Hacia dos meses que salía con Vanina, pero no había tenido sexo con ella. Solo algunos besos apasionados y algunos manos perdidas en su cola. Pero ese día nos habíamos quedado solos en la cocina de mi casa, mis padres hacia una hora que estaban durmiendo cuando comenzamos a besarnos. Nuestras lenguas comenzaron a entrelazarse y mis manos comenzaron a recorrer su cuerpo. Ella, cuando intente tocarle los pechos, me pidió que me tranquilizara. Yo hice como que no la escuche y seguí besándola. Nos apoyamos contra una de las paredes y comencé a frotar mi pene sobre su sexo mientras le acariciaba la cola, único lugar donde me dejaba tocar. Colé un dedo por encima del pantalón y comencé a tocarle la cola por debajo de la ropa. Ante mi asombro no le importo, mas aun cuando llegue a su ano. Le dije..................
Hasta las cenas eran aburridas con mi marido, estábamos cenando, mi esposo mientras comía, revisaba el borrador de un nuevo contrato, le dije que debía hacerlo en su oficina y con una sonrisa inocua, me contestó que era imposible, pues estaba desbordado de trabajo, y no le quedaba tiempo.
Yo me sentía muy relajada, los viejitos entre los dos, me habían hecho tener muchos orgasmos a lo largo de la jornada laboral, desde que les daba y pedía sexo, los dos eran los primeros en llegar, y nos íbamos los tres bastante más tarde de lo habitual.
Mi esposo estaba enfrascado en su \"fabuloso\" contrato, mientras cenábamos, no podía dejar de pensar en mis viejitos..., mmmmm, ¡cómo me habían cogido!. Me dolían los pezones, me los habían sobado los dos con delicia, los tenía duros y parados, mi................
A la mañana siguiente me desperté y ella seguía allí abrazándome, la toalla ya no le tapaba, uno de sus hermosos pechos estaba encima del mío, su pierna encima de las mías se movía despacio y suavemente mientras yo sentía su vello púbico en mi pierna.
Se despertó y vi que sus ojos volvían a brillar, la abracé con mas fuerza, ella se dejó, apreté la pierna contra ella ahí donde sentía su vello, levanto aun mas la suya, y empezó a acariciarme la cara con su mano, me dibujaba con sus dedos, finalmente se acercó mas y junto sus labios con los míos, lo habíamos hecho mil veces, pero aquello era diferente.
Estuvimos varios minutos en los que apenas nos mordíamos los labios, suaves y fugaces toques de la lengua................
Todo sucedió una tarde de domingo como todo el mundo sabrá hay partidos de fútbol que dan por el canal de pago. Y yo como soy hincha del fútbol me fui a ver a mi equipo al bar. Siempre nos solemos juntar unos cuantos amigos para ver el partido en un bar que esta cerca de nuestras casas. Y, como siempre, solemos ir un poco antes para sentarnos en una mesa y así poderlo ver con tranquilidad. Aquella tarde en cuestión fue como todas las demás, tranquilas y sosegadas. La primera parte paso sin pena ni gloria ya que los dos equipos en cuestión se dedicaron mas a destruir que a jugar al fútbol. Todo era muy soso, hasta que apareció una morenaza de infarto con su novio y una amiga. En ese momento el partido era muy aburrido y todos nosotros solo fuimos capaces de centrarnos en aquellas diosas. Les mentiría si no dijera que son preciosas pero tampoco iban tan resultona como para destacar. Una iba vestida en chándal y la otra en vaqueros. La del chándal te quitaba el hipo al ser un chándal de hilo en color gris y muy ajustado. Marcando todas las lindezas de su trasero. Mientras que la amiga ..............
Esa mañana desperté tendida sobre el sofá de Arturo, estaba totalmente desnuda, mi cabeza daba vueltas y sentía la quijada adolorida y mi piel estaba completamente cubierta de restos de semen seco y de mi trasero ni se diga, ambas nalgas me ardían bastante y sentía una pequeña excoriación en mi ano.....
Eran las seis de la tarde cuando son el telefono, lo cogio y era la voz de mi amigo Mario. Que me invitaba a una fiesta que habia organizado su novia en un bonito parador de Guadalajara. Ni inventandome miles de excusas me pude escapar de aquella invitacion. Debido a no soportar a Mar, la novia de Mario, no porque fuera muy pesada. Si no que yo ya me habia pasado de la raya en un par de ocasiones. Y, la chica, de muy malas maneras me habia puesto en mi lugar. Creo sinceramente que no era para tanto. Solo eran chiquilladas de juventud y pecado veniales que cometemos de vez en cuando. De malas ganas acepte la invitacion y no acaba de comprender el interes que mostraba. Me vesti de una manera informal y cogi el primer taxi al parador. Tarde una infinidad hasta que llegue al condenado parador. Parecia que estaba en el fin del mundo y daremos gracias que estaba cerca. Si no creo que no habria llegado nunca. Me baje y me encamine hacia el parador. No tenia muy mala pinta por el exterior. Era un edificio..............
