche.- Se quedó un rato tranquila y yo también se fue a lavar las manos y antes de irse me dijo que la próxima vez le gustaría ver un video pornográfico yo le dije que no iba a haber ningún problema y que los dos juntos lo íbamos a ver.-
Mientras tanto, el lunes siguiente recibo un llamado en mi celular que no sabía de quien era escucho su voz y me dice que es la mamá de Carolina que me decía que necesitaba hablar conmigo y si podía ir esa tarde a mi casa intrigado le dije que sí, que a las 15 la esperaba en casa para charlar lo que ella quisiera.-
Justo a la hora indicada suena el timbre, voy a atender y era la señora Matilde, mamá de Carolina ella era igual que su hija pero con unos años más y con la misma pinta de puta me pidió permiso para pasar y por supuesto le dije que sí: en lugar de dos botones desabrochados de su blusa tenía tres, dejando ver la iniciación de sus tetas y casi mostrando sus pezones me dijo que Carolina le había contado que yo le había mostrado pornografía a su pedido entonces me pidió que le mostrara lo que le había enseñado busqué nuevamente las paginas que le había mostrado a Carolina y se las fui mostrando a Matilde ésta al ver dichas paginas también se fue calentando y se metío la mano debajo de su pollera para acariciarse la concha no le di tiempo a llegar con sus manos y la leve para mi dormitorio donde la desnudé y la empecé a coger con muchas ganas ella al instante empezó a gozar y me decía que hacía tiempo que no la cogían así no use forro y acabe dentro de su concha, llenándola de leche cuando me recuperé mi pija tomo nuevamente la dureza necesaria y le hice chuparme la pija, lo que hizo con muchas ganas y experiencia mientras yo le metía la mano en su concha llena todavía de mi leche y ella se iba calentando cada vez más: mientras chupaba empezó a gemir, a respirar mas aceleradamente, hasta que acabó en un orgasmo brutal, pero siguió chupando hasta el final, llenándose su boca con mi leche descansamos un momento y nos fuimos a bañar los dos juntos donde nos metimos manos durante un rato hasta que dimos por terminada la función por ese día.- Me dijo que consideraba que Carolina estaba en muy buenas manos para convertirse en mujer y que esperaba que yo la dejara satisfecha como la había dejado a ella.-
Al día siguiente, cuando llegó Carolina ya el beso de bienvenida fue en los labios, y le dije que le había preparado un video que a ella le iba a gustar mucho y que se fijara bien porque después haríamos lo mismo que se notaba en el video.- Le dije que lo mejor para ver el video era verlo los dos desnudos, ella me dijo que le deba vergüenza pero para incentivarla me empecé a desnudar diciéndole a ella que hiciera lo mismo logré que ella se desnudara, quedando solamente con una preciosa tanguita puesta sus tetas hermosas me llamaban y entonces como un becerrito me puse a chupárselas y sus pezones fueron floreciendo y poniéndose bien puntudos señal de su excitación: me tranquilicé un poco y puse en marcha el video que había preparado en él un hombre maduro acariciaba a una jovencita desnuda y ésta se estremecía en sus brazos, le metía mano por todos lados mientras la besaba desesperadamente yo le tuve que enseñar a Carolina a dar besos de lengua para comportarnos igual que el video: mientras la besaba le fui bajando la tanguita hasta dejarla completamente desnuda en ese momento en el video, el hombre se la estaba poniendo en la concha a la chica yo paré el video en ese punto y le pregunte a Carolina si quería hacer lo mismo me dijo que si y entonces nos recostamos en el sofá que estábamos y le empecé a poner mi pija en su conchita ella temblaba de nervios de a poco mi pija iba entrando en su conchita se notaba sus muecas de dolor cuando llegué a su himen le dije que le iba a doler un poco me dijo que siguiera adelante, entonces al tiempo que le daba un tremendo beso de lengua, pegué un golpe con mi pija y me quedé con su virginidad ella se estremeció por el dolor, me quedé quieto esperando su acostumbramiento y al instante se empezó a mover pidiéndome más y más fui cobrando velocidad hasta que acabé dentro su concha de acuerdo a lo que había quedado con su mamá Matilde.