Me llamo Andrea y esto es una historia real que me ocurrió hace dos meses. Tengo veintisiete años, soy rubia, de ojos castaños, con un cuerpo bastante bonito a los ojos de los hombres................
Mira que me gustaba poco cocinar, más que nada porque a Yolanda de le da mucho mejor, pero ella no estaba, y algo tendría que comer ¿no? Cogí un libro de recetas \"fáciles\" que había por allí y comencé a hacer una especie de macarrones con salsa de tomate que me llenó la cocina de trastos y de cosas que no había visto en mi vida.
Entre todo ese jaleo me dio ganas de mear, entonces no se porque me vino a la cabeza lo que me pasó en la Universidad, y lo excitada que me ponía cuando meaba en un sitio que no fuera un baño. Lo de la comida no tenía solución, así............
Otra vez vuelta a la soledad del piso, creo que me equivoqué al venirme a vivir aquí sola. A veces incluso pienso que me equivoco teniendo un piso, o teniendo una vida fuera del hospital. Allí soy alguien, me encanta cuando se dirigen a mí. Doctora.. Pero en la calle me pierdo entre todos y no soporto ser alguien más – necesito una ducha bien caliente que me relaje- Es verdad. Que Diego trabaje allí también es un buen aliciente- sería mejor si de vez en cuando me viera como mujer y no como su jefa-
A veces creo que tontea con las enfermeras para darme celos, siempre tan encantador, con..............
No he dejado en pensar en ti ni un segundo. Cuando tú te desconectaste y fuiste a tu dormitorio, tan lejos de mi presencia, te viniste a mi cama aunque nos separaba un océano y allí en mi soledad, estabas tú con toda esa luz que ilumina todas mis sensaciones, mis ganas de sentirme vivo y mis ya necesidades continuas de fundirme en ti.
Cuando llegué a mi cama, ya desnudo y tan acalorado que las sábanas me molestaban, quedé encima de ellas. Cerrando los ojos volví a verte en ese esplendor tan maravilloso que tienes cuando tu rostro está excitado, y llenó mi cuerpo...........
Estaba tan caliente que le escribí el siguiente mensaje a mi amante:
Pepe tesoro mío, yo también te echo mucho de menos a ti y te deseo con todas mis ganas.
Pienso en ti a cada momento y deseo estar contigo para que me hagas tuya, para que me poseas como tú quieras. Mi vida, me muero por ti, te necesito, te deseo y te quiero.
p align=justify Prométeme que me darás todo de ti yo te daré todo mi cuerpo y me entregaré toda a ti.
¡Te deseo tanto!. Anhelo tus besos, tus abrazos, tus caricias y en especial añoro a tu..............
A Franco le encantaba visitar a su primo mayor, Tomás. Éste vivía solo, en un apartamento cómodo, tenía videojuegos, computadora y TV satelital. Era un paraíso de soltero, desde que estudiaba en la universidad. Y lo mejor es que la mayor parte de los viernes que Franco iba a su departamento, lo dejaba invitar a un amigo y los dejaba solos en casa, mientras salía a parrandear, por lo que quedaba todo a la disposición de los chicos, incluidas..............
Hoy no había más plan que pasar la tarde comiendo pipas en un banco del parque. Carlos se afanaba en formar un charco de saliva en el suelo, a falta de otra distracción. Pablo y Manu charlaban de fútbol, mientras que Jaime revisaba la bandeja de entrada de su móvil y borraba los mensajes más viejos.
Era viernes, pero la semana había sido de lo más intrascendente. Daniel no había vuelto a clase tras la operación de fimosis, pero tampoco iban a tardar mucho en ponerle al día, ni..................
Después de que se entero que su novia se había masturbado en la oficina la idea no paro de darle vueltas en la casa, las imágenes le torturaban y empezó a desear mirarle como lo hacía, hasta que un buen día se lo propuso y su deseo se cumplió.
El día deseado por fin había llegado, las condiciones se prestaban para que viera a su novia masturbarse, pero la sorpresa fue cuando ella le comento que quería ir a una Sex Shop haber si encontraba algo lindo, para darle más excitación y cachondeo al momento
le indico que le esperase afuera del local. La espera fue eterna, los minutos parecían no pasar..............
Si escribo esto no es para presumir, pues tampoco tengo muchos motivos para hacerlo. Tengo una polla normalita, de unos 14-15 centímetros, tengo sexo muy de cuando en cuando, y cuando lo hago, tampoco soy una maquina, aguanto lo justo. Ya me gustaría ser de esos que dicen tener una polla de 25 centímetros y aguantan siete polvos sin sacarla...
Mi único mérito en el tema del sexo es que me desarrollé mucho antes que el resto de mis amigos. Tendría unos nueve años cuando empezaron a salirme pelos alrededor de la polla, y para los once tenía una pelambrera que era la envidia de todo el que la veía. Yo presumía en todas partes de ella, en clase, con los amigos, cuando venía algún primo mío a casa... Todos se...............