Seguí durante mucho tiempo mis sesiones de sexo con Tomás mi hermano, cogíamos casi todos los días y en las posiciones mas extrañas que íbamos aprendiendo; solo vivíamos el uno para el otro.- Cuando faltaba muy pocos días para cumplir mis 22 años, sorpresivamente recibo una llamada en mi celular que me dice:
• Hola hermosa, como estas?
• Quien habla ahí?
• Tu primo Daniel
.......
• En serio sos Daniel? Que alegría volverte a escuchar después de tanto tiempo
• Me acordé que dentro de pocos días cumplís los años y me encantaría ir a saludarte, puedo?
• Por supuesto que podés, te espero con ansia
• Dame bien tu dirección que ya no me acuerdo
Le dí mi dirección y me quedé completamente sorprendida, porque mi primo Daniel hacía más de l5 años que no lo veía; de chica siempre fue mi primo preferido, pero el fue creciendo y se alejó de la familia por completo; en la actualidad el debía tener alrededor de 40 años; era el mayor de los primos y su anunciada visita me puso muy nerviosa porque lo iba a ver después de tanto tiempo; me había dicho que dos días antes de mi cumpleaños iba a pasar a saludarme y entonces ese día, traté de ponerme lo mas sexy posible.- Quería demostrarle que ya no era una nena sino toda una mujer y que además tambien me gustaba coger aunque fuera con mi primo.- Para la ocasión me vestí con una pequeña minifalda que dejaba ver casi en su totalidad mis piernas largas y torneadas; una blusa bien ajustada a mi cuerpo, escotada dejando ver el nacimiento de mis tetas; además era con transparencias pudiéndose ver debajo mi corpiño celeste que era en realidad talla 95, todo eso sin medias y calzando unas sandalias de tacos bien altos que estilizaba mi figura.- Me puse a pensar en Daniel y en mi recuerdo lo veía como un muchachito hermoso, de buena figura y ese solo recuerdo me estaba excitando por lo que mis pezones sobresalían como dos lanzas de mi ajustada blusa.-
Almorcé frugalmente ese día y enseguida limpié los utensilios que había utilizado quedando todo en perfectas condiciones, me maquillé bien y me dispuse a esperar a mi recordado primo Daniel.- Al escuchar el timbre, mi cuerpo pegó un sobresalto, ahí me di cuenta que me estaba invadiendo una calentura extrema solamente con pensar en tan próximo encuentro; fui a abrirle temblando de nervios y al vernos después de tantos años, la verdad que la sorpresa fue mutua: yo me encontré con un verdadero macho; un morochazo bien musculado por el ejercicio que se veía que prácticamente muy asiduamente, mientras que él se encontró (según el) con una hermosa mujer muy distinta a la niña que conocía y que recién ahora se deba cuenta del tiempo transcurrido sin vernos:- Nos dimos un tremendo abrazo y yo muy pícaramente, logre que mis tetas se apoyaran en su pecho para que notara que había reencontrado una mujer de verdad y no a la niña que había dejado olvidada; él tambien me abrazó muy fuerte, llegando yo a sentir alfo sobre mi pancita que supuse que sería su hermosa pija, de la que yo soñaba disfrutar en muy poco tiempo.-
Comenzamos a charlar de tantos años sin vernos; el me contó que con su juventud había emprendido camino y dejado nuestra Misiones natal, para recorrer toda la República, conociendo todas las provincias cada una con sus paisajes y bellezas; me contó que se había ido solo, que tuvo en el camino muchas buenas y no tan buenas amigas, pero que al cabo de los años había vuelto al lugar de origen tan solo como se fue, solamente que ahora tenía 40 años y se sentía mas aplomado y con ganas de formar una familia; mientras él me contaba todo eso, yo dejaba volar mi imaginación pensando que yo podía haber sido su compañera durante todos esos años sin darme cuenta que nuestra diferencia de edad no lo hubiera permitido.-
