Me duché, me gusta dormir fresco, y me eché a dormir,... cerca de la una de de la mañana, sentí que abrían la puerta de mí habitación y medio dormido, pensé que era Olguita, para mí sorpresa era Francisca, en un salto de cama gris transparente y solo en una tanguita color negro ajustadita,... regalos sin duda, de su patrona, Eugenia (imagino), usando el perfume de ella, recién bañadita y en planta de pies, para no hacer ruido, se acercó sigilosa hasta mi cama con ganas de tirar,... Venía de Guayaquil visitando a quien considero “mí tercera”, Katty, pero claro, a ella no le gusta nada considerarse una más de mis mujeres, aunque le gusta serlo, iba en dirección a Manabí, tenía que pasar por “La Magenta”, la Hacienda de Don Augusto, había que resolver algunos problemas que estaban creando los peones, que por estar en época de cosechas, surgen siempre, además, tenía que atender a mis putas, que con todo el trabajo, no había tenido tiempo para ellas,... mí mujer Eva, sabía que no estaría en casa, al menos un mes, ya que mis haciendas son ganaderas, y no necesitarían de mí con tanta urgencia, como las de Augusto, en esta época además mí mujer tiene que ocuparse de mis hijos.
Cada año, en estos meses, tengo viajes continuos entre Guayaquil y Manabí, pero más paso en Guayaquil, por lo que casi no tenía tiempo de dedicarme a actividades sexuales, y eso ya lo habían probado, Eugenia, (la mujer de mi suegro Augusto), y sus hijas Ma. Eugenia, (la Gerente y Administradora de “La Magenta”) y claro, Olguita, quien también intentó una que otra noche meterse en mi cama cuando pernocté en su hacienda,... lastimosamente mis obligaciones en su hacienda, me dejaban extenuado a diario, y los únicos momentos que me doy mis escapaditas, es en Guayaquil, pues el trabajo de oficina, a pesar que ocupa mucho tiempo y cabeza, siempre es menos agotador, físicamente, que el de la hacienda, propiamente dicha.
Lastimosamente para ellas, en Guayaquil me alojo en el apartamento de Katty “La gordita” y a la hora de almuerzo, me le escapo a la gordita y caigo en casa de la llorosa Lizette, una vez que otra, dejándola contenta, por lo que las hembras de la hacienda, en esta época están, relegadas y a secas.
La última semana, ya es menos cansado el asunto de la cosecha, embarque y embalaje así que antes que las putas cumplan su amenaza y me la corten por desesperación, quedé con Olguita en visitarla en su Hacienda y aprovecharía para atenderlas.
Me preparé para atender a las tres hembras, así que el sábado por la mañana atendí a Katty y temprano en la tarde, y antes de salir, me di mí último revolcón con ella, hice viaje a Manabí y llegué a La Magenta a eso de las 6:30 PM, para mi sorpresa, en la casa hacienda, no había ni una de las putas, a cambio, encontré en la puerta a Domingo, el mayoral de la Hacienda, (mi “suegro escondido”, el padre de “mí Rosita”), y claro Francisca, (su mujer), a quienes encargaron la casa hacienda hasta el siguiente día que regresarían sus patrones, pues ellos habían ido de viaje hasta Esmeraldas, a visitar a un pariente que estaba mal, y hospitalizado.
Como ustedes recordaran, a Francisca, mí otra suegra, la mamá de “mí Rosita”, le rompí el culo y la puse a parir de felicidad en casa de “mí Rosita”, en Portoviejo, (pueden leer en esta misma página el relato: FRANCISCA TAMBIEN ES MÍ SUEGRA Y TIENE DERECHOS), y desde aquella vez, habían pasado meses sin ver a la montubia Domingo, su marido, el Mayoral de la hacienda y mí suegro, me quiere mucho, además del respeto que me tiene por ser su patrón y debido al trato que le doy, por habérselo ganado,... y creo por la atención que le he sabido dar, y doy, a su hija Rosita,... lo hacen sentirse feliz de mí, de los nietos que le he dado (mis hijos con Rosita), que lo tienen orgulloso, por lo pinteros que son (bien parecidos, eso he escuchado entre la peonada), aunque sabe bien que no puede alardear de ellos en la hacienda por no ocasionarme problemas a mí, y a él mismo con Ma. Eugenia y las otras dos arpías que son sus patronas, (y en las que también tengo hijos) que por celos, bien podrían echarlo de la hacienda (como ya ocurrió con Rosita hace años),... y a la edad de Domingo, conseguir otro camello (trabajo), sería muy difícil, por lo que su felicidad y orgullo, la lleva por dentro y en silencio, tal como hace su hija con mí mujer Eva,...
