La saliva seca, si es espesa, se vuelve tirante sobre la piel, se puede sentir en casi cada movimiento o presión que se ejerce como una capa tirante. Además que se huele el aliento de quién la produjo, que la acompaña mientras dure… aún seca.
Sara lo sentía en la cara, como lo había sentido en el auto mientras conducía con las manos firmes agarrando el manubrio y su pie tenso, sin soltar el acelerador. Lo sintió al bajarse del auto y caminar hasta la casa. Y lo sentía ahora que se encontraba apoyada de espalda en la puerta, ya dentro de la intimidad de su casa. Sentía la tirantez de la saliva en su cara, en sus mejillas y en su frente, ésa rara sensación de una capa permanente de suciedad acompañada por el olor de su propio aliento, esparcido por toda la cara y el cuello.
Igualmente de tirante sentía la falda en su culo. En una mujer madura, de más de cuarenta años, que ha ganado.....................
Al día siguiente me comporte con total normalidad como si nada hubiese ocurrido, y pese a que Amanda me saludó de forma especial, por el tono y la caliente y sugerente mirada que me lanzó, mezcla de complicidad y deseo, yo le devolví el saludo con cortesía e indiferencia, cosa que la descolocó un poco, aunque por supuesto, no hizo el menor comentario.
La ví sentarse delante del ordenador y comprobar si había algún correo mío con nuevas instrucciones, pero no encontró nada.
Todo formaba parte de mi plan, desconcentrarla y mantenerla ansiosa y excitada el mayor tiempo posible.
Por cierto, llevaba todavía el mismo traje................
Cuando terminó de perfilarse los labios, se miró en el espejo. Queria estar perfecta aquella tarde. El sucinto examen visual le sirvió para encontrar un par de pequeñas imperfecciones en su piel, que se apresuró a ocultar con maquillaje. Se miró de nuevo de la cabeza a los pies. Se hubiera besado en aquel momento. Tendria que haberse atrevido antes a vestir con minifalda, aunque la blusa semitransparente y los tacones de aguja le daban un aspecto de...
- Parezco una zorrita- sonrió para sí.
La alarma de su reloj comenzó a sonar. Debia salir ya de casa si queria estar puntual. Él le habia insistido mucho en eso. Como no conocia muy bien la casa a la que tenia que ir, habia...................
Dormía desnuda en el suelo a los pies de la cama de mi novia-Ama encadenado a una de sus patas. La escucho moverse en la cama y levantarse. Acto seguido comienzo a lamerle los pies con gran devoción cuando los apoya en el suelo, es lo primero que hago todos los dias. Ella se esta quieta, se recrea sintiendo mi lengua y yo disfruto el momento, finalmente me los retira y yo me quedo triste como un bebé al que le acaban de quitar su chupete.
Ella desata la correa de la cama y me lleva a cuatro patas hasta la cocina, me pone un cuenco con cereales y leche en el suelo y yo me quedo comiendo mientras mi Ama desayuna comodamente en la mesa.
Ese dia mi Ama me metio en la bañera, me hizo afeitarme y depilarme todo el cuerpo incluido el vello pubico, me puso unas medias, tacones y unas bragas de seda. A continuación..............
Yo había estado orgullosa de mi hermana y de pasarla bien con ella, hasta que el Amo entró en nuestra vida hace un año y mi amor por mi hermana se convirtió en celos, envidia y rencor. Lo conocí como su novio, cuando ella contaba con 17 y él 19. Me pareció un gran chico y pronto lo admitimos en casa hasta que me cautivó y convirtió en su sierva más sumisa hacía ya un par de meses.
De mujer normalita, ama de casa y abogada de una empresa de construcción pasé a ser su puta subyugada, dispuesta a hacer por él cualquier cosa por muy perversa o repulsiva................
Julieta era Gerente de Marketing en una importantísima compañía de origen norteamericano. Tenía unos 29 años y desde hacía ya 5 años que ocupaba ese cargo. Las presiones eran muchísimas, el trabajo agotador. Y ella estaba bastante cansada de las presiones, del stress.
