Llevo más de veinte minutos esperando para verla. ¿Por que se demora tanto? ¿Quizás no venga? ¿Se habrá arrepentido? No. He sido yo la que ha llegado antes. ¡Mierda! ¡Como me molesta esa manía mía de complicarme la existencia! Pero bueno. Allí esta...se ve hermosa con ese atuendo...vestido de verano, sandalias, chaleco...todo le combina y la hace ver radiante. Su cabello negro azulado largo le resbala por sus hombros...se lo acomoda deslizando sus dedos por detrás de la oreja....me regala la redondez de su cara, el inicio de sus pronunciados labios... ¡uff! que ganas tengo de examinar.................
Esto que les relataré, me ocurrió hace un par de meses, mi nombre es Cindy.
Mi esposo se había ido de viaje, a lo que permanecí sola como una semana, me conecté por msn con una joven llamada Rommy, despues de intercambiar algunas fotos y hablar sobre distintos temas, la charla, fue tomando otro giro, hasta introducirlo en lo sexual, diciendonos cosas, que nos llevaban a un punto de tal excitación, (no dudo que ella también) que terminabamos masturbandonos al unisono, mientras subia la temperatura de nuestras palabras. Poco a poco se fué transformando en una obsesión, reiterando esos encuentros virtuales con frecuencia..
No soy lesbiana, pero había algo en esa comunicación, algo magico, que junto con la fantasía y la imaginación, estimulaban hasta lo mas profundo de mis hormonas. Nunca había hecho..............
No sabía a ciencia cierta por que cambió su nombre. Yo nací en la Hacienda y siempre escuché hablar de ella. Mi madre le llamaba la señora, no porque fuera la dueña, sino porque lo era: así de sencillo, decía. En un mundo embrutecido por la ignorancia del alma, de la mente o de ambas, siempre destacaba por la elegancia de sus pensamientos y de su estar ausente.
Desde bien pequeños, abrasados por el calor y por el elevado volumen de nuestras conversaciones y juegos corríamos como una ráfaga ardiente a la fuente para ser los primeros en beber y en mojar, con igual apremio, al resto. Pero siempre se imponía el silencio .................
Hace dos días de mi encuentro fortuito con aquella desconocida. Me llamo la atención más que nada el misterio de su mirada, luego el brillo de sus ojos que se me antojaban libidinosos...la seguí por la calle y se percato de mi insistente mirada. La desnudo con ella. Huyo asustada. No la culpo, pero eso me lleno mas de adrenalina por lo que entre en el bar detrás de ella. Me vio entrar y su cara me causo gracia, todo un poema. Se encamino al baño y antes de entrar en el miro hacia atrás...no me encontró. Volvió su mirada hacia la puerta del baño y me vio. Directamente a los ojos. Se asusto al verme allí....me acerco. Ella retrocede...me apresuro...la tomo por la cintura...la empujo ...cae sentada en el water...me encierro con ella en el.............
Son las 3 de la mañana, el silencio de esa hora, hace que pueda detectar, más fácilmente los sonidos de mi piel, está caliente, lo reconoce mi cerebro al sentir el deseo de sentirme entre las manos, los labios de alguien que me excite aún más.
Ahí ahora, descubro que me duele tu ausencia, por el deseo de sentirme desnuda en ese instante y tenerte cerca para poner mis senos cerca de los tuyos, para mirarte con las ganas de hacerte saber que te deseo, sentir tu lengua en mi boca, como acaricias mis dientes, mi lengua, la subes, la bajas, mi mente la siente entre mis muslos, me estremezco, aprieto mi deseo con la fuerza de mi vagina. Mi cuerpo se llena de más ganas, estoy pensando en ti.
Ponerte mis senos en tu boca, verte ahí, ver tu lengua subir y bajar, tus ojos cerrados, tus dientes, tu............
Ángela estaba bebiendo. Tumbada sobre el césped, Mamen la contemplaba fascinada. Le agradaba el cuerpo de su amiga, sus formas, el contorno de sus caderas, la suave curva de su abdomen, las jugosas tetas que, en aquellos momentos, ocultaba su diminuto bikini rosa. El agua, helada, parecía entusiasmar a la joven, que bebía con gula, satisfaciendo su sed. Al terminar, inclinó el vaso un poquito, y el escaso líquido que aún permanecía en él se estrelló contra su terso cuello. Breves gotitas de agua fresca corriendo a través de aquella tez morena se deslizaron sinuosas, y muy pronto alcanzaron la hermosa geografía del hombro de Ángela.
Mamen se humedeció los labios…
Ajena a tanto derroche de erotismo, Claudia continuaba en la piscina, le encantaba nadar, y sentir cómo su cuerpo sumergido se abandonaba a la desidia. Hacía calor, el sol de mayo................
Ariadna conoció a Margarita en un campamento cuando tenían ambas 18 años. Ariadna era de Madrid y Margarita de Valencia y el campamento tenía lugar en un pueblo de Logroño. Durante el transcurso del mismo tuvieron oportunidad de hacerse buenas amigas.
Un día todo el grupo hizo una excursión a la capital de la región y tuvieron que repartirse por habitaciones. Con la edad tan propia al desenfreno y la fiesta aquella era una oportunidad para formar fiestas y maquinar intrigas entre las chicas y los chicos. Margarita y Ariadna no dudaron en ser compañeras de habitación y llegaron al pacto de que si una de ellas requería la habitación por tener éxito con el chico que les gustaba, la otra se buscaría la vida.
Ambas eran muy atractivas - Ariadna era una chica morena bastante alta y delgada, con un tipo estupendo ................
Carla era una de las profesoras más simpáticas y morbosas del instituto. Tenía 30 años y bajo su frágil e inocente apariencia se escondía una mujer políticamente incorrecta a la que le encantaba el lenguaje vulgar y las conversaciones de sexo.
Era profesora de lengua y literatura y a menudo bromeaba con eso diciendo que era una experta con dicho músculo. Lo que más nos llamaba la atención es que a menudo se \"quejaba\" de tener sueños eróticos y no dudaba en comentarnos nada más llegar que se había tenido que dar una ducha bien fría porque se había levantado empapada y con unas ganas tremendas de follar por culpa..............