Fui atendido a cuerpo de Rey y claro, ya entrada la noche, siendo fin de semana, el mayoral se dedicó a beber, como es costumbre entre la peonada en las haciendas, me invitó y le acepté unas dos rondas y luego me retiré, soy bebedor social, pero el aguardiente, me quema la garganta,... vi un poco de TV terminado de cenar, tras la fina atención de “mi suegra” (Francisca), que no dejaba de insinuar, de una u otra maneras, su deseo de ser pisada esa noche que no estaban los patrones. Luego de las 10:30 PM me retiré a descansar sin saber, o sospechando, lo que me esperaba esa noche con Francisca, aunque con su marido en casa, no creí que se atreviese.
Me duché, me gusta dormir fresco, y me eché a dormir,... cerca de la una de de la mañana, sentí que abrían la puerta de mí habitación y medio dormido, pensé que era Olguita, para mí sorpresa era Francisca, en un salto de cama gris transparente y solo en una tanguita color negro ajustadita,... regalos sin duda, de su patrona, Eugenia (imagino), usando el perfume de ella, recién bañadita y en planta de pies, para no hacer ruido, se acercó sigilosa hasta mi cama con ganas de tirar,...
... ¡Sé que tengo que hacer!,... pero Rosita, conociendo los calientes deseos que había despertado en su madre cuando la pisé, y conociendo bien a Francisca su madre, me advirtió muy claramente que no quería que culee nunca más con ella, sobre todo por que sabía que la vieja me buscaría para que la preñe:
“Mi amor, -me dijo Rosita,... -ya probó tu verga,... y del producto de tu jugo, vive ilusionada, le gustan nuestros hijos y quiere uno tuyo,... si le das otra oportunidas ella querrá que la montes pa’ preñarse... y yo no quiero hermanos míos y de mis hijos, de ella”,... me advirtió Rosita casi llorando, así que aquella vez, le prometí que no le haría el favor a Francisca...
Pero, qué hacer,... la puta venía armada y dispuesta a todo, así que me hice el dormido, aunque no pude mantener mucho tiempo la farsa, al sentir el aroma manabita a puta arrecha, que manaba de su vagina, mi compañero se erectó casi de inmediato,... el goloso se escapó de mis boxer’s poniéndose en posición de ataque, cosa que emocionó a Francisca, que al ver la carpa bajo las sábanas, agarró con sábana y todo al muchacho para acariciarlo y ponerlo a full...
- ¡mmmmm Dotor!,... vos no pérdes el tiempo,... –decía la puta mientras me acariciaba el pene de arriba abajo,...
... la puta corrió mi sábana dejando mi herramienta erecta al descubierto, la tomó con una de sus manos y acariciándola, mientras latía, la llevó a su boca para lactar el contenido que ya se derramaba, me lamió los huevos cargaditos metiéndoselos enteros a la boca y chupándolos con cariño,... seguido quitó mis boxer’s dejándome en bolas,...
- ¡Que rico Dotor!,... tan cargaditas,... quiero toda esa leche,...
