Jana, había regresado de África, tras se sometida y esclavizada allí, pensando que se cerraba un capitulo de su vida y podría volver a recuperar su estatus social, su vida familiar y laboral… nada más lejos de la realidad.
Pasaron unas semanas en las que la vida de Jana volvió casi a la normalidad. Su trabajo de 8 a 4 en la empresa donde su marido le había buscado un empleo de ejecutiva de cuentas tres días a la semana, de lunes a miércoles, y en casa paso a llevar.............
Esta vida que llevo con Carlos me desespera. Leo y yo sólo convivimos como un matrimonio normal únicamente en apariencia, a los ojos de la gente. Leo sabe que yo pertenezco a Carlos, mi cuerpo es de Carlos, me poseerá o me alquilará cada vez que él quiera. Leo lo sabe y lo soporta quizá para no perderme, quizá porque disfruta así, no lo sé. Leo sólo es mi esposo de convivencia pero es Carlos quien tiene el derecho de pernada, quien me monta. Leo tendrá que pedir permiso a Carlos si quiere disfrutar de mí. Cuanto más me hace sufrir, más le deseo, más le amo. De vez en cuando aparece alguien en mi vida por encargo de Carlos, como una forma de pagar sus deudas, me monta, me disfruta y se aleja, siempre la misma pauta, montar y quedarse con un algún recuerdo, alguna prenda, alguna foto, algo que les..............
Niña Lucía tenía frío. La corta faldilla, acortada para no parecer una remilgada mojigata, del uniforme del instituto no cubría casi nada. Por si fuera poco, estaba \"aquello\".
\"¿No vienes, Luci?\"- le preguntó Ángela.
\"No, he quedado.\"- dijo Niña Lucía, forzando una sonrisa.
La joven, a la puerta del instituto, esperaba de pie, tenía miedo de sentarse, no fuera a notarse. Estiraba su faldilla hacia abajo, tratando de tapar la mayor parte posible de sus piernas, y así evitar que el viento frío se colara por debajo y, subiendo por sus muslos, soplara en su sexo.
Y es que Niña Lucía, a petición expresa de Natalia, con quien se había cruzado en el tiempo del recreo (y quien le había proporcionado discretamente un enema para que fuera bien limpia a su cita de hoy), no llevaba braguitas. Mejor dicho, las llevaba en la mochila, debajo del libro de biología, y el aire cosquilleaba sobre su desnudo monte de Venus, encendiéndola aún más. Tal vez no debió haberse despedido de Joan con un beso tan largo (Y tan lascivo, algunos de los alumnos................
La tarde es tranquila, Alfonso esta sentado en un cómodo sillón de terciopelo en el balcón de su apartamento ubicado el ultimo piso de un edificio de su propiedad. Desde el piso numero quince observa el mar, disfrutando de la tranquilidad que irradia el mar azul. Contempla la belleza mágica del ocaso mientras espera la llegada de Beatriz, ya casi es hora, ella ha sido puntual a su cita de los jueves por más de dos años.
Ya el sol se ha ocultado por completo. Alfonso saborea la ultima bocanada de su cigarrillo Newport mientras se pone de pie. Arroja la colilla por el balcón. Camina hacia la puerta, casi llegando a ella, a menos de tres pasos alguien toca el timbre, Alfonso abre la puerta, como siempre, es Beatriz que ha llegado. La rubia de cabello largo observa con ojos tímidos a Alfonso como si esperase alguna................
La habitación cerrada iluminada con velas, los cortinones creando un ambiente de película de miedo y yo como una diablesa preparada para mi cliente. Doña Lupe me había vestido y maquillado, sabía los gustos especiales de aquella persona que iba a entrar en pocos minutos.
El pelo lo llevaba en cola de caballo, con una correa de cuero negro sujetándolo, de cuero negro eran los guantes que subían hasta el codo, de cuero negro era el corsé que ceñía mi torso dejando los senos al aire y al descubierto mi...............
