No puedo explicar el placer que me hicieron sentir. Yo gritaba como una verdadera puta mientras los dos me cojian a la vez. Ambos encontraron el ritmo perfecto y yo acababa una vez tras la otra, mientras ellos me apretaban con fuerza las tetas, me pellizcaban las nalgas y me besaban metiendome violentamente la lengua.
Mi nombre es Maria y tengo 27 años aunque parezco de mucho menos. Trabajo en una importante compañia de seguros y soy la asistente de uno de los gerentes. Este se llama Hector y hace un tiempo que nosotros comenzamos a tener una relacion muy especial.......