FEMDOM Y TRAVESTISMO
ADORO A MI DIOSA, MI DUEÑA, MI AMA, LA QUE ME HACE SENTIR LA PUTA MAS SENSUAL Y DESEABLE, POR LA QUE ENTRE GO TODA MI SUMISÓN Y LA DEJO QUE ME LLEVE POR LOS CAMINOS DEL PLACER EXTREMO, DE LA EXPRIMENTACIÓN Y LA MAS PROFUNDA ADORACIÓN.... Mi nombre me lo voy a reservar, me llamaré Diana que es el nombre que mi ama esposa Ana me puso, soy un chico de 28 años, desde hace ya muchos años, creo que desde siempre me he preguntado por dentro que se sentirá ser mujer, lo he deseado e imaginado, aunque mi físico no es muy femenino, soy de cuerpo bastante bien formado, delgado, algo marcado y de buena nalga, en temporadas que subo un poco de peso suelo tener más nalga que buena parte de las chicas con las que tengo relaciones, que hasta antes de mi ama fueron bastantes, extrañamente con todas con las que llegue a tener una relación más duradera e intima, siempre terminaban de alguna forma descubriendo mi lado más femenino, sobre todo jugando con mi colita, con un par llegue a vestirme de nena o con sexy lencería y jugar un rol femenino, pero fueron solo algunas pocas ocasiones. Todo este mundo femenino me fue atrayendo y fascinando cada vez más, a la vez desde hace ya muchos años también me ha ido atrayendo mucho el mundo sado o más que eso, de la dominación sumisión y los fetiches, el sexo extremo, los juegos de roles, aunque siempre me tocaba jugar el papel dominador, cosa que disfrutaba mucho, pero me quedaba por dentro el cosquilleo por probar el otro lado, el deseo de ser, utilizado, explorado, humillado, de que me llevaran a los extremos de la feminidad y de la sumisión, durante mucho tiempo creí que esto se quedaría solo en mis fantasías, explorándola por partes, en encuentros extremos, mientras tanto mi vida transcurría normalmente, este relato es de los primeros días del resto de mi vida y la mujer que vino a brindarme esta nueva vida.
Era un sábado en la noche y salí a una discoteca con un grupo de amigos, estuve tomando y platicando por un buen rato al lado de la pista, junto a nosotros había un grupo de mujeres que bailaban desenfadadas, enseguida la note, no era especialmente guapa, una chica normal, eso si de de amplias caderas, grandes nalgas, redondas piernas y un par de tetas firmes y grandes, la tremenda voluptuosidad de esa mujer me llamó la atención pero fue su baile atrevido y sensual lo que me encantó, la seguridad con la que se movía me atrapó y ella por supuesto lo notó, nos miramos un momento y lo que más me sorprendió fue la seguridad con la que comenzó a acercarse a mi bailando aún mas voluptuosamente, yo debía tener una cara de idiota, me quedé quietecito observándola hasta que estuvo frente a mi, entonces reacciones y comencé a moverme con ella, nuestros cuerpos se juntaron, sentí un tremendo calor venir de su cuerpo y envolverme, estaba atrapado, bailamos durante un rato sin decir nada, dejando que nuestros cuerpos se rosaran y se excitaran, ella giraba bailando de frente a mi con la mirada clavada en mis ojos y luego dándome la espalda, frotando sus enormes y deliciosas nalgas contra mi pene dolorosamente duro, siempre en silencio, después de un rato estando ambos tremendamente excitados del continuo roce de nuestros cuerpos se acerco a mi oído y me susurró, ven, acompáñame al baño, yo me sorprendí bastante, pero ella no pregunto, así que no conteste, me tomó de la mano y yo solo me dejé guiar, entramos al baño de mujeres, yo me sentí apenadísimo, se me bajó hasta la excitación, pero no dije nada, por suerte dentro solo había un par de chicas que se sorprendieron al vernos pero no dijeron nada, Ana, me metió a uno de los baños, me jaló con fuerza y cerró la puerta, comenzamos a besarnos y acariciarnos como locos, nos pasábamos las manos por todo el cuerpo, me sorprendió un poco cuando apenas rozó mi pene y se fue directa a mis nalgas, comenzó a apretarlas con fuerza mientras me devoraba la boca, luego se separó u poco, estas buenísimo, me dijo, le iba a decir lo mucho que me fascinaba, pero me interrumpió, se levantó la falda, subió una pierna a la taza del baño, se hizo la tanga a un lado dejándome ver su hermosa vagina sin un solo pelito y me dijo, chúpamela ven, me tomó de la cabeza y me llevó hasta su deliciosa fuente yo comencé a pasar mi lengua por sus labios, luego más adentro, arriba y abajo con su clítoris, metiéndole la puntita en la entrada y volviendo a trabajarle el clítoris, ella gemía, sin importarle nada, lo bueno es que la música sonaba fuerte aun dentro del baño, seguí así por un buen rato, un par de veces quise despegarme de ella para buscar penetrarla pero me lo impidió jalándome la cabeza con sus manos, obligándome a ir más profundo en su cuevita y yo seguí encantado hasta que la sentí estremecerse y pegar con aún más fuerza mi cabeza contra su chorreante vagina mientras ella la frotaba con fuerza contra mi boca y gemía como loca, poco después me soltó la cabeza, me jaló a su altura y me besó con pasión mientras volvía apretarme las nalgas, nos separamos un momento y me dijo, te vienes a mi casa papi?, por supuesto, conteste y me acerque a seguirla besando pero ella me lo impidió firmemente y me tomo de la mano, vamos, yo la seguí obediente, no regresamos a donde habíamos dejado a nuestros amigos , nos fuimos directamente a su coche, yo ni siquiera pregunté y dejé el mío ahí mismo, durante el camino aprovechamos para conocernos, comenzamos con nuestros nombres y en lo que llegamos a su casa sabíamos lo básico uno del otro, como que se llama Ana, que tiene 30 años, un par más que yo, que es una mujer de negocios, exitosa, segura de si misma.
