Quiero relatar una gran experiencia que me tocó vivir con mi padre, desde que yo tenía 18 años y él aproximadamente como 50.
Soy el menor de 4 hermanos. Cuando pasaron estos hechos que narraré mis tres hermanos mayores ya no estaban en casa: dos se habían casado y otro más estudiaba en el extranjero.
No somos una familia inmensamente rica, pero si con las suficientes posibilidades económicas para algunos lujos.
Mi padre y yo, desde niños fuimos muy amigos, siempre le platicaba mis experiencias en la escuela y le................
Yo no solía reunirme con demasiada gente cuando salíamos de clase. Todos hablaban al mismo tiempo y verdaderas tonterías. Las tías, como es normal, no hacían nada más que criticar a este o al otro o tirarte los tejos directamente. Quico sabía de sobra que me gustaba y yo sentía algo por él. Un día nos la montamos en su casa porque no estaban sus padres, pero cuando ya nos estábamos lavando las manos, aparecieron de repente. Le dije que no iba más a su casa a follar y se molestó. Sin embargo creía que, aunque a mí no me gustaba correr esos riesgos, si me lo proponía, me iría a su casa a echar algún que otro polvo. Yo sabía que aquel día no estaban los padres en su casa, así que me temí que iba a proponerme follar un rato y, como..................
De pronto se me cortó el cuerpo … Nacho estaba apoyado en el quicio de la puerta de mi habitación, mirándonos con una expresión en la cara que no sé muy bien como explicarlo. Era una mirada de lujuria contenida, se mordía el labio inferior con los dientes, y serraba fuertemente los puños de las manos. El aspecto de Nacho es muy varonil, en muchos aspecto incluso en el físico tiene un gran parecido a mi. No es muy alto 1´75 de altura, cuerpo formado como yo pero sin exagerar, pelo castaño claro y corto, ojos marrones, moreno de piel y una perilla que le dibuja la cara tan preciosa que tiene. En pocas palabras … mi hermano está buenísimo.
Marcos: Nacho … te lo puedo explicar.
Nacho: No hay nada que explicar hermano. ¿O que te crees, que tu eres el único que te...............
—¡¿Pero qué coño haces?! —gritó Mariano desde el interior del taxi.
Como un loco se tiró para afuera, saliendo a trompicones por la puerta y viendo la extraña estampa. Yo de rodillas en el suelo mientras el taxista me agarraba de los pelos dispuesto a hostiarme a base de bien por marica.
El hombre, falto de reflejos, fue incapaz de evitar que mi amigo le echara mano al cuello, con lo que el conductor me soltó en seguida y se debatió con Mariano. Le agarró la muñeca a mi amigo con sus dos manos y le miró con los ojos apunto de salírsele de las órbitas a causa de la presión de mi colega ejercía alrededor de su cuello. En los...............
Siempre he tenido fijación por los niñatos de 20 años, digo esto por que os quiero hablar hoy de cómo me tiré al amigo de mi hermano.
Nacho que así se llama mi hermano, sale con una pandilla de macarrillas de aquí del barrio, son todos mas o menos de la misma edad, entre 19 a 21 años. Hay uno en especial que me pone realmente cachondo, José que así se llama, es medio moro por que su padre es marroquí y su madre española de aquí de Moguer. Según me contó mi hermano sus padres se conocieron en una campaña de recogida de la fresa. Por lo visto el padre dejó preñada a la madre, pero aquello no llegó a mas por que el ya estaba casado en Marruecos...................
Conocí a Mariano cuando yo tenía 19 años y él 24. Nos llevábamos cinco años pero, a pesar de todo, éramos buenos colegas. Acostumbrábamos a salir juntos de fiesta y a desfasar, sólo que, más tarde, tomamos rumbos diferentes. A mis 19 años comencé a salir con una chica: Nela. Nela era una más en el grupo que nos juntábamos y resultó que yo había puesto los ojos en ella y ella en mí. Meses más tarde, después de una relación casi siempre basada en los polvos que echábamos, más que en otra cosa, decidimos dejarlo. Fue entonces cuando también decidí dejar a aquel grupo e ir más a mi aire. Al poco tiempo me enteré de que mi colega Mariano y Nela comenzaban a salir. Pero a mí aquello ya no me importaba.
Como la vida da tantas vueltas, años después, tenía una entrevista de trabajo. Me gustaba ir con tiempo a las entrevistas de trabajo, así que, como había llegado media hora antes..............
Aquella primera noche que pasaba con Fermín salimos a comer algo y volvimos a mi cueva. Cuando estaba en la calle, llamó a su casa y habló con su madre. Le dijo que iba a pasar la noche en casa de un amigo porque tenía que estudiar mucho para el día siguiente. Me dio la sensación de que a la madre no le gustó la idea, porque le oí insistir y pedírselo por favor. Le dijo que era muy importante y, poco a poco comenzó a sonreír, me miró y me guiñó el ojo.
