Para situaros, os dire que estabamos en verano, hacia bastante de calor. Eran las fiestas de un pueblo cercano al mio, y mi novio, que es de fuera, vino para pasarlas conmigo.
Como mis padres aún no sabían nada de lo nuestro el se quedo en casa de un amigo suyo a pasar el fin de semana, no fuera cosa la liaramos recien acabado de empezar lo nuestro.
Su amigo vivía en un bloque de pisos, con una piscina comunitaria y me invitó a ir a nadar. Nada mas llegamos a la casa, y nos fuimos directos a la piscina los tres, pues el calor era acuciante. La piscina, no era muy grande, pero si tenia un detalle bonito, contaba con jacuzzi. Evidentemente, pusimos el jacuzzi enmarca un poquito, que pasada!! Un enorme jacuzzi que, ejem, ponia las hormonas a punto!! Cuando ya hacia un rato que los tres estábamos en el agua, su.............
La morena piel, sudorosa por la humedad y el bochorno aplastante, transporta con su olor al lejano continente: la sabana africana mojada por la cálida lluvia estival. Sabe a sal pero también a canela intensa adentrándote entre sus piernas descubres el aromático mango, abierto y preparado para ser devorado por la boca que lo inspecciona. Los dedos del intruso enredados en los hirsutos y apretados rizos buscan excitados adentrarse en las profundidades de la jugosa fruta pero el amante es torpe o se haya demasiado excitado para entretenerse en caricias con un rápido y desesperado movimiento, se desabrocha la bragueta del pantalón y extrae su órgano. Ella, sabia, adelanta la cadera y lo recibe sin esfuerzo.
Del color del ébano, Kande es un digno ejemplar de las mujeres de su raza: menuda y ágil, de pechos..............
La cuidad estaba en crisis y mi familia había perdido casi todas las tierras que tenía…
Mi padre, un hombre muy llevado a sus ideas y controlador, hizo todos los preparativos para emigrar a Francia en barco, allá teníamos familia y a la vez, también había arreglado un matrimonio para mí…así podríamos seguir manteniendo la farsa que llevábamos, ya por demasiado tiempo.
Había llegado el día, el día donde empezaría mi nuevo destino, una vida escrita por otros para mí, una niña aún de 19 años, a la que casarían con un hombre bastante mayor y peor aún…en contra de lo que siempre desee.
Ya en el barco, empecé a mirar a mi alrededor y así ver quienes serían mi compañía por el largo viaje. Quisiera.................
La familia de los Moldavia siempre se caracterizó por su buen gusto en el arte culinario, en especial Jack que nunca rezongaba cuando Mamá lo alimentaba de pequeño.
Podía comer de todo y cuando se trataba de escoger en un banquete especial su comida favorita era la holandesa y por supuesto la mexicana.
Pastas a la siciliana, anchoas desmenuzadas, costillas de cerdo relleno con hierbas, mole poblano, chiles en nogada, faisán, almejas al horno y todo tipo de carnes y filetes acompañados de los mejores vinos de las barricas de su Tío Alphonse....................
No se porque siempre me ha costado entender la historia, a pesar de que mis maestros hacían todo lo posible para que yo entendiera, casi siempre tenía que aprender de memoria para poder pasar los exámenes.
Debido a esto mi madre me hizo pedirle a mi maestro que me diera clases particulares para aprender bien. Mi maestro de historia era casi mi confidente, una persona muy amable, no le conocía esposa pero si sabía que tenía 2 hijas, una de mi misma edad, 18 años.
Debo confesar que me atraía demasiado, aunque no tanto como mi maestro de lógica, mucho más joven que.............
Hace algunos años necesitaba hacerme un chequeo médico, hacía mucho que no me hacía uno y con ese motivo llamé a la clínica que me habían recomendado para arreglar una cita. Me dijeron, que lamentablemente, ese mes, los médicos estaban todos ocupados y tenían todos los turnos tomados.
-Sí, lamentablemente, no tenemos turnos, señor. Pero... dejeme ver... dejeme ver... A sí, acá tiene una posibilidad.-
Que suerte, pensé
- Hay una médica, la doctora Fernández, ella es nueva, residente y está haciendo prácticas con nosotros. Si no tiene inconveniente, lo podría atender ella- Yo le dije que sí que .................
