Un día me desperté temprano en la mañana con un me mal estar general que me invadía y de hecho no me dejo alistarme para ir al colegio ese día. Por su parte, mis hermanos prepararon sus cosas y se fueron. Mi madre, que también debía irse, pero a trabajar, me preparó algunas hierbas y me dijo que si seguía con el mal estar, no dudara en llamar a nuestra doctora de cabecera, que siempre que se la necesita, nos hace una visita para chequearnos.
Es así como entrada la mañana y con una sensación bastante desagradable en el cuerpo decidí tomar el teléfono y llamar a la consulta. Me contestó una secretaria y le dije lo que necesitaba, a lo que respondió que la doctora se encontraba cerca de mi casa en ese momento y que no tenía una cita programada hasta entrada la tarde, por lo que estaría ......