Notaba la impaciencia en tus carnes blancas, temblando como si una ligera brisa recorriera la habitación cerrada. La gasa negra le cubría los ojos impidiendo la visión y sus labios apretaban la mordaza y la bola que cerraba su boca. Me había cerciorado de ello.
Te había atado las piernas y los brazos, reposabas a lo perrito sobre el puf. Por un momento pensé en forrarlo, pero daba igual, ya era viejo, centrémonos en lo importante
Ella era lo importante, su piel, su cuerpo, su mirada ahora oculta, sus miedos y sus anhelos. Sabía que tenía miedo, ella me lo había ............
Consultando a su propio sicólogo volvió a tener una larga charla sobre lo ocurrido.
-Doctor, no puedo retenerme. Ver a Cintia desnuda y dominada me impulsa a cogerla y hasta castigarla. Me parece que mi tendencia sadista se está incrementando.-
-No es que se esté incrementando sino que se está mostrando. ¿No le gustaría a usted mismo disponer de algunas esclavas y putas? No depender de Plinio sino ser usted el amo y señor de................
¿Crucificadas?, repitió Sharon sin que nadie pudiera entender lo que decía a causa de la mordaza. Pero ya nadie le respondió, pues sus carceleros salieron de allí dejándolas solas. Sharon empezó a agitarse inútilmente para soltarse de sus ataduras al tiempo que gemía con todas sus fuerzas y miraba angustiada a sus dos compañeras de infortunio. Evidentemente ellas no habían oído nada y Sharon ni siquiera podía confesarles el terrible destino que les aguardaba al día siguiente.
Crucificadas, se repetía a sí misma sudando. Esos animales iban a asesinarlas de la manera más cruel y perversa que podía imaginarse. No puede ser, esto tiene que ser una pesadilla se dijo. Las horas siguientes fueron de..............
Yamira Malob quería ser actriz. No tenía definido el género que le gustaba interpretar ya que no tenía experiencia ni había estudiado arte dramático ni cosa parecida. Buscaba una oportunidad de probar sus dotes.
Historia
Por el texto del aviso, aparecido en el diario "El País Federativo" no quedaban dudas de lo que los productores cinematográficos requerían. Se iniciaba un "casting"
"Se buscan mujeres entre 20 y 35 años, entrenadas como esclavas para film sadomasoquista. Se tratarán de filmaciones reales, sin..................
Después de lo que vi en el restaurante no he tenido noticias suyas. Empiezo a desesperarme de nuevo. He vuelto a coger el vicio de fumar. Estas esperas son insufribles. Llevo tres días sin oírle, sin verle, sin sentirle. Miro el móvil esperando que de una señal y nada. Silencio y más silencio. Cuatro días y nada. En el despacho no consigo concentrarme. Tendré que pedir unas vacaciones. ¿Vacaciones sin él? No, no y no. Miro el legado de expedientes atrasados, me deprimo. Miro a través de la ventana intentando quitarme su imagen de...............
Poco después de recibir el, llamado de Plinio que castigaría a una de sus esclavas con electricidad, el sicólogo arribo a la casa. Estaba por demás excitado.
-Quiero ver cómo la castigas. Estoy algo intrigado y me servirá para mi trabajo profesional.-
-Mi estimado señor, un sicólogo no debe ser mentiroso. Usted está excitado y no tiene nada que ver su trabajo profesional. Creo que se ha despertado en usted una faceta sado...............
Luego de disfrutar reiteradamente del video que había recibido, decidió volver a llamarlo por teléfono.
-Señor Plinio. He estado observando con detenimiento el video que protagonizó Liliana. Creo que se debería completar con otro en la cual sea azotada hasta que su piel quede totalmente marcada.-
-No creo que eso sea lo conveniente. Ya la he azotado muchas, pero muchas veces y se está acostumbrando. Creo que hay que cambiar y lo mejor será un video en el cual la esclava reciba puñetazos en las tetas, el.............