Entramos abrazados a su casa y me jaló directamente el sillón de su sala, me dio un empujoncito y me dejé caer sentado sobre el sillón, ella se sentó sobre mi y comenzamos el ardiente cachondeo, yo pasaba mis manos golosas por toda la deliciosa voluptuosidad de su cuerpo, ella me tomaba la cara con fuerza mientras nos besábamos, luego comenzó a jugar con sus dedos en mis labios, entre los besos, atrapándome la lengua, luego dejo de besarme fueron solo sus dedos los que se quedaron jugando dentro de mi boca, frotaba mi lengua, atrapaba mis labios, de pronto comenzó a meterlos lo más profundo que podía provocándome arcadas mientras me miraba lujuriosamente a los ojos, yo chupe con ardor sus dedos y noté la felicidad en su rostro, se puso de pie y me pregunto, ¿te gusto?, me puse de pies y le respondí, me fascinas, me encantas me…. Me interrumpió, quítame la ropa, y levanto los brazos como una reina esperando a que súbdito la desnudara, rápido obedecí, comencé quitándole la blusa, besando y acariciando la piel que iba descubriendo, luego el bra y se liberaron sus dos hermosas y enromes tetas, me dediqué a chuparlas, succionaba sus pezones, luego les pasaba la lengua desde los pezones hasta el nacimiento de sus senos, ella gemía y me acariciaba la cabeza, seguí bajando por su pancita hasta su falda que fui bajando lentamente, lamiéndolo todo a mi paso, se la quité con todo y la tanguita, entonces ella me dijo que la volviera a chupar y volví a hacerlo, ella de pié con las piernas ligeramente abiertas, yo de rodillas con la cabeza entre sus piernas, poco después me retiró con sus manos, se tiró en el sillón y me dijo que me quitara la ropa y fuera a su lado, obedecí presuroso, cuando me quité el pantalón a las prisas me dijo, no, vuelve a subirlo y hazlo despacio, déjame ver bien tu cuerpo, volví a subirlo y bajarlos lentamente, voltéate un poco, me dijo y obedecí, mostrándole las nalgas mientras me los bajaba, mmmm que ricura, decía, cuando estuve desnudo fui a su lado, yo de pié y ella en el sillón comenzó a jugar con mi pene que estaba tremendamente erecto, me jaló de las nalgas para acercarlo a su boca, comenzó a chupármelo lenta y delicadamente, mientras me sobaba y apretaba las nalgas, estaba tan caliente que muy pronto empecé a sentir que llegaba y le avisé, aún no me dijo dándome un apretón de verga, voltéate, me sorprendió un poco, pero obedecí y le di las nalgas, mmmm que ricura decía mientras las apretaba y pellizcaba, comenzó a darles besos, luego mordiditas y succiones, la piel se me erizó completamente, la excitación aumentó, pero cambió de objetivo, tomó mis nalgas con ambas manos y las separó, con su lengua comenzó a jugar con mi colita, la pasaba por todo el borde y luego metía la puntita, yo me sentía en el cielo y mis piernas comenzaron a temblar. Te gusta ehhh… Me decía. A ver muévelas un poquito mi amor. Y yo las movía. Agáchate un poquito papi… Y yo me agachaba, comenzó a jugar con su dedito y yo a gemir delicadamente, diferente, casi como una mujer, con la lubricación que me había dado con la lengua su dedito comenzó a resbalar hacia adentro, mientras con la puntita de las uñas excitaba mis inflamados testículos, mi pene comenzó a soltar su juguito y ella se lo metió en la boca mientras movía mas animadamente su dedo dentro de mí, yo no aguante mucho, le avisé que estaba a punto de correrme y se la sacó de la boca, sin sacarme el dedo, sino moviéndolo aún más, con la otra mano tomó mi pene y me hizo venir sobre sus enorme tetas su cara y su boca, la que abrió para recibir una buena cantidad de semen, luego me sacó de golpe el dedo y me jaló hacia ella, me besó compartiéndome de mi propio semen, nos besamos apasionadamente con mi flujo durante unos momentos mientras ella sobaba y apretaba mis nalgas embarrándolas de mis propios flujos, mi semen escurría hasta a su vagina, me había salido una cantidad como pocas veces bañándola por completo hasta el nacimientos de sus maravillosos muslos, ella tomó mi cabeza y la dirigió a sus tetas llenas de mi semen, yo dudé un momento, nunca lo había hecho, pero estaba tan satisfecho, tan feliz de haber encontrado a esta mujer que saqué la lengua y comencé a lamer, poco a poco me fui acostumbrando y comencé a besar y embarrar mi rostro entre sus tetas húmedas de semen, el sabor fuerte y salado me lleno, me embriagó, ella me indicó seguir bajando con la presión firme de sus manos, yo obedecí goloso devorando mi semen de su abdomen y colocándome entre sus piernas, ella se levantó un poco para permitirme meter bien mi cabeza y luego fue bajando sobre mi boca, yo busqué con mis manos sus gloriosas nalgas y las abrí para ir desde sus hermosa colita, hasta sus vagina, como loca comenzó a frotarse contra mi rostro, yo prendido de sus caderas sacaba la lengua y trataba de absorber sus todos jugos, embriagante elíxir de mi diosa, en un momento de pasión intensa tomó con fuerza mi rostro clavándose literalmente mi lengua lanzada en el fondo de su deliciosa vagina, mientras gritaba de placer y yo clavaba mis dedos en le exquisita carne de sus enorme nalgas que me asfixiaban, poco a poco recobró el aliento, me dejó escapara de entre sus piernas y me atrajo cariñosamente a ella, volvimos a besarnos por un buen rato quedando abrazados y entrelazados, hablamos de lo mucho que nos había gustado a los dos, del delicioso placer obtenido sin necesidad del sexo común o penetración , entonces ella me comenzó a explicar lo que ya era obvio, que le gustaba dominar, tener el control y someter a sus caprichos a su pareja, me dijo que le encantaba mi cuerpo y que le encantaría hacerme suyo, esta declaración de querer hacerme suyo me sorprendió, pero inmediatamente hizo efecto en mi pene que comenzó a levantarse, ella sonrió, creo que el ya respondió por ti, dijo, si, le contesté, me encantaría ser tuyo, genial, exclamó pasando su mano hasta mis nalgas y azotándomela con fuerza, desde ahora voy a ser tu ama o tu señora entendido? Dijo dándome otra nalgada, ¿y mi Diosa? Pregunté, mmmm ese me gusta también, me dijo apretándome con fuerza la nalga y acercándoseme mucho al rostro, rosando sus labios con los míos, ¿eres todo mío? Preguntó dejando entrar su aliento directo a mi boca, si mi Diosa contesté.
Esa misma noche, abrazados, entre, besos caricias, pellizcos y azotes me fue explicando lo que esperaba de mí, sumisión y obediencia, sensualidad y una mente muy abierta, me explicó que su mayor deseo era tener una verdadera pareja que la compenetrara, su sumiso enamorado y dispuesto a explorar cualquier camino de placer, por mi parte le expliqué que no tenía ninguna experiencia pero que me atraía muchísimo todo el mundo fetichista y adorar a una mujer que realmente lo mereciera como ella, pero que consideraba tener un cuerpo muy sensible, por una parte esto podría ser muy aprovechable, pero le expliqué que definitivamente era muy malo aguantando el dolor y más aún, sentir del dolor excitación, primero me dijo que la sensibilidad en el cuerpo la había ya notado en mi y le había encantado, me dijo que también había notado una sensibilidad muy femenina y que le encantaría explorar muy a fondo este lado en mí, luego me tranquilizó diciéndome que no le interesaba torturarme, ni causarme dolores, algunos castigos y correctivos de vez en cuando que los necesitara y poco a poco de forma muy sutil algunos castigos no para lastimar, sino para excitar, para sensibilizar el cuerpo, para hacerme sentir más, me dijo, yo me abracé a su cintura, besé sus muslos y le dije, estoy en sus manos mi ama, pero como es eso de explorar mi sensibilidad femenina, fue entonces cuando me preguntó si sabía lo que era ser un travesti, si, contesté, pues quiero convertirte en uno para mí, quiero sacar tu lado más femenino, quiero enseñarte a moverte, a vestirte, a maquillarte y verte como una mujer, quiero enseñarte la sensualidad, los movimientos, la forma de comportarte y sobre todo la forma de gozar como una mujer y claro siempre una mujer muy sumisita, muy puta y muy sensual, me quedé sin saber que decir, con una cara de sorpresa que le produjo risa, me abrazó y besó, no te preocupes mi amor, todo va a quedar siempre entre tú y yo, nadie nunca se va a enterar ni de que eres mi perrito travesti sumiso, bueno, le contesté, confío en ti y volví a abrazarme quedando mi cara atrapada entre sus divinos senos, ella me acaricio amorosamente la cabeza, me haces tan feliz haber encontrado al fin a mi esclavita sumisa, mmmmmmmmm….