- Me quedé dentro de ella un rato y cuando mi pija fue cobrando flacidez, nos separamos y nos sentamos para seguir viendo el video, mientras ella iba largando de su concha todo el semen que había quedado adentro.- Vimos el video hasta que el maduro acabo dentro de la chica igual que yo esperaron un rato y el le dijo que ahora ella le tenía que chupar la pija yo le dije lo mismo a Carolina y esta me dijo que yo le tenís que enseñar así lo hice y entonces ella me la chupó con muchas ganas haciéndome acabar dentro de su boca y degustando mi leche caliente.- Para finalizar el día, nos dimos un baño los dos juntos donde nos franeleamos y nos chupeteamos amorosamente quedando en vernos el día de la clase siguiente que iba a ser el día en que ella empezara a gozar con las caricias de un hombre, que iba a ser yo.- El día de la clase siguiente vino vestida tan linda como siempre, entró, me abrazo y me dio un beso de lengua y levantándose la pollera la pollera me preguntó si me gustaba: no se había puesto tanga y se había depilado la conchita quedando solamente una pequeña línea de vellos morochitos: enseguida fuimos a la cama, le dejé la pollera puesta y se la levante hasta la cintura la hice abir de piernas y le empecé a chupar la concha como un desesperado ella gemía, gozaba, gemía, gritaba, me apretaba la cabeza contra la concha para que no me saliera hasta que pegando un grito logró un orgasmo que ella calificó de “sensacional”.- Entonces le dije que yo quería seguir cogiendo pero que ahora me tocaba darle por el culito a lo que ella dijo “pot mi culito no, tengo miedo porque tu pija es muy grandota para meterla en mi agujerito” “te va a doler un poquito, pero es lo que te falta para sentirte mujer completa, dejame actuar a mi y te va a gustar”.-
Se dejó convencer, le empece a acariciar el culito, se puso boca abajo y se puso bien abierta de piernas yo mientras se lo acariciaba le daba besitos, lo estimulaba y cuando menos ella lo pensaba, un dedo mío entró en su culito por completo, lo empecé a mover con suavidad para que se fuera acostumbrando al poco tiempo conseguí meterle un segundo dedo el que también lo moví acompasadamente dentro del culito, cuando ya estaba suspirando, entró suavemente un tercer dedo, ampliando su agujerito pata poder meterle mi pija despacio, despacio se la fui metiendo y ella aguantaba el dolor con sus ojos llenos de lágrimas, pero me decía que siguiera por que le estaba empezando a gustar.- Me quedé quieto dentro de ella para que terminara de acostumbrarse hasta que ella se empezó a mover diciéndome que la cogiera con gusto.- Me empecé a mover con mi pija bien metida, la fui metiendo y sacando agarrando velocidad bombie como un desesperado y en un momento estaba acabando dentro de ese maravilloso culo ella me lo agradeció por haber sido tan suave para desvirgarla por atrás, pero me dijo que a pesar de mi suavidad ella estaba muy adolorida pero pensaba que en poco tiempo le pasaría la molestia y podríamos seguir cogiendo por todos sus agujeros.-
Me pidió que le diera muchos besitos, nos tratamos como dos chiquillos enamorados, nos bañamos juntos nuevamente y por ese día se acabó la función.-
Seguimos cogiendo mucho tiempo, sus padres pagaban sus “estudios” y yo, chocho de la vida porque cobraba mis honorarios para poder cogerme a una pendeja.- Además la madre, Matilde, frecuentemente me visitaba para ver como iban las lecciones con Carolina y de paso aprovechábamos también para coger por todos sus agujeros disponibles, ya que a ella le encantaba coger conmigo y yo no la defraudaba.-
Ya pasaron cinco años, yo tengo 47 y Carolina es una señorita de 23, sigue estando muy buena pero por ahora no busca ningún novio formal porque dice que su relación conmigo es suficiente para ella y no necesita más pija que la mía.-
Además yo sigo con mis clases en el instituto donde siempre nos comportamos como profesor y alumna no dando nunca