Alejandra era una Psicóloga recién recibida. Tenía unos 23 años y hacía dos que había terminado la facultad. Pese a ser una flamante graduada, dada la buena posición económica de su familiar y los ahorros que había juntado desde su niñez, pudo enseguida de graduada, instalar su propio consultorio. El mismo estaba en una zona casi céntrica de Buenos Aires, en Palermo. Alejandra iba a trabajar todos los días y siempre pasaba por el kiosco antes de subir a su oficina. Todos los vecinos del consultorio, la tenían bien vista, ya que los ajustaditos trajes que usaba difícilmente podían pasar inadvertidos para cualquier hombre heterosexual. Por lo general eran de colores oscuros o tranquilos (pasteles), pero las camisas blancas, que usaba a veces insinuaban, a veces dejaban entrever y a veces mostraban algo de sus generosos pechos. Por otro lado las faldas que usaba eran más bien cortas y muy, pero.............
En esta fantasía , soy un chaval de unos dieciocho años. Estoy veraneando con mi familia en Benidorm, por ejemplo en una de esas torres hormiguero de La Playa de Levante. Puede ser Julio, quizás finales de mes. Soy estudiante y paso el verano con mi madre. Mi padre esta en el norte trabajando, y no bajara de vacaciones hasta Agosto. Soy un turista habitual, por lo que no hay nada que me llame la atención de manera extraordinaria.
Bueno algo si hay. La madre de José.
Conocí a José quizás el verano pasado, o igual al principio de este. Eso en mi fantasía no importa demasiado.
José puede tener mi edad, incluso un año más. Tiene otro hermano, puede llamarse Pablo. Pablo puede tener un par de años menos que yo. Y también tiene una hermana, Elena, aunque...................
Corría, corría calle arriba sabiendo que volvía a llegar tarde. Siempre llegaba tarde…remangaba su falda estrecha sastre con una mano dejando ver el principio de una blonda negra de una media tupida que terminaba en el tintineante sonido de los tacones vertiginosos de sus famosos zapatos rojos. Su otra mano estrangulaba nerviosa el cuello de una botella de vino exquisito.
Agitaba en el aire la botella intentando parar un taxi, pero nada… por fin…
- ¿A dónde vamos señorita?
Le dio la dirección al conductor que la miraba insistente a través del retrovisor. Soltó sobre el asiento la chaqueta del traje y la botella de vino para recomponerse coqueta la posición..................
Y con estas estrofas, las decenas de voces angelicales se detienen al terminar los rezos cantados de Laudes y ya sólo puede oirse el crujir de hábitos y el sonido de pasos comedidos avanzando ordenadamente desde el coro hacia el claustro. Fila metódica y silenciosa hacia el refectorio, donde las hermanas de la orden de Santa Ursulina tomarán su frugal desayuno y se dispondrán a atender sus tareas y labores cotidianas, unas en el huerto, otras en los fogones de la cocina, otras en la sala de labores, otras en el lavadero del..................
Como en una visión te veo llegar a la parada de ómnibus a través de mi ventana. No te he visto nunca pero el verte me agrada y me entibia el corazón repentinamente. Me gusta lo que veo, tu madura estampa que me recuerda en algo al actor de cine que siempre me atrajo, que formó parte de mis fantasías en mi adolescente edad se me planta atrevida y totalmente ignorante de esa ansiedad que me has provocado y que te devora a través de mis ojos.
Igual que en un arrebato me sonrojo como una colegiala, temiendo que puedas descubrirme, cosa que es imposible pero me tienta pensar que sí podría ser. Mi mente me lleva lejos dándome.................
Las gotas de lluvia caían por sus mejillas, donde se mezclaban con sus lágrimas. Llevaba varias cuadras caminando bajo la lluvia persistente, la única compañía que tenía en esa triste, desolada y gris tarde invernal. Una compañía helada y húmeda, ideal para hacer marco a sus pensamientos, que ese día eran particularmente negros, tal vez porque en un día similar a este quedó viuda, sin compañía y enfrentada a un mundo desconocido, hostil. De pronto su vida de dueña de casa sometida a los caprichos de Jorge, que con su embriaguez, su tacañería y abandono hicieron que fuera un calvario, terminó abruptamente y se encontró dueña de su vida, una vida menospreciada junto a Jorge y que ahora deseaba revitalizar. Pero sus 38 años le pesaban más de lo que hubiera deseado. Sabía que era joven aún, pero ................