Nos conocimos en la playa, pero las circunstancias no importan y el caso es que nos amigamos rápidamente. El se llamaba Julián y era bastante alto, delgado y de músculos algo trabajados, cabello negrísimo y lacio, piel pálida y los ojos más verdes del mundo. Tenía diecinueve años, yo también. Recuerdo le gustaba el mar, se la pasaba nadando sin cansarse toda la mañana, pero luego salía porque no le gustaba el \"hormiguero\" (cómo él decía) en que se convertía la playa más tarde. Fue por el hábito compartido de nadar en el mar a la mañana que nos vimos por vez primera. Cómo estábamos casi solos, me acerqué y empezamos una charla ahí mismo, en el agua: cuando me enteré de que leíamos a los mismos filósofos y que compartíamos el gusto por el jazz, le dije que esa noche tocaba una banda de jazz..................................
Mucho gusto en conocerlo doctor. Yo soy Coco Hernández, el primo de Rosalía. Si ese mismo infeliz que Ud piensa. Ella le habrá dicho que necesito urgente atención siquiátrica, creo que estoy enloqueciendo doctor, pero lo que me me ha pasado a mi, no es común. No se como manejarlo. A mis sesenta y cinco años… Déjeme que le cuente, mi vida depende de Ud.
Si está bien, según mi documento del seguro social, con esa foto donde aparezco con el peinado aplastado, los cachetes de la cara colorados y estas orejas de cerdo con las que vine al mundo, tengo en verdad sesenta y ocho años, recién cumplidos, pero déjeme sacarme algunos años, los que más me pesan. Me pesan demasiado vió? Sería como descalzarse al final de la tarde con los pies hinchados.
Soy viejo, pero no quiero que nadie se dé cuenta, para eso me tiño las canas, me doy cama solar para.............
Pasaba las horas casi interminables solo en mi apartamento estudiando. Mis padres habían hecho un gran esfuerzo para alquilarme aquel lugar tan sombrío y triste, pero me era imprescindible para estar en la ciudad y acudir a la facultad.
En los días nublados, necesitaba tener la luz encendida desde por la mañana. Entrar allí era entrar en una cripta de soledad y trabajo que empezaba a desesperarme, así que, casi todo el tiempo que podía, procuraba salir a la calle a sentir el aire frío y a recibir los escasos rayos de luz del invierno.
Un día, al salir para tomar el sol en un descanso, descubrí que las nubes tapaban la luz que yo buscaba .................
Este relato está basado en una historia real, pero editado de modo narrable y llevandolo a la fantasia ya que hay partes que no ocurrieron***
Hola a todos, mis amigos me llaman Licho, y aunque esto me paso hace unos 4 meses, la historia comenzó mucho antes.
Para comenzar debo decirles que vivo solo, soy un hombre sin familia pero de muchos amigos que me visitan constantemente a beber unas cervezas y jugar dominos. Me gano la vida criando y vendiendo pollos, por lo que tengo un gran patio y vivo en una zona rural. Mi cuerpo, bueno, tengo un estacionamiento en la cabeza, mi barriga es algo pronunciada pero mis brazos son grandes, y mi piel con el eterno bronceado por el sol del trabajo.
Las mujeres nunca me han escaceado, y yo nunca les escaceo a ellas pues tengo una buena provisión, pero de eso.................
Hola a todos, me llamo Rubén y tengo 19. La historia que les voy a contar es de cuando perdí la virginidad a los 18 años con un hombre casado de 45. Tengo que explicaros que yo vivo en un pueblo de España, y en los pueblo es difícil ligar siendo gay, por lo que empecé a buscar machos que me follaran por internet. Yo mido 1,76, peso 70 kg, o sea que tengo un cuerpo normal. Soy moreno y tengo los ojos verdes. La gente me dice que soy guapete.
Empecé a chatear con todo tipo de machos deseosos de partir un culito virgen como el mío, pero claro, la distancia es un inconveniente y nunca lograba quedar con un buen toro salido.
Todo esto hasta que conocí a Iván. Iván era un hombre casado, con hijos, de 47 años, alto, algo regordete, pero...............
Esta historia la titulo así, por que estando en esta época, me acorde de un gran acontecimiento, que ocurrió hace algunos años, mas o menos por esta misma fecha, pero para empezar para los que no me conocen me presentare, mi nombre es Daniel, mido 1.68 mts, peso 65 kg, mi cuerpo esta bien trabajado, lo que mas me gusta de mi cuerpo es mi pecho, abdomen no tan marcado pero si definido y el vello que tengo en el abdomen y pecho es muy fino, tengo cabello negro, ojos verdes y mi color de piel es trigueña, mi verga mide en su mejor momento 20 cm, y de gruesa son 6 cm de diámetro, y soy bisexual.