Por suerte, no tenía familia, ni hijos que mantener. Lo cuál la hacía una mujer verdaderamente independiente.
Su vida, era una vida normal. Aparte de trabajar, iba al gimnasio unas dos veces por semana, salía con sus amigas los viernes y con un chico que había conocido hacía unos 4 meses los sábados.
Julieta tenía un amigo, que nunca supo bien ............
Al día siguiente de lo acontecido la tarde antes, Carla se duchó como hacía todas las mañanas, para quitarse el sudor que le asolaba todas las noches debido a sus sueños eróticos, pero esta mañana era diferente, puesto que recordaba lo que había gozado la tarde anterior frente a su PC. Pensado en esto, se volvía a mojar y no le quedó más remedio que masturbarse como era su costumbre. Se empezó acariciando sus bonitos pechos, para ir poco a poco deslizando su mano derecha hacia su clítoris, jugando con él y luego metiendo un dedo dentro de su concha, cuando estaba a punto de correrse se metió tres dedos para incrementar el orgasmo. Cuando lo alcanzó se sentó...............
Llegué temprano, como correspondía a la ocasión, e incapaz de contener mi impaciencia.
Pero a la hora de llegada habitual del objeto de mi deseo, Amanda inusualmente se retrasaba, los minutos fueron pasando lentamente y no llegaba.
Al fin, su secretaria personal, Julia, una jovencita de 25 años de quien ya hablaré mas adelante, pues habría de incorporarse a nuestra historia, nos comunicó que la jefa no vendría hoy al trabajo pues se encontraba indispuesta.
Nunca he creído en las casualidades, así que solo tenia que sumar dos y dos.
Aquella \"repentina\" indisposición sin duda...............
Empezaré por contaros lo que está pasando actualmente y algunos antecedentes a modo de resumen, aunque prefiero dejar cierto episodio para futuros envíos si os gusta éste.
Mi nombre es J. Dejémoslo ahí. Tengo 19 años y pico y vivo con mi madre, de 39 años, que también es mi esclava. Aunque no quiero extenderme mucho, sí es bueno decir que desde hace un año más o menos, vivimos la más completa felicidad. A partir de aquí seguro que pensáis que se trata de un relato de ficción, pero no lo es, os aseguro que todo es cierto.
Ella siempre ha sido sumisa, empezando por mi padre (murió) y continuando con varios amos que la..................
Podeís llamarme Dust, y el relato que voy a compartir con vosotros se inicia hace algunos años cuando yo rondaba a mediados de la treintena.
Y para empezar contaré que soy un hombre de lo más normal en cuanto a físico, apariencia, y modales.
Estudios medios, cultura general, aunque procuro estar al tanto de los adelantos que me interesan, sobre todo de audiovisuales. Y de uno setenta y tantos de estatura, complexión delgada, y pelo y ojos oscuros, todo ello unido a un rostro bastante varonil, tirando a duro.
Vamos, como digo un hombre bastante...............
Me senté a lado de una señora de unos 40 años que se veía bastante bien con sus botas de plataforma negras con tacón de aguja y punta picuda, muy estilizadas. Señora era alta, delgada, pero bien contorneada, dando una caída excelente a su vestido negro, largo hasta los pies. Las mesas estaban bastante elegantes con el mantel hasta el piso, mimo que cubría los pies y piernas de todos. Las mesas estaban distribuidas sobre el patio a lo largo de todo el pasto. Me quite el zapato izquierdo y procedí a buscar donde descansaban sobre el pasto. Sentí la humedad del pasto, misma que estaba fría. Existían algunas pequeñas piedras y ramas mismas que hice a un lado.
Mientras ella estaba muy interesada platicando con otra señora, yo comía el platillo que me habían servido. Finalmente, tope con el tacón de su bota de plataforma, el cual, con mucho cuidado comencé a acariciar con mis dedos más pequeños. De pronto, la mujer..............