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abuela, hija y nieta


Tres generaciones a las que me pude coger gracias a mi parentesco y a mi título de abogado.

Mi nombre es Jorge, soy una abogado recibido en la ciudad de Buenos Aires, tengo 39 años, físicamente me encuentro muy bien porque practico ejercicios diariamente, soy soltero y me desenvuelvo muy bien con las mujeres.- Esta historia comienza un día que me llaman a mi estudio para informarme que en un accidente de tránsito en la ciudad de Rosario había fallecido el marido de mi prima Dolores y ella había quedado internada en el hospital de la zona; me pedían por favor si yo podía hacerme cargo de los trámites necesarios para conseguir el traslado de los restos como así tambien de lo que quedaba del coche ya que había sido atropellado y destruído por un camión.- A pesar de que hacía varios años no tenía trato con mi citada prima justamente por.......  haber tenido problema con su ahora difunto marido, arreglé todas mis cosas y esa misma tarde me puse en marcha rumbo a Rosario.- En cuanto llegué me interioricé del caso, el asunto estaba en manos de un juez de dicha ciudad y mi prima estaba internada en el hospital; como cuando llegué ya era tarde para hacer los trámites judiciales fui a interesarme por la salud de mi prima; ésta solo tenía contusiones y algunos moretones, pero calculaban los médicos que al otro día sería dada de alta.- En cuanto Dolores me vió, una amplia sonrisa iluminó su cara y me agradeció mucho por haber tomado el asunto en mis manos, a pesar de mi enemistad de tantos años.- Yo la saludé calurosamente y le dije que al día siguiente yo iría a retirarla del hospital y tambien la llevaría a Buenos Aires, por supuesto luego de arreglar toda la documentación judicial.- Estuve con el juez, él me dijo que se haría cargo del caso que no creía que se presentaran mayores problemas, pero que cualquier cosa me la haría saber con tiempo para que pudiera volver a trasladarme.- Luego de eso firmó las ordenes pertinentes y en las primeras horas de la tarde ya estaban viajando rumbo a Buenos Aires por un lado los restos mortales del marido de mi prima y por otro el montón de hierros en que había quedado convertido su auto.-

Terminado ese trámite, fui al hospital a buscar a mi prima que ya se encontraba levantada esperándome para que la trasladara a su casa; en cuanto me vió ahora me abrazó y me dio muchos besos, agradeciéndome nuevamente mi atención al haber dejado de lado mis ocupaciones para ocuparme de solucionar su problema.- Hicimos todos los trámites necesarios para conseguir el alta médica y a pesar de encontrarse todavía dolorida por los golpes recibidos, nos pusimos en marcha rumbo a Buenos Aires.- En el viaje yo le dije que lamentaba el fallecimiento de su esposo, pero para mi sorpresa, Dolores me dijo que esa muerte era como un poco de libertad para ella, ya que su matrimonio ya hacia varios años que había dejado de ser una felicidad porque yo había tenido razón cuando tuvo mi pelea con su marido, aunque ella no pudiera reconocerlo públicamente para no dejarlo malparado.- Mientras manejaba, de reojo iba mirando a Dolores, de quien sabía que tenía mi misma edad porque cuando más jóvenes éramos muy unidos, al seguir mirándola me fui convenciendo que era una tremenda mujer ya que además de su linda cara ahora afeada por los moretones, se notaba unas hermosas tetas, linda cinturita, muy buenas piernas y tambien un hermoso culo, lo que dio por resultado que a mi se me empezó a parar la pija, pero no quería demostrarlo tan abiertamente; Solamente le dije que estaba muy bonita, ella se rió y me dijo que era un mentiroso porque con esos moretones se la veía horrible; yo le dije que esos moretones en pocos días solo serían un mal recuerdo y volvería a ser una preciosa mujer.- me lo agradeció nuevamente y así llegamos a su casa, donde la ayudé a bajar y me invitó a pasar a la misma que yo no visitaba hacía ya muchos años.- En la casa conocí a su hijos. Pedro de 19 años y Mariana de 17, toda una belleza igual a la madre pero con unos años menos, o sea, una hermosa mujercita; tambien vi a mi tía Clara que había tomado partido por su yerno y desde ese momento había dejado de visitar mi casa; los dos chicos me saludaron muy cordialmente y me agradecieron haber hecho los trámites para que ellos pudieran dale el último adiós a su padre; mientras que mi tia me saludó muy fríamente; mientras que yo pensaba que esa frialdad seguramente iba a dejar paso a un cariño mutuo, ya que a sus 60 años se conservaba muy bien y muy dentro de mi pensaba que después de esa muerte, podría cogerme primero a mi prima Dolores, en segundo término a Marianita su hija y por último me cogería a mi “querida” tía Clara.- Lo primero que tendría que hacer era congraciarme con la juventud; por un lado Pedro no sería problema porque sus deseos de libertad me indicaban que muy pronto dejaría la casa en la que ahora vivía su madre para irse a vivir solo.- Por eso, empecé a visitar muy seguido a la familia haciéndome muy amigo de Mariana, ya que con Dolores había reiniciado nuestra amistad de antaño y cada día tomaba más confianza con ella, llegando a abrazarla y besarla sin que ella opusiera ninguna resistencia.-

