Aquella tarde, Viky, como cariñosamente llamábamos a Victoria, estaba realmente triste. Su novio, había aprobado las oposiciones que llevaba años preparando. Lo que fue felicidad en un primer momento, se convirtió en pena, cuando el destino que le había tocado en suerte, era Andalucía. Ella no podía dejar su trabajo, tambien de funcionaria, ni tan siquiera pedir el traslado, de momento, cerca de él. Más de mil kilómetros separaban las comunidades gallega y andaluza, y tambien los corazones de la pareja.
Por su parte, Santi, estaba atravesando una profunda crisis con su actual pareja. Las discusiones eran frecuentes entre ellos, y la mujer, había tomado la decisión de irse.............
Lamento la tardanza en colgar esta segunda parte del relato, pero no lo he podido hacer antes.
Pese a que siempre se dice, ruego que se lea la primera parte del relato para evitar volver a presentar la escena. Tiene el mismo título y está en la misma categoría.
Retomando el relato por donde lo dejé, tú estabas en la ducha y yo no pude resistir la tentación de meterme contigo ya que mi excitación no me permitiría desayunar tranquilo. Sabedor de que estabas en un estado similar al mío, no me entretuve y te empecé a rozar mi duro pene contra la entrada de tu fabulosa cueva, mientras te daba un beso apasionado debajo del grifo de la ducha. Sabía que podía hacerte mal si iba demasiado rápido, sólo era tu segunda...............
Habíamos salido de vacaciones, mis padres, mi hermana menor y yo. Entonces yo contaba solo con 18 años.
Hacia dos meses que mi papá había sido sometido a una intervención quirúrgica y estaba convaleciendo.
El médico había recomendado a mamá que alejara a papá del ruido, del smog y de los problemas del trabajo diario, así que aceptamos el regalo de un buen amigo de la familia que nos ofreció su cabaña ubicada en las cañadas de la sierra madre, entre pinos y arroyos, entre pájaros y animales silvestres, sin periódicos ni los sobresaltos que la ciudad nos da gratuitamente.
La cabaña está ubicada a más de 400 kilómetros de nuestra residencia y a poco más de una hora de la ciudad más cercana, así que nos fuimos al supermercado, compramos suficientes carnes frías, latas, pan, galletas, refrescos y todo lo que consideramos...................
Era ya rutinario, hacia más de dos años que sucedía tal cual. Cada mediodía cuando el reloj marcaba las 13.45 ella se apeaba al ómnibus, abonaba el pasaje, e inmediatamente después nuestras miradas se encontraban de algún modo, era un desafió, un juego de inofensiva seducción, ambos manteníamos la vista fija y penetrante en el otro, las retinas eran canales de comunicación por donde miles de emociones, dudas y deseos se traspasaban de uno al otro y regresaban ansiosos de mas, casi con la exigencia de dar, de una vez por todas, el paso siguiente. Nunca lo di. Nunca lo dio. A pesar de la presión ejercida por la obvia y mutua atracción, jamás durante toda la secundaria pude recoger las agallas suficientes para enfrentarme a ella, siempre estuve al borde de hacerlo, siempre pensaba que seria el día siguiente o el otro, pero efectivamente jamás lo hice tampoco ella. Realmente…aquella rutina de apareamiento animal, jamás llego................
Los dias pasaban todos iguales para mi, todos pensaban que era feliz, que mi familia es hermosa, mis amigas daban por sentado que mi vida sexual era envidiable, debido a que Eduardo (mi esposo) desde el colegio fue un atleta sobresaliente y un galán reconocido. Mis padres me dieron educación universitaria la cual no ejercía porque todo lo tenia y ahora de las manos de mi padre pase a las de mi esposo.
Lalo, nunca estaba en casa temprano ya cuando regresaba estaba descansando y a pesar de siempre sentir su presencia al lado de mi cama nunca me despertaba se que lo amo pero no quiero sentirlo a mi lado, mis padres saldrian fuera del pais...............
... la noche fue como lo esperábamos,... Rosita siempre ansiosa y ardiente, muy pulcra, me esperaba en la cama, lista y olorosa, sabía que su marido la iba a atarsanar,...
- Te he estado esperando papito,... estoy muy arrecha,... necesito que me des mucha verga esta noche mi amor,... me hace falta,...
- Yo también vengo con ganas de ti Rosita,... estas muy hermosa,... dame un beso,... –Nos besamos con pasión rodando sobre la cama y al poco rato ya estaba listo para darle verga a mi mujer,...
- ¡Que rica verga mi amor!,... –Dijo Rosita al sentir mi pene erecto rozándola,... lo tomó en sus manos y lo llevó a sus labios ensalivados y desesperados por el falo de su cabrón,...
- Chupa Rosita, chupa que es tuya,... ¡Así mijita, así!, que riiicooooo, ajjjjjj,...