Nos quedamos dormidos, al despertar estábamos aún abrazados, mi diosa dormía profundamente, yo me moví despacio para no despertarla, me coloqué a sus pies y comencé a besarlos suavemente, apenas rozándolos con los labios, con la punta de la lengua, estuve así unos minutos, recorriéndolos enteros, repasándolos con amor hasta que sentí que comenzaba a moverse, entonces despegué mi boca, ella me corrigió, sigue, has sido un muy buen perrito despertando así a tu ama, ahora no pares hasta que te diga, enseguida seguí besando esta vez con mayor ímpetu aquellos hermosos pies de diosa, después de un rato dijo, que riquísima forma de despertar perrito ven aquí, fui y me beso tiernamente en los labios, muy bien ahora comenzaremos por prepararte, se levantó y fue al baño yo la seguí, se sentó a orinar mientras me miraba a los ojos, yo dirigí mi mirada al chorro que salía de entre sus pierna potente chocando contra el agua debajo, te gusta? Pregunto, todo lo que salga de ti me gusta mi diosa, conteste, ella sonrió tomo un pedazo de papel y se limpio, si te portas bien quizá deje que me limpies tú y me sonrió, luego se puso a buscar entre sus cremas y tomó un bote de crema depiladora, muy bien mi amor ven para acá metete en la regadera, yo obedecí, completamente desnudo como estaba desde la noche anterior, ella comenzó a embarrarme con crema todo el cuerpo, del cuello para abajo casi entero, que no vaya a quedar nada me dijo muy risueña, se le notaba feliz, como una niña a quien se la ha cumplido el mayor de sus deseos, o de sus caprichos, en fin, el caprichito era yo y estaba realmente muy feliz de serlo, tremendamente excitado y debo aceptar también bastante nervioso, unos minutos después de ponerme la crema nos metimos juntos a bañar, bajo el agua ella recorría mi cuerpo entero con sus manos quitando la crema llena de pelitos encantada con mi cuerpo recreándose sobre todo en mis nalgas, las apretaba y amasaba con fuerza, eres toda mía cachorrita me decía al oído, yo solo gemía en un estado de excitación constante, si mi ama, si mi diosa, solo eso salía de mi boca con sus piros y gemidos de placer ye entrega, cuando estuve ya sin nada de crema ni pelitos dejó mi cuerpo, levantó los brazos y ordenó, ahora tu báñame, yo obedecí encantado y pase gran rato lavando, acariciando, apretando y tallando cada parte de su cuerpo, recreándome en sus grandes y hermosas tetas, encendiendo sus pezones, toda ella, sus piernas, hasta terminar lavando amorosamente sus pies, terminamos y salimos, me sequé y luego la sequé a ella, salimos y corrió a la habitación emocionada, yo la seguí detrás, se dirigió al closet y comenzó a sacar ropa, cuando tuvo la que consideró necesaria se volvió hacia mí y me ordenó colocarme en 4 patas en el suelo, yo obedecí de inmediato asumiendo la posición, entonces me llamó con una mano y yo acudí como buen perrito hasta sus pies, me acarició la cabeza diciéndome buen perro, buen perro, ahora te convertiré en una deliciosa perita, con su mano señaló una fusta que había arrojado junto a la ropa sobre la cama, trámela perrita, yo fui y la iba a tomar con la mano cuando me dijo, con el hocico perrita, entonces entendí, la tomé con los dientes y se la llevé igual a cuatro patitas y moviendo lo mas que podía mis nalguitas para complacerla, noté que era una fusta como las de los caballos, larga, de cuero, rígida un tanto flexible con la terminación también de cuero, la tomó de entre mis labios y metió un poco un para de dedos para que se los lamiera como un cachorro, cosa que hice feliz, me levantó por la barbilla hasta que estuve de pie a su lado y comenzó a pasarme las prendas, primero las tangas, me probé muchísimas para ella me hacía dar una vueltecita y mostrarle las nalgas, muévelas más decía, mientras me daba azotitos con la fusta, que rica decía y exploraba con la punta entre mis nalgas, hasta mi boca con la fusta, mientras iba seleccionando la ropa que más le gustaban, y así con medias, ligueros, corssetts, blusas, camisetas, faldas, vestidos y hasta pantalones, estuvimos mucho tiempo en esto y me tuvo todo el tiempo moviéndome y cambiándome para ella, estaba ya cansado y comenzaba a sudar un poco, cuando dijo, muy bien suficiente, mira nomas como estas ya y te acabo de bañar, a ver me gusto este para andar aquí en cacita y me dio y un vestidito de sirvienta, muy chiquito y pegadito en la parte superior y sobre todo en la cintura y con una faldita ampona pero tremendamente cortita que apenas cubría la mitad de mis nalgas, me dio una tanguita bastante chiquita para que me mantuviera bien apretadito el pene, unas medias hasta medio muslo agarradas a un liguero, un collar de perro que colocó en mi cuello y para finalizar unos zapatos de un tacón no muy alto para irme acostumbrando, divina!! Exclamó, da unas vueltitas para mí, yo comencé a caminar pero bastante difícil con los tacones, después de unas vueltas me llamó, muy mal, tan rica que te ves mi putita y tan mal que te mueves, te voy a tener que enseñar, pero primero mereces un castigo por haberme bajado la ilusión de que ya eras un putita bien hecha, se sentó en el borde de la cama y me llamó, me colocó sobre sus piernas y yo atiné a levantar mi culito para ofrecérselo, ella lo acarició un poco con su mano y de pronto plaff!!, tremenda nalgada me soltó, me ardió la piel pero no sentí un dolor como para quererme mover o reclamar, gemí y levanté aún mas mis nalgas, muy bien puta, fue lo único