No podía creer lo que me estaba sucediendo: soy Natalia, de 20 años, 1.70 de altura. morocha, de buenas formas y cada vez que veía al profesor de biología que tengo en primer año de la facultad o que sentía hablar de él, Rodrigo, me estremecía y me estremezco, u se me empapa mis bombachas, a pesar que nunca he sido una come hombres, sino que por el contrario, siempre he tratado de no tener mucha relación con el sexo opuesto pese a no haber tenido ningún problemas que me haya dejado marcada; durante mis estudios secundarios he tenido algunos escarceos con compañeros, pero nunca hemos llegado a mayores, solamente algún beso y alguna mano que se escapaba en busca de ...... alguna belleza de la otra parte, pero sin llegar nunca a mucho más de eso, por lo que a mi edad de 20 años aun me encontraba virgen; pero el solo nombrar a Rodrigo me calentaba muy mucho y sinceramente no sabía porque se trataba; él es un profesor de biología en el primer año de la facultad de medicina, tiene alrededor de 55 años, es una persona que infunde mucho respeto y además sabe mucho de la materia en la cual es profesor, siempre muy serio en su forma de conducirse y no dando pie para que nadie pidiese pensar en el sexualmente; o sea una persona de lo más normal; pero que había calado muy hondo dentro de mi ser y ansiaba tenerlo adentro mío y soñaba con que el sea el hombre que arrebatara mi virginidad.-
Yo repito que siempre he guardado mis formas, pero con Rodrigo me pasaba una cosa muy curiosa, por lo que me dispuse a tratar de conquistarlo, a pesar de considerarlo una cosa muy difícil, dada su seriedad y nuestra diferencia de edad que era demás de 30 años lo que lo hacía una misión casi imposible de lograr, pero cuanto más difícil es el desafío más fuerte serán mis ansias de conseguirlo, entonces mi idea empieza a tomar forma. Como primera medida, un día, terminada su clase, lo esperé y le dije que me costaba mucho asimilar sus enseñanzas a pesar de mi empeño en aprender por lo que le solicitaba muy respetuosamente si el podría darme algunas clases particulares, para poder seguir el ritmo de los demás compañeros; el me dijo que no acostumbraba dar clases particulares, pero ante mi insistencia por último accedió a darme clases en su casa los días lunes, miercoles y jueves a las 16 horas; ya con eso consideraba que había dado un paso muy importante en mi afán de conquistar a tan extraño profesor.- Por otro lado. Yo seguía el ritmo normal de toda chica de mi edad, deseosa de experimentar con chicas de mi misma edad o parecida, pero sin abandonar la idea de que Rodrigo fuera mi desvirgador.- Así fue que empecé a noviar con un compañero de clase; nos veíamos dentro de la facultad donde siempre encontrábamos un salón vacío para empezar a franelearnos; poco a poco fueron subiendo nuestras franelas y así fue que Luisito me tocaba las piernas, me apretaba las tetas y me las sobaba bien, mientras que yo aprendí entre otras cosas a chuparle la pija; primero fueron besitos y lametones, de a poco me fue enseñando más cosas hasta que supe tragármela entera y varias veces me llenó la boquita con su leche; tambien me daba besos en mi conchita y algunas veces tambien me la chupaba, pero cuando quería penetrarme, entonces yo no se lo permitía por nada del mundo y siempre le decía que mi virginidad tenía dueño aunque tuviera que esperar un tiempo largo.-
A todo esto, empecé las clases con Rodrigo, quien me daba las clases pero seguía completamente serio en su trato conmigo y tambien con sus familiares que algunas veces venían a consultarle algo; él tenía dos hijas mayores de 30 años y su trato hacia el era muy respetuoso, nunca un chiste ni una palabra mas fuerte que otra; yo al ir tomando confianza con mis clases iba cada vez vestida en forma más deshinibida; empecé a ir con minifaldas muy pequeñas a las que él al principio mi miraba, pero cuando a eso le agregué unas blusas bien escotadas, poco a poco noté que el profesor empezaba a mirarme con cierto disimulo, pero eso era una nueva esperanza de triunfo para mis ilusiones.- Yo tomaba cada ves más confianza y muchas veces le hacía bromas, arrancándole a Rodrigo una pequeña sonrisa.- Un día que hacía mucho calor, le pregunté si por el calor me podía poner más cómoda; el me contestó que no había ningún problema, entonces yo jugándome el todo por el todo, me saqué la blusa quedando en la parte de arriba solamente con el corpiño puesto; Rodrigo se quedo sorprendido y me dijo que esperaba que ya se me hubiese pasado el calor para no seguir desnudándome.-