... me miró fijamente y se echó sobre mí pecho, estaba recién bañadita y fresquita,... olía a jabón líquido perfumado,... sus pezones, duros, por efecto de la excitación y del agua fría, los sentí deliciosamente pegados a mis bellos y la hembra se excitaba más frotando su pelvis mojada en sus jugos, contra mi pierna,... me pegó sus labios y de inmediato nos besamos jugando con nuestras lenguas,... la habitación recibía la traslúcida luz de la luna acariciando el cuerpo de la montubia que bajo el transparente salto de Eugenia era atenazado en un tanga negro ajustado, resaltando su virtuoso y generoso culo,... sus negros cabellos, lacios y húmedos, acariciaban mí piel que la puta erizaba con sus caricias, estaba muy caliente la hembra y yo ya no podía retroceder, ahora tendría que cumplirle a la puta y rogar a Dios que no quedase preñada,...
- ¡Que rica estas Francisca!,... –le dije,... -estas muy puta esta noche,...
- ¡SÍ!,... Desde que lo vi bajá de su carro, tuve ganas que me montara Dotor,...
... quité despacito su salto de cama, acariciando su piel y dejando a la montubia solo con su tanguita negro, y sus tetas pegadas a mi pecho, la acaricié como sobando seda, metiendo mis manos en sus nalgas, bajo su tanguita, amasando sus cachetes para ajustarla contra mi cuerpo mi verga erecta le presionaba el tanga contra la chucha,... me clavé entre sus tetas a disfrutar su excitado ardor, la montubia quemaba,... le agarré los cachetes y la trepé sobre mí, la puta sumisa a mí (después de todo,... por haberla pisado, roto el culo y deslechado en ella, soy su marido), así que ella se dejaba hacer,... le acaricié las nalgas agarrándolas mientras nos besábamos y empujaba mí verga contra su vientre,... pasé mi dedo anular desde su rajita hasta el ano, lactando sus hermosas tetas, mordiendo sus pezones... la montubia arqueaba la espalda, gimiendo de placer,...
- ¡Ay!,... ¡Por diosito!,... ¡que rico! ¡Que rico é Dotor!,... me pone loca,... siga, no pare,... así, así, así... –la montubia gemía y disfrutaba en voz queda,...
... la puta abrió las patas, atrapó mi pene entre sus piernas y las cerró, luego moviéndose lentamente, acariciando toda su vagina en mi verga, se masturbaba,... solo nos separaba la tela de su tanguita negro para clavarla,... de pronto separó de mi cuerpo sus tetas, se masturbó frenéticamente en mi verga, y me miró con ojos desorbitados, me clavó las uñas en el pecho, se mordió los labios y gimió buscando mis labios para besarnos, tragándose así el grito de placer de su primer orgasmo, para que no escuchen fuera de la habitación,...
- ¡ayyyyyyy! Dotoooooor,... que riiiiicooooo déme verga, déme que la necesito... –me decía quedito al oído, mientras me mordía...
... la montubia sintió un intruso en su cuerpo, saltó cuando le metí por el culo mi dedo anular, que mojadito de sus jugos, había paseado por toda su raja mientras se corrió con su primer orgasmo, haciéndola sentir exquisitas sensaciones en su clítoris, hasta que lo introduje en su oscuro arito,...
- ¡ayyyy! Dotor,... qué me hace,... ¡ayyyy que rico!, métalo todo patrón, así, así, asíii,... asíiiiiií... ajjjj
... la puta sentía mi dedo bombeándole el culo,... Francisca mordiéndome el pecho otra vez, alcanzó un segundo orgasmo,... le saqué el dedo del ano y me lo chupé entero para que ella viera que me como hasta su mierda,... eso enloquece más a cualquier puta, y Francisca no fue la excepción,... tenía a la montubia putísima, y entregada totalmente,...
... bajé de la cama y la doblé como burrito al borde, lentamente bajé su tanguita, dejando expuesto su hermoso culo, olí y lamí la tanguita, la eché a un costado y la putita quedó con las patas abiertas y en punta de pies para empinar su rabo,... el culo de la montubia es hermoso,... me recuerda al de “mí Rosita”, su hija, es blanco, redondo y a pesar de la edad, aún es durito y grande,... ¡Es delicioso!,... su olor a puta montuna, me tenía loco, no pude contenerme y agarrándola de los muslos, la elevé, le abrí bien las patas para lamerle la concha y tomarme todos sus jugos,... la puta solo gemía y se dejaba hacer,... cuando chupé su raja, la puta ya no pudo aguantarse y pegó un grito tan fuerte, que ella misma se asustó y echó la cabeza contra la almohada par ahogar sus gritos de degenerado placer,...