Al cabo de un tiempo, recibo una cédula del juez donde me decía que el jueves a las 12 horas debía concurrir para enterarme de la culminación del sumario instruído con motivo del accidente y que debía concurrir acompañado por la señora Dolores.- Le mostré la cédula a mi prima y preparamos todo para viajar ese jueves los dos hasta Rosario.- Salimos con tiempo suficiente para poder hablar con el juez; cuando lo logramos éste nos dijo que había fallado que se había tratado de un accidente cuyo culpable era el conductor del camión por lo que había intimado a su compañía de seguro a hacer un pago de una suma respetable de dinero a nombre de mi prima Dolores.- Faltaban solamente que debíamos conseguir unos papeles para lo cual y para evitarnos tener que hacer otro viaje, el juez nos daba nueva audiencia para el día siguiente a las 8 de la mañana.- Convencidos de que debíamos utilizar toda la tarde para terminar los trámites, almorzamos en un lugar de comida rápida, avisamos las novedades a su casa y a mi estudio y nos dedicamos toda la tarde a conseguir la documentación pedida por el juez.- Cuando por fin terminamos no nos habíamos dado cuenta pero ya eran las ocho de la noche por lo que debíamos conseguir un hotel donde pasar la noche; había dos problemas, uno era que por tratarse de algo inesperado no teníamos ropa para bañarnos y cambiarnos, el otro problema era que por tratarse de las fiestas patronales de la ciudad no había lugar prácticamente en ningún hotel de la ciudad; al final encontré lugar en uno limpito pero muy chiquito donde me ofrecieron una habitación con cama matrimonial; pensé que vendría muy bien para mis planes y pagué la seña correspondiente pero no le comenté a Dolores de que se trataba ya que de esa forma, cuando ella se enterara, si ponía algún problema ya sería tarde.- Después de eso fuimos a cenar, dimos alguna vuelta por el centro de Rosario y mas tarde nos dirigimos al hotelito donde íbamos a pasar la noche; cuando estábamos llegando le comenté a Dolores que lo único que había conseguido era esa pieza con una sola cama; ella se tomó el asunto muy sonriente y me dijo que en alguna forma nos arreglaríamos; fuimos a la piza y el primer problema era la ropa que no habíamos llevado. Por ese asunto Dolores dijo que no habría ningún problema, que seguramente esa sería la mejor forma de sacarnos nuestras mutuas calenturas y por lo tanto, me invitaba a bañarnos los dos juntos, que ella lavaría nuestros interiores y los pondría muy cerca de un ventilador, con lo cual a la mañana siguiente estaría toda seca; muy decidida se fue sacando toda su ropa hasta quedar totalmente desnuda; yo hice lo mismo y al dejar libre mi pija dio un salto enorme viendo ese pedazo de mujer que era mi prima y que ahora estaba viendo en todo su esplendor; ¡que tetas, que piernas, que culo¡ y de todo eso yo iba a gozar en pocos minutos; le acomodé mi pija entre sus piernas y por primera vez en nuestras vidas, la abracé bien fuerte y nos empezamos a dar besos de lengua disfrutando los dos por mucho tiempo; así abrazados fuimos hasta la ducha y con un simple movimiento mi pija se introdujo en su concha, provocándome un placer indescriptible; me estaba cogiendo a mi querida prima Dolores a quien de jóvenes había deseado tanto y ahora podía hacerlo por causa de la muerte de su esposo; estaba tan caliente dentro de ella, que acabé sin darme cuenta llenando su concha de mi leche, después de lo cual ambos tremendamente excitados terminamos de bañarnos y nos fuimos a la cama, previo a que Dolores lavara nuestros interiores y los pusiera a secar.-

Desnudos los dos nos tiramos a la cama y Dolores enseguida me agarró la pija y largó el siguiente monólogo: “por fin te tengo para chupar, mucho tiempo soñé con esto, mientras se la chupaba a mi marido, soñaba que era tu pija la que tenía en mi boca, y por culpa de mi marido, tanto tiempo la deseé, pero ahora me voy a dar el gusto”

Se la puso en la boca y empezó a chupar como una desesperada; mientras ella me la chupaba yo le metía los dedos en la concha y en el culo mientras ella se iba excitando cada vez más; cuando no pudo aguantar más su excitación y lanzando un fuerte grito “me acaaabo”, tuvo su primer orgasmo en contacto conmigo que yo disfruté tambien aunque todavía yo no había acabado por segunda vez; ella ya mas entusiasmada por su primera acabada, siguió chupándome la pija hasta hacerme acabar en su boca, la que llené con mi leche mientras ella la saboreaba como si de el mejor manjar se tratara.-

