Eran las 8 de la tarde y una profunda oscuridad inundaba toda la casa. En las ventanas sólo se veían las gotas de lluvia que golpeaban con fuerza el cristal, y allí, sola y angustiada estaba Carla. Estaba en uno de esos momentos en su vida en que solo le apetecía llorar y llorar, sin pensar en nada, sintiéndose triste y desamparada. Ya hacía varios meses que se sentía un poco decaída y aquella noche tocó fondo. Esa misma mañana su novia, Lola, le ...........
La verdad que empezar una historia suele resultar complicado, pues nunca sabemos como romper esa pequeña capa de hielo que nos separa.
Nunca he escrito ninguna historia erótica pero si he tenido muchas, y, hoy os voy a deleitar con una que ….. cada vez que la recordéis os pondréis tan calientes os dara igual el lugar donde os encontréis para gozar del sexo.
Era tarde ya cuando Lucía entró en el dormitorio. Casi las cinco de la madrugada… se le había pasado el tiempo muy deprisa. Siempre le ocurría lo mismo cuando salía por la noche, se trataba de una joven muy amiga de la fiesta, y con una vida social algo más que intensa. Procuró no hacer ruido al cerrar la puerta, Almudena dormía, y se quitó los zapatos al momento, para que el sonido de sus tacones no despertara a su compañera.
Lucía era guapa, y lo sabía perfectamente. Su melena pelirroja, larga, se deshacía en unos sinuosos rizos que caían en cascada sobre sus hombros, sus ojos verdes ofrecían miradas pícaras y sabrosas, y su rostro ovalado tenía una forma muy original, la hacía una chica.............
¿Todo habría sido un sueño? ¿O habría sido real? ... Podría haber jurado que todo era real. El aroma de otra mujer que no era yo estaba allí, impregnándolo todo, la almohada, las sábanas, mi pelo, mi cuerpo ... Acaricié de nuevo las sábanas y llevé la mano a mi sexo. Necesitaba acariciarlo, sentir el calor de mi entrepierna. Hice unos círculos en los diminutos pelitos que cubrían mi intimidad, recordando cada caricia de la noche anterior, cada gesto, cada beso, cada mordisco ... Mmmmmmm. Me excité de nuevo y mordisqueé mi labio inferior, hasta que sangró.............
Este es el inicio de mi andar por los infinitos caminos del amor, del sexo y del placer; ¿Por qué no?, de la lujuria y la lascivia, de lo místico y mágico a lo prohibido y pasional, intentare hacer un recuento de mis "sexo aventuras" narrándoles los capítulos mas importantes a mi parecer, quizás me hayan faltado algunos por ahí o quizás quieran saber más de alguna situación, si es así, háganmelo saber por favor, mil disculpas, que torpe soy, no me he presentado, como les decía, mucho que contar y poco tiempo para escribir, mi nombre es Lilien Ávila Mondragón; Soy Mexicana, tengo 33 años, estudie Lic. En Informática Administrativa y tengo un buen trabajo en una empresa que se dedica a la automatización, soy una chica de piel blanca, muy blanca, de cabello negro largo y lacio y ojos grandes y negros también, mi mirada es algo soñadora , a veces perdida, la mayoría de las veces triste, producto de una miopía heredada, tengo una..............
Como ya habreis escuchado alguna vez en algún relato o historieta me he enamorado de una de mis mejores amigas. El caso es que tanto ella como yo somos heteros (bueno, ya nos consideramos más bisexuales que otra cosa) y jamás hubiéramos pensado que acabaríamos juntas y menos de la forma en que ha pasado todo.