Estaba yo en mi oficina realizando las últimas tareas para emprender mi viaje a mi casa cuando entro mi secretaria…
Estabas con una falda un poco corta, y una blusa apretada de oficina, tus tetas están casi al descubierto, chocando entre sí, entras a pedirme que si por favor te llevaba a tu casa después del trabajo, entonces, te volteas para asentar unas libretas en el escritorio, y como el escritorio estaba un poco bajo, puedo ver unos bellos muslos, calientes que tan solo al verlos me dan ganas de lamerlos como un animal.
Te volteas para darme las gracias, y te sientes un poco nerviosa al ver que me distraía mirando tus tetas que no podía dejar de mirar por lo deliciosas que se veían, cuando..................
\"Una mujer con más de cincuenta años, recién divorciada a pocos sitios puede ir\". Eso pensaba yo, repudiada por mi exmarido que alegó insatisfacción sexual ante el juez para que este concediera el divorcio. De esta manera me humilló ante familiares y amigos.
Deprimida, pasé una larga temporada encerrada en casa, sin ganas de salir para entretenerme. Mi hija mayor, un encanto, intentó animarme, convencerme de que debía seguir viviendo plenamente y que después del divorcio con más razón aún.
Un día, don Arsenio, un vecino diez años mayor que yo y viudo desde hacía al menos cuatro o cinco años, al encontrarme en el supermercado me invitó a salir a pasear por el parque la tarde que a mí me apeteciese. Vi que al buen hombre le costó expresarse y valoré su esfuerzo como un gesto de verdadero interés y honestidad, aún así, no le di una respuesta inmediata. Lo consulté con mi querida....................
Hubo una época en la que era un verdadero cabrón. Quizás suene duro escuchar algo así pero también es más duro reconocerlo uno mismo. Sé que no hay excusa posible para ciertos comportamientos pero en aquel período de mi vida la verdad es que no me importaba en absoluto.
Justo cuando salí muy mal parado de una relación amorosa mi primer objetivo fue (estúpido de mí) resarcirme de todas las mujeres que había sobre la faz de la tierra. Coincidió que por aquel entonces los hados me habían tocado con su varita o que me había salido una flor en el culo, pero chica a la que me acercaba chica con la que me iba a la cama. Ahora me arrepiento de haber tratado a muchas de ellas como un mero trozo de carne pero aun así aprendí............
Llegamos a la playa de la costa de Alicante a mediodía la casa de mis suegros era grande, tenía cuatro dormitorios y dos baños, uno de ellos pequeño y sin ducha. Los quince primeros días estaríamos solos los cuatro, luego vendrían los padres de Pepe y el día veinte se marchaba Ely. La casa (un tercer piso, de cuatro), estaba a unos cincuenta metros de la playa, en una zona de dunas.
Era la típica playa de la costa alicantina, todavía no muy concurrida, y solo los fines de semana se ponía a tope, porque tenía muy fácil acceso y sitio para aparcar.
Pasábamos casi todo el día en la playa. Por la mañana, nada mas desayunar, nos bajábamos, poníamos la sombrilla y ahí tostándonos hasta la hora de comer. Padre e hijo jugaban en la orilla, hacían castillos de arena y se metían en el agua. Mi marido conocía a algunos de los vecinos y se saludaban en las escaleras o en la playa. Nosotras..............
Un día como de costumbre salí de mi casa en la mañana a recoger el periódico y no paso mayor cosa subí al techo a ver el sol y me encontré a la vecina tendiendo ropa la salude y le dije que lindo día verdad ella me contesto si muy bonita no esta para desperdiciarlo ella desde siempre me ha llamado la atención tiene buen cuerpo y bonita cara en realidad es un chocolatito entonces le saque una conversación y ella me contó que su esposo había salido de viaje y que estaba muy aburrida porque no tenia nada que hacer y además se sentía muy sola y me pregunto que si yo tenia planes y por supuesto le conteste.............
Les comento que me llamo Claudia y, según la gente, estoy bastante bien, mido 1.63, peso unos 55 Kg., mi piel es blanca y mis ojos color miel, tengo el pelo largo y liso de un color castaño oscuro y mis medidas no están nada mal… 98 – 61 – 100… como ven soy una..........................................