Otro nuevo día estaba comenzando, por mi mente paso el recuerdo de la noche anterior, donde mi culo dejo de ser virgen bajo la polla del amo. Un flujo de imágenes pasaban deprisa por mi cabeza, el cuartel de donde venia el día del secuestro, mi familia, mis amigos, mi novia…..
No sabría como explicar lo que hasta el momento me había ocurrido, ni tampoco si lo entenderían, era un mar de dudas. Todo esto pasaba por mi cabeza mientras me miraba frente al espejo y veía la transformación que había tenido de tres semanas atrás, tenia una delgadez extrema y mi musculatura había desaparecido, seguía sin.........
Aquella noche era el maestro de ceremonias de guardia aunque en principio no había ninguna prevista. Quizás me encontraría con algunos socios tomando una copa y discutiendo de política o desfogándose en alguna de las dependencias privadas con alguna mujer , ya fuera conquista, profesional del amor o sometidas a la tutela de la Entidad. Pensaba llegarme por allí, tomarme una copa de jerez ojeando la prensa y volverme a casa pronto. Pedí mi vaso de vino al mayordomo de servicio y entré en el despacho habilitado para los que ejercen mi cargo.
Habían transcurrido tres meses desde su redacción y allí estaba sobre la mesa, la carpeta con el \"CONFIDENCIAL\" en letras rojas y mayúsculas y el número 69 en el vértice superior en un negro más discreto. Apenas releerlo recordé a la rubia de ojos azules y pelo rubio corto, poseedora de un culo más que soberbio y unas tetas.............
En los paradisíacos dominios del Sheik Abdul Nassim Rahman, la bella esclava Isabel continuaba su relato. Su amiga, la rubia Anuska, la escuchaba cn verdadero interés.
El viaje en la parte trasera del pequeño camión, maniatadas y amordazadas, fue un suplicio —dijo Isabel—. Todo fue ocurriendo muy rápido. Dos horas después estábamos en la oscura y maloliente bodega de un barco, hacinadas y aseguradas como ganado, sin saber a dónde nos llevaban. No teníamos noción del paso del tiempo, pero viajamos por varios días. Nos alimentaban con sobras, y hacíamos nuestras necesidades en algún rincón. El viaje duró...............
Hoy me he levantado caliente, muy caliente, mientras me preparaba el desayuno no hacia mas que pensar en ti, tomando posesión de lo que te pertenece, abusando de mi, manoseándome entera, yo no podía hacer otra cosa que dejarme hacer quieta, mientras una de tus manos se apoderaba de mi coñito dándome un placer indescriptible, haciéndome temblar las piernas, con la otra mano me agarrabas del pelo, en señal de posesión y mirándome a los ojos me decías: -así, que mi perrita se ha levantado caliente- y yo con mirada avergonzada te decía: -si, Señor, su perrita esta caliente, lleva una semana sin masturbarse y..................
Siempre se encuentra una calle como esa, llena de tiendas, de todo tipo de tiendas.
Era justo lo que necesitábamos aquella mañana. Eran las 12, de un martes, y todo estaba muy tranquilo. Lo justo para que nos dejaran en paz, pero también para que nos prestasen el mínimo de atención que nos mantendrían siempre en alerta.
Te presentaste puntual, sabes que no me gusta que me hagas esperar, y vestida como te había dicho: blusa ligera, falda.............
Estaba sola de visita en aquella ciudad, salí a caminar, entré a un bar a tomar una copa, pasé inadvertida, no vestía muy llamativa, toda de negro pantalones, botas de tacón mediano y una camisa negra; pedí una bebida la música estaba en el volumen justo, como para poder conversar.
Observaba el ambiente disfrutaba de la buena música y sin querer oí la conversación de dos mujeres, una de ellas decía que alguien había apartado la mazmorra del piso superior, esperaban la repuesta del Amo que la alquiló para saber si la sesión que llevaría a cabo sería privada o pública, una de ellas refería que era un Amo muy estricto y que sería poco probable le guste que otras personas presencien su sesión.