- ¡Ajjjjjj!,... ¡YA!... ¡Déme dotor, déme verga!,... la necesito bien dentro... ¡Po’ favooooorr!...
... la lamí, desde la chucha hasta el ano y chupé con fuerza su huequito para hacerla gemir con más dolor y placer,... la montubia tenía solo la punta de los pies sobre el suelo y le flaqueaban las piernas, empinaba todo su culo para satisfacerme, sabía que la iba a sodomizar,... abrí bien sus cachetes ensalivé su ano con mi lengua y coloqué la cabecita en su chiquito... escuché a la puta, obediente y sumisa a su macho, rogar, “que no le diera verga por el culo”, “que le iba a doler”, “que la iba hacer cagar”, “que no sea malo”, “que la hiciera despacito”,... llorando se agarró de la almohada con las uñas,... para que no la sodomizara,... y gritó:
- ¡NO PATRÓN!,... me va hacé cagá,... ¡No Dotor!,... ¡Despacito Dotor!,... que su verg me due,... ajyyyyy,... despacito que me dueej... le jmmmmm... ¡mardito hijo e puta, me has desgarrao el culo otra vez patrón!... –dijo en tono sacrificatorio y en voz queda y quebrada, la montubia, mientras mi verga penetraba inmisericorde en su ano,... unas lágrimas rodaron por sus mejillas y la puta mordía la almohada aguantando su dolor...
... el ano de la montubia estaba cerradito, calientito, casi virginal envolvía todo mi palo, me apretaba el glande dándome un placentero dolor,... le había metido toda la vara en el primer empujón y mis huevos ya golpeaban contra la chepa de la puta,...
- ¿Te la saco Francisca?...
¡NOOOO!... –Gritó mi suegra moviendo la cabeza,... -¡Que rica verga!,... ¡Ayyyy!,... siento sus huevos cargaditos en mí chepa,... ¡Eh Mi leeecheee!,... esto me gusta,... así mi macho, húndalo toito,... azí, azí déme más verga, ¡toita es mía!, toda asi ajjjjjjjjjjjjjjjj
- ¡Toma puta!,...
... la tomé de las caderas para agarrarla bien y bombearla con fuerza todo el palo,... sacaba hasta casi la cabecita y de un empellón entraba todo el troncó hasta los huevos, haciendo sudar en llanto a la muy cerda que adolorida pedía “¡más verga patrón!”, acariciaba sus tetas, pellizcando sus pezones, mordiéndole la nuca y despacito llegando a su chepa para pellizcar el clítoris de la puta mientras la bombeaba,...
... ¡Todo su cuerpo era mío!, y la montubia temblando, con sumisión se dejaba hacer todo,... tuvo tres orgasmos más, mientras estaba empalada,... la pobre estaba loca con la sodomización,... sentía mí verga cómo se deslizaba en su recto, la montubia temblaba desecha de dolor y placer, pero tenía fuerzas para pedir mi leche,... quería que le diera toda mi leche en la chepa,... con todo el dolor que había soportado en su culo, creía habérsela ganado...
- ¡Ya démela!... déme su leche Dotor,... ya démela –rogaba la infortunada...
... yo seguía bombeando por el culo a Francisca y ya no podía aguantarme,... le abrí bien las patas y le clavé la verga por la chucha, los labios montunos de Francisca acogieron mi verga entera, tragándola con hambriento placer,... la montubia berreó un nuevo orgasmo al sentir mi vara caliente penetrando sus gastados labios vaginales y llegar bruscamente a su cuello....
p - JMMMMMM ¡ASÍ!, así cabrón ya dame la leche Dotor,... démela, démelaaaa,....
