Mi historia comienza el día en que cumplí 18 años, yo vivía en un conjunto cerrado, en la ciudad de Bogota, Colombia, donde la vigilancia no faltaba, en la portería se encontraba una bella mujer vigilante llamada Carmen de 48 años, era de complexión robusta, cabello negro abundante, de mediana estatura pero con unas tetas inmensas.
Ella es una señora muy encantadora, es cariñosa, se expresa con mucha educación y cortesía. Doña Carmen es bastante caliente, ya que se coloca minifaldas y blusas que le dejan ver los senos, a mi parecer el marido no la satisfacía en la cama.
Resulta que un día yo llegaba del colegio............
En un tonto accidente de motocicleta me herí la pantorrilla de la pierna izquierda y parte del muslo de la pierna derecha. Gracias a Dios no fueron heridas de mayor gravedad que comprometieran mi movilidad ni tampoco hubo fracturas óseas que lamentar, pero si unas raspaduras horribles con las que tenía que tener todo el cuidado para que sanaran sin riesgo a infectarse. El médico me recetó reposo absoluto y cuatro días de incapacidad a más de varias medicinas con las que debía ser muy riguroso y un procedimiento de asepsia diario en el área de las heridas.
Adolorido llegué a casa acompañado de mi mujer esa tarde después de haber salido del hospital. Estaba agotado y las heridas me ardían. Resignado me acosté en la cama, encendí la televisión..............
Antes de comenzar mi historia les voy a contar que para mi no hay placer mas grande que penetrar una veterana y cuanto mas mayor sea mejor, este relato es como salí con mi compañerita de trabajo de tan solo 62 años.
Ella es una mujer rellenita, rubia, bajita pero con unas tetas enormes y un culito hermoso, cuando comencé a trabajar con ella no le prestaba atención, pero al pasar el tiempo nos fuimos conociendo y resulto ser una mujer muy dulce y simpática.
Un día al salir del trabajo la lleve a su departamento y al llegar me invito a tomar un café y desde ese momento mis visitas fueron frecuentes.
Hasta que un día, charla va y charla viene..............
- ¿y cómo te va en la vida de casado? – me preguntó con mirada desconsolada.
- Bien gracias – le contesté contemplativo, adivinando cierta añoranza en sus ojos cansados.
- Me alegra – me replicó con dulzura y sin mucha sinceridad en su entonación.
Amelia, así se llamaba la mujer con la cual conversaba desprevenido en la oficina. Ella había trabajado allí por varios años, pero temporalmente había sido trasladada a otra sede en otra ciudad. Perdimos contacto, pero ahora que había vuelto se había enterado de las nuevas, entre ellas la de mi matrimonio relativamente reciente. Tenía cuarenta y cuatro años y era madre soltera. No era bonita..............
Nunca imagine que durante la visita de mi mejor amiga y su familia, el hijo de ella. un joven guapo y muy bien dotado, me hiba a terminar haciendo el amor de una forma tan deliciosa, esa ha resultado ser la cogida mas rica que me han dado..................
Una noche en que me sentia realmente cachonda. mi esposo se quedo dormido. y al bajar a la cocina para tomar agua jamas imagine lo que me esperaba. mi vecinito se habia metido por la ventana y se aprobecho de mi calentura haciendome el amor delicioso...............
Todo comenzó cuando mi madre me presento a su amiga, una señora de unos 60 años y de apariencia nada espectacular, nunca me hubiera imaginado que con ella terminaríamos en un albergue transitorio. Me la presentaron y me dijo que su nombre es Patricia, en es momento la deje y me fui a la calle. Unos días después llama por teléfono preguntando por mi madre, le respondo que no se encuentra, me deja el recado diciéndome - Deslíe a Julia que si me puede acompañar al medico-, al llegar mi madre le dije sobre el mensaje y ella me dijo llevame con el auto mañana que acompaño a Patricia, al día siguiente cumplí con lo pedido y las lleve a las dos, charlamos un poco .................
Hacía ya algún tiempo que me había fijado en la mujer que se encargaba de la limpieza de las oficinas en las que trabajo. Era mayor que yo, calculaba que sobre los 50, yo tengo 39, pero la verdad es que siempre va vestida muy actual y juvenil (cuando llega al trabajo, después se enfunda la ropa de faena).
Muchas tardes nos habíamos quedado un rato hablando, la gente se había marchado y aprovechábamos para hacer una pequeña pausa en nuestros respectivos trabajos y hablábamos de cualquier tema.
Ella vestía siempre el uniforme de trabajo de color azul, en época de frio pantalón largo y camisa de manga larga del mismo color, debajo de la blusa una camiseta no muy gruesa.................
Mi primo Benny, me comentaba que, cuando las mujeres maduras, me digan que son casadas y decentes, es porque les gusta que las cojas, les encantará así que si tengo oportunidad alguna vez de follarme a una de ellas, ¡ lo haré !. Y tenía razón mi primo, por lo tanto es mi gusto por las mujeres maduras sean delgadas o llenitas, a lo que llegué a la conclusión que fue la experiencia mas grande de mi vida.
De esta historia han pasado muchos años, pero siempre he vivido una experiencia maravillosa, realmente muy linda. Así, creo que sigue gobernando de alguna manera mis gustos y mis deseos por las mujeres maduras.
Tendría yo cerca de 23 años, para ese tiempo ya estudiaba en la universidad, tenía entonces una vecina cuyo nombre es Judith , ella era una mujer blanca, de ojos verdes y cabello castaño claro, llenita de cuerpo, pero que tenía formada su............
Quiero contarles la experiencia que estuve recientemente con mi esposa.
Resulta que por motivos de trabajo y por alta presión de la oficina, por el cierre de año, me sobrevino repentinamente un fuerte dolor de espalda y cuello, lo que llaman stress.
Era día viernes en la tarde, cuando mi esposa me llamó para que la llevara a la peluquería, ya que le iban hacer la manicura. Al principio me negué, pero ella insistió porque dijo que no podía manejar después de tener las uñas arregladas, por lo que tuve que aceptar a regañadientes.
Bueno, después de leer muchas historias, es bueno ahora compartir con ustedes amigos(as) algunas experiencias personales para enriquecer nuestro morbo compartido por los relatos eróticos.
Soy un joven limeño, iniciado en el sexo por una mujer 15 años mayor que yo, y desde entonces no hay mayor placer que observar a hermosas mujeres, con pareja o sin ella, caminar y ver en sus ojos expresiones que me den pie a poder tener algún tipo de acercamiento. Lo que a continuación relato es una de ellas.
Era una tarde de Octubre, en un centro comercial limeño. Como cada primera semana iba a recolectar información para hacer pagos de tarjetas de crédito. Iba perdido en mis pensamientos financieros, cuando de pronto, al cruzar la ultima pista antes............