Una vez que le hube llenado la boca, yo quería cogerla en la cama que era con lo que había soñado por mucho tiempo; la hice poner de espaldas para empezar con el típico misionero; ella me dijo que no usara forro porque ella estaba muy sanita y además tocaba píldora anticonceptiva para evitar posibles embarazos; había adquirido esa costumbre después que murió el marido porque pensó que en cualquier momento iba a ocurrir lo que estaba ocurriendo; se la puse con todas mis ganas y al poco rato Dolores me demostró ser multi orgásmica porque entre gritos y gemidos acabó nuevamente mientras que yo seguí moviéndome dentro suyo para terminar llenando si concha con mi leche.- Me quedé dentro de ella hasta que mi pija fue perdiendo consistencia, entonces yo me dediqué a chupar sus tetas y morder delicadamente sus pezones, los que enseguida se endurecieron y se pusieron duros como piedras, a ella tambien le gustaban mis chupones y tardando un poco más tuvo su tercer orgasmo de la noche, quedando destruída en la cama.- Le propuse dormir un rato y me dijo que le gustaría seguir, pero ante mi insistencia se abrazó a mi como una garrapata y así nos quedamos dormidos con mi pija bien colocada en la puerta de su concha.- La verdad que me hubiera gustado darle por el culo, pero quería gozarlo como se merece, por lo tanto tendría que ser estando bien descansado, lo que seguro ocurriría al día siguiente.- Nos despertamos con el tiempo suficiente para ir al juzgado, nuestra ropa interior ya estaba seca, nos la pusimos no sin antes darle unas buenas tocadas de culo, -parecíamos dos jóvenes enamorados- y tomados del brazo nos dirigimos a ver al juez de la causa.- Una vez que nos recibió, nos comunicó que prácticamente todo estaba listo, que únicamente faltaba que nos diera un certificado por él firmado para que Dolores pudiera disponer de esa importante suma de dinero que el día anterior nos había anticipado; esperamos el tiempo necesario y una vez que tuvimos toda la documentación en nuestro poder, agradecimos al señor juez su atención para con nosotros y nos fuimos contentos de la vida, yo con la satisfacción del deber cumplido y además contento por habérmela cogido y ella tambien contenta por haber sido cogida y por llevarse esa importante suma de dinero.- Desayunamos en la misma ciudad de Rosario, fue un desayuno muy frugal porque yo pensaba tener un viaje muy movido y no quería tener el estomago demasiado pesado.- Subimos al coche y ella se sentó pegada a mí, yo le pasé el brazo sobre sus hombros y la atraje hacía mi, ella se apretó bien mientras me apoyaba sus tetas en mi brazo.- Veníamos por la ruta Panamericana donde hay muchos hoteles; cuando vi uno que me gustaba, sin avisarle nada a Dolores me metí y sin bajarnos del coche pedí una habitación; Dolores solamente sonreía y cuando entramos a la habitación nos prendimos en un interminable beso, mientras nos desnudábamos mutuamente, una vez desnudos, le empecé a meter los dedos en la concha, lo que la hizo calentar enseguida, me acordé que era multi orgásmica y le seguí metiendo uno, dos y hasta tres dedos en su concha; ella muy caliente enseguida pegó otro grito y tuvo su primer orgasmo del día.- Enseguida me agradeció muy mucho cuanto la estaba haciendo disfrutar y entonces le dije que me tocaba disfrutar a mí, que quería meterle mi pija en ese culo tan lindo que tiene y que me daba la impresión de haber sido bastante usado¸ ella solo sonrió y me dijo que yo lo tenía merecido por todo lo que había hecho por ella, entonces su puso boca abajo con una almohada debajo de su pancita para que sobresalga el culo; cuando vi ese agujerito que me llamaba, puse mi pija en la puertita y la fui metiendo despacito; ella ponía cara de sufrimiento por el dolor que sentía, pero yo hice de cuenta que no pasaba nada y seguí empujando hasta que llegué al fondo de sus profundidades; ahí lance un suspiro y la verdad que goce de ese culo como hacía mucho tiempo no lo lograba; ella me dejó vaciarme completamente dentro de su culo y cuando notó que mi pija se salió sola por efecto de la flacidez, entonces me dijo que antes de seguir viaje le gustaría echarse un nuevo polvo con mi pija metida en su concha.- Como tarda en recuperarme, metió mi pija en su boca hasta que logro que se ponga bien dura, entonces se puso en posición de perrito y me dijo que se la metiera; yo sin ningún miramiento se la puse y ella se estremeció, pero enseguida tomó el ritmo y nuevamente acabó como una yegua en celo, yo seguí un momentito más y acabe dentro de su concha toda la leche que me quedaba en las bolas después de una noche y una mañana de cogidas seguidas.- Nos dimos un nuevo baño, y así bien livianitos los dos, puse mi coche con destino a Buenos Aires y fuimos charlando de todo un poco, hasta que volvimos al tema del sexo; le dije que me había gustado mucho cogerla después de tanto tiempo de desearla; ella me dijo que ella tambien me había deseado así que este viaje había colmado sus expectativas y que esperara que las cogidas se volvieran a repetir; yo le dije que por supuesto íbamos a seguir cogiendo como dos amantes, pero tambien le dije que quería ser sincero con ella y decirle algo que quizá a ella no le gustara, pero que ya no podía callarme.- Se puso seria de repente y me preguntó que era eso tan serio que le quería decir, entonces le dije:

• Mira Dolores, este viaje fue una de las mejores cosas que me pasó en la vida; te pude coger después de tantos años de desearte y gocé como nunca, pero ahora me quedó algo entre ceja y ceja

• Decime que es Jorge, te escucho con suma atención

• Bueno, la verdad que voy a seguir cogiéndote por mucho tiempo, pero tambien me encantaría cogerme a tu hija Mariana y a tu mamá, mi tía Clara

• Me parece muy natural tu deseo, pero tené en cuenta que Mariana es muy jovencita todavía, por lo que yo no pienso intervenir a favor tuyo, en cuanto a mamá vos sabrás como manejarte con ella y si ella te acepta, mejor para vos