... sus ruegos me tenían loco hacía esfuerzos por no deslecharme dentro de ella, pero ya era incontenible el chorro lo sentía en la cabecita del pene, se me venía y ya me deslechaba,... en mi mente tenía las palabras de Rosita,... así que cuando ya me iba a deslechar, le arranqué la verga de la chucha, la agarré de la cabeza, la di vuelta a la montubia,... la eché de rodillas contra el suelo y entre mis piernas le grité:
- ¡Abre la boca carajo!,... ¡Chúpate mi leche puta!,... - y le metí la verga en la boca hasta la garganta, cuando ya me deslechaba totalmente...
... medio atorada, la montubia sumisa obedeció, abriendo toda su boca, como si fuese a recibir agua bendita para calmar su sed,... se agarró de mi verga con las manos y tragó todo mi semen, me desleché integro en su boca, y ella tragó toda, lamiéndose la que se le escapaba por la comisura de los labios,... no desperdició una sola gota de leche, hasta la última gota de semen chupó, yo, caí cansado sobre el borde de la cama,... la puta se levantó, me dio vuelta y de rodillas desde el suelo entre mis piernas, agarró mi verga desde los huevos, y educadita la frotó de arriba a abajo para exprimir y chupar, la última gotita de semen que saliera de ella,...
... tomé aire y me eché cómodamente en la cama,... la montubia quedó de rodillas sobre el suelo y no sabía que hacer, si echarse conmigo o quedarse echada a mis pies,... así que le ordené que se echara conmigo,...
- Ven Francisca, échate a mi lado,... –le ordené...
... Francisca obediente se acomodó regalándome el calor de sus tetas con la mano puesta sobre mi pene,... al pasar unos minutos cuando ya recuperaba el aliento se acercó a mis labios, me besó y en vos queda me dijo:
- ¿Por que no dio su leche patrón?,... iba a escupirla en mi chepa,... usté es malo,... usté no me quiere dar su leche,... -y se echó a llorar en mi pecho,...
- Francisca,... -le dije acariciándola,... –Y a vos ¿Quien te ha dicho que no te voy a dar más leche esta noche?...
... la montubia me miró con sus ojos hinchados por las lágrimas, incrédula pero al ver la seriedad en mis palabras, agarrándome la verga y sobándola me dijo,...
- Es que mi marido... –gagueó la montubia,... -es que el Domingo luego que escupe,... se echa y ya no hay má,...
- ¿Y tú, piensas que soy como tu marido?... –quedé viendo a los ojos a la montubia,... -Quédate tranquila, putita, tendrás tu leche,...
... mi pene comenzó a erectarse y la alegría se dibujó de inmediato en el rostro de Francisca que se echó a mi lado apoyando sus tetas en mí cuerpo, a descansar,... después de todo, como yo le había dado verga, no le habían dado en años,... el placer que sentía al culear conmigo, embrutecía a la hembra, y su cuerpo denotaba el fragor de la lucha sexual,...
- Le gusta mi culo... ¿Verda Dotor?...
- Sí,... es rico, Francisca, tienes el arito apretadito,... ¿Es que no te da por el culo el Domingo?,...
- Él me daba algunas veces... cuando más joven, pero ya casi no puede culeá el pobre, se le cae... verá,... y tengo que animarlo mucho hasta que al fin me cumple,...
- ¿Por que no van al Médico?,... él no es tan viejo,... lo pueden curar,...
- ¿Usté cree dotor?,
- ¡Claro!, no es el único al que le pasa, hay muchos hombres así, sanan bien y quedan como antes,... por cierto ¿Donde está?,...
- Se quedó a chupá en casa de mi compadre Julio,... llegará a eso de las cuatro,...
- Sí, por que no quiero que... –Me interrumpió la montubia besándome,...
- Usté Tranquilo Dotor,... tiene a la Francisca pa’ darle verga toda la noche,...
- ¿Y si llega de pronto?... Qué...
- Pos que me salgo de corriendo, po’ que si no me haya bajo, me mata a golpé,... me tiene prohibido subí acá,...
... la montubia conversaba distendida acariciando mi verga medio erecta, mientras yo tenía algo nuevo en que pensar, “el tiempo”, era cerca de las 2:15 AM y quería cumplirle a “mí Rosita” mí promesa y, no quedar mal con Francisca,...
