Por fin llegamos al parque de diversiones. El murmullo ensordecedor de los niños que emocionados corrían de un lado a otro, aunado al crujir de los engranes y el chirrido estrepitoso de los juegos mecánicos, sofocaban las palabras que intercambiábamos Marifher y yo, obligándonos a comunicarnos con gritos. Vamos para allá, dijo Marifher tomándome de la mano. Yo me dejaba guiar por ella; quería que su libre albedrío, fuera el ingrediente más importante para que saboreara su felicidad.
Algunos juegos los montamos juntos. En otros, que no eran aptos para una persona adulta, simplemente esperaba y observaba con satisfacción la desenvoltura y madurez que mostraba esa mujercita rubia y que definitivamente la hacían resaltar..............
Abrí los ojos y miré el reloj despertador. Los números rojos y luminosos me indicaron las 8:26 a.m. Marifher dormía plácidamente, su rostro angelical ahora me inspiraba paz y tranquilidad. La observé dormir por unos pocos minutos y decidí despertarla. Le hablé, mientras besaba su pequeña frente, Marifher, Marifher, despierta ya preciosa. Se nos hace tarde. Apenas abrió sus ojos y sonrió. Me sentí afortunado. Ella se incorporó y estiró sus bracitos.
- Marifher, voy a ducharme, no me tardo; puedes ver el televisor si quieres- le dije entregándole el control remoto. Rápidamente encendió el televisor, manejaba el control con sus dos manitas, pronto encontró un canal de caricaturas. Fui al cuarto de baño y abrí la regadera; de pronto escuché sus risas un poco apagadas ....................
Al día siguiente a las diez del mediodía llamaron al timbre y Marta fue a abrir. Llevaba puesta una bata enorme de algodón y estaba despeinada, por supuesto sin maquillar. Abrió la puerta:
—Buenos días, soy Javier. ¿Tú eres Marta?
Un tío de 1.85 con sonrisa de anuncio de dentífrico deslumbró las ojeras de Marta. Su pelo era negro. Lo tenía de punta y despeinado como Ricky Martin en su época más guapa. Llevaba unas gafas de diseño plateadas cubriendo parcialmente un rostro típico de...............
Alli estaba yo encima de la cama, con los ojos cerrados, mis dedos en mi rincón mas íntimo y mi mente en otra galaxia soñando que era la parte central de un sándwich maravilloso cuando de repente todo se fue a la porra.
De un brinco me puse un batín que tenia al pie de la cama, lancé una mano al teléfono que sonaba y me dirigí a la puerta de la casa donde alguien estaba llamando al timbre. La verdad es que estaba nerviosa, me habían interrumpido de forma abrupta el que iba a ser el primer orgasmo en un.................
La señora Constanza Pellegrini se dirigía a la cocina a buscar el sacacorchos, mientras yo escuchaba los pasos apurados de Marifher dirigiéndose a su habitación; la escuché tarareando alegremente una canción infantil y escuché también cuando cerraba la puerta. Trataba de imaginar a esa princesita rubia en su cuarto. ¿Qué estaría haciendo? Tal vez poniéndose su ropa de dormir; estaría recostada en su cama, leyendo sus libros de estudio o estaría cepillándose esos dientes blanquísimos que brillaban con luz propia, cada vez que ella sonreía.
Me encontraba en ese estado imaginativo, cuando un tintineo me arrancó de tan sublime trance: era la.................
En Marzo del 2007 tres fogosas querían irse a vivir juntas.
Tanto Lucía como Marta como Sabrina estaban hartas de sus respectivos hogares.
Lucía, cansada de las quejas de su madre, decidió que ya tenía edad y ovarios como para irse a vivir sola. A partir de ahora iba a comer cuando le diera la gana, iba a pegarse tres días de fiesta si quería, y se iba a llevar al novio a casa si le salía del mismísimo.
Marta, que vivía con el novio, tuvo una discusión con él acerca de unas fotos de ella en tanga que...............
Después de dejar de mirar el blanco reflejo de la luna en las aguas aletargadas, Pedro, que se encontraba completamente desnudo, se volvió hacia lo que quedaba de su esposa, a quien no amaba, pero a quien sentía en lo más profundo de sus entrañas, Pedro sabía que no podía vivir sin ella, que en ese momento sólo se adivinaba por el bulto de cobijas sobre la cama.
En el horizonte se veían algunas luces juguetonas, que parecían como de feria. Pedro, aunque algo sudoroso, estaba...............
He recibido muchísimos correos, donde los lectores de TR, me piden que siga contando las aventuras de Laura, esa infiel mujer que goza del sexo sin ningún reparo, ni escrúpulos.
La historia de la construcción de la nueva casa, donde se desencadenaron ciertos acontecimientos inesperados para mi, mi desconocido hasta ese momento marido, varias personas, más involucradas en esto que cambió mi vida, estoy segura que................
A las seis y pico, Javier salió de casa. Sabrina también partió minutos después para ir al ginecólogo.
A Sabrina le molestaba ir al médico a que indagaran en su cuerpo y en su vida íntima. Sólo había acudido una vez a hacerse una revisión. La llevó su madre y se tuvo que ir espantada. El ginecólogo al que fue era un hombre mayor con barba y le recordaba al abuelito de Heidi. No es que le molestara Heidi, es que ella desde que se enamoró de la serie sus primeras pajillas eran siempre pensando en lo mismo: Ella saltando por el campo alegremente, se tumbaba a respirar el olor dulzón de las flores silvestres, y allí llegaba Marco...............
Faltaban cinco minutos para las seis, y todavía no había aparecido nadie por la plaza de David. Diez minutos después ya habían llegado los primeros, Carlos y Jaime. Marcos tardó un poco más en llegar, y en cuanto lo hizo Luis, se dedicaron a aporrear el timbre de David hasta que se dignó a bajar, ya cerca de las seis y media. En principio tampoco tenían prisa, pero estaban un poco hartos de tener que.............
Como dije, me busqué un nuevo café a dónde ir a dar mientras esperaba a que mis niños terminaran con sus clases de karate, así no lo volvería a encontrar. Estaba en un centro comercial muy elegante y caro y por lo tanto poco frecuentado, a no ser por personas de alto nivel económico. Habían bonitas tiendas de ropa ahí, ya me las conocía de memoria, me había probado y comprado mucha ropa en ellas. En una de esas me estaba tallando un hermoso vestido violeta de seda, con hermosas flores de colores corintos, bermellón y turquesa bordados. La prenda se ceñía a mi cuerpo como un guante, marcando escandalosamente cada curva de mi exuberante cuerpo.
Siempre tuve un cuerpo que levantaba las envidias de mis amigas y que me dio más de un problema. Medía 1.70 y era de complexión atlética, aunque luego de 3 partos quedé un poco................
Como conté ya, andaba en el colegio con mi novia Claudia, y después del encuentro con Nadia, ella y yo siempre nos dábamos alguna escapada para recordar lo que hicimos en clase, y claro, hacer más cosas aún (Entre ellas, terminar en su boca, hacerle el culito, etc.)
Pasaron unos meses luego de lo sucedido en el primer relato, corriendo el mes de octubre aproximadamente, y estábamos preparándonos para la fiesta familiar del colegio; ustedes saben como es eso, preparar platos de comida, concurso de danzas entre las clases, y demás.
Nuestra clase iba a bailar una danza propia.............