- Que rica verga de mi marido,... esta grandota y rica,... sabe rico,... ajjjj.................
Bueno cabe señalar que a pesar de que esta chica paresia muy santita no lo era para nada pues de verdad la lujuria pura corría por sus venas en algunas ocasiones cuando teníamos sexo yo le tocaba y asta le penetraba su ano con un dedo lo cual le parecía excitante así que le propuse tener sexo anal lo cual septo gustosa se puso en posición de perrito y le lamí todo su culo negrito el cual contrastaba mucho con su piel tan blanca me puse saliva en el pene y sin mas me dispuse a introducirle la punta su ano fue acoplándose de maravilla no le dolió ni un poco así que se la fui clavando mas y mas............
Any abrió la puerta sin pensar en las consecuencias que eso le traería no había nadie, entró sin hacer ruido muy sigilosamente camino por un pequeño corredor que llegaba hasta otra puerta oculta de la entrada principal. Como si fuese un ladrón profesional Any abrió aquella puerta con extremo cuidado, él estaba ahí justo como ella lo había predicho. Él se encontraba trabajando muy concentrado frente al ordenador, no se percato de la presencia de Any ella cerro la puerta con el mismo cuidado con la que la abrió, camino hacia él casi como fantasma, al llegar hasta él, le abrazó por la espalda. Él sintió el aliento de Any en su cuello y escucho su respiración, ella no dijo nada solo le abrazó y sus manos tan inquietas como siempre se deslizaron hasta su sexo que de inmediato la reconoció y como roca endureció él no dijo mucho, no hacia falta decir nada, su cuerpo hablaba por si solo, tan.................
Terminé mi colegio, claro que no con muy buenas notas, pero me gradué y de inmediato me matriculé en la Universidad que ella estaba, con el “sano propósito” de estar juntos, pero como ella estudiaba otra cosa que no era mi carrera, solo podíamos vernos en los descansos y a la entrada o salida de la Universidad.
Esos encuentro se ponían cada vez más y más calientes, pues nos abrazábamos, besábamos, acariciábamos con tanta pasión y en tantas partes que terminábamos totalmente mojados no se si Antonia regresara a casa y se pegaba una buena masturbada (que según nuestra religión, claro, era pecado) nunca me lo dijo, pero lo que era yo, al ir al baño antes de llegar a clases, hacía descansar a mi verga, desahogándola de tanta leche aguantada y al llegar a casa le daba su nueva ración de paja, para que la pobre llegase viva al día siguiente que teníamos que darle nuevamente a los besos, caricias y abrazos pasionales……………………………………………………………
Hace unos años, recibí el encargo de un estudio científico: el modelo en 3d del interior de una vagina. Por desgracia, perdí muchos días buscando el modo de diseñarla, entre radiografias y demás información que me facilitaron y mi equipo no fue mas capaz de lograr un resultado mejor, que el meramente académico de la fría e informatizada vagina.
A punto de consumirse el plazo, y descontento con mi trabajo, hice una estupidez, que quizá desde un principio hubiera funcionado. Yo solo, decidí contratar a un par de modelos, para escanearlas, tanto el coño como el interior de su vagina. Encontré a dos chicas a tiempo, para el siguiente fin de semana, que...............
Era el último día que pasaría de vacaciones en la costa. Decidí acercarme hasta Santander para realizar las compras de última hora. Pasé por diferentes calles y decidí dejar el coche cerca del Palacio de La Magdalena. Desde allí me desplazaría en autobús.
Miraba por la ventana contemplando la gente y su devenir, cuando una fachada me llamó la atención. Sí ese era el restaurante. Mi pensamiento retrocedió años atrás, cuando casi de recién casada, recibí la invitación de bodas de mi amiga Carolina….
Cuando mi amiga Carolina me envió la invitación de boda, no creí que se hubiesen puesto en marcha una serie de acontecimientos que tardaré en olvidar., o mejor dicho, que no he.....................
La señora Constanza Pellegrini regresó de Monterrey, un día sábado de Diciembre un día nublado y frío. Desde que Marifher y yo la pudimos distinguir, abriéndose paso entre la gente que caminaba errática por los andenes del aeropuerto, pude notar en ella un cambio notable: regresaba rejuvenecida y aun más avispada que antes no venía sola. El encuentro fue muy efusivo. Marifher se arrojó a los brazos de su tía, quien le decía palabras dulces y cariñosas en italiano mientras le acariciaba el rostro. Solo cuando Constanza me abrazó, pude apreciar de manera discreta a su acompañante era un hombre maduro y robusto de ademanes pulcros e impecablemente vestido, su sonrisa sincera hacía olvidar inmediatamente su calvicie total.
- Hola Diego, que gusto de verlo. Siento haberle causado muchas molestias estos días. De verdad..............