- Francisca, ¿Por que tanto afán de que te de la leche en la chucha?,... ¿No fue suficiente que te haya culeado bien y me la hayas mamado?... ¿O es que no te gusta como te culeo?
- es que... es que... ¡Sí Dotor, usted culea muy, muy rico!, me hace saltá y me deja feliz,... pero una culeada sin leche en la chepa, no es culeada,... debe sé completa,...
- ¿Como completa?...
- Pue’ con leche,... pa’ que preñe,...
- ¿Quieres que te preñe?
- ¡Claro pueh!, sino ¡como le hago un hijo!,...
- ¿Vos me darías un hijo?,...
- ¡Claro Dotor!,... ¡quiero un hijo suyo!,...
- ¿Y qué le dirías a Domingo?...
- No tiene que sabé nada,... nada má, que es de él,...
- Y ¿No es suficiente los de Rosita?,...
- Son mis nietos, - dijo orgullosa la montubia,... -son muy lindos y los quiero mucho, pero son hijos de ella,... los míos, ¡son míos!,...
- mmmmmm –Quedé pensando,... Rosita tiene razón,...
- Disculpa Francisca, voy al baño, ya regreso,...
- ¿Vá meá Dotor?...
- Sí,... ¿Por qué?...
- Por que te puedes meá a Francisca,... – Y abrió la boca,... –Todo suyo de su verga, orita es mío,...
... en serio tuve intenciones de mear a la montubia, pero era muy bizarro para mí y además, con toda su ignorancia, y después de todo, es la abuela de mis hijos,... le agradecí y fui al baño, sobre todo a hacer algo de tiempo,... ya dentro aproveché para ducharme y llamé a Francisca para que me acompañase,... le faltaron piernas a la montubia,... que feliz se acercó y me abrazó para besarme, tomé el jabón líquido, la esponja y la acaricié toda, empezando por la espalda, resbalando suavemente, hasta su culo, abriéndole las patas, arrimando sus tetas en mi pecho,... pasando por la vagina, y subiendo por su vientre hasta las tetas,... la puta se estremecía con cada caricia,... Ella hizo lo mismo y al poco rato con sus caricias, ya tenía el pene inflamado y erecto, y ella estaba caliente y con ganas que le metiera el palo,... la abracé y entre besos, la arrimé contra la pared, la montubia abrió las patas, cogió mi pene y se colocó la cabecita en su ojal, yo sin mucho trámite, le enfundé todo el sable,... la puta achinó los ojos al sentirse invadida, me miró agradecida sintiendo al extraño satisfacer sus deseos más íntimos de hembra y nos besamos,...
- ¡Que rica verga tiene Dotor!,... –me dijo en voz queda al oído,... -me llena toita...
- ¿Te gusta?...
- mmjju,... métala má... –Empujé a la puta contra la pared:
- ¿Así putita?
- Sí mi cabrón, toita, toita, asiiiii
- Cómetela putita,...
... le metía y sacaba la verga con fuerza, mientras la acariciaba y besaba,... solo la pared impedían que la puta no cayera al suelo, cada arremetida mía elevaba a la puta, que feliz se agarró de mis hombros para no caerse, la levanté un poquito más y le saqué la verga para metérsela por el culo, la puta estaba tan envenenada de placer con mi verga, me quedó viendo a los ojos mientras la sodomizaba y no le importó lo que le estaba haciendo,... el jabón ayudó a que la verga penetre suavemente, el dolor le supo a delicioso placer devorando toda mi verga...
- ¡Así Dotor!,... ¿Te gusta mi culo?,... es suyo amorcito, rásgame duro,... así, así, asíiiiiiiiiiiiiii ajjjjjjjjjj
... la puta tuvo un orgasmo anal delicioso,... cayó en mis brazos temblando extenuada, y yo tenía la leche lista para eyacular, no pude aguantar más me solté y le llené el culo con toda la leche a la montubia,... la puta me miró mientras sentía llenarse su culo,... nos besamos y la puta se entregó totalmente feliz de haberle dado mi leche,... hasta que me quedé sin fuerzas,... me tranquilicé mientras me deslechaba en su ano y ella me miró y quedita me dijo...