• Yo no quiero que intervengas a favor mío, solo te quiero avisar

• Pues adelante, yo no me voy a interponer en tus desos

• Muy agradecido desde ya

Seguimos nuestro viaje a Buenos Aires, yo no dejé de tocarle las piernas y a veces las tetas en todo el viaje; es que mi prima me seguía calentando pese a haberla cogido bastante ya.- La dejé en su casa ese día, pero en realidad empecé a frecuentar la casa mucho más seguido; mi idea era primero hacerme amigo de Marianita para llegar a cogerla y después sería el turno de mi tía Clara,- Yo trataba de congraciarme con Mariana y notaba que cada vez se iba acrecentando nuestra relación, hasta que un día me dijo que tenía un problema con un documento escolar porque había una diferencia en una letra, que su papá era de descendencia polaca y era un apellido muy difícil de retener y por eso se había suscitado el problema; yo enseguida viendo una oportunidad para intimar con ella le dije que muy pronto me abocaría a ocuparme de su problema, ella en recompensa me dio un besito en la mejilla que la verdad que dicho beso repercutió en mi pija, pues de solo pensar en el futuro cercano se me puso dura como un hierro.- Despues de varios días la llamé por teléfono y le dije que tendría que acompañarme para realizar un trámite referido a su documento y ella muy contenta me dijo que yo dispusiera que ella estaría siempre dispuesta para lo que yo dispusiera; estas palabras sonaron como música celestial para mis oídos; al rato la volví a llamar y le dije que al día siguiente alrededor de las diez de la mañana la pasaría a buscar por su casa para ir hasta el centro de la ciudad para realizar el trámite necesario; ella me dijo que sería puntual y al otro día, me acerqué a su casa, toqué bocina y al momento apareció esta hermosa criatura que se subió a mi coche y me dio un piquito en los labios y me saludó con un “hola tío, como estas?” venía vestida en realidad como para ir a una fiesta; una blusa bien escotada mostrando sus hermosas tetas, una minifalda que dejaba ver buena parte de sus largas y torneadas piernas y además lo necesario de ajustada para resaltar un hermoso culo respingón; se sentó al lado mío bien juntita a mí, yo casi choco por mirar sus piernas, su escote, en fin toda ella era un canto a la belleza; era igual a su mamá Dolores como yo la recordaba de nuestra juventud, lo que hacía más lujurioso el recuerdo, durante todo el viaje me contuve y no dije ni hice nada; cuando llegamos al instituto donde nos dirigíamos nos hicieron dar vueltas por varios lados, hasta que exhibiendo mi matrícula de abogado, fue atendido diligentemente y pudimos terminar el trámite sin inconvenientes y nos dijeron que en una semana podríamos retirar el nuevo documento en condiciones; Mariana sonreía y me dijo como se habían solucionado las cosas cuando presenté mi credencial; le dije que así era como funcionaba la administración pública en este país, ella me dijo que tenía esperanza de que éstos se arreglara alguna vez, con lo que le mostré mi escepticismo; empezamos a hablar de otras cosas pensando en volver dentro de una semana para retirar ya el trámite ordenado, cuando se me ocurrió preguntarle si le gustaría ir a un sótano ubicado en pleno centro de la ciudad, donde durante las 24 horas del día, se puede escuchar música, tomar unos tragos, bailar y algunos etcéteras más que en este momento no venían al caso; entusiasmada me dijo que le encantaría conocer un lugar así, le dije que el problema era su poca edad (17) pero le dije que trataría de convencer a la gente de seguridad para que podamos entrar.- Ella me pidió por favor que hiciera lo posible porque ella había quedado subyugada por mi invitación y ahora no quería perder esta hermosa oportunidad de conocer un antro de esas características.- Fuimos hasta el lugar, hablé con gente de la custodia del local, y luego de un poco de charla me dejaron pasar aunque Mariana era menor de edad y la verdad que bien lo representaba; el lugar estaba muy oscuro, nos sentamos a una mesa y pedimos yo un mojito y para Mariana pedí un daiquiri de frutilla con un poquito de alcohol para que no le hiciera daño; en cuanto escuchó la música ,e dijo de ir a bailar; era una música muy movida y durante un rato le seguí el ritmo, pero a los pocos minutos la verdad que me cansé y nos fuimos a sentar; empezó a tomar y la gustó mucho por lo que enseguida lo terminó; me dijo que le pidiera otro y asó lo hice; ella siguió tomando mientras íbamos charlando; de repente ella me dijo que quería que yo le enseñara como son los besos de lengua; le dije que era muy chica para eso; ella se ofendió, me dijo que ya no era ninguna nena y que quería que yo le enseñara; entonces le dije que para enseñarle tal cosa ella debía sentarse sobre mis piernas; no se hizo rogar y se sentó de costado sobre mis piernas; yo aproveché la ocasión y empecé a acariciarle las piernas metiendo mis manos bajo su minifalda; ella me iba dando piquitos y sacaba su lenguita tratando de darme besos; no le importaban mis toqueteos sino que quería aprender a dar besos de lengua; sin dejar de tocarle las piernas, la fui besando poco a poco hasta llegar con mi lengua dentro de su boquita lo máximo posible; yo notaba que con mis besos y toqueteos ella se iba excitando cada vez más; justo en ese momento cambiaron la música y pusieron una música suave especial para bailar bien abrazaditos.- Entonces fui yo el que le dije de ir a bailar; nos apretamos los dos mutuamente; sus tetas se apoyaban en mi pecho mientras que mi pija ya bien dura se apoyaba en su pancita; en ese momento la agarré del culo y la apreté bien contra mí; ella me preguntó si eso que sentía estaba así por ella; le contesté afirmativamente y le dije que era una mujercita muy especial y que quería ser su amante; ella no dijo nada y de esa forma seguimos bailando por largo rato; cuando volvimos a descansar ella nuevamente se sentó sobre mis piernas y yo tambien nuevamente metí la mano bajo su minifalda y le iba acariciando sus piernas acercándome a su culito y a su concha, pero no quería apurar demasiado el asunto para no parecer un desesperado, ella estaba completamente estremecida con mis caricias hasta que por fin le dije:

• Bueno chiquita hermosa, la semana que viene tenés tu documento en condiciones, ahora debemos arreglar el asunto de mis honorarios

• Decime Jorgito cuanto querés que te pague, pero te anticipo que no dispongo de dinero para hacer frente a tremendo gasto

• La verdad que no es dinero lo que yo quiero por mi trabajo, ya que vos tenés otras cosas que me van a hacer mucho más feliz que el dinero

• Debo entender que preferís que mi pago sea en “especias”

• Si, pero unas especias muy especiales

• Entonces no se hable más, creo que estarás conforme con que te ofrezca mis virginidades para que las goces

• Como es eso de tus virginidades?

• Eso quiere decir que todos mis agujeritos van a ser tuyos cuantas veces quieras y te aseguro que ninguno de ellos tiene uso todavía

• Es lo mejor que me podrías brindar y creeme que lo voy a gozar como nunca gocé una mujercita divina como vos

• Bueno querido tío, quedamos en eso, la semana que viene será nuestra semana de gloria

• Con mucha ansia la voy a esperar

• Yo tambien

Con esas palabras, saqué las manos de sus piernas y nos dispusimos a irnos no sin antes darnos unos buenos besos de lengua, igual que las demás parejas que había en ese momento en el tugurio.- Nos fuimos rumbo a su casa, yo mientras manejaba más de una vez distraje mi atención, por que era mi intención llevarla tomada de las tetas, de las que en realidad todavía no había gozado en todo el tiempo que estuvimos franeleando.- Ella muy mimosa, me besaba la mano y el brazo con el cual yo le estaba tocando las tetas, hasta que llegamos a su casa y bajamos los dos, ya que ella me invitó a tomar unos mates.-