que dijo, y siguió azotando mis nalgas, después de varios azotes comenzaron realmente a dolerme las nalgas, cerré los ojos con fuerza y me mordí un labio, ella siguió sin prestar atención, yo aguantaba solo por complacerla pero había perdido lo excitado, cuando paró las nalgas me ardían tremendamente, las sentía inflamadas, pero no me moví, ella lo notó y las acarició, sentí un delicioso alivio, comenzó a pasar sus dedos apenas rozándome, yo me retorcía de excitación, de pronto me daba alguna sorpresiva nalgada que sentía exquisita sobre la piel excitada. Quien es tu diosa putita? A quien le perteneces? Eres toda mía? Puedo hacerte o que yo desee?. Yo entre gemidos susurraba, soy toda tuya, soy tu esclava, tu perrita, seré la mas puta sumisa a tus pies mi diosa. Mientras retorcía mis caderas y ofrecía lo mas que podía mis nalgas, moviéndome, con cadencia, sintiéndome feliz de exhibirme ante sus ojos, Poco a poco fue separando mis nalgas y dirigiendo sus caricias a mi colita, pasando el dedo debajo de la tanga, después movió la tanga hacia a un lado y poco después la bajó dejándola en mis muslos, sin darme oportunidad a abrirlos demasiado, su dedo pasaba sobre mi anito, lo acariciaba y volvía a ir a la nalga, mi excitación crecía, mi cuerpo se movía involuntariamente y yo gemía cada vez más sensual, mas femeninamente, de pronto separó ampliamente mis nalgas con cada mano y clavó su cara entre ellas, sentí su lengua llegar directa y clavarse en mi colita, alcanzó a introducir la puntita, la retiro, dio algunas lamidas por los bordes, por la rajita y volvió al ataque penetrando un poco más en mi anito, yo estaba gimiendo en la gloria, levantando todo o que podía mis nalgas para que mi diosa no se tuviera que agachar tanto y pudiera llegar a donde quisiera en mi, así estaba cuando siento sus dedos en mi boca, los lamí gustoso, pero ella los introdujo violentamente en mi boca, llegándome tan hondo que me provocó arcadas y mucha saliva, se retiró de mi culito y escupió abundantemente sobre é, luego con la mano ensalivada comenzó a meterme un dedo, fue un momento mágico, sentir como su dedo caliente se abría paso por mi apretado hoyito dándome oleadas de placer, su otra mano volvió a azotar con fuerza mis nalgas, yo cerraba mi culito con los azotes y cuando abría el dedo entraba un poco mas y así hasta que estuvo completamente adentro, entonces lo comenzó a mover exquisitamente mientras seguía azotado mis enrojecidas y excitadas nalgas. Eres una putita deliciosa. Me decía, mientras azotaba o apretaba con fuerza mis nalgas, yo seguía moviéndome como una putita, levantando mi colita lo más que podía, gimiendo y gozando con la cogida de dedo que me estaba dando mi nueva diosa, de pronto sacaba su dedo y lo llevaba hasta mi boca, yo buscaba desesperado meterlo dentro de mi, en mi boca en cualquier sitio, sentí mi sabor, no era muy agradable, pero era excitante realmente, luego volvía a mi colita y me penetraba con cuidado y pasión, mientras no dejaba de azotar, apretar y sobar mis nalgas, llamándome putita viciosa, caliente, perrita lamedora, y tantas cosas que me hacían arder y contestarle entre gemidos agudos, femeninos, de putita, que era suya toda suya, que hiciera de mi de mi cuerpo lo que deseara, que quería ser la puta mas sumisa y la perra más caliente para mi diosa, metió un segundo dedo y yo perdí todo control moviéndome como una loca mientras ella me azotaba sin parar gritándome lo puta que era, tiraba de mi collar de perra, gritándome, gozas perra¡? Disfruta esclava, disfruta!! Gritaba y volvía a azotarme con fuerza, las nalgas me ardían, las sentía inflamadas, sensibles como nuca, cada vez que las rozaba o acariciaba un poco me sentía en el cielo, de pronto con dos de sus dedos explorando mis profundidades sentí un orgasmo como nunca había sentido, un placer anal que me hizo venirme sin siquiera tocarme, me deje caer rendido con sus dedos aun dentro de mi, los sacó con cuidado, acariciándome las nalgas que mas que arderme las sentía ya entumidas, la mano que sacó la acercó a mi rostro y yo abrí la boca y busque sus dedos mojados hasta chuparlos perfectamente, limpiándolos de mis propios jugos, ella me dejó recuperar un poco el aliento sobre sus piernas, hasta que me dijo, me puso muy caliente tu colita esclavita, acuéstate que ahora darás placer a tu ama, entendí perfectamente y feliz me tendí esperando el divino manjar, mi semen había quedado justo entre sus piernas, dejando completamente cubierta su vagina y parte de los muslos, con un dedo tomó un poco llevándoselo a la boca, mmmmmm, fue su última expresión antes de literalmente sentarse sobre mi hambriento rostro, esta parte de darle placer quedando asfixiado bajo sus hermosas carnes, respirando con mucha dificultad un aire cargado de su olor, sentirme utilizado para su placer mientras ella se restriega como una fiera sobre mi rostro indefenso y entregado, poder poner mi manos sobre sus hermosas nalgas que me ahogan o sus hermosas tetas para excitarla aún más, mientras ella apretaba y acariciaba mis pezones excitándome aún más, después de un rato de cabalgata feroz siento ríos de su delicioso flujo correr y trato de beber lo más que puedo, de sorberle los labios y el clítoris, quiero devorarla, estoy completamente entregado a la pasión y deseos de esta maravillosa mujer. Después de ese derroche de pasión nos abrazamos y nos besamos, nos tocamos y nos seguimos descubriendo, acariciando.
