Hola, soy nueva en esto, pero aquí esta una aventura que hace dos meses me pasó.
Fue ahora que estoy en la universidad.
Desde que empezamos la carrera, me gustaba uno de mis compañeros, se llamaba Gerardo, un perfecto espécimen masculino, alto, cuerpo musculoso, cabello negro, piel clara, ojos azules, yo babeaba por él.
Nunca he sido muy lanzada, pero le mandaba una que otra señal de que me gustaba, como una sonrisa pícara, una mirada, si hablaba con él, me mordía los labios, en fin, cosas sin mucha............
Yo había llegado hace poco tiempo a esa oficina. La estaba compartiendo con un abogado y un doctor. Estaba ubicada en el primer piso de un edificio céntrico de la ciudad. Al lado de nosotros funcionaba una clínica dental. Mi ubicación en la oficina era estratégica al fondo con mirada hacía la puerta…………………………………
No hace tanto tiempo conocí a una chica en un bar. Todo empezó de una forma inocente y sin malicia, Algunas bromas, unos tragos de más y al final me encontré metido en la vorágine.
Ella me ofreció tomar una penúltima en su casa. Estaba sola y su marido, que normalmente no era una persona divertida se encontraba trabajando hasta muy tarde pues tenias una noche de control de existencias ya que la empresa había sido vendida y tenían que hacer un inventario.
Yo que estaba loco por la música, solo vi...........
Esta es una de mis mejores experiencias, no tanto por lo fuerte sino por como sucedió además del morbo que la a la fecha me sigue causando, permítanme compartirla con ustedes:
Temporada de exámenes finales. A punto de salir de vacaciones y ya con la nostalgia de salir de la secundaria para dentro de poco comenzar el bachillerato, tenía mi lugar casi asegurado en el bachillerato al que quería entrar, e l único problema era la materia de Física, en la cual siempre fui regular debido a que me la pasaba peleando con la maestra y su mala manera de enseñarnos casi incomprensible.
Iba muy bien en las demás materias y necesitaba tener una calificación aprobatoria en esa materia en...........
De estatura mediana 1.68m., ni fea ni bonita, normal, tez canelita clara, ojos negros con un arco celeste en los párpados, cabello lacio hasta la espalda, en un color perdido en el colorante, con bonitos senos, de copa mediana, pero redonditos y atractivos, un cuerpo más o menos mantenido, con uno que otro pequeño rollito, de nalgas hermosas, con un top de algodón blanco con vivos rojos y azules, cubierta por un abrigo en tela Jean y calzada en pantalones-Jean algo ajustados a su cuerpo, hasta los tobillos, y que terminaba en sandalias rojas de tiras abiertas, de tacón alto………………………………………………………………………………………
Desde aquella vez, en la que Verónica fue infiel a su esposo por primera vez, ya nunca más volvió a ser la misma, había cambiado completamente, es decir, desde su forma de peinar, hasta el modo de hablar y vestir. Pero lo que no había cambiado en ella era ese nuevo modo de pensar que tenía sobre la Biblia por algo no había sido la esposa de un buen pastor evangélico, ni mucho menos había asistido a la iglesia cristiana por muchos años, sin sacar un provecho para su vida.
Yo por mi parte, hace mucho que me había alejado de aquella iglesia cristiana que me había recibido con los brazos abiertos para brindarme apoyo en mi cambio personal, en ese.......................
Juan me cayó pésimo desde el principio. Ya tenía serias reservas con respecto a él incluso antes de que mi esposo me dijera que el hijo de su jefe había terminado sus estudios en no sé que universidad norteamericana y que se integraría a la oficina con el cargo de Gerente de Proyectos. Es un chico brillante y se ha titulado con todos los honores, añadió, tal vez con la oculta necesidad de justificar ante mí el que un mocoso de veinticinco años estuviera a punto de convertirse en su superior inmediato y, por consiguiente, empezara a darle órdenes, enmendar su trabajo y hasta felicitarlo si así lo consideraba conveniente. Mi fastidio era mayor dado que yo sabía que Luis aspiraba a ese cargo, es más, sin duda alguna lo merecía luego de veinte años en la compañía realizando una labor impecable y no exenta de sacrificios, léase muchas amanecidas, y fines de semana..................