Así fui tomando más confianza con el, pero no lograba obtener de su boca una sola frase que delatase que en realidad le gustaba que yo me comportase de esa manera; siguieron los días de calor y yo seguía quedándome en corpiño, hasta que un día me dijo:
• Señorita Natalia, me parece que usted se está extralimitando en la confianza, no es posible que usted se quede toda la clase solamente en corpiño
• Señor Rodrigo, es que acá hace mucho calor, ahora si a usted no le gusta que me quede solamente con corpiño, no tengo ningún problema en sacármelo
• Eso será en el momento apropiado, por ahora puede quedarse en corpiño solamente
• Muchas gracias, señor Rodrigo
Me dejó pensando eso de “será en el momento apropiado” y pensé que el profesor Rodrigo estaba pensando en tenerme sin el corpiño, sería para su deleite?
Seguí varios días con la rutina de quedarme en corpiño solamente, hasta que un día llegué, empezó con las explicaciones y en un momento dado me dijo:
• Nati, podrá usted quedarse hoy un rato mas?
• Un rato como de cuanto?
• No puedo calcular, solo le digo que hoy le dije a mis hijas que iba a estar toda la tarde demasiado ocupado y que por ello no tendrían que venir para nada a esta casa.-
• Entonces lo que usted diga señor Rodrigo
• Para empezar, como hace mucho calor, usted está autorizada a sacarse el corpiño y quedarse de esa forma
• Por supuesto, señor, con mucho gusto
Volando me saqué el corpiño quedando con las tetas al aire y pensando que por fin se haría realidad mi sueño de ser cogida por este maduro profesor.- En principio me siguió dictando cosas de la materia, pero yo notaba que su pantalón empezaba a abultar, dejando apreciar un buen pedazo que se destacaba y yo me puse muy contenta.- Como lo ví que seguía dictando sin inmutarse, le volví a decir que tenía más calor y aproveche para dejar caer la minifalda, quedando solo con una tanga semi transparente que apenas me tapaba la conchita y por detrás era un hilo dental que se introducía en mi raja de culo, dejándolo todo al aire.- Como noté que intentaba seguir con sus explicaciones, le pregunté si el no tenía tambien calor; me dijo que si y entonces me dedique a sacarle primero la corbata, después la camisa dejando al descubierto su pecho lleno de pelos canosos; ya entusiasmada, seguí desnudándolo hasta que quedó solamente con el bóxer donde ya se notaba un tremendo bulto; con mi mano se lo empecé a acariciar y creí llegado el momento tan esperado por mí; no tome en cuenta nuestra diferencia de edades, le saqué el bóxer y su pija saltó pegándome en la cara; la acerqué a mi boca y antes de que se la empezara a chupar, el me sacó la tanguita dejándome completamente desnuda, mostrándole mi conchita con muy poco pelitos del mismo color q ue mi cabellera; me dijo que yo era una putita que hacía rato lo estaba acosando y que él me iba a dar mi merecido; yo le dije que tenía muchas ganas que el me desvirgara; ante esas palabras, me levantó en brazos y me llevó hasta su cama, donde me depositó muy suavemente.-