Por la tarde, me ordena cambiarme, ella me va indicando que prenda y en que posición debo colocarme, siempre con la ayuda de la fusta, que no golpea duro, se siente firme y excitante chocando contra la sensible piel de mis nalgas y muslos principalmente, me pongo medias con liguero y un corssette, bastante ajustado en la cintura, que me hace respirar con una mayor dificultad. Mmmm hermosa!! Exclama, dándome una sonora nalgada con su propia mano, me lleva al baño y me ayuda a retocarme el maquillaje, le digo que tengo que hacer pipi. Con todo el arreglo que te hicimos. Me dice, con un poco de enfado. Muy bien, pero metete en la tina y colócate en cunclillas como si fueras una mujercita, una putita meando en la calle. Por supuesto obedecí y me coloqué como me ordenó, haciendo mi pene hacia atrás y soltando el chorro de a poquito para mojarme lo menos posible, aún así me salpiqué un poco las medias, cuando me incorporé me regaño por eso, dándome un duro fustazo en las nalgas. Perrita sucia! A 4 sobre tus propios orines, vamos. Yo obedecí, mojándome toda, colocando mis manos y piernas sobre el charco, ella se puso sobre mi, abrió las piernas y comenzó a mear sobre mi espalda y nalgas empapándome deliciosamente, yo me excite y comencé a moverme bajo su chorro, lo cortó y me ordenó voltearme y sentarme sobre los orines mezclados, cosa que hice encantada, entonces siguió meándome del cuello para abajo, yo sentía fascinada su chorro caliente sobre mi, su esencia inundarme y resbalar haciendo arder mi piel, los últimos chorritos los expulso con fuerza, cayendo en mi pelo y otro en las majillas. Quieres limpiarme perrita? Preguntó. Siiiii!! Exclamé feliz, ella abrio sus piernas y yo me acerqué a su vagina aun chorreante y sorbí su precioso líquido, una vez más el sabor no fue agradable, pero lo disfrute, con un extraño placer de sumisión que me hacía feliz…
Esta es mi más profunda real fantasía, esta mujer y esta relación no existen, yo sí, todo lo dicho en el primer párrafo y algunas muy ricas relaciones que me han iniciado en este mundo tan extenso y delicioso son completamente verdad y estoy siempre a la espera de aquella que comparta esta mi más profunda ardiente fantasía, que claro que este relato es solo el principio, esta es una muy extensa fantasía que si quieren seguir leyendo me encantaría me lo hagan saber así como sus comentarios o propuestas a otras fantasías…
Espero sus comentarios, propuestas y fantasías en fetish_travesti@hotmail.com
SEGUNDA PARTE pura fantasía
Adoro a mi ama, mi Diosa y sé que ella me ama a mí, siento su amor y su deseo sobre mi piel, en sus palabras y muy dentro de mí, ella me ha cambiado, desde aquella primera noche decidimos vivir juntos, nos dimos cuenta que de una extraña forma éramos la pareja perfecta, uno satisfaciendo las necesidades del otro, ambos felices, ella me ha ido revelando sus deseos más profundos, preparándome para ser su pareja ideal, me ha enseñado a vestirme y maquillarme de forma muy sensual, le encanta verme y dirigir mis pasos para ir sacando a la puta de dentro de mí, me visto para ella, moviendo siempre mis nalgas, metiendo la panza lo mas que puedo, derechita, sexy, cuando estoy lista con todo y mi collar me pongo en 4 patitas y voy lentamente hacia los pies de mi Diosa, contoneándome a cada paso, elevando lo que más puedo mis nalgas y encorvando la columna, adoro sentir la fusta sobre mis piernas o sobre mis nalgas corrigiéndome alguna postura, a veces lo hace con fuerza con ánimo de castigar y he de aceptar que cada vez lo disfruto mas, la sensación de calor intenso, la piel que quema y luego queda este intenso picor, un delicioso ardor que solo consigue excitar mas mi cuerpo caliente, me estremezco, me retuerzo y gimo, luego obediente vuelvo a levantar lo mas que puedo mi nalga ofreciéndola de nuevo a sus deseos. Ella me da distintas ordenes, a veces solo que le bese los pies cosa que hago fascinada, me arrodillo ante ella y tomo entre mis manos su delicado pie, lo llevo a mi boca y comienzo besándolo, le doy unas lamiditas, noto su impaciencia en un movimiento y meto sus dedos en mi boca, voy jugando con ellos de uno por uno, succionándolos y masajeándolos con mi lengua, ella me hace saber cuando quiere más empujando su pie, entonces, devoro todo lo que puedo, mi boca se agranda y babeo un poco, esto le encanta, me restriega los pies mojados sobre mi rostro igual mojado, me siento tan sometida, tan suya, la adoro. Otras veces quiere verme, me ordena moverme para ella, a veces de forma sensual, sexy, femenina, entonces bailo para ella, muevo mis caderas, mi nalgas, las abro para ella, me exhibo encantada y excitada, ella va indicándome con su fusta y sus palabras si lo hago bien o no, si quiere que le muestre algo en especial o de alguna forma, cualquier orden va siempre acompañada de la fusta. Mueve más ese culo putita!!, Muéstrame tus tetas perrita!!, Acércate, Excítame, Tócate…. Yo simplemente obedezco fascinada y cada vez mas excitada, me siento deseada, me fascina sentir sus manos sobre mí, estrujando, palpando, acariciando, azotando, soy toda suya.
También poco a poco hemos ido avanzando en mi sexualidad femenina y para esto además de sus dedos tiene varios juguetitos que me fascinan, tiene un plug anal no muy grande, pero con una vibración en varias velocidades que al llegar a la máxima se vuelve insoportable, el juguetito está arreglado por una hermosa cola de caballo, que me adorna como si fuera mi propia colita de yegua lista para ser montada, este es el juguete más recurrente, a mi Diosa le encanta verme pasear con el incrustado, me llama a sus pies como siempre me acerco a 4 patitas, ella es muy buena conmigo, lo hace siempre con cuidado, primero me toca, me excita, humedece sus dedos en mi boca, luego poco a poco me los va metiendo, dándome un infinito placer que agradezco lamiendo lo que sea de ella que esté a mi alcance, gimiendo como una putita y entregándome con frases sumisas de agradecimiento. Soy toda suya mi ama, haga de mi lo que desee. Penétrame soy tu puta, tu perra, tu esclava. Gracias mi ama, mi Diosa!! Gracias!! La amo!! La adoro!!. Y ella me correspondía de igual forma, mientras mueve sus dedos y acaricia mis nalgas, nos besamos, nos tocamos, nos lamemos, luego cuando estoy ya muy excitada, me manda ofrecerle mi culito, cosa que hago veloz, doblándome y abriendo mis nalgas con mis manos como ella me enseño, me coloca el juguete, mi colita vibradora y juega conmigo, a veces me hace solo caminar como una puta, mientras ella maneja las velocidades, a veces me hace dar vueltas a 4 patitas como una perra, lo que adoro es cuando ella completamente desnuda me monta como si fuera su yegua, me azota las nalgas y me indica el camino con su mano en mi boca como si fuera la correa que manda a jalones la dirección de la yegua, mientras siento el vibrador dentro de mí y la vagina caliente y húmeda de mi diosa frotarse en mi espalda, a veces me hace bailar y moverme como la más puta teibolera, cosa que he ido aprendiendo poco a poco y disfruto como loca, sintiéndome sensual y femenina, sintiendo el deseo que provoco, me excita tanto, vibrando con mi colita insertada y siguiendo el ritmo de la fusta que se estrella contra mis nalgas, me encanta cuando me explora con la punta de la fusta, sentir el cuero frío, contra mi colita o presionando en mis guevos, además de ese querido juguetito nos hemos ido armando de una buena colección, como las bolas que me hace a veces traer metidas mientras hago cualquier cosa sintiendo como se mueven dentro de mí y sin poder bajar la excitación, incluso me ha hecho salir a la calle a caminar o a hacer algo juntos con las bolitas metidas y por supuesto por lo menos una tanga, pero por lo general me hace usar, medias y lencería debajo de mi ropa normal de chico y con las bolitas dentro es extraño, me da pena que alguien me descubra, pero me excita mucho la misma posibilidad y sobre todo, hacerlo para mi ama, a veces en vez de las bolitas usa un guevito vibrador que es tremendo, porque vibra mucho y hace un ligero ruido además de todo y cuando me hace caminar con el dentro y vibrando en algún sitio público y la lencería debajo, me pongo loca de excitación y morbo y a veces comienzo incluso a caminar como una puta en plena calle o a gemir en susurros, ella juega conmigo, con las velocidades, con la vibración dentro de mí y a veces me hace llevar también el guevito vibrador, la cola o algún dildo mas grande y siempre con vibración mientras yo estoy dentro de ella, porque claro que también tenemos sexo, a ella le fascina como a mi sentir mi pene en su vagina y en su culito, siempre después de haber sido debidamente lamidos, adorados y dilatados, me permite penetrarla poseerla y soy feliz porque sé que la hago muy feliz y le doy un gran placer, así como el que yo siento con su calor y sus movimientos, a veces me mete un par de dedos mientras lo hacemos o los juguetes o me hace penetrarme a mí misma, cosa que le encanta ver, cuando tenemos y cuando no tenemos sexo, le fascina que me exhiba como una puta caliente antes ella y yo siempre deseosa y feliz lo hago, me coloco en las posturas más expuestas que consigo y meto mis dedos dentro de mi para el placer de mi Diosa que se excita mirando y generalmente termina ella misma penetrándome, aun con todos los juguetes que tenemos, todas las posibilidades y lo que hemos experimentado lo que más disfruto son sus dedos, su calor, su textura, su movimiento, cuando los saca me lanzo siempre a lamerlos a dejárselos completamente limpios agradeciendo el placer que me han dado, cuando me permita o me ordena penetrarla son momentos en que el calor y la excitación ya nos dominan, adoptamos toda clase de posiciones, generalmente las dos en lencería, le encanta que vaya de su vagina a su colita luego a su boca y mi boca en su vagina, y luego de nuevo, casi siempre mientras tengo si no sus dedos algún rico juguete en mi propia colita, cuando me vengo nos besamos y apretamos, nos estrujamos, después me lanzo al lugar donde me haya corrido, sobre ella, entre sus tetas, sobre sus hermosas nalgas, o en sus hoyitos adorados, en su vagina o en su ano, y como buena sumisa, succiono, lamo y limpio perfectamente, metiendo mi lengua para sacarlo todo, bebiéndome mi semen con sus jugos, saboreando el placer de nuestros cuerpos deseosos.