El viaje en avión hasta Punta del Este fue como siempre cuando empezaban mis verdaderas vacaciones de quince días.
Me estaba esperando Susana con el auto aunque esta vez no mostraba la alegría de costumbre sino que estaba seria, casi no hablamos sino al llegar a la casa.
Me preparaba para darme una ducha cuando entró en la habitación con un par de toallas.
-Acá tenés para que te bañes- dijo parcamente-
La abracé, la traje hacia mí y la besé apasionadamente. Rompió en llantos y me abrazó con mucha fuerza.
Fue de lo primero que Rosalía se dio cuenta cuando despertó esa mañana.
Esa noche de domingo ella había sabido admirar en la pantalla del televisor a su galán preferido esto, incluso con los sordos ronquidos del marido a un lado. Cuando la emisión llego al fin, se acurrucó hacia el costado derecho de la cama, rodeó con sus brazos y pies una larga almohada, cerró los ojos, emitió un último fantasioso suspiro, y se durmió.
Tuvo sueños agitados que, dibujándole una sonrisa (sin varios dientes), terminaron por hacerla atravesar esa tácita barrera que era el pliegue central de las sabanas. Esa frontera, construida tras (demasiados) largos veinte años de matrimonio, era..............
Juan Manuel Vértiz era un sagaz empresario. Había formado la compañía La Joven Complaciente S.A. en 1997 y los resultados hasta el presente eran muy satisfactorios. Para que todo saliera como él quería, debía pasar muchas horas en el local donde se desarrollaban las actividades de la Empresa. Se turnaba con su socio minoritario (35% de la sociedad) Iván Fierro.
El edificio, ubicado en la calle Patalano 550, constaba de 15 habitaciones, una sala de espera para las trabajadoras con cómodos sillones, dos camarines para que se pudiesen cambiar con comodidad, todo en la planta alta. En la planta baja estaba la recepción, un bar con una barra y unas pocas mesas, una sala ..........
Fue entonces que entendí que el marido de Mirna se había cogido a mi mujer en mis narices y que esta acostumbraba a abrir la puerta sin pudor alguno aun cuando se estuviera bañando y que además le gusta exhibir su vagina depilada a todo aquel que le guste esto sí que estaba saliendo de mi control y debía hacer algo al respecto…
A partir de ese momento trate de comenzar a contabilizar su ropa interior y también el tipo que usaba pues cada vez tenía menos ropa interior pero también esta cada vez era más breve, es decir demasiado ligera, por ejemplo sus sujetadores dejaron un poco de ser de media copa pero los cambio por sujetadores de tela de esos que son sumamente transparentes o que permiten casi convertirse en una segunda piel, las pantaletas esas sí que cada vez...........
Aquella tarde, Viky, como cariñosamente llamábamos a Victoria, estaba realmente triste. Su novio, había aprobado las oposiciones que llevaba años preparando. Lo que fue felicidad en un primer momento, se convirtió en pena, cuando el destino que le había tocado en suerte, era Andalucía. Ella no podía dejar su trabajo, tambien de funcionaria, ni tan siquiera pedir el traslado, de momento, cerca de él. Más de mil kilómetros separaban las comunidades gallega y andaluza, y tambien los corazones de la pareja.
Por su parte, Santi, estaba atravesando una profunda crisis con su actual pareja. Las discusiones eran frecuentes entre ellos, y la mujer, había tomado la decisión de irse.............
Lamento la tardanza en colgar esta segunda parte del relato, pero no lo he podido hacer antes.
Pese a que siempre se dice, ruego que se lea la primera parte del relato para evitar volver a presentar la escena. Tiene el mismo título y está en la misma categoría.
Retomando el relato por donde lo dejé, tú estabas en la ducha y yo no pude resistir la tentación de meterme contigo ya que mi excitación no me permitiría desayunar tranquilo. Sabedor de que estabas en un estado similar al mío, no me entretuve y te empecé a rozar mi duro pene contra la entrada de tu fabulosa cueva, mientras te daba un beso apasionado debajo del grifo de la ducha. Sabía que podía hacerte mal si iba demasiado rápido, sólo era tu segunda...............