Mientras me contaba toda su historia, en un momento se acordó y me dijo que yo cuando era chiquita había sido su preferida y siempre me buscaba para su juegos y yo tambien lo buscaba a él, haciendo una perfecta pareja a pesar de los años que nos separaban.- Tambien me recordó que a mi me encantaba sentarme en sus rodillas mientras jugábamos, y, en son de broma, me preguntó si no me4 gustaría volver a aquellos juegos.- Enseguida le dije que pensaba que estábamos muy crecidos para repetir esos juegos, pero en realidad me encantaría volver a sentarme sobre sus rodillas; el sonrió muy complacido y me dijo que entonces ya la íbamos a repetir; tomó una silla, se sentó y me invitó a sentarse sobre sus rodillas; yo no me hice rogar e inmediatamente me senté sobre sus rodillas; el me acomodó bien y me abrazó por la cintura mientras seguíamos charlando; bajó su boca y me empezó a dar besitos en el cuello que enseguida me fueron calentando.-
Yo me abracé fuertemente a él y le pedí que siguiera con sus besitos que me estaba encantando; entonces el me soltó de la cintura como me tenía abrazada y ahora, con sus manos libres las apoyó sobre mis tetas, logrando un estremecimiento de mi parte; igualmente no le dije nada, solamente le sonreí, con lo cual Daniel tomó más confianza y mientras me seguía besando en el cuello me sacó la blusa y tras ella tambien me sacó el corpiño dejándome con las tetas al aire, diciéndome que tenía unas tetas divinas; yo le dije que eran todas suyas con lo que me las empezó a chupar con desesperación logrando que mis pezones su pusieran duros como piedras; suguó utilizando su boca para darme mordisquitos en los pezones y de esa manera quedaban sus manos libres; las metió bajo mi pollera y empezó a hurgar hasta llegar a mi tanguita, la que hizo a un lado para empezar a tocarme la concha; yo me retorcía de placer; el sin ningún apuro seguía jugando con mi conchita y con mi clítoris llegando a producirme una calentura extrema; me preguntó si me gustaba y le contesté que eso era mucho más de lo que yo esperaba de él; se acomodó como pudo hasta que pudo abrir su bragueta y con unos movimientos su pija salió para que yo la disfrutara; era mucho más gruesa que la de mi hermano Tomás pero yo la quería sentir adentro mío.-
Daniel tranquilamente me sentó arriba de él, y así como tenía mi tanguita de costado logró subirme con sus fuertes brazos para después hacerme bajar poco a poco logrando que esa enorme pija se fuera metiendo despaciosamente en mi concha; yo sentía como un desgarro porque al ser más gruesa de lo que yo estaba acostumbrada, su pija debía abrirse paso en mis angostas canaletas, pero mientras el seguía jugando con mi clítoris, mi gozo era cada vez mayor, hasta que logré tener un tremendo orgasmo causando por la enorme pija de mi primito Daniel.-
Era la primera vez que tenía un orgasmo tan rápido pero enseguida lo justifiqué con las ganas que tenía de ser cogida por mi primo, sus caricias en mi clítoris y su tremenda pija hurgando en mi conchita lo que provocó en mi una verdadera catarata de placer; Daniel no la sacó de adentro mío, lo único que cambió fue que me sacó la minifalda quedando yo únicamente con la tanguita acomodado por el para su mejor accionar; yo seguía moviéndome como loca haciendo un mete saca estupendo; cuando estaba en esos menesteres y Daniel aferrado a mis tetas gozando junto conmigo oímos la puerta de entrada y era Tomás que llegaba más temprano de lo habitual; entró y me vió así ensartada; entonces saludó y Daniel le hizo una seña; Tomás como respuesta sacó su pija que ya estaba bien dura por el espectáculo brindado por nosotros y me la metió en la boca para que la chupara; de esa forma quedé yo entre mi hermano y me primo, uno me cogía la boca mientras que el otro me cogía por la concha y yo me sentía plenamente feliz con dos pijas a mi disposición.-
Seguimos moviéndonos hasta que mis dos machos acabaron adentro mío, llenándome Tomás la boca mientras que Daniel hacía lo mismo con mi concha, dejándome llena de semen por todos mis agujeros; Daniel se salió por fin de adentro mío, permitiéndome sacarme la tanguita por lo que decidí ir a darme un baño, mientras los dos hombres procedían a desnudarse para seguir la fiesta.-