Mientras tomábamos mate, se acercó a la reunión mi tía Clara que sería mi próximo objetivo; en realidad su trato para conmigo había cambiado completamente, ya que de no darme nada de importancia, a la muerte de su yerno había empezado a tratarme amablemente y una prueba de ello es que se agregó a la ronda de mates que estábamos tomando con Mariana.- Tambien le dijo a Mariana que tenía mucha suerte porque había encontrado un abogado tan eficiente y tan buen mozo que le arreglara sus problemas y que si ella llegara a tener algún problema ya sabía a quien tendría que recurrir, ya que para eso estaba su sobrino Jorge.- Esas palabras llamaron mi atención porque pensé que mi tía Carla estaba fraguando algo para necesitar de mis servicios.- Posiblemente Dolores le había comentado lo que yo le dije y la madura estaría soñando con irse a la cama conmigo; pero enseguida deseche esas ideas pensando que podían ser alucinaciones mías.- Seguimos tomando mate un buen rato hasta que llegó mi prima Dolores que había ido a hacer una diligencia; al llegar preguntó en que estado se encontraba el trámite y cuando Mariana le dijo que la semana próxima estaría todo terminado, me felicitó dándome un beso y un abrazo apoyando bien sus tetas en mi pecho; yo recibí su abrazo sin demostrar nada raro, pero en mi interior sabía que ese abrazo significaba una pronta llamada a mi celular para concertar la ida a un hotel para darnos una buena cogida; por otra parte, sabía que tambien la semana próxima me cogería a Marianita y quizá tambien lograra cogerme a mi tía Carla; pero no quería apurar los acontecimientos porque pensaba que todo sería a su tiempo y armoniosamente.- Esa misma nochecita recibí el llamado de Dolores que me decía que le gustaría vernos al día siguiente porque estaba sintiendo mucha necesidad de mí; quedamos en encontrarnos en un hotel cercano a mi estudio y una vez en el hotel cogimos cerca de dos horas como dos amantes hambrientos de sexo, con lo cual quedé satisfecho por varios días, hasta que llegó el día que debíamos ir a buscar el documento de Marianita perfectamente arreglado.- Hicimos el trámite muy rápido y ella esta vez me dijo para ir al sótano donde fuimos la semana anterior; yo la seguí llegamos y esta vez le pedí para ella un mojito porque tiene bastante alcohol para deshinibir a cualquiera, mientras yo me dedicaba a tomar cerveza; esperamos que llevara la música romántica para salir a la pista y franelearnos descaradamente; estábamos tan pegados que parecíamos dos estampillas; yo mientras tanto tenía mi mano apoyada en su culo y ella lo movía muy sensualmente; al rato de estar así, ella me dice que quería pagarme mis honorarios si yo sabía donde podíamos ir para que yo me empezara a cobrar.- Lo que ella no imaginaba era que en el mismo sitio donde nos encontrábamos se podían alquilar piezas con baño privado para que las parejas pudieran disfrutar a su antojo; fui a la conserjería y pedí una habitación la que enseguida me fue concedida; pagué lo que me indicaron y fui a buscar a Mariana y le indiqué que había llegado el momento de cobrar mis honorarios; enseguida me dio un tremendo beso de lengua, pero después se puso a pensar en lo que iba a ocurrir dentro de muy poco rato y se puso muy nerviosa, comenzó a temblar como una hoja; traté de tranquilizarla y poco a poco lo fui logrando; entramos a la habitación y me prendí de sus tetas apoyando mi pija completamente en su culito; ella lo movía muy sensualmente porque me dijo que le gustaba sentir esa sensación; tranquilamente la fui desnudando y cuando quedó con las tetas al aire, me dediqué durante un buen rato a chuparlas y a darle mordisquitos en sus pezones, que enseguida se pusieron duros como piedras demostrando su excitación; mientras seguía chupando le hice señas que siguiera desnudando; al principio le costaba, pero cuando sintió que además de chuparle las tetas, le metía mis dedos en su concha que estaba completamente depilada, se terminó de excitar y en medio de fuertes gemidos, tuvo su primer orgasmo producido por la mano del hombre.- Le comenté que me gustaba mucho su conchita así depilada y me dijo que en eso la había aconsejado su mamá Dolores que le dijo que así era como a mi me gustaba.- Me dijo que le enseñara todo porque ella quería aprender; le dije que lo primero que tenía que aprender era a chupar la pija, pero que entonces le iba a enseñar a hacer un 69 porque con ello lograría satisfacerse ella y dar satisfacción a su hombre; me preguntó si ella iba a sentir tan lindo como cuando había acabado recién, le dijo que cada cosa que haríamos más le iba a gustar y entonces la hice poner en posición y empezamos el que pensé que sería el mejor 69 de mi vida, porque se trataba de una concha muy jovencita; una vez acomodados le dije que se metiera mi pija en la boca y la empezara a chupar; ella al principio sintió un poco de asco, pero cuando sintió mi lengua entrando en su conchita se animó y me dio una flor de chupada de pija mientras yo le chupaba la conchita y la hacía subir al cielo con mis lametones¸ ella empezó a dar signos de que iba a tener un nuevo orgasmo, yo apuré el mío u entonces cuando yo le llene la boca con mi leche, ella a su vez llenaba mi boca con sus fluidos, los que tragué muy gustosamente.- Ella se sorprendió al recibir todo mi leche en su boquita, pero le dije que hiciera lo posible por tragársela, cosa que ella hizo y después me mostró su lenguita para mostrarme que ya se la había tragado toda.- Descansamos un momento, le pregunté si había hecho como yo le había indicado de iniciar hace una semana a tomar una pastilla anticonceptiva por día y me dijo que sí; entonces le dije que ahora vendría su desvirgamiento, ella que me pidió que no la hiciera sufrir mucho, le dije que se relajara que solamente iba a sentir un poco de dolor y después nada más que gozo; la hice acostar y que se abriera bien de piernas mostrando sus ricos labios vaginales; cuando la ví bien abierta de piernas, acerqué mi pija a su abertura y despacito se la fui metiendo; ella estaba completamente estremecida, hasta que sintió que poco a poco iba entrando, transpiraba mucho de los nervios y cuando llegué a su himen, le pregunté si estaba dispuesta a ser mi mujer, ella sonriendo me dijo que si; entonces hice un poco de fuerza y penetré en esa conchita que hasta ese momento había sido virginal; sentía algo caliente que rodeaba mi pija y supuse que era sangre de su desvirgamiento; me quedé quieto dentro de ella y le dije que cuando le pasara el dolor empezara a moverse; enseguida ella se empezó a mover a pesar de tener los ojos llenos de lágrimas por el dolor sufrido, pero con una hermosa sonrisa a flor de labios, me agradeció haberla tratado tan bien y que nunca se iba a olvidar de ese día; yo viéndola a ella tan feliz, empecé con un mete saca que fui acompasando cada vez más rápido, hasta que acabé dentro de ella, quedando su conchita llena de mi leche; me quedé dentro de ella hasta que mi pija sola se salió, quedando completamente flácida por unos minutos; Mariana me hizo notar que había perdido algo de sangre; le indiqué que no se hiciera problema que era por su primera vez, que nos íbamos a dar un baño y que con eso la sangre desaparecería.- Así hicimos y mientras nos bañábamos mi pija fue cobrando otra vez su vigor y ella me dijo que le había gustado mucho mi pija y que suponía que eso no era todo.- Yo le dije que no estaba errada porque había usado su boquita y su conchita, pero ahora quedaba por usar su culito.- Aterrada, me preguntó si todo eso iba a entrar en su pequeño agujerito que era tan chiquito; yo le dije que no habría problema que la iba a tratar tan suavemente como antes, entonces ella me dijo que confiaba plenamente en mí y que a mi se entregaba.- La hice poner boca abajo en la cama y coloqué debajo de su pancita un almohadón para que su culito sobresaliera bien, ella temblaba del miedo pero empecé por darle muchos besos en sus nalguitas, mordisquitos y lametones en su hoyito; le unté bien el culito con gel y entonces traté de meterle mi pija que en realidad era muy grande para entrar en ese ojetito; muy despacio y suavemente se la fui metiendo cuando noté que Mariana lloraba desconsoladamente por el dolor; le pregunté si quería que parara y ella me dijo que no, que la quería sentir toda adentro de ella, que el dolor ya pasaría y que como yo le había dicho después vendría el gozo, por lo que me animé a seguir metiéndosela; para distraerla un poco de ese dolor tan intenso, le fui dando nalgaditas que a ella le gustaron mucho porque empezó a sonreir; me fui entusiasmando y le llene las nalgas con mis golpes hasta que se pusieron rojas; ella pedía más y mientras se distraía con las nalgas yo seguía haciendo fuerza con mi pija, hasta que logré tocar fondo y ahí me quedé quieto; Mariana aguanto un momentito así y al poco rato comenzó a moverse pidiéndome que yo tambien lo hiciera; una vez que tomamos el ritmo y a pesar de ser el tercer polvo del día, con sus hermosos movimientos acabé dentro de su precioso culito llenándolo con mi leche calentita.- Ella me dijo que le había dolido mucho pero que en realidad estaba muy feliz porque había comprobado hasta que punto me gustaba meterla en su culito.- Nos bañamos y dimos por terminada la función por ese día, muy satisfechos los dos de todo lo bien que la habíamos pasado.- En el coche camino a su casa, ella debía ir de costado, porque si se sentaba plenamente, el dolor de su culito no la dejaba tranquila, no obstante eso iba muy contenta con su nuevo documento hecho en forma.-