- ¡Jo, tío! – me dijo - ¡Se lo ha tragado! ¡Estaremos juntos toda la noche!
- ¡Vamos, vamos a la cueva! – lo cogí de la mano -. Tengo ropa para que te cambies mañana cuando................
Es de suma importancia conocer nuestro cuerpo, la anatomía nos y la fisiología implican un saber muchas veces desconocido, que lleva a no ser disfrutado por esa causa.
Todos los seres humanos desde pequeños debemos conocer nuestro cuerpo, incluso manejar los nombres correctos ( lenguaje científico) para así no tener un lenguaje coloquial tan erróneo.
Un correcto conocimiento de nuestro organismo redundará en beneficios para todos, lo que se conoce y se explora previamente, podrá ser usado con mas tranquilidad luego, dejando de lado una serie de mitos y creencias infundadas científicamente, además................
Sólo en dos ocasiones me he arrepentido de seguir las órdenes de mi capitán. Las dos relacionadas con el mismo hombre y con los mismos sucesos. Pero a fin de cuentas yo sólo soy un mozalbelte de 15 años que subió a este barco por ser el hijo, huérfano por ambas partes, del que fue otrora segundo de abordo.
La primera orden en cuyo acatamiento tomé parte y de la que hube de arrepentirme poco tiempo después fue el abordaje de aquel barco romano. La verdad es que no se me pasó en ningún momento por la cabeza negarme, pues a fin de cuentas era un simple barco más. Algo de botín, tal vez algún patricio u hombre de dinero por el que pedir un rescate... Sólo el trabajo de siempre.
Pero esta vez, el hombre que trajeron prisionero no tenía nada que ver con los que había visto en mi vida, ni...................
-¿No vamos a seguir? Hace falta mucho más que esto para dejarme kao, Jinete -le había retado el chico, mientras Amadeo devolvía el botiquín a su lugar.
-No tientes tu suerte, muchacho, y no me llames Jinete. Sabes que odio ese apodo. Es mejor que lo dejemos, ¿de acuerdo? Mañana será otro día.
-Y yo no puedo protestar, claro, ya que no te pago ni un céntimo... -dejó caer el joven-. ¿Te queda alguna cerveza de las que te regalé el lunes?
-Quedan todas, muchacho. Ya te dije que no quería tus cervezas.
-Podríamos tomarnos una juntos. Fingir que nos llevamos bien, y eso -se dejó caer del potro, mientras Amadeo................
Estaba sentado en la mesa frente a Fermín y nos mirábamos a los ojos casi sin decir nada. Era la primera vez que miraba a sus ojos de otra forma eran claros, del color de miel. Aunque en clase, donde lo conocía como Padilla era bastante tímido, me pareció más tímido aún. De vez en cuando, sin decir nada, me miraba fijamente a los ojos y sonreía. Después de hablar cuatro cosas sin importancia le agradecí que se hubiera atrevido al encuentro y le pedí que comenzásemos a hablarnos para conocernos mejor. Me miró sonriendo y vi aquel gesto que tantas veces había visto en clase. Cuando sonreía, sus ojos se cerraban un poco y asomaban sus dientes perfectos.
- ¡Verás! – me dijo -, me alucinaba tenerte a mi lado en clase, pero quería tenerte a mi lado siempre y no...............
Estoy en la cama semidesnudo. Apenas cubro mi cuerpo con el minúsculo slip blanco que suelo ponerme cuando estoy muy caliente. Y ahora lo estoy, vaya si lo estoy.
Mi mente está poblada de recuerdos. Recuerdos que mi cuerpo añora cada segundo. Y quiero plasmarlos en algún sitio. Quiero que alguien pueda leer, algún día, todo lo que estoy viviendo, disfrutando, sufriendo y gozando en esta etapa de.................
Creo que debería comenzar diciendo que el último escrito \"sorpresas\" correspondía a mi segundo año de bachillerato en el mes de diciembre. Lo que les contaré ahora es el fin de curso de mi último año en el instituto, es decir un año después de mi ultimo relato, ah y claro, un trocito extra que realmente no obligo a leer y que corresponde a tiempos actuales. Recomiendo que primero lean los relatos anteriores y también tomen en cuenta que este es un relato algo largo.
Empezaré con uno de los recuerdos que mas me gustan de esta etapa (los últimos días de bachillerato). Aun lo tengo muy claro en la mente, habíamos salido a caminar por la escuela, casi no había tareas ni nada así que teníamos bastante tiempo libre, pese.......................