- No me diste tu leche Dotor,... era en la chepa, pa’ barrigarme,... pero no importa mi amor,... –se comió mi boca la montubia,... luego se inclinó y lamió mi verga para dejarla limpia de semen,... -¡Estuvo güenísimo!,...
- ¿Te gustó?
- Sí Dotor,... gracias,...
... nos duchamos y y frescos, al pasar a la habitación le vi intenciones de marcharse a la montubia,... con todo lo sucedido, y la manera de culear de la puta, yo estaba arrecho y si tenía ganas de montarla y deslecharme en su vagina,... así que le pregunté,...
- ¿Donde vas Francisca?,...
- Me voy Dotor,...
- ¿Sin tu leche?,...
- Es que es tu segundo... y ya has de,... –En tono de orden le dije:
- Te dije que no soy tu marido, Francisca,... tengo la leche en la cabecita de la verga,... lista para ti, o ¿ya no la quieres?...
... la montuna dejó las cosas en el suelo, se arrodilló entre mis piernas, me mamó la verga, más como besándola y se echó con las patas abiertas a esperarme,... su deliciosa chucha mostraba su peludo recortadito en forma triangular, se abría los labios y su vagina rosadita nuevamente estaba bañada en sus jugos,...
- ¿Te gusta mi chepa Dotor?,... o ¿quieres que me rape?... –me decía acariciándose la chepa,...
- Así esta rica Francisca, hace mucho no comía una chepa peludita, y la tuya esta coqueta,...
- ¿En serio le gusta mi chepa?,... ¿Síiiii?... ¿Y que espera pa’ comerla?...
... me eché sobre ella a lamerle la concha, sus jugos llenaban toda la vulva, y su sabor era delicioso, Francisca estaba putísima y mí verga se erectó casi de inmediato, me había puesto arrecho la hembra y tenía ganas de darle gusto, se lo había ganado,...
... ya era casi las tres y media y rogaba que ya viniese mi suegro,... me eché sobre sus tetas a besar a la montubia y la puta engreída, se encogía entre mis brazos,...
- ¡Eres un cabrón Dotor!,...
... mí verga latía inflamaba, tenía lleno de esperma lo huevos y la montubia enloquecía por que la monte y me desleche,... me pareció oír en lontananza el paso lento de un caballo, pero Francisca solo quería mi verga que la llene,... llevé sus patas hasta sus hombros y la puta gimió de dolor,...
- ¡Hay Dotor,... qué me haces!,... si, si, sigue...
... su culo estaba de un hermoso color rosadito y el ano tenia el ancho de mi verga,... le chupé con fuerza el ano para jalarme algo de su mierda y haciéndola gozar, hacer más tiempo, y la montubia alcanzó un nuevo orgasmo, la puta jadeaba de placer,... coloqué mi verga en la entrada de sus labios y empujé hasta que tropecé con el cuello del útero,... la putita gimió de profundo placer y me dijo:
- Desde hace mucho no me comía una verga tiesa,... y la suya es muy gruesa Dotor,... me rasga la chepa,... me emputa, me gusta,...
... comencé a darle verga despacio para que disfrutara cada pedacito de mi carne en su vientre, la taladraba y la puta se iba en gemidos llorando por el placer que sentía,... sus tetas inflamadas de lujuria la hacían más deseable para fornicarla, y solo de tocarla temblaba la montubia,... Francisca se estremecía con cada empujón de mi verga en su vagina y sus gemidos de placer llenaban mis oídos de deseos por deslecharme en ella,... tuve que abrirle los brazos y agarrarlos para que no se moviera tanto entre cada orgasmo,... me estaba enardeciendo y si no sucedía lo que esperaba, me deslecharía dentro de ella,...
- ¡Dame mi verga Dotor!,... ajjjjj toda, toda, toda, asíi,.. asíiii,... ajjjjjj dame mi la leche,... ya dámela, dámela, dámelaaaaaa...