Llegamos a la casa y estaban su mamá Dolores y su abuela Clara que vinieron enseguida a averiguar como había salido todo; cuando Mariana les comentó que había terminado todo de la mejor manera posible, Dolores me felicitó con un lindo beso, mientras que mi tía Clara me decía que yo era un amor y que ahora debía yo ayudarla a iniciar los trámites necesarios para que le mejoraran la pensión que cobraba por su esposo porque ella consideraba que le estaban liquidando menos dinero del que le correspondía; le dije que con gusto me ocuparía de su asunto y entonces ella me dio un abrazo con el que me apoyó sus enormes tetas en mi pecho y me dio un beso en los labios después de tanto tiempo de estar sin siquiera saludarme.- Entonces pensé que mi tía Clara sería mi próxima “victima” y por lo tanto a ella debía dedicarme:- Le pedí que juntara todos los antecedentes de que disponía para estudiarlos y poder hacer el reclamo correspondiente.- Me dijo que los tenía que juntar todo y que en un día o dos me los iba a llevar a mi estudio para que allí yo los pudiera estudiar detenidamente.- Cumplió con su palabra y al segundo día me visitó en mi estudio, le dije a mi secretaria que la señora era mi tía y por consiguiente no quería que nadie me molestara porque íbamos a tratar problemas de familia.- A continuación cerré con llave mi oficina y la hice sentar a mi tía Clara en uno de los sillones que están frente a mi escritorio; se sentó muy cómoda en el sillón, levantando un poco su pollera quedando un poco más arriba de sus rodillas; cuando yo la miré y le empecé a preguntar algunas cosas de la documentación que había traído, ella muy sensualmente cruzó sus piernas mostrando sus muslos en plenitud; la verdad que por tratarse de una mujer de 60 años se conservaba muy bien y desde ese momento pensé en cogérmela con lo cual completaría un terceto compuesto por madre, hija y nieta.-

Charlamos un rato acerca de toda esa documentación y le dije que iba a preparar el reclamo correspondiente para presentarlo ante las autoridades respectivas, que cuando tuviera la parte mía la llamaba para ir juntos a hacer la presentación.- Entonces se dispuso a irse para lo cual descruzó las piernas de tal forma que además de ver sus muslos, me mostró su ropa interior que parecía una bombacha, toda en color blanco.- Se puso de pie y me preguntó cuales serían mis honorarios; yo, despojado de toda vergüenza le dije que a la familia no le cobraba ni un peso, que solamente me cobraba en especies; ella entendió al momento y dándole una caricia a mi pija, me dijo que en eso no habría problema que yo iba a quedar completamente satisfecho.- Cuando hube terminado el reclamo la llamé y le dije que al día siguiente la esperaba en mi despacho porque debíamos ir a hacer las presentaciones del caso; la estuve esperando y a la hora indicada estaba en mi despacho, vestida con una blusa bien escotada que dejaba ver sus enormes tetazas que calculo debían ser de talla 120, se había una pollera que le llegaba arriba de las rodillas con unas medias oscuras que realzaban sus piernas; además la pollera era bien ajustada haciendo lucir bien su tremendo culazo, el que yo sabía que en muy poco tiempo sería mío.- Llego y me dio el beso de rigor en los labios, le avisé a mi secretaria y nos pusimos en marcha.- En el coche se sentó bien pegadita a mí apoyando su teta en mi brazo, lo que me empezó a calentar; me iba preguntando cosas acerca del reclamo que íbamos a efectuar y yo le contestaba a todas sus preguntas; ella me decía que yo era un amor porque con mis contestaciones la dejaba muy satisfecha y no como otros abogados que te hablaban en términos jurídicos y muchas veces uno se quedaba sin entender lo que le habían dicho.- Yo sonriendo le dije que esperaba dejarla satisfecha no solo con mis contestaciones sino tambien con muchas otras cosas a lo que ella sonriendo me dijo que tambien ella lo esperaba.-