Todo comenzó una noche en la que nos quedamos varios amigos (entre ellos ella y yo) en una casa en la playa. Éramos dos chicos y dos chicas y la verdad es que aquella noche perdimos un poco el control. Bebimos mucho y nos dio por jugar al típico juego de la botella. El caso es que con las tonteras y el alcohol nos acabamos liando................
a música estaba muy alta. El bar, lleno de gente. Las mismas caras, siempre; fin de semana sí, fin de semana también. El ruido enturbiaba mis sentidos. Miré a un lado y a otro. No había nada que llamase mi atención. A mi lado, había un tío que intentaba tirarme los tejos de manera descarada. Pasé de él, pero él seguía y seguía .¡Qué pesado era! ¿Por qué no se iba y me dejaba tranquila? Decía algo así como que me invitaba a una copa. De repente, vi a un viejo amigo. ¡Qué alivio sentí! Por fin un poco de normalidad ... Me tomé un par de chupitos con él y me presentó a su novia. Era majilla, por así decirlo. A su vez, ella me presentó a una amiga suya ... ¡y vaya amiga!
Tenía unos ojos de color azul eléctrico que podían helar la sangre de cualquiera. El volumen brutal hizo que..................
Ocurrió en verano. Mi prima Nieves y yo, cansadas de la ciudad y dado que nuestros maridos no podían tomarse unas vacaciones, decidimos irnos a la casa del pueblo.
En las cercanías de Sevilla, nuestra querida abuela tenía una casita en el campo, muy coqueta, con el suelo de loza antigua pintada a mano y las paredes blancas pintadas con cal, como muchas de las casas que hay aun en Andalucía.
La casa no la usaba nadie de la familia, un señor nos la cuidaba y nos la mantenía, había unos cuantos árboles frutales, una...............
Eran dos, y entre las dos no sumaban cuarenta años. Almudena acababa de cumplir dieciocho, una niña bajita y rubia, con los ojos muy azules y la sonrisa muy pícara. Lucía tenía diecinueve, se trataba de una joven pelirroja, de divertida mirada verde, con el rostro cubierto de pecas. Una estudiaba Derecho, la otra Ciencias Políticas.
Almudena, bajo la ducha, se sonrojó al pensar en lo que estaba a punto de hacer. Demasiados cambios para tan corto período de tiempo… ella era una chica sencilla, sin complicaciones, muy poco dada a los experimentos. Y, sin embargo, allí estaba, deseosa de materializar su idea.
Mientras se enjabonaba sus generosos pechos con la ayuda de la esponja, una esponja en forma de fresa, con la otra mano empezó a acariciarse las nalgas… Almudena se había masturbado en algunas ocasiones… siempre escondida debajo de las mantas… y siempre de forma exageradamente tradicional: breves toqueteos en su coñito ingenuo, caricias...............
Esbozos de cómo una insaciable aristócrata romana introduce a una joven siciliana en el conocimiento de los placeres más inusuales.
A Procla no le fue difícil distinguir a lo lejos la menuda figura que se acercaba.
Tal vez para cualquier otro observador la visión hubiese parecido difusa, más no para ella, que siempre se distinguió por la agudeza de su vista. Rodeada por el exuberante verdor de la campiña romana, donde las dunas se ensanchaban en el horizonte como suaves............
No era la primera vez que practicaba sexo, pero sí la primera con otra chica, y la primera con aquel nivel de ternura, la primera con emociones tan fuertes como el placer físico. Sabía que no nos volveríamos a ver, y supongo que aquello eliminó barreras culturales y tabús educativos. Espero que le entregara a Duci lo mismo que ella me entregó a mí.
Había sido la última en incorporarme al coro juvenil, y todavía no había tenido muchas oportunidades de integrarme socialmente en el grupo. O sea que la directora, por la tarde del primer.................
¡Que pesado es ir de compras!, Digo, no es lo mismo que hacer shoping, y es que me refiero, ya saben a lo que me refiero; me encanta salir y pasar horas en las tiendas de ropa, de zapatos, oliendo y probándome perfumes hasta oler a todo y perder el olfato de mi nariz, el tiempo se me va como agua en una cascada probándome vestidos, blusas, mirando faldas, bolas, imaginándome que efecto tendrá tal o cual ropa interior, probándome.............