… y la verga, gruesa y bastante larga, horadó una vez más aquella hendidura viscosa. Una nueva embestida. Almudena, tumbada sobre la cama, sintió allá muy dentro algo, y se esforzó por emitir un débil gemido. El chico se enardeció, su pulso se aceleró, y volvió a clavarle la polla, esta vez con más ímpetu. Jadeaba, él, y su piel sudorosa evidenciaba su desgaste físico. La rubia, perdida en sus propios mundos, pensaba en el momento en el que la lengua de Lucía se había adueñado de su coño… evocar aquel reguero de saliva acariciando su vulva le provocó una intensa sacudida interna, y Nacho supuso que su novia estaba disfrutando. Se la metió de nuevo, ahora entraba y salía con rapidez, el estrecho chochito de la chica se agrandaba para permitir el paso a aquel instrumento que se aventuraba en sus profundidades. El joven lo intentaba, dentro y fuera sin pérdida de tiempo, pero Almudena se hallaba completamente ausente, lo que...............
En los meses de mayor calor, en un litoral muy concurrido, de blancas arenas y playas con agua cristalina y templadas Verónica, se disponía a pasar sus vacaciones junto a su familia, su rostro se ilumino con la luz del sol y sus ojos brillaron de alegría al divisar unos metros mas allá, tirada en la arena a Angélica, aquella chica de 27 años que tan solo con mirarla le revolvía todo en su interior, jamás había sentido una atracción así y menos por una chica, ella que se consideraba completamente heterosexual, amante de Leonardo Dicaprio y Tom Cruz, ahora perdida por una mujer. Camino pausadamente contemplando cada milímetro del cuerpo de Angélica, sus senos, ni muy grandes ni muy pequeños, del tamaño normal pero muy deseables, su pelo liso, castaño, que cubría a medias sus hombros, esos labios..........
Jadeaba, su respiración se había tornado muy salvaje, sus furiosos movimientos la hacían sudar, se encontraba absolutamente despeinada, su melena rubia había perdido su habitual compostura, y le cubría el excitado rostro y los hermosos hombros. Permanecía, desnuda, tumbada en la cama, con los pezones muy erguidos y las piernas muy abiertas. Muy bonita. Allí, a su lado, alguien cuya cara no lograba identificar le introducía un plátano en el coño, ya muy húmedo. Se trataba de una pieza de fruta todavía verde, por ese motivo podía penetrarla a la perfección, entraba en su gruta empalagosa con presteza y arrogancia… salía con garbo, y le arrancaba suspiros..............
Maider era una chica que estaba en la Universidad, la vida le iba razonablemente bien. Pero hacía como cosa de dos meses, allá por el comienzo de la primavera había roto con su novio después de tres años de feliz relación. El noviazgo iba muy bien, tanto que pensaban que cuando encontrasen trabajo, al de poco tiempo establecer fecha de boda pero una bella morena en cuerpo de vecina se había puesto en su camino.
Desde ese momento Maider estaba bastante triste aunque parece que iba levantando el ánimo. Su amiga Ane había tenido mucho que ver. Eran amigas desde siempre. Ese viernes por la noche Ane iba a estar sola en casa. Sus padres habían salido............
…Me separo de ti….me desnudo....tu respiración es ardiente...quiero mas...
e acerco a ti...te beso...avanzo a tu oído....te susurro mi ambición...me obedeces....te miro...me excita verte así....
Estas en cuatro patas....las ganas me asfixian....camino a ti por detrás....separo tus piernas...tu respiración se agita....me dejo caer a tus pies....tu culo ante mi....se me hace agua la boca....
Acerco mi boca a tus glúteos....placenteros, lindos.....quiero............
….Poso mi nariz en tu zona púbica…me embriaga tu olor a mujer….con carácter…ameno….deseo probar tu sexo…pero no…me voy a regodear….
Comienzo a despojarte de la única prenda que te cubre…tu braga…negra, con encajes…te luce seductora…
Estas mojada…me ayudas…levantas tu culito…tan redondito…tan duro al tacto…tan apetitoso para mi boca…mmm…para mis dientes…ambiciono comerme tu anito...pero.............
Salieron del edificio mudas y como dicen que el silencio otorga, Paulina después de hacer parar el taxi le dio un pequeño beso mirándola con complicidad antes de subir al taxi…
Silvia estaba perdida en sus propios pensamientos cuando la ve salir del ascensor al día siguiente, de improviso se da media vuelta y se encamina hacia su oficina pretendiendo olvidar el encuentro con ella, pero no puede. Por días se le escondía a Paulina y corría para no topársela… así pasaron dos semanas en las que Paulina estaba mas que cabreada con ella, pero no se lo hacia saber y la ignoraba… Si ella no quería estar con ella no la iba a obligar…Después de dos semanas tratando de hablar con ella se decidió por olvidar lo sucedido…
Mientras Silvia se mordía los labios...............
El 28 de octubre tuvimos elecciones generales en Argentina, presidente, senadores, diputados, etc. etc. y como estoy inscripta en Capital, con mi viejo domicilio del Barrio Norte me fui a Buenos Aires a votar.
Estas elecciones fueron las más apáticas y menos emocionantes de que tengo memoria. No les voy ha hacer ningún comentario sobre la situación política, las denuncias de irregularidades y la extrañísima situación donde el presidente en funciones pone de candidato a su esposa (este no es el lugar ni el momento).
Y la principal fuerza de la oposición llevaba como candidata a presidente otra mujer. Las dos veteranas, de edad .................
Me acerco a la puerta de mi habitación sin saber que decirle o hacer. El salir por esa puerta con Cristina significa aceptar mi postura sexual ante Daniela y ante ella también, pero ya no hay vuelta atrás....
algo por la puerta con un nerviosismo inverosímil en mí. Cristina viene detrás de mí, me mira. Lo se, esta nerviosa también, aunque no lo demuestre...lo esta.
- ¿Marcela de quien es esta blusa? Tuya no es.
- Mía. Le contesta Cristina situándose a un costado de mí.
Daniela nos mira con una expresión en la cara mas que obvia. No era difícil adivinar lo que hacíamoslas............
Lucía se frotó la piel. Terminaba una ducha que, aunque había sido larga, no había sido demasiado reparadora. Tanta energía derrochada y tantas batallas sexuales pasaban cierta factura. La pelirroja notaba un poco de cansancio. Contempló su imagen en el espejo, siempre gozaba admirando la perfección de su cadera, o la bonita estampa de sus hombros. Se retorció un poco los pezones, y ya mismo los tuvo duros como piedras, bien erguidos, desafiantes. Después… aplicó crema sobre los muslos de los que tan orgullosa se sentía, muslos hermosos propios de una mujer de su edad, tersos y frescos, bien...............