Llegamos a los tribunales, enseguida presentamos nuestro reclamo y siendo muy temprano quedamos libres hasta la semana siguiente que debíamos volver a averiguar sobre el asunto; la verdad que una vez comenzado el trámite podía averiguar yo por mi cuenta, pero le dije a mi tía que debíamos volver los dos para estar con ella nuevamente y seguir avanzando con mi inquietud.- Al quedar libres, me acordé otra vez del sótano al cual había ido con Mariana y le pregunté a tía Clara si le gustaría ir a escuchar un poco de música y divertirse; ella me dijo enseguida que si que le encantaría ir a algún lugar y más si era en mi compañía; entonces fuimos nuevamente al sótano, que como de costumbre estaba muy oscuro y había unas cuantas parejas en su mayoría abrazándose y besándose metiéndose mano por todos lados; nos sentamos y pedimos unos tragos largos para los dos; le comenté que la veía muy guapa y ella lo primero que me dijo es que la disculpara por haber estado tanto tiempo sin dirigirme la palabra que realmente yo no lo merecía, pero ahora ella reconocía su error; yo le dije que pensara que había sido solo eso, un error y que se olvidara de todo el tiempo pasado; que viviéramos el presente y que tratáramos de pasarla lo mejor posible, tambien le dije que para ella no pasaban los años, que se conservaba muy bien y que cualquiera gozaría teniéndola a ella en la cama; ella me dijo que ya estaba vieja para ese asunto, que hacía doce años que había muerto su marido y que desde entonces no había estado con ningún hombre; yo acerque nuestras sillas hasta que quedamos pegados, empecé a darle chuponcitos en el cuello y ella me decía:

• Ay Jorgito, cuanto tiempo hacía que nadie me trataba así

• Pero tía, es un desperdicio no tenerte y gozarte

• No seas adulador, soy solo una vieja que ya no piensa más en los hombres

• Yo te voy a demostrar que podes seguir pensando en los hombres por mucho tiempo

• No creo poder hacerlo Jorge

• Vos dejame actuar a mi y te lo voy a demostrar

Dicho esto, metí la mano por su escote y le agarré una de sus enormes tetas y la empecé a acariciar, mientras le seguía dando chuponcitos en el cuello y la besaba detrás de las orejas; ella enseguida se estremeció y empezó a gemir demostrando su creciente excitación.- En ese momento le pregunté si quería que fuéramos a una pieza los dos solos; ella enseguida dijo que sí, y entonces, llamando al camarero le pedi me tramitara el alquiler de la pieza por dos horas para estar con mi tía.- Nos asignaron la pieza solicitada y hacía allí nos dirigimos; Clara iba muy nerviosa y yo intentando calmarla; poco a poco se fue tranquilizando, momento que aproveché para empezar a desnudarla; cuando le saqué la blusa y el corpiño, saltaron dos enormes tetas que me llamaron la atención porque pocas veces había visto tetas de ese tamaño, y la verdad se mantenían bastante erguidas pese a su tremendo peso.- Seguí desnudándola y ella cada vez se iba tranquilizando más; enseguida llevo su mano hasta mi pija que ya había crecido todo lo que podía y me decía que quería probarla; terminé de desnudarla y me encontré con una concha llena de pelambrera oscura; le dije que para la próxima vez se la afeitara un poco porque así es como me gusta para chuparla y me prometió que así lo haría; yo le dije que no empezaríamos por la forma tradicional, ya que lo que yo pretendía era primeramente metérsela por el culo; ella, espantada me dijo que no, que a su marido no le gustaba esa zona y por lo tanto nunca lo había usado, menos cuando murió el marido ya que nunca tuvo otro hombre; yo le dije que alguna vez tenía que ser la primera y que de ese modo me cobraría sus desprecios de tantos años; entonces me dijo que realmente lo tenía merecido y que iba a tratar de aguantar todo lo posible; la hice poner con el culo para arriba y empecé a indagar para interiorizarme de su culo y su ojete; pensé que eran una delicia y los fui tocando, acariciando, mordisqueando, ella parecía que se estaba excitando hasta que me dijo que se la pusiera, pero que una vez que yo había empezado no habría marcha atrás, asi que por nada del mundo dejara de sodomizarla.- Mi primera estocada casi nos deja lastimado a los dos porque era muy difícil penetrar en ese ojete tan cerradito.- Intenté una segunda vez y esta vez, logré meter un poquito mi cabecita; ella trató de cerrarse todavía más; entonces le dije que si no se relajaba y colaboraba íbamos a terminar los dos lastimados en lugar en disfrutar del momento; se relajó y yo empecé a hacer fuerza despaciosamente, de a poco iba entrando y a ella se le notaba que aguantaba mucho dolor, hasta que insistiendo llegué a meterla toda dentro de ese goloso culo donde me quedé quieto un momento y después despacio me empecé a mover, dando unas buenas nalgadas; ella me pedía que siguiera porque pese al dolor inicial estaba gozando mucho y además le gustaba que su sobrino disfrutara de ella.- Acabé dentro de ella un montón de leche que al instante intentaba salirse por los costados de mi pija, ya que le había llenado el culo con mi leche; cuando la saqué un montón de leche quedaba dentro de su culo, y lentamente le fue saliendo hasta que fuimos al baño donde nos bañamos para sacarnos los recueros de tan rico polvo.- Ella me dijo que había quedado muy dolorida pero feliz; consideré que por ser el primer día con esta “viejita” era suficiente y la invité a almorzar.- Fuimos a almorzar, se notaba que ella no se podía sentar normalmente, posiblemente debido al dolor de su primera vez, pero no hizo ninguna alusión al asunto.- Terminamos de almorzar y nos fuimos para su casa; al llegar Dolores y Mariana nos preguntaron como nos había ido; les dijimos que el trámite había comenzado pero que había mucha gente y que eso nos había retrasado por lo que nos quedamos a almorzaron; madre e hija se miraron sonriendo porque ya conocían a que se debían mis atrasos pero no dijeron nada y entonces quedamos con Clara para encontrarnos la semana siguiente para ir a ver el estado de nuestro reclamo.- Madre e hija volvieron a mirarse sonriendo, solo ellas sabrían por qué.-