Casi inconscientemente mi mirada se dirigió a la parte superior del bar, tienen una mazmorra pensé, ojala el Amo .................
Como viene siendo habitual en los relatos de esta página comenzaré por presentarme. Mi nombre es Montse y tengo 38 años, mi marido, Juan Carlos tiene 40 años. Nos casamos muy jóvenes y completamente enamorados y el mismo día que cumplí los 20 años nació nuestra única hija: Ana.
Actualmente Juan Carlos trabaja de comercial en una empresa de alimentación, lamentablemente viaja mucho, rara es la semana en la que duerme todos los días en casa, y a veces esta fuera toda la semana. No obstante no nos podemos quejar, pues además de las comisiones, le pagan muy bien y gracias a él tenemos un nivel económico alto.
Vivimos en un chalet, en una urbanización, en un pueblo de la periferia de Alicante. Es una zona residencial y muy tranquila, la................
-Quiero verte, digo, perdón, amo, quería decir que, que esta sucia perra adoraría verlo.. Por favor... Amo.-
-Quizás me pase esta tarde.-
Colgué y fui a vestirme para salir, pensando en si Miriam me conocería lo suficientemente bien ya para descubrir la excitación bajo mi bien fingida fría indiferencia. Se cumplían casi 15 meses del contrato de esclavitud sexual que habíamos dispuesto como base de nuestra relación oficial, y ya eran unas pocas las veces que me interrogaba a mi mismo acerca de mi capacidad para sorprenderla.
Recreación de hechos reales, descubiertos en el curso de una investigación para el doctorado.
Les voy a exponer una biografía que pude reconstruir en base a varias fuentes, que no puedo incluir en mi tesis doctoral, pero que quisiera compartir con ustedes. La presentaré en cuatro partes siguiendo los giros que tuvo la vida de Katherina Yuvaeva, una joven de San Petersburgo nacida en 1900 en el seno de una familia noble. Los datos han sido tomados de cartas, biografías, y algunos..............
Lo que había preparado para aquel día en la habitación del hotel lo iba a recordar el resto de su vida. Aunque ya había tenido varias sesiones conmigo y había sido convenientemente iniciada, tiempo después me confesaría que recordaba con mucho cariño la sesión del hotel, que siempre llamaba su nacimiento real como sumisa.
Tras atar sus muñecas por la espalda con unas esposas, le ordené que se arrodillara ante su Amo. Automáticamente cayó de rodillas delante de mí, con su cara muy cerca de mi sexo, que palpitaba desde hacía rato dentro del pantalón. En esa posición, cubrí...........
Había quedado con ella en la cafetería del hotel. Como en otras ocasiones, le había dado instrucciones precisas sobre la ropa que debía traer puesta. Y, como buena sumisa, había obedecido. Llevaba poca ropa para la época del año: un top muy sugerente, sin sujetador, y una faldita corta. Debajo un tanga blanco, y las bolas chinas metidas dentro de su vagina. Como calzado, unos zapatos negros y unas medias que se ajustaban perfectamente a sus piernas. Era bastante joven, pero no demasiado, así que tenía formas bien redondeadas, aunque las piernas eran largas. Si uno la veía de lejos se m mostraba segura de si misma. Una de esas mujeres que llaman la atención, pero son distantes. Eso es lo que más me gustaba de ella. La.............
Carla una profesora de unos treinta y tantos, soltera, con un cuerpo de escándalo, unas tetas que todo el mundo quiere comerse, un culito que quita el hipo, respingón y durito por el ejercicio que practica, pilates y ciclismo.
Con los compañeros de trabajo todo va perfectamente, es simpática pero le falta algo en la vida, un hombre. Siempre pasa lo mismo los hombres necesitan a las mujeres y ellas necesitan a los hombres, y ella necesitaba a alguien que le bajara el calor que se................