Era todo un espectáculo ver a Rodrigo completamente desnudo y tratando de cogerme, me metía mano por todos lados y cuando le dije que yo era virgen no lo podía creer; como podía ser que fuera virgen y parecía una putita?.- Se acostó a mi lado haciéndome sentir su pija en toda mi conchita; me abrió de piernas y me la empezó a chupar con mucha ansia, yo al sentir su lengua sentí un gozo tremendo; el siguió chupándome la concha hasta que tuve mi primero orgasmo dando un tremendo grito de satisfacción; me dejó recuperar unos instantes y nuevamente me agarró las piernas, las levantó y las puso sobre sus hombros, quedando mi conchita justo a la altura de su pija que no era muy larga, pero si bastante gruesa; cuando me tenía así acomodada, empezó a pasar su pija por mi conchita hasta calentarme al máximo, momento en que me preguntó si yo quería que me desvirgara; de inmediato le dije que hace meses que lo estaba deseando, entonces trató de introducir su pija muy suavemente; al principio entró solamente la cabecita y me produjo mucho dolor que el lo notó enseguida; paró de hacer fuerza y me dejó descansar; trató de acomodarme mejor las piernas y entonces nuevamente hizo fuerza y su cabecita poco a poco se fue metiendo y yo muy contenta pese al dolor que sentía porque se estaba cumpliendo mi sueño; cuando llegó a la barrera natural, me preguntó si estaba dispuesta a perder mi virginidad y le dije que lo estaba deseando; entonces dio un fuerte empujón y se quedó con mi virginidad, produciéndome un tibio sangrando que ensució su pija y mis piernas; se quedó un rato quieto dentro mío y yo lo alenté para que empezara a moverse; comenzó un mete saca que a mi me causaba extrema satisfacción porque estaba logrando que el hombre elegido por mí me estaba cogiendo a pleno; cuando le faltaba poco para acabar, me preguntó si yo me cuidaba y cuando le dije que si, enseguida acabó adentro de mi conchita llenándome de su leche calentita; yo al sentirse como su leche se introducía por todos mis agujeros no pude aguantar más y tambien acabé felizmente teniendo el segundo orgasmo en muy poco rato.- Una vez que nos repusimos nos fuimos a dar un baño, me preguntó si me podía quedar un rato mas t le contesté que todo el rato que el quisiera.- Me abrazó y me dijo que ahora el que quería cogerme era él y que además le encantaría darme por el culo:- Yo le dije que tenía miedo porque su pija era muy gruesa para entrar en mi culito; el me contestó que durante mucho tiempo lo estuve buscando y que ahora no soportaba un no por respuesta; que además iba a ser muy suave y que si yo no podía aguantar, no pasaría nada; ante esa afirmación yo me prendí de su boca y le día un hermoso beso de lengua, mientras el me abrazaba, y me acariciaba el culito.- El ya estaba preparado porque sacó de su mesita de luz un gel con el que se embadurnó un dedo, me lo metió en el ojete y una vez bien adentro lo pasó bien para lubricarme toda bien por dentro; me puso con el culo para arriba y me lo empezó a besar, a lamer, a chupar, a darle nalgaditas, mientras mi ojete se fruncía de los nervios; me pidió que me relajara porque de lo contrario íbamos a sufrir los dos; yo traté de relajarme lo máximo posible y cuando consideré se lo hice saber; el apoyó semejante pija en mi ojetito e hizo fuerza para empezar a metérmela; al principio hizo mucha fuerza sin conseguir su objetivo; nuevamente se puso gel en el dedo y éste en mi culo y lo llenó bien; así fue entrando poco a poco y él pese a mi gesto de dolor, siguió penetrándome hasta que sus huevos chocaron con mi cuerpo, quedando en ese momento quieto, esperando que mi culito se amolde a su pija; cuando me fui acostumbrando me empecé a mover, y él siguiendo mi ritmo se movió muy rítmicamente hasta llenarse el culo con su leche.- La dejó adentro de mi culo hasta que se fue poniendo flácida y se Salió de mi culo sola.- Me abrazó, me beso muy dulcemente y me agradeció el dulce momento que lo había hecho pasar.- Luego de esa vez hubo varias veces más en la cual nunca usamos forro porque a el no le gustaba y a mi tampoco porque quería sentir su leche penetrándome por todos mis agujeros.- Por supuesto que al terminar el curso mi nota fue excelente y yo quedé satisfecha porque había logrado mi objetivo; a partir de ahí me hice muy putita y todos mis compañeros se turnaban para cogerme, pero yo había cumplido con mi sueño; me había cogido desvirgándome el hombre que yo había ansiado y ahora hacia una vida repleta de cogida, que es lo que me hac