Mientras me bañaba, ellos me contaron que hacía como un mes se había encontrado de casualidad y habían estado charlando de muchas cosas, hasta que Tomás le contó de nuestras relaciones y Daniel enseguida se sintió interesado mas después que mi hermano le mostró algunas fotos mías actuales y aprovechando la proximidad de mi cumpleaños decidió venir a reconocerme.- Yo les dije que eran dos sinvergüenzas que se abusaban de una pobre niña, mientras ellos en respuesta me dijeron que una vez que estuviera bien bañada, íbamos a seguir la fiesta.- Yo ilusionada con seguir pasándola bien terminé de bañarme, me sequé y me quedé desnuda esperando nuestro próximo juego.-
Enseguida me dijo Daniel que ahora iríamos a coger en nuestra cama, que es donde le encontraba más gusto a la cogida: fuimos hasta mi pieza donde me recosté y él lo hizo después que yo teniéndome abrazada; me dijo que le gustaría que yo lo cabalgara y yo no me hice rogar; se acostó boca arriba con su pija bien parada y yo despacio me enterré su terrible pijón en mi concha; empecé a cabalgarlo, entonces el me abrazo y me apretó contra el quedando yo con mi culo en pompa; oportunidad que aprovechó Tomás mi hermano, para ponerse detrás de mí y empezar a pasar su pija por mi ojete; al principio me asusté porque era algo que nunca había pensando, pero entre los dos lograron convencerme y despacito mi hermano me la fue metiendo quedando yo ensartada con las dos pijas bien metidas adentro mío; la de Daniel en mi concha y la de Tomás en mi culo; pasados los nervios del principio, enseguida tomé el ritmo llegando a tener un orgasmo descomunal, mientras que mis hombres acabaron primero uno y el otro después llenándome toda con sus leches, lo que nos obligo a bañarnos nuevamente, pero esta vez lo hicimos los tres juntos jugando como tres niños mientras nos tocábamos y besábamos.-
Cuando terminamos de bañarnos, nos secamos y así desnudos los tres fuimos a la cocina donde nos dispusimos a tomar algo para después seguir en tan alocada tarde; yo tomé una gaseosa mientras que los dos hombres apuraban una cerveza, y me preguntaron si quería repetir la experiencia con los dos; les dije que me encantaría a pesar que tenía un poco de temor por el grosor de la pija da Daniel, pero éste me tranquilizó diciendo que me trataría de la mejor manera posible y que él tenía bastante experiencia porque había desvirgado varios culos vírgenes y el mío ya tenía bastante uso; eso me tranquilizó y nos dispusimos a seguir con lo nuestro; primero se acostó Tomás, yo me tiré encima de él; quedé ensartada y con mi culo en pompa para que se metiera Daniel; cuando éste empezó a merodear por mi ojete la verdad que me puse nerviosa, pero Daniel sacó un gel que había traído un lo pasó por mi culo, lo metió con un dedo bien adentro y después se embadurnó la pija y despacio me la fue metiendo; la verdad que fue más el miedo que otra cosa, porque cuando me quise dar cuenta ya me la había clavado y tenía su pija metida hasta el fondo.-
Otra vez me moví entre los dos para mantenerlos bien erguidos, pero nuevamente les gané de mano a los dos teniendo yo mi orgasmo ya no recuerdo que número, pero muy feliz de haberlo logrado: los dos siguieron adentro mío hasta que uno a uno me llenó con su leche y quedamos los tres felices y contentos; nuevo baño con toqueteos y mucha franela hasta que los tres nos vestimos y cenamos en forma.-
El día de mi cumpleaños lo celebramos otra vez los tres juntos y cogimos toda la tarde nuevamente.- Ahora ya pasados los festejos pienso que he conseguido dos hombres que siempre que tienen ganas me cogen y yo me siento como la reina de las putas y cada vez me gusta más el incesto. Próximamente les contaré alguna nueva aventura posiblemente con algún otro pariente.- Hasta entonces