Como les conté al comienzo esta historia sucedió para una navidad, hace ya varios años, pues yo tenia 17 años, y un primo mío, muy consentido por mi mama, llego a mi casa, invitado..................
Ese fue el anuncio que me hizo llamar al numerito adjunto, la noche en la que había discutido con Marta y estaba bastante borracho y muuuy caliente.
Parecía un tipo simpático, así que le di la dirección de mi casa de la playa, porque mis padres habían salido de viaje y tardarían al menos cinco días en volver. Además estaba a unos 50 kms de mi casa, por lo que no le llevó mucho tiempo llegar hasta allí.
Sonó el timbre y abrí la puerta me encontré con...............
Me llamo Marcos y cuando cumplí los 18 años tuve que realizar el Liceo Militar, eso me perturbaba desde el principio, ya que esa situación me iba a enfrentar a un montón de chicos de mi misma edad y para colmo de males, todos del sexo masculino.
Como era de esperar mis padres me llevaron hasta la institución donde iba a comenzar antes mencionada tarea, era un edificio muy nuevo, de gran talla, en las afueras de mi ciudad natal, simultáneamente a mi llegada, estaban como una centena de jóvenes que se hallaban en las mismas que yo, junto a sus padres y tutores, siendo recibidos por las autoridades de turno éstos eran una................
- ¡...veintisiete, veintiocho, veintinueve y treintaaaaaaaaaaaa! -la voz de mi hermana llega amortiguada por la lejanía. Ella está en el jardín, con la cabeza apoyada contra el viejo olivo, con los ojos cerrados pero con los otros sentidos alerta. El resto de la casa es un rebullir de pasos, de risas apagadas, de puertas que se abren y vuelven a cerrarse con rapidez. Susurro de cortinas, de tapas de baules, de orinales empujados al querer reptar por debajo de las camas...
- ¡Que voooooyyyy!-avisa por última vez la que está pagando en el juego del escondite. Y el silencio cae como una losa sepulcral en el chalet de los abuelos.
El corazón me late desbocado. Me gusta este juego. Las vacaciones son sinónimo de juegos en .............
Mi jefe, como siempre, me enviaba a mí cuando había que hacer un viaje. El comercial no se enteraba demasiado bien de ciertos desplazamientos y acababa llevando las muestras al lado contrario. Esta vez había más razones la carretera que llevaba hasta aquel lugar perdido estaba en obras. Debo de confesar que no me gusta viajar solo, pero me interesaba la parte extra que cobraría y llevaba radio además de teléfono.
- Aquí tiene usted, Lázaro – me dijo el jefe -, el mapa con el camino trazado. Venga por la mañana temprano, a las...............
Antonio al volante, Pablo de copiloto, muchos bultos en la parte trasera, carpas, cocinillas, sacos de dormir, comida, bebidas. Llegaron al hotel para despedirse de Andrés.
— Donde ubico a Andrés Polliani? , por favor — preguntó Antonio
— Por favor, sigamé— dijo amablemente el conserje.
Se adentraron por una puerta que tenía un rótulo \"sólo personal de servicio\", un par de pasillos no muy ordenados y llegaron a una estancia en que estaba el \"personal de servicio\", todos reían en torno a Andrés gritando al unísono \"Joto, joto, joto, joto, joto\"… Andrés estaba en medio riendo muy azorado… la entrada de Pablo y Antonio puso en desbandada a todos los hombres que se burlaban.............
Porque las confesiones de mis males pretéritos —que tú perdonaste ya y cubriste, para hacerme feliz en ti, cambiando mi alma con tu fe y tu sacramento—, cuando son leídas y oídas, excitan al corazón para que no se duerma en la desesperación y diga: \"No puedo\", sino que le despierte al amor de tu misericordia y a la dulzura de tu gracia, por la que es poderoso todo débil que se da cuenta por ella de su debilidad.
Y deleita a los buenos oír los pasados males de aquellos que ya carecen de ellos pero no les deleita por aquello de ser malos, sino porque lo fueron y ahora no lo son.
Confesiones de San Agustín. Libro Décimo. Capítulo tres. Verso Cuarto.
Algunas cosas que debo señalar, no todo es inventado, este es un viaje en mi vida los nombres que aparecen aquí son inventados excepto el mío, y si debí ser preciso................