A final de cuentas en poco tiempo experimentamos de todo, yo adoro, saciar todos sus deseos, sigue siendo mi fascinación sentirla sentarse sobre mi boca hambrienta, sobre todo mi rostro con sus enormes nalgas, cubrirme y asfixiarme, llenarme de su olor y su humedad, me fascina hasta hacerla venir con mi boca, todos los días mea sobre mí en la tina, yo usando alguna lencería ella me coloca como prefiera a 4 patitas para hacerlo sobre mis nalgas y mi culito expuesto, esto suele hacerlo cuando me queda algo maltrecho de haber sido muy usado por sus juguetes, entonces me dice que no hay mejor cura que su elíxir y aún medio dilatado me expongo lo más posible levantando mucho las nalgas y con el cachete en el suelo para que ella me riegue de su delicioso caliente orín, penetrando un poco de su chorro dentro de mi dolorido culito y he de decir que siempre funciona, a veces prefiere mearme por adelante lo ha hecho incluso muchas veces en mi cara pero nunca me ha pedido tragarlo ni recibirlo en mi boca, simplemente me baña y luego me hace revolcarme en el charquito que queda debajo de mi, a veces con mis propios orines también mezclados que ella me ha hecho sacar de alguna forma, eso me encanta me siento tan expuesta orinando para ella, a veces a 4 patitas como una perrita, lo que me encanta es cuando debo hacerlo con el calzoncito puesto, siento como escurre todo mi caliente liquido por mis piernas, mojándome toda, las nalgas y a veces hasta la pancita, estos juegos me gustan tanto que algunas veces cuando estoy muy excitada he dejado caer algún chorrito en mi boca abierta y bebido o incluso muy caliente revolcándome en esta delicia de mi Diosa he sacado mi lengua y lamido como una perrita del charquito su amargo sabor, bastante desagradable para ser honesta, pero no lo suficiente para ganarle a la excitación y el morbo del momento….
Una tarde estaba frente a la computadora y me llamo a su lado, obedecí como buena perrita meneando mi cola hasta llegar a sus pies, sobre la cama había algunos conjuntos de ligueros con corsé, medias, tangas, un látigo, la fusta, nuestra colección de juguetitos y una cámara. Vístete. Ordeno y por supuesto yo obedecí. Hoy comenzaremos a exhibirte y a buscar candidatos para hacerte mujer mi putita. Me quedé un poco helado, vi que en la computadora tenía una página de contactos sado, cuando me termine de vestir, comenzó como siempre a tocarme y a excitarme, nos besamos, ella se prendía de mis nalgas, apretándolas con todas sus fuerzas, yo gemía en su boca, sintiéndome totalmente suya y dejándome hacer, comenzó con sus deditos, luego me puso la colita y la puso a vibrar, yo me volvía loca y mientras mi ama me nalgueaba un poco. Para que agarren colorcito. Dijo, luego teniéndome loca de excitación me separó de ella con un ligero empujón y me ordenó dar media vuelta y exhibirme para ella lo mas puta que pudiera, yo ardiendo de caliente y con la colita vibrando dentro de mi colita me di media vuelta, abrí mis piernas y comencé a moverme lentamente, congelándome en cada pose que quedaba expuesta, mostrando las nalgas, meneando la cadera, apretándome los pezones, tirando de mi colita de yegua y abriendo mis nalgas para mostrar donde estaba deliciosamente incrustada y no dejaba de vibrar, mientras mi ama se daba vuelo sacándome fotos, solo me daba órdenes. Gírate perra, muy bien puta que rica, abres esas nalgotas de puta, saca la lengua puta caliente, pégate, apriétate. Yo excitada y sumisa obedecía, dándole tremendo show a la cámara. Ahora sácate esa colita perrita, mmm que rico, que puta, metete tus deditos, muéstrale a la cámara perrita, abre tus nalgas, pégate en las nalgas, chúpate los dedos, que perra, que puta, con estas fotos te voy a ofrecer a hombres que te den verga, que te den leche para que te la tomes, que te hagan sentir la puta mujer que eres. Si mi ama, si mi Diosa, mi cuerpo es suyo, exhíbalo, quiero que me ven gozar, quiero que me den verga, quiero leche…. Contestaba yo muerta de excitación metiendo mis propios dedos en mi colita y luego chupándolos para mi ama, luego de pronto paraba, me ordenaba cambiarme de lencería, arreglarme el maquillaje y cambiar mis dedos por toda la variedad de juguetitos que teníamos, así fui pasando por todos los atuendos y juguetes en mi, llegando a niveles de excitación que mantenían mi cuerpo sensible y caliente, me hizo lamer cada consolador que salía de mi colita, mirar a la cámara con cara de puta seductora y devorar aquellos juguetes que tanto placer me daban, luego me tumbo en la cama haciéndome elevar las nalgas, me metió el consolador mas grande, me ató las manos y las piernas cosa que muy pocas veces hacía, me metió un consolador corto pero grueso en la boca llenándomela por completo y haciéndome babear, se colocó a un costado de la cama y tomó el látigo, escuche el silbido en el viento y sentí como se clavaba el fino látigo en mi piel, luego un ardor casi insoportable, unos momentos de dolor y el siguiente latigazo, me salieron algunas lágrimas pero no podía quejarme por el consolador que tenía en la boca, me movía con el tremendo invasor en mi colita, el dolor era insoportable, me ardía todo el cuerpo y sentía que ya no podría más, mi Diosa se colocó sobre mis nalgas heridas, abrió sus piernas y comenzó a orinar sobre mi, el primer chorro caliente callo sobre mis nalgas, yo debajo me retorcía del ardor, rego su elíxir preciado sobre mi espalda y nalgas, el ardor cedió por una excitante picazón, mi ama con mucha delicadeza comenzó a rozarme las nalgas húmedas y heridas, apenas tocando, una caricia suave y delicada que me hizo erizar toda la piel, el dolor se mezcló con una sensación de placer tan intensa sobre mi piel que me hacia revolcarme y gemir debajo de mi mordaza, ella me tocaba un poco y se alejaba a hacer una foto, me acariciaba un poco más, un latigazo, otra foto, así durante un rato, luego dejó la cámara, me acomodó a 4 patitas y se metió debajo de mi, liberó mi pene y lo metió en su boca, sacó el dildo invasor de mi colita y lo sustituyó por sus divinos dedos, comenzó un masaje simultaneo con su lengua y con sus dedos que en pocos minutos de intenso placer me hizo venirme en su boca, tragó los primeros chorros y me fue guardando el resto en su boca, que en cuanto termine de descargar me lancé a besar y absorber todo lo que quedaba de mi semen, nos besamos con pasión y locura compartiendo aquel excitante sabor. Pronto probaras uno que no sea el tuyo mi amor, ya veras como te va a gustar mi putita, yo estaba agotada y nos quedamos solo abrazadas acariciándonos.
A los pocos días me informó que había tenido mucho éxito, que había subido las fotos en algunas páginas, con un perfil de esclava travesti para estrenar, me explico que dejó muy claro que todos los interesados deberían seguir explícitamente sus ordenes y no dejarse llevar en ningún momento, deberían traer certificados de todos los exámenes pertinentes de salud, ya que no se usaría protección y el semen era muy importante, les pidió foto de su pene y de cuerpo entero así como medidas y peso y hasta dedicación y pasatiempos para elegir a los mejores candidatos, no me dejó tomar parte en la decisión me dijo que ella sabría elegir lo mejor para mi, unos días después me preparó muy bien desde en la mañana, me depiló enterita, me hizo probarme muchísimos conjuntos, me hizo ejercitarme un poco y por la tarde poco antes de la cita, se dedicó largo rato primero a limpiar muy bien, luego a excitar y dilatar muy bien mi colita, cuando así me tuvo por un largo rato con una excitación que subía y subía sabiendo además lo que vendría, cuando estaba súper caliente y comenzaba a perder el control me ordenó parar, me arregló el maquillaje y el vestido, muy sexy con mi corsé, ligueros, medias, tanguita, una faldita muy cortita y ajustada y mi collar, ella sostenía la cadena del collar y mientras esperábamos yo le adoraba los pies, lamiendo y besando agradecida con mi amada, en eso estábamos cuando suena el timbre, mi Diosa me indica ofrecerle el culito y me coloca el ultimo aditamento mi colita vibradora, con un tironcito de la cadena me indica ponerme a 4 patas y seguirla, abre la puerta. Esperando hay 5 chicos de estaturas, complexiones y edades diferentes, aunque la verdad es que los 5 se veían bastante bien, mi ama les había indicado esperar afuera hasta estar los 5, enseguida les indicó pasar, yo sentía sus miradas calientes sobre mi cuerpo, el último de ellos se animó a bajar la mano y darme una nalgada, mi ama lo paró en seco. Yo no he dado permiso aún de que la toquen, estás dispuesto a seguir mis reglas o te vas!? El chico se quedó helado un momento. Discúlpeme, no volverá a pasar. Muy bien, adelante. Con este pequeño diálogo mi ama había dejado muy en claro que no se podrían dejar llevar en ningún momento, se dirigieron a la sala y yo como perrita detrás de ellos, se acomodaron y mi ama me ordenó traerles bebidas a los invitados, dándome permiso para ponerme de pie, obedecí al ponerme de pié saqué lo mas que pude las nalguitas haciendo notar que debajo de la mini faldita traía incrustada mi colita de yegua, di media vuelta lo más sexy que pude y comencé a caminar lentamente contoneando las caderas lo mas que podía, los 5 me devoraban con la mirada y comenzaban a tocarse sobre el pantalón, mientras servía los tragos en la cocina mi ama les pidió desvestirse y volver a colocarse en sus asientos, puso música y tomó su fusta, cuando regresé le entregué a cada uno su bebida, poniéndome lo más cerca posible del invitado en cuestión, rosando mi cuerpo, acercándoles mis nalgas, a los 5 se les notaba la lujuria y el deseo de tocarme en los ojos, pero obedientes, ninguno se atrevió a tocarme, en seguida mi ama me ordenó bailara para mis invitados, cosa que hice enseguida, estaba loca de excitación con esas miradas de deseos sobre mí, me contoneaba exageradamente, levantaba mi falda, hacía temblar y vibrar mis nalgas, mi colita se movía de un lado a otro, mis manos recorrían mi cuerpo, apretaban mis pezones, azotaban mis nalgas, lamía mis dedos mirándolos con la cara más de puta que tenía en mi, sentir el deseo de esos 5 chicos me tenía ardiendo, mi ama mientras me daba órdenes y azotaba con la fusta, después de un rato de esto se notaba que los chicos se comenzaban a impacientar, así que mi ama me ordenó colocarme como la perra que era, en seguida me puse en mis 4 patitas dando el culo a mis invitados, mi ama lo azotaba mientras me ordenaba lamer sus zapatos y sus piernas, luego me ordenó dar media vuelta, acercarme a cada uno de los invitados y hacerles un mamada, nunca había probado un pene real, me acerqué emocionada al primero, tenía ya una tremenda erección aunque su pene no era muy grande, mi Diosa los había puesto en orden para que fuera del pene más pequeño al más grande, como adoro a mi Diosa, lo tome entre mis labios y dejé la cabecita dentro de mi boca, moví mi lengua sobre el sintiendo esa riquísima suavidad en mi lengua, saboreando las primeras gotitas de su semen, jugué un rato con el disfrutando el momento, luego lo fui introduciendo poco a poco hasta tenerlo todo dentro y sentir como llegaba al principio de mi garganta, comencé a meterlo y sacarlo de mi boca mientras movía mi lengua dejándome llevar completamente por la excitación, sentí un azote más fuerte de lo normal haciéndome arder una nalga. El que sigue perrita, rápido. Obedecí y me lancé sobre el siguiente pene, caliente y húmedo, descubrí mi fascinación por chupar penes, jugar con su cabecita, embarrarlo en mis labios y en mi cara, meterlo hasta el fondo, hasta la garganta sintiéndome asfixiada y llena de pasión, pase por los 5 penes dejándolos aún más excitados, luego me colocó en el centro de la sala de pié, me ordenó abrir las piernas y poner los brazos en la nuca, luego por primera vez les dio permiso de tocarme, de hecho les ordenó tocarme y demostrarme todo su deseo con sus manos, solo las manos, lo dejó bien clarito, los sentí rodearme y las 10 manos caer salvajes y ardientes sobre mi cuerpo, especialmente en mis nalgas, apretando, amasando, estirando y azotando, yo me sentía en la gloria, me metían los dedos en la boca, tiraban un poco de mi colita para mirar como se abría mi anito, me sentía tan puta, tan usada, después de un rato de esto que me puso como loca mi ama intervino y puso orden, mandó al primero al que la tenía más chiquita a que cuidadosamente sustituyera mi colita por su pene, cuando sacó el plug me sentí vacía pero fue solo por un momento ya que el chico