La semana siguiente teníamos que volver para saber si habían aceptado el expediente. Mi tía se vistió tanto o más provocativa que la vez anterior, solo que esta vez se había puesto unos zapatos de tacos aguja de 12 cm de alto, lo que hacía estilizar más sus piernas; yo le dije que estaba muy bonita y ella me contestó que se había puesto esos zapatos de milonguera porque pensaba bailar unos buenos tangos, dando por sentada una nueva visita al sótano y por consiguiente una nueva hermosa cogida, lo que me produjo una sonrisa que no pude disimular; se sentó en el coche cruzando las piernas por lo que yo podía apreciar sus hermosos muslos mientras manejaba aprovechando cuando hacía los cambios para ir acariciando sus piernas; llegamos a Tribunales y en diez minutos nos informaron que el expediente había sido recibido sin ningún problema y que ahora debíamos esperar la respectiva resolución; como era muy temprano para ir a almorzar, le dije de ir nuevamente al sótano, lo que ella aceptó de inmediato.- Cuando llegamos casualmente estaba sonando música de tango, así que antes de acomodarnos en una mesa salimos a bailar bien apretados; ella apoyaba bien sus tetas en mi pecho mientras que yo la tomé de la cintura y la apretaba bien contra mí; en esa operación mi pija se fue poniendo dura apoyándosela en su panza, ella sonriendo me dijo que estaba sintiendo algo muy duro y muy rico que esperaba que dentro de unos minutos la pudiera sentir bien adentro suyo, la agarré del culo, me dijo que todavía le dolía un poco, pero igual la apreté más contra mi, hasta que terminó el tango, sin preguntarle nada fui a hacer los trámites para conseguir una habitación y una vez logrado eso, la tomé de la mano y fuimos rumbo a nuestra pieza; ahí nos desnudamos los dos mutuamente, lo primero que hice fue chuparle bien las tetas mientras ella se iba calentando, demostrándolo con sus gemidos que se iban transformando en gritos y sus pezones que se empitonaban; noté que se había depilado completamente la concha de acuerdo a mi pedido, le empecé a meter los dedos con lo que ella se calentaba cada vez más, hasta que al final me dijo que yo era un hijo de puta porque la hacía calentar demasiado y que ella estaba a punto de acabar por primera vez después de muchos años; segui jugando con mis dedos en su concha hasta que ella largó un grito como de desesperación y en ese momento sentí mis dedos empapados de sus fluidos; ahora me agradeció mi dedicación y me dijo que ella sabría retribuirme mis buenas caricias hacia ella; la dejé recuperarse y le dije que ya era hora de hacer un 69, ella me dijo que esa posición era en un tiempo la preferida de ella, por eso se colocó enseguida en posición arriba mío que ya estaba recostado boca arriba con mi pija bien parada; se la puso en la boca y la empezó a chupar como una desesperada mientras yo le chupaba su ahora bien depilada concha; nos fuimos calentando los dos a la vez, y cuando me pareció que a ella le faltaba muy poco para tener su orgasmo, apuré el mío y acabamos los dos a la vez; yo le llene su boca con mi leche y ella llenó mi boca con sus fluidos; en esa forma nos besamos fuertemente intercambiando nuestras salivas; uva vez tranquilizados y relajados, me dispuse a cogerla en forma; para eso puse sos piernas sobre mis hombros quedando su concha justo a la altura de mi pija, por lo que no tuve demasiado trabajo para ponérsela entera adentro suyo mientras ella gemía, bufaba, gritaba y decía que algo tan lingo hacía mucho tiempo que no lo gozaba; sus palabras me calentaron de más y en un poco tiempo acabé por segunda vez, esta vez todo adentro de su concha; nos quedamos un rato en esa posición, entonces ella me dijo que estar con las piernas tan levantadas la había cansado un poco; yo con mi pija todavía metida dentro de ella y que por esas cosas del destino se mantenía dura, empecé a moverme en el clásico mete saca y ella pasó sus piernas por mi espalda, logrando abrazarme y apretarme bien contra ella para que no pudiera sacarsela según me comentaba ella; estuvimos así un buen rato yo cogiéndola con muchas ansias y ella recibiendo mi pija en sus entrañas lo que la hacía tiritar de gozo; estuve así hasta que sentí que no podía más: se lo hice saber y entonces ella aflojo un poquito sus piernas permitiendo moverme muy poco pero logrando un nuevo polvo dentro de ella.-

Nuevamente descansamos y decidimos irnos a bañar; fuimos entonces al baño y ella me dijo:

• Bueno Jorgito, debajo de la ducha te voy a hacer lo que siempre me gustó hacer desde muy joven y que a mi marido se lo hacía y el se sentía muy feliz

• Tía querida, estoy a tu disposición para que hagas lo que quieras, me siento muy feliz viéndote feliz a vos

• Estoy muy feliz porque me cogiste como nunca me habían cogido, creí que esas cosas ya no eran para mi, pero vos me hiciste ver que estaba equivocada

• Tía, me gustó cogerte y espero que esta no sea la última vez porque quisiera cogerte muchas veces

• Siempre voy a estar dispuesta para vos, porque a mi tambien me gustó mucho que me cogieras

Nos dimos un tremendo beso, se agachó y me empezó a chupar la pija se notaba que con muchas ganas, mientras me la chupaba me metió un dedo en el culo; yo quedé muy sorprendido porque no me lo esperaba, pero enseguida me empezó a gustar y me re calenté y en un momentito llene su boca con la poca leche que ya a esta altura del partido quedaba en mis bolas; muy lentamente se la tragó y cuando terminó me mostró su lengua completamente limpia y me dijo que mi leche había estado riquísima.- Terminamos de bañarnos, habíamos estado más de dos horas, nos vestimos y nos fuimos a almorzar en un lugar muy discreto, haciéndonos caricias como dos jóvenes enamorados.-

Después nos fuimos para su casa donde cuando llegamos estaban su hija y su nieta a quienes no le dijimos que debíamos esperar la comunicación por si algín día quedábamos de acuerdo en ir otra vez al sótano.-

Pero la verdad que no hizo falta, porque las tres se enteraron de nuestras andanzas y desde entonces ya me olvidé de mis andanzas con mi secretaria y mis amigas porque siempre tengo disponibles a la abuela, a la mamá o a la nieta; tambien hubo veces que armábamos un trío donde siempre estaba incluída Dolores; ahora me propuse juntar a la abuela y la nieta; será una buena cogida con una madura que me lleva 21 años y una jovencita a la que le llevo 22 años; espero poder realizarla y seguir cogiendo durante mucho tiempo con cualquiera de las tres.-



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