... escuché que abrían la puerta y mientras la bombeaba le dije,
- Francisca, hay alguien abajo,...
- No importa,... quiero tu leche mí amor,... dámela...
- Sí... putita, toma, toma,...
... la bombeaba haciéndola gemir en cada embestida, pero me aguantaba con todas mis fuerzas para no eyacular, así Francisca alcanzó dos orgasmos más que la llevaron a morderme el hombro para no gritar,... temblando aflojó las piernas y me agarró de la cintura con ellas para no dejarme ir,...
- Vos No te me zafas hajta que me llenes de tu leche cabrón,...
- ¡Sí!,... Sí, sí,... toma putita...
¡FRANCISCA!,... ¡FRANCISCA!,... ¡onde estas!...
- ¡Uy! ¡Santo Dios!,... ¡mi marido!,... aj, aj aj,... dame la leche patrón, ¡dámela ya!,...
- ya,... ya...
- ¡FRANCISCA!,... ¡ONDE ESTAS!... –Gritó mi suegro...
- Lo siento Dotor,... es que,... es que,... ¡me voy!,... me voy
... la montubia desató las patas y empujándome se sacó la verga, se incorporó rápidamente, temblando se puso el tanga y el salto,... se dirigió a la puerta, abrió despacio para mirar y luego se devolvió a verme,... yo me agarré la verga tapando la cabecita con el pulgar para no eyacular sobre las sábanas,... Francisca se acercó a mí, me dio un beso en los labios y le dije,...
- Disculpa Francisca,...
p - otro momento será Dotor,... me la debe,... – dijo la montubia en voz queda, la putita se dio vuelta y yo la agarré del brazo,...
- Espera putita,... ven que me deslecho,... –miró mi verga toda inflamada,... quitó mi dedo y se arrodilló junto a la cama para chupar,...
... le metí la mano en la vagina mientras aflojaba en su boca, una gran cantidad de esperma que la montubia chupó y tragó mamando hasta la última gota mientras mis dedos la hicieron alcanzar un último orgasmo agarrando su clítoris,... Arriesgándose a que su marido llegue y la encuentre mamando verga de otro, Francisca, como corresponde a una buena hembra, me exprimió el glande y lo dejó limpio y aseado,... y la última gotita de semen la puso en su dedo índice y se la pasó por la raja...
- Ajjjjjj,... ¡Que riiiicooooo!,... gracias,... – le bajé la tanga y le besé la chepa...
- Gracias Dotor,... es muy rica,... ¡Uy!,... hoy me mata... por oler a verga ajena,...
... quedé exhausto sobre la cama, pero satisfecho,... había cumplido con las dos putas, sobre todo con mí Rosita que tanto quiero,... la verdad es que no era bueno que tenga un cuñado e hijo mío, de Francisca,...
... ella bajó sin que se diera cuenta Domingo y lo encontró echado sobre el suelo de la sala, borracho y con la conciencia perdida,... ¡eso la salvó!,...
... al día siguiente, cerca de las 10 AM me despertó para el desayuno, abrí los ojos y la encontré endulzada chupándome la verga, que erecta dejó escapar semen que ella deglutió con placer,... cuando me vio despierto besó la cabecita, exprimió el glande y me dijo que “le dolía todo el cuerpo, que el culo ya no lo sentía ni para cagar y casi no podía caminar, pero que le había encantado, cómo se lo reventé”,... la muy puta, sabiendo que su marido esta trabajando por la hacienda y que los patrones no llegaban sino hasta el medio día, había venido a mí habitación, sin nada debajo, por si yo me animaba a culearla,... tuve ganas de darle su mañanero, se lo merecía, pero ya me había zafado de deslecharme en ella y posiblemente preñarla, tres veces en la noche, y como soy tan prolífico con estas manabitas, ¡para qué arriesgarme!,... se quitó el vestido y sin brazier me dio las gracias arrimándome sus senos y la chucha por haberla culeado así y me dijo “que había sido su mejor noche desde que la desvirginó mi suegro”,... “que cualquier momento me cobra la leche”, por que “cualquier momento es bueno para culear”,
LEXO