loco de excitación me ensartó su delicioso pene casi de una sola envestida, sentí un poco de dolor con mi primer pene real dentro, pero había preparado tanto y tan bien mi culito que el dolor fue poco y paso muy rápido para dar paso a un intenso placer, sentir aquella barra de carne caliente ir venir en mi colita, mi ama ordenó a los dos que las tenían más grandes ponerse frente a mí para que los chupara, yo caliente como la más puta me abalance sobre esos hermosos enormes penes, lamiendo y succionando como loca, sintiendo como me llegaban bien profundo en la garganta primero uno, luego el otro, sin descanso, mis gemidos quedaban ahogados, mi ama mientras tanto tenía a uno de los chicos arrodillado entre sus piernas y al otro le acariciaba el pene con la mano mientras no perdía detalle de lo que pasaba conmigo, el primero de mis penetradores pronto se agarró con fuerza de mis nalgas, apretándolas con pasión y dándome tremendas envestidas sentí los chorros calientes de su corrida dentro de mi colita y me sentí en la gloria, pero no había tiempo de relajarme a disfrutarlo, ya que mi ama ordenó una rotación, y al que estuvo masajeando le tocó su turno, mientras uno de los que yo chupaba fue atendido por la mano de mi ama y el que se acababa de venir en mi colita se acomodo delante de mí para que lo limpiara y volviera a parar, fue maravilloso ya que le tocó el turno a penetrarme a uno más grande volviéndome a hacer sentir como mi colita se abría, empapada entre mis propios flujos y la corrida del anterior, en mi boca saboree el semen reciente de la corrida con el sabor mezclado de mis propios jugos y mi colita, además de la deliciosa sensación de un pene pequeño y flojo y sentir como iba retomando volumen y dureza en mi boca, pudiendo meter incluso los dos penes por momentos a la vez en la boca, mi ama le ordenó al que me cogía venirse en mi cara, así que después de un rato de hacerme sentir en la gloria entrando y saliendo con pasión de mi colita se retiró presuroso y se puso frente a mí, yo dejé los otros dos penes, mi ama mandó al que tenía en su mano a penetrarme y mientras salía el primer chorro de semen dirigido a mi boca abierta, el otro metió de golpe su pene en mi colita haciéndome gemir y abrir aún más la boca, saboree aquel delicioso semen mientras sentí a el resto de chorros caer sobre mi cara, mi pelo, el pene en mi colita ensartarme cada vez más hondo, haciéndome sentir llena y tan puta bañada en semen, ardiendo ya sin ningún control, meneando el cuerpo, levantando el culo, el que me cogía me azotaba rítmicamente las nalgas con cada metida, sentía mis nalgas ardiendo, me imaginaba lo rojas que debían estar y más me excitaba sintiendo la excitación que le producían mis nalgas a mi amante, repetía. Que ricas nalgotas perrita. Mueve tu culo putita. Te voy a dejar las nalgas rojas… Yo las movía más y más, mientras los otros dos penes seguían violando mi boca, duros y goteando deliciosa lechita que yo bebía fascinada dejándolos llegar hasta lo más profundo de mi garganta, entonces el que la tenía más grande y más tiempo había pasado en mi boca no aguanto más y comenzó a venirse sin sacarla de mi boca, tomándome con fuerza de la nuca y obligándome a tragar toda su leche, mi ama lo dejó y cuando terminó le recriminó y le hizo tomar el lugar del que tenía entre las piernas mandando a este a recibir su premio en mi boca, el que me cogía no tardó en correrse, le aviso a mi ama y esta le indicó correrse sobre mis nalgas, se notaba que el en especial sentía una gran pasión por mis nalgas que había dejado completamente rojas, así que feliz se masturbó mientras me apretaba una nalga y se corrió como un loco entre ellas, rozándome deliciosamente con la cabeza húmeda de su pene, luego lo regó con las manos haciéndome un delicioso masaje que disfrute como loca y así fuero pasando de mi colita a mi boca, uno a uno hasta dar un par de vueltas, dejándome saborear su semen y mi propio culito cada vez más abierto y caliente, para terminar mi ama pidió a dos de ellos que estaban ya tremendamente calientes y a punto que la cogieran uno a uno y terminaran en su vagina, así lo hicieron, me hizo colocar boca arriba y mientras el que la tenía más grande me cogía como loco por primera vez ya que había estado castigado entre las piernas de mi ama, mi Diosa se colocó sobre mi asfixiándome con sus deliciosas nalgotas, con su vagina sobre mi boca abierta y hambrienta y el semen de los chicos escurriendo deliciosamente, la devoré con pasión, con el amor único de una entrega total, disfrutando el manjar de sus jugos mezclados con semen, mientras el enorme pene me perforaba veloz el resto de los chicos nos rodeaba y me metía mano, me apretaban las nalgas como si me las quisieran arrancar, me sobaban por todos lados, me pellizcaban, yo estaba penetrada, asfixiada y cubierta de semen, moviéndome como loca y gimiendo como puta, mi ama acabó en mi boca apretándome contra su deliciosa vagina, mientras el que me cogía termino en mi colita azotando con violencia mis nalgas y gritándome puta perra caliente y demás ricuras, quedé tendida en el suelo en medio de todos, mientras sus manos seguían sobre mí, mi Diosa anunció el final. Miren nomás como me dejaron a mi putita, ahora me tienen que ayudar a limpiarla ok? Esto significaba que iban a mear todos sobre mí, me puse de rodillas y comencé a tocarme, ellos apuntaron sus penes hacia mí y comenzaron a mearme por todos lados, yo me movía como la más puta frotando mi cuerpo empapado, sintiendo aquellos chorros calientes y excitantes caer a la vez por todos lados sobre mí, me giraba quedando en 4 como una perra y con mi colita lo más abierta para que apuntaran a mi maltrecho y caliente hoyito de placer, yo ayude a que entrara u poco con mis dedos, dando un excitante show, cuando acabaron de desahogar sobre mí, mi ama les pidió vestirse y marcharse, yo me quedé tendida en el charco de orina, tocando mi cuerpo aún caliente….