Intento de descripcion de mi deseo por vos............ Solo recordarlo me hace humedecer. Es algo a lo que no le encuentro explicacion: no estoy acostumbrada a que esto me ocurra, no este cumulo de sensaciones y pensamientos. Cómo te deseo, por Dios!
Fue gratificante llegar a mi casa anoche y saber que estaba sola, que podia disponer de mi casa y de mi intimidad todo cuanto quisiera. No lo cambio por nada. Me acostumbre a mi soledad y aprendi a disfrutarla, tal vez demasiado.
Busque algo fresco para tomar, sin embargo termine sirviendome un cafe y senti la curiosidad de saber si quizas estarias conectado. Poco tarde en notar que no estabas y casi sin quererlo comence a pensar en vos y tuve que escribirte para que lo supieras.
En un abrir y cerrar de ojos ya no estaba sola.
Me sorprende lo bien que recuerdo todo. Ningun detalle de me escapa. Noto como la temperatura va aumentando en mi solo de saber que en unos momentos estare recordandote con mas intensidad.
Siento vivido el tacto de tus manos, tu olor, tus sabores. Solo un momento y siento un calor que me vence.
Sin entender porqué instintivamente termino de quitarme la ropa. Me estorba.
Tus besos. Como los recuerdo! Paso mis dedos por mis labios, intento engañar la poca consciencia que aún me resta, tengo que imaginarte aquí conmigo: yo sentada sobre vos. Que cosquilleo mas agradable. Mi vision cada vez se hace más nublada, quiero dejar de ver lo que me rodea, quiero volver al Parque y a tu auto. Cierro los ojos. Lo consigo.
Una ligera capa de sudor recorre toda mi piel, la cara, la boca, el cuello me arden, mi respiración aumenta, no necesito pensar mas: conozco lo que pasó.
Acaricio todo tu cuello con mi lengua, muerdo tus orejas, ese sabor salado de tu piel creo que todavia puedo notarlo en mi lengua.
Siento como me acaricias las tetas. Como abruptamente te liberas de mi ropa y de mi corpiño y te avalanzas a besarlas, a chupar mi pezon.Vos que me miras, me sonreis, me acaricias.
Te recuerdo. Te deseo. Te necesito. Quiero sentirte.
Mi mano acaricia uno de mis pechos, el roce con mi aureola normalmente molesto, ahora produce una sensación agradable, noto como quiere erguirse, parece que quisiera salírseme, no puedo más, tomo un poco de saliva de mi boca y la dejó en la punta, jugueteo con él, hago espirales, imagino que sos vos quien lo hace.
Unos pequeños gemidos empiezan a salir de mis labios. Sólo yo los oigo, la música se encarga de que nadie pueda escuchar mi clímax de placer.
Me cuesta tragar, tengo la garganta seca y siento en mi la misma impaciencia que senti en vos la otra noche.
Te lamo obsenamente, bajo por tu pecho casi sin deternerme. Me urge sentirte en mi boca. Encuentro tu pija durisima, latiendo, espectante y no puedo controlar las galas de lamerla, de besarla, de acariciar con mi lengua cada milimetro de tu intimidad. Me reclino sobre vos y vos sobre el asiento. Te chupo la pija, la ingle, los huevos, los muslos. Toda mi boca te siente y te reclama. Tomas mi cabeza con tus manos fuertemente y me empujas hacia adentro. Quiero tragarmela toda, saborearte hasta el limite de mis posibilidades. Te escucho gemir palabras sin sentido, flexionar tus piernas, empujar tu cadera, clavar toda tu pija en mi boca. Siento en mis labios unas gotas de liquido preseminal y me regocijo. Lentamente me detengo: se que estas por estallar pero no quiero. No todavia.
Tus labios ahora estan en mis tetas. Las chupas, las exprimis, las mordisqueas y yo siento que ya no tengo control de mis actos. Tus dedos ahora pasan por mi ingle, suben mi pollera, se escabullen entre mis piernas. Veo tus ojos en esa cuasi obscuridad y me derrite la mirada lasciva que revelas.
Con tus dedos comenzas a recorrer toda la traza de mi ropa interior. Notas lo mojada que esta y te encanta porque sabes que sos vos quien lo esta provocando. Seguis recorriendome, masturbandome con movimientos cada vez mas energicos y te sonreis con esa sonrisa perversa de niño que sabe que esta haciendo una travesura y lo disfruta. Te digo que no, te lo ruego mas vos no queres controlarte y necesito que te detengas. Lo necesito realmente, por vos y por mi. No ahora. No asi. Me decis que tenes mas fuerza que yo y me lo estas demostrando. Me cuesta horrores bloquearte el camino que me delataria, que te revelaria que mi negativa es un engaño que ni yo me lo creo y no tendria retorno. Desde lo mas profundo de mis entrañas quiero decirte que sigas, que te necesito dentro, que no puedo, que esta tortura me vence. Que no estoy lista pero aun asi muero de deseos de pedirte, de rogarte, de implocarte que me cojas, casi a punto de sentir que si no seguis puedo empezar a lagrimear.
Te recuerdo y ligeras contracciones se apoderan de mi: es como si me palpitara el cuerpo entero. Cada vez son más rápidas, cada vez más veloces. Rápidamente, sin entenderlo cierro las piernas entrelazándolas, dejando mi mano atrapada sepultada en mi interior. Cuanto placer! El calor de mi cuerpo parece que se evapora, pero no es asi.
Los primeros rayos de sol entran por mi ventana. Subo a acostarme. Me revuelvo en la cama y empiezo a sentir un calor subiendo por mi cuerpo desde mi sexo, el deseo crece poco a poco, sobre todo cuando pienso en vos y te imagino en otra cama con los primeros rayos de sol entrando por tu persiana.
Deslizabas tus manos por entre mis piernas y me asombro darme cuenta que estabas a punto de hacer ceder mi voluntad.
slizas bajo las sábanas y me asombra darme cuenta que no tengo voluntad cuando estas sobre mi.
Seguis con el paseo de tus manos por mi cuerpo, reclinas mi cabeza y besas mi cuello. Podria decirse que en contra de mi voluntad has conseguido que mis pezones estén erectos, erguidos, duros… no creo poder resistirme mucho tiempo mas a las cosquillas que me generan tus besos.
Siento como vas subiendo por mis muslos, me estremezco solo de pensar que harán tus manos sobre mí… Siento algo fuerte en mi pecho, es el deseo que no me deja ni respirar, deseo que provocas con tan solo rozar mi sexo, rápida, fugazmente. Sentis en calor que desprende mi cuerpo y mi humedad. No puedo controlar lo que me haces sentir.
Mis manos se pierden en busca de mi sexo, adentro un dedo en los pliegues que envuelven mi clítoris y empiezo a masajearlo suavemente. Cierro los ojos y te imagino, mi sexo empieza humedecerse nuevamente.
Imagino que mi mano tambien se pierde en tu entrepierna. Imaginarme desnuda entre tus piernas y con mi boca a punto de saborearte ha sido el desencadenante. Tu cuerpo se agita al ritmo de mis manos y de mi boca. Gimo. Gemis. Pienso que es tu mano la que está acariciando mi clítoris, haciendo que todo mi cuerpo se estremezca, que mi piel se erice y mi garganta jadee.
Imagino que es mi boca la que atrapa tu verga, que sube desde la base al glande y desciende luego hasta la base de nuevo, que chupo todo el glande y lo saboreo, lamiendo, chupando, succionando. Mis gemidos aumentan y empiezo a imaginar que me susurras cuanto te gusta lo que hago.
Sentir esas palabras en mi oído la otra noche han hecho subir más la temperatura de mi cuerpo. No se como paso, pero me encuentro sentada sobre vos. Apretas mis caderas hacia vos con fuerza. Gimo y mis gemidos aumentan tu determinacion. Si no me separo de vos ahora, ya no podre detenerme.
Mis piernas tiemblan…mi espalda se arquea…me siento latir mas fuerte, mas rapido...me siento estremecer hasta casi acalambrarme y mi voz transformandose practicamente en un ronquido. Quedo exhausta sobre la cama, comienzo a reaccionar.
No recuerdo cuando fue la ultima vez en mi vida que he deseado